DISCURSO A LA SABIDURÍA

(Reflexiones sobre la evolución y reencarnación)

 

            Agradezco a Séneca, lo que a continuación escribiré; puesto que leído múltiples veces, su libro, “De la brevedad de la Vida”; junto a los de otros estoicos; me incita a ello, éste párrafo tan contundente y por cuanto viene de aquel sabio, andaluz y cordobés, que viviera en época trágica, en la imperial Roma: dice así: “De todos los hombres, los únicos realmente ociosos[1]son los que se consagran a la sabiduría, los que la buscan, los filósofos; éstos son los únicos que viven, pues no solamente aprovechan bien el tiempo de su existencia, sino que a la suya añaden todas las otras edades; toda la serie de años que ante ellos se desplegó, es por ellos adquirida. Si no somos ingratos en grado superlativo, hemos de reconocer que los ilustres fundadores de las venerables doctrinas, por nosotros nacieron, a nosotros nos prepararon la vida. Por el trabajo ajeno somos iniciados en aquellas hermosísimas verdades que ellos de las tinieblas sacaron a la luz; siglo ninguno nos ha sido vedado, en todos se nos admite, y si por nuestra grandeza de espíritu salimos de las estrecheces de la debilidad humana, mucho tiempo tenemos donde campear y espaciarnos. Permitido nos es disputar con Sócrates, dudar con Carnéades[2], reposamos con Epicuro, vencer con los estoicos la naturaleza humana y superarla con los cínicos”. El discurso es mucho más amplio, pero considero es suficiente y debo cortar aquí, considerando he podido explicar, “esa misteriosa palanca que me incita a escribir, muchas veces, lo que ni pensaba, momentos antes”.

            En un mundo tan decadente como el actual, donde una brutal avalancha de absurdos y materialidades embrutecedoras, están deformando de tal forma y manera, a las nuevas y no tan nuevas generaciones; resulta reconfortante buscar y encontrar en textos antiguos, manantiales de sabiduría, los que al ser leídos y meditados, parecieran que el alma crece y se esponja a límites inimaginables, puesto que con esas lecturas, el ser humano recupera nuevas esperanzas y piensa que lo actual, es un mal sueño, una pesadilla que pasará y que de nuevo, aparecerán otros maestros de la sabiduría verdadera y la que nunca muere, puesto que en si misma, forma y conforma algo así, cómo un inmenso manantial fresco y sereno, de cuyas aguas beberemos todos, hasta conseguir esa sociedad verdaderamente humana y por las que tantos y tantos han trabajado a lo largo de milenios, sin que tras tan largo espacio de tiempo, parezca que consiguieran algo... salvo que la realidad, explicada por otras viejas enseñanzas (hoy actualizadas) sean la clave de todo, ya que si es verdad que al ser humano, se le asignó la eternidad y un largo camino para llegar a ella, adquiriendo en tan largo camino... la perfección de los dioses... ¿Qué son y representan unos milenios conocidos y otros muchos de los que apenas si se tienen noticias?... nada, absolutamente nada. Si ello es así (y la esperanza del sabio se decanta siempre hacia ello) resultaría que este planeta; y en la inmensidad del espacio, es sólo una mota de polvo, la que además, siempre ha estado poblada por seres, más o menos primitivos en lo verdaderamente moral y humano, aunque en lo material y tecnológico, avanzasen hasta puntos peligrosos; donde el pobre “aprendiz de brujo”, ya no puede controlar su obra, puesto que nunca supo ni controlarse él mismo en sus propias carnes o apetitos, menos en él yo inmaterial que late dentro ó alrededor de cada cual, puesto que y al parecer... “no es el cuerpo el que contiene un alma, si no por el contrario, es el alma la que contiene a un cuerpo”... de ahí la lapidaria frase de “conócete a ti mismo”; y que analizada a fondo, se convierte en inmensidades de caminos para profundizar en la ignorancia del hombre, el que representado como sabio... llegado el momento cumbre, su síntesis... de su propia sabiduría, es otra frase lapidaria... “sólo sé que no se nada” (Sócrates) el que sí que sabía y mucho... pero y es lógico... ¿Qué sabía él de todo cuanto el hambriento de sabiduría desea aprender?... nada, o tan poco, que humildemente lo reconocía con esa frase, la que en si misma y que duda cabe de ello... encierra una gran sabiduría; (ver y analizar, nota 2.

            Pero volviendo un poco atrás en este discurso que improviso sobre la marcha... ¿Si es verdad que este planeta es algo así como un minúsculo penal ó cárcel estelar?... ¿dónde están los que aquí vivieron... de donde vienen los que aquí están?. Esa sabiduría, asevera y asegura, si bien la ciencia material aún no lo ha descubierto ni lo acepta... que ni todo ha empezado aquí, ni todo va a acabar en este insignificante planeta... “de agua, tierra y fuego”; o sea, que los seres que pasaron por aquí y supieron aprovechar su vida, progresando en ella y llegando a un grado, ya no perteneciente a las brutalidades que se generan en ésta Tierra... murieron en ella, pero luego han nacido en otros globos estelares, donde siguen su marcha, puesto que es cierto... no sólo en esta Tierra, hay vida... en aquellos otros que también la contienen y en formas que desconocemos; aquellos seres, siguen su marcha aprendiendo y perfeccionándose en ese inconmensurable camino, cual es la sabiduría. Así y por igual forma o manera, pero a la inversa... aquí vienen a parar, otros seres que proceden de otros mundos más embrutecidos aún...[3] que este, para los cuales, la Tierra, es algo así como una academia donde ellos, se irán formando poco a poco, pero eso sí, teniendo que nacer y morir aquí múltiples veces, hasta que su estado ya es apto para emprender un camino más elevado y así cómo el atleta... cubre etapas. En el tiempo y el espacio; el ser humano, que llegado a un grado de perfección, ya no se define ni como hombre, ni como mujer...[4] va cubriendo la suyas, hasta llegar a esa perfección predicada por los más sabios y simbolizada, con la gloria cristiana, el nirvana budista ó el paraíso musulmán, que fue el último en llegar, procedente del tronco común de Judíos y Cristianos, o sea... “el padre Abrahán”, cosa tristemente curiosa, pues se han llevado (aún se llevan en algún sangriento lugar) “a matar” y se han exterminado mutuamente y cuanto han podido; sin hacer caso de las tablas de Moisés, que a las tres religiones, atan, indeleblemente[5]. Pero prosigamos con el tema central y discúlpeseme, el desvío, que es complementario.

            ¿Absurdo ó increíble?... a ello, yo... y tras leer y meditar bastante, a esos sabios antes mentados y cuyos pensamientos o escritos nos han llegado... digo simplemente... ¿Qué cuesta creer en ello y tener una serena esperanza?... ¿Acaso es mejor no creer en nada? ¿Atormentarse, en la desesperación de la incomprensión más dolorosa y terrible?... ¿Creer todo cuanto las religiones nos han explicado sobre... “infiernos y glorias”?  Religiones que en mayoría, han adquirido poder y fuerza, bajo el poder de las armas[6], las guerras... y el dinero. Y a las que cuesta siempre, siglos y un enorme esfuerzo, reconocer errores y crímenes cometidos[7]; peor aún, las que hoy mismo, preconizan fanatismos y “santas guerras”[8], en las que caso de morir, aseguran a sus combatientes (pobres ilusos) un imaginario paraíso, por el mero hecho de haber muerto defendiendo un determinado credo, dedicado más a un dios sanguinario que a un Dios de paz y concordia, que sólo los sabios y buenos profetas... han predicado siempre y donde el perdón existe hasta para los mayores enemigos, caso de la aseveración concreta de Cristo[9].

            Destaca en nuestra civilización y junto a Cristo; el ya mentado Sócrates y Pitágoras; tres destacados seres privilegiados y a los que La Divinidad dotó de tal manera, enviándolos a este suelo, para que dejaran prédicas y ejemplos, de comportamiento que difícilmente puede ser superado, por cuanto los tres y de diferente manera, dejaron escuela indeleble y a la que (pienso) apenas si nos hemos aproximado; de ahí ver (horrorizado) el hoy y pensar en el ayer y en ellos y en otros de otras civilizaciones, como por ejemplo pueden ser Buda, Confucio, Lao Tsé... y otros menos conocidos, pero todos, todos, predicaron lo mismo y basados en Un Dios o Fuerza Omnipotente ó Inconmensurable y que gobierna Todo el Universo, conocido, desconocido ó, y con las limitaciones humanas... simplemente intuido en grado ínfimo. Todos, digo; y en ello coincidieron plenamente, predicaron una sóla y principal norma:  “No harás a nadie, ni a nada vivo, lo que tu mismo no deseas que a ti te sea hecho”. Síntesis total de todo el comportamiento a seguir y del cual, pueden surgir todas las leyes necesarias para una verdadera convivencia, social, política y económica, puesto que por mucho que queramos agotar, esa inmensa constitución de leyes, no es posible hacerlo, por cuanto dimana de La Fuente Divina.

            Se me puede decir lo que se quiera, sobre el bien y el mal; que según los sabios, sólo existe, en nuestro yo interior, aunque lo padezca el cuerpo; si bien el alma también padece... pero aún así... “todo efecto procede de una causa”... y todo es regido por una Ley Universal, cuyo nombre o denominación es el de Causa Efecto ó Ley del Karma, de la civilización Hindú. A cada acción, una reacción equivalente... quien produce paz, recibirá paz, quien produce violencia, recibirá violencia, quien produce dolor, recibirá dolor... sintetizado todo ello, en otra lapidaria frase; ésta pronunciada por Cristo... “quien a hierro mata a hierro muere”. Pero todos nacemos de nuevo, hagamos lo que hagamos y por extremo que ello sea... lo que igualmente se entiende en las lapidarias frases, igualmente de Cristo... “En verdad os digo, que nadie que no naciera de nuevo, entrará en el Reino de mi Padre”... complementada con esta otra y donde nos quiere decir que, la escala del progreso es infinita... “En el Reino de mi Padre, hay muchas moradas”; lo que se entiende, cómo EL UNIVERSO Y SU INFINIDAD DE MUNDOS DE MAYOR O MENOR TAMAÑO; pero igualmente, de mayor o menor categoría o formación (perfección) universal. Por ello, también en las enseñanzas pitagóricas, es Pitágoras el que dice: “No temáis morir. La muerte no es más que una parada en el camino”; que es uno de los múltiples consejos que da a sus discípulos y como Maestro indiscutible; lo que se confirma plenamente si se leen y meditan profundamente, sus... “Versos Áureos”, los que leídos y releídos mil veces, siempre encuentra uno en ellos... múltiples caminos de paz y concordia, para todos, incluso para con los animales.

            En esa escala de valores, se explican todas cuantas desigualdades queramos analizar; puesto que si ni nuestras huellas dactilares, son iguales, mucho menos aún lo somos los seres humanos, los que diferentes, caminamos en una línea ascendente, pero inconmensurable en sus grados y longitud; así e igualmente, se comprende la verdadera Justicia Universal y el perdón, que alcanzará a todos; si bien unos tendrán que penar mucho más que otros, puesto que en esa Ley Justa, nada se da de balde y no valen recomendaciones de ninguna clase. Cada cual tiene que pagar las deudas que contraiga, mediante desvíos que adopte, en esa terrible Ley que el ser humano tiene asignada y no sabemos por qué... y que denominamos como, “libre albedrío”: la que según se entiende, es el crisol donde y mediante múltiples, transformaciones, se van dejando las impurezas hasta conseguirse el espíritu del ser ya puro... que en la Iglesia Católica, se reflejan como arcángeles, ó seres ya muy cercanos a la Divinidad, ó Dios.

            Quizá debiera terminar mi discurso aquí, pero voy a continuarlo y con ello, trataré de matizar algunas cosas, aprendidas no sólo en el estudio de las páginas impresas, o en las charlas de otros seres humanos, sino lo que es mucho más interesante y que a pocos he oído hablar de ello; me refiero en concreto al denominado... LIBRO DE LA VIDA. Ése, libro, el que “escrito sobre la superficie de nuestro planeta Tierra y en la bóveda que lo envuelve”, considero explica por si mismo, muchas de las cosas antes mentadas, puesto que pareciera como si Dios, hubiese puesto al alcance de nuestros sentidos, lecturas y observaciones para adquirir en ellas, unas infinitas fe y esperanza; y con un esfuerzo propio, para mayor satisfacción de aquel que lo consiguiera y en lo que yo me afirmo para todo cuanto ahora digo.

            Todo se puede ir leyendo, todo; desde la hoja del árbol, al comportamiento de la hormiga y desde lo que cualquier animal realiza (incluyendo al hombre) hasta lo que con esfuerzo consigue, cualquier manifestación de vida, sobre la tierra, los hielos y el mar... es inmenso el libro y por tanto, de lectura inagotable; lo curioso y maravilloso al mismo tiempo es que tenemos que leerlo y e interpretarlo nosotros mismos, aún cuando seamos inducidos por otros que ya lo hicieron y lo hacen cada día. Por ello reproduzco “algunas de mis lecturas realizadas en dicho libro natural”.          

Si nos fijamos en el ciclo diario del planeta; aparece en el mismo, un continuo nacer, crecer, morir... para luego renacer... los dos puntos cruciales (así los denomino) del mismo, reflejan una paz y esperanza enormes en tan repetidos hechos, como son, el amanecer y el anochecer. En ambas fases, se inicia una venida del día ó llegada de la noche, que quien es observador y lo hace reiteradamente; nota que, en ese tiempo indefinible por su duración, todo transcurre (generalmente) en una lentitud hermosísima, en un cambio de luces y sombras, maravillosos y en ambas fases, se aprecia algo indefinible, inenarrable; pero si se está en paz con un mismo (que es la principal paz que necesitamos) ese tiempo se siente de forma muy agradable en los sentidos que poseemos y a alguno más que, en esos momentos se nos adhieren al alma. En el intervalo de los dos puntos citados; se producen las dos fases más largas; a saber... “viene el día”, le sigue el padre Sol que viene a fortalecer toda la vida del planeta, el que va fecundando con su energía, todo cuanto depende de su influencia, que es toda la Tierra; llega a su cenit y así hasta llegar al ocaso y como apareció por la mañana, más o menos de igual manera (no de igual forma) se marcha, con esa lentitud muchas veces apasionante, para quien observa y medita. Llega la noche, la que significa (así la interpreto) cómo una muerte aparente, si bien hay mucha vida en la noche y la que no necesito enumerar (pienso)... pero la noche no es muerte definitiva, puesto que cumplido su tiempo... vuelve  el ciclo a repetirse. En ello podemos ver igualmente un reflejo de la eternidad y certificación que el tiempo o no existe, o no se acaba; puesto que... ¿qué es el tiempo?[10]; yo lo definí tal y como abajo figura.

            Si analizamos el tiempo en su ciclo anual; es algo parecido pero multiplicado por el tiempo natural que abarca cada año; el que no empieza (a mi entender) cuando lo fijan las fechas políticas, adoptadas por los motivos que fueren. El año natural empieza en ese punto del solsticio de invierno, que es el punto en que la noche más larga da paso a un momento más de luz solar y empiezan a acortar las noches y por el contrario, a ser más largos los días; lo que en nuestra civilización se conmemora como la Navidad de Cristo; siendo antes de él, conmemorado en otras creencias o religiones, cómo “el nacimiento” (recordemos el nacimiento o pesebre cristiano) de un nuevo año y la venida de “la nueva luz que va haciendo retroceder a las tinieblas” (luz equivale a sabiduría, tinieblas a todo lo contrario)... mensaje poético y de esperanza, con el que aquellas creencias rendían homenaje al Dios Supremo; ceremonia que como tantas otras, el cristianismo y la Iglesia Católica, adoptaron y adaptaron a dicha religión; pues conviene saber que muchas de “las nuevas cosas”, no son otras que, transformaciones de hechos que vienen desde la noche de los tiempos y que fueron instituidas por seres ya bien instruidos en la sabiduría humana, que tras observar el firmamento, notaron estos cambios y los adaptaron a mensajes divinos, para contentar y dar esperanza, a los humanos de su tiempo.

            Así, ya tendríamos (el que crea otra cosa, mi mayor respeto por ella, simplemente que la exponga y razone, como yo hago) el inicio del punto inicial del nacimiento de un año, el que sigue su curso, inmutable; y llega al equinoccio de primavera (marzo) en que ya las noches igualan al día, continuando el Sol avanzando y ganando a las tinieblas, hasta llegar a otro equilibrio, en el equinoccio de verano (septiembre[11]) donde ya las sombras, empiezan a imperar y la noche va ganando al día, hasta volver al punto o momento ya descrito, y que igualmente, marca; “la muerte de un año y el nacimiento de uno nuevo”. Todo ello conforma las denominadas, cuatro estaciones (invierno, primavera, verano y otoño) y que igualmente reflejan la vida de un ser humano, que normalmente cumpla dicho ciclo en toda su vida... gestación, nacimiento e infancia (invierno): adolescencia y juventud (primavera): adulto y conformación del ser en su máxima potencia (verano) y madurez, vejez, senectud y muerte (otoño y llegada al invierno)[12]. Es claro que para mí, representa la renovación de la vida en toda su extensión conocida o nó, pero en la que indudablemente entramos ya los seres humanos, como lo más desarrollado de ella, en este planeta que habitamos hoy... en el que igualmente hay un gran mensaje de nacimiento, evolución y transformación de la vida... maravilla ya aceptada oficialmente por la ciencia y la que yo y a mi manera, sinteticé en un artículo que a continuación reflejo.

 

DIOS: Darwin y la evolución de LA VIDA   

     Ante todo, confieso ser creyente en Dios (aunque no lo comprenda en absoluto, lo que no me quita una gran esperanza como creyente en la trascendencia del alma); dicho ello, paso a comentar cuanto sigue.

    No entro ni siquiera en los postulados de Darwin y menos en un día dedicado a tal investigador[13], puesto que, eso de los días monográficos ya me va cansando,  puesto que, todos los días son días de hablar y discutir (trabajando), por una verdadera humanidad mejor y sin caer en las estériles discusiones bizantinas. Por ello ya entro en lo que considero grano del asunto.

     He de recordar que fue el Papa actual, el que hace no mucho tiempo, reconoció que los animales tienen alma, lo que de alguna manera los emparenta o hermana con nosotros los humanos... recordemos al Santo de Asís y "sus muchísimos hermanos": Lobo, Luna y no sé cuantos más.

    Se ha demostrado que incluso en los vegetales, existe "un algo" de vida, puesto que mediante pruebas, se quiere demostrar, que sienten y padecen sensaciones. Por otra parte en manifestaciones de muy antiguo, la vida se reconoce que como mínimo; empieza en la vida vegetal; todo ello y a mí, no me hace ser incrédulo y menos ateo... es una maravilla Divina y en ella se puede apreciar una progresión ó evolución que marca la propia Creación y Dios, pues el nombre para mí es el mismo.

     Si nos vamos a los monos y homínidos, al parecer, cada vez estamos más cerca de ese "eslabón perdido", en el que muchos científicos creen, pues al parecer, a nosotros, "algo nos queda del rabo de los monos[14] arborícolas, precedentes de todos los demás"... Sigo viendo en todo ello a Un Dios Inmenso.

      Si nos trasladamos a "esa inmensa sopa marina que cubre gran parte del planeta Tierra"... es en ella donde se afirma, nació la vida... allí empieza a estructurarse lo que luego será el cuerpo humano (cabeza, tronco y extremidades) el que con sus diferencias enormes, pero es igual su estructura física a la de infinidad de animales marinos y no hablemos de la mayoría de terrestres, incluidos reptiles y aves... Sigo viendo en todo ello a Ese Inmenso Dios, que no malgasta ni una micra de TODA SU CREACIÓN... NADA DESAPARECE, TODO SE TRANSFORMA Y SIGUE SU MARCHA UNIVERSAL.

        Por todo ello, a mí, me parece que esa evolución que se inició en algún lugar (Creo como usted que la nada no existe y que eso del big ban son... "capullos de Alejandría")...  es algo inmensamente curioso, interesante, digno de ser estudiado hasta donde podamos, pues siempre, encontraremos a Dios en todo el largo recorrido y de ello no me cabe ya, la menor duda.

          Espero ver publicado este escrito, el que de alguna manera, va en la línea del propio Papa Juan Pablo II y de uno de los santos mas queridos y venerados de la Iglesia Católica... San Francisco de Asís, en cuyo lugar y ello no es por casualidad... el Papa, va a entrevistarse por segunda vez, con todos los que dicen encabezar una iglesia o credo religioso, para buscar una paz que ya necesitamos angustiosamente (paz es... un nuevo y verdadero orden social y económico mundial)... por lo que me es muy grato felicitar al máximo representante de La Iglesia Católica.[15]

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            Pienso y creo, que seguir “mareando la perdiz”, sería reiterativo o no poder decir nada más y que fuera interesante; pero si que termino diciendo.

            ¿Si la evolución que conocemos en este planeta, se estima en millones y millones de años, desde que aparecieran las primeras “formas” de lo que se admite, científicamente, como vida?... ¿Nos vamos a conformar con que tan larguísimo camino, el que termina en el hombre actual... es el definitivo?... ¿Por qué no puede seguir la cadena en otros planetas[16]... y en este mismo que hoy habitamos?... ¿Puesto que si con los análisis científicos se datan seres homínidos, que existieron, pensaron y progresaron, hace millones de años... qué puede habitar aquí cuando pase otro período igual de tiempo y tras esa evolución imperceptible pero constante...?. recordemos que genéticamente, los monos de la especie chimpancé,  que piensan, deciden e incluso emplean herramientas rudimentarias[17]... tienen una mínima diferencia, con nosotros; puesto que se dice son al 97/98 %; iguales al ser humano y en sus componentes físicos... sin embargo en los componentes intelectuales, las diferencias no son ni siquiera cuantificables, por la inmensidad de distancia que existe entre un hombre y un chimpancé... sí, yo creo que sí, hay vida después de la muerte y por lógica aplastante, ella debe sernos propia, por esa misma Ley Universal, que todo lo rige y que científicamente y los propios humanos, reconocen... no permite que nada desaparezca, si por el contrario que se transforme en formas que ni sabemos intuir siquiera...[18] por todo ello, debemos tener confianza, esperanza y simplemente, aguardar los hechos, pero eso sí... procurando seguir las enseñanzas de todos esos sabios, muchos de los cuales ni sabemos cuando existieron, pero los que siempre nos indicaron, que la paz, la concordia y el entendimiento, son las bases para todo tipo de progreso... ¡Qué así sea!.

Antonio García Fuentes

(Escritor y a partir de aquí... creo que filósofo)

En la ciudad de Jaén: entre las tardes / noche, de los días uno y dos de Marzo; y la mañana siguiente... de 2002

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Para meditar:

(Sobre la ley de reencarnación)

 

            Nace el hombre sin poder escoger su destino. Herencia, a veces, un cuerpo deforme. O ha de crecer  en un pésimo ambiente de miseria física y moral. Otras, en cambio, disfruta de un cuerpo vigoroso y de un ambiente feliz.

            Hay niños que nacen con deficiencia mental y otros que mueren en medio de terribles dolores. Hay quienes quedan inválidos o fallecen en su juventud o en plena madurez, sin poder realizar sus proyectos. En cambio, hay enfermos incurables y personas que ya han perdido sus facultades, que parecen condenados a seguir viviendo indefinidamente, sufriendo ellos y quienes los tienen  a su cargo.

            Aparentemente con iguales méritos, hay quien es afortunado y se ve colmado de bienes: belleza, riqueza, éxito; en tanto que hay quien se halla de continuo sumido en el fracaso, las privaciones, la desgracia.

            Hay seres indefensos que son torturados o mutilados en medio de las guerras y persecuciones más atroces, mientras que verdaderos malhechores triunfan y viven a costa de los demás. Hay héroes cuyo sacrificio permanece ignorado, en tanto que otros, sin grandes merecimientos, disfrutan de fama y honores.

            Muchas personas se preguntan: “Si existe un Ser Supremo, omnipotente y bueno, al que llamamos Dios ¿cómo puede permitir tanta injusticia?...  ´¿Por qué existen las enfermedades y los cataclismos? No hallando respuesta, algunos se inhiben  hábilmente de la cuestión diciendo que los designios de Dios son inescrutables. Pero esto, aparte de no resolver el problema, es un desprecio a la facultad de razonar que nos ha sido dada y a la que no debemos renunciar.

           

Leyes naturales:

 

            Todo en la Naturaleza está sujeto a la ley del mínimo esfuerzo. Aprovechando o sometido a la fuerza de la gravedad, un río recorrerá muchos kilómetros y dará inúmeras vueltas con tal de seguir descendiendo hacia el mar. Ir en línea recta hacia él representaría subir pendientes y hacer un esfuerzo inútil que repugna a la Naturaleza.

            La conducta del hombre también se halla sujeta a esta ley: conseguir el máximo resultado con el mínimo esfuerzo posible.

            Igual principio rige en la mecánica cósmica.

            Por lo que respecta a la vida, ésta no podría diferenciarse de los demás fenómenos de la Creación.

            Todo en la Creación, desde los átomos a las galaxias, lleva como marca de fábrica, una perfección que maravilla al investigador. Todo se produce con sujeción a unas leyes naturales que parecen encaminadas a cumplir un plan que va de lo simple a lo complejo, de un caos inicial a un sistema cada vez más armónico.

            Pero he ahí que, por lo general, el hombre se pasa setenta o más años recibiendo tremendas lecciones de la vida, acumulando experiencias, aprendiendo cosas, desarrollando facultades. ¿No parece absurdo creer que todo este esfuerzo no sirve para nada y que, una vez realizado, todo resultado se esfuma y todo el bagaje adquirido se destruye? ¿Es posible que el hombre, que también forma parte de la Creación, sea un simple aborto sin ton ni son?

            Podría hacerlo pensar así la contemplación de los errores que, sobre todo en materia social, vienen acumulándose a través de la historia. Pero si profundizamos en la materia podremos comprobar que todavía no ha sido puesto en práctica un sistema acorde con las leyes naturales. Y, como digo Roger Bacón, la Naturaleza sólo puede ser  dominada obedeciendo sus leyes.

            Individualmente hallaremos también razones que nos darán a entender que la existencia del hombre no se limita a las vivencias relacionadas con su  cuerpo perecedero.  Si es posible aceptar esta hipótesis, cambia por completo el panorama de la vida, ahora mezquino y restringido, adquiriendo magnitud de esplendor.

           

Renovado despertar:

 

            Observemos lo que ocurre en la Naturaleza: En la primavera brota por doquier la v ida, que alcanza su esplendor en verano y su ocaso en otoño. A esto sigue el invierno, en el que la muerte parece triunfar. Un espectador que observase este ciclo por primera vez podría asegurar convencido, al llegar la etapa invernar,  que ya todo había terminado… Pero llega la primavera siguiente y la vida vuelve a surgir con renovado vigor.

            También en el propio hombre vemos que cada noche se desprende de sus vestidos, se acuesta y adopta el aspecto de un cadáver. Pero despierta al día siguiente para reemprender sus actividades.

            ¿Por qué la muerte no sería algo análogo? Al final de la jornada nos desprendemos de nuestro cuerpo marchito, que ya no puede soportar la vida. Esta se apaga, pero el espíritu permanece latente en espera de una nueva jornada en la que, renaciendo, disfrute de un nuevo cuerpo que le sirva de herramienta para continuar su aprendizaje de la vida y continuar su evolución.

            ¿Hay alguna razón que apoye esta idea? Sí. La Física enseña que la materia es indestructible. Masa y energía pueden combinarse entre sí, pueden sufrir mil transformaciones, pero jamás desaparecen. Pues bien: si la materia tiene esta propiedad ¿cómo puede perderse y desaparecer el espíritu, cuya elaboración es mucho más costosa para la Naturaleza? Lógico es pensar que cuando la vida parece destruirse, sólo haya un cambio de forma; cuando la muerte nos alcanza sólo afecta a la envoltura corporal; la verdadera esencia del hombre despierta en otra dimensión.

            Por otra parte, si como las cuentas de un collar, las vidas forman una serie de desgracias sufridas casualmente, pueden serenos compensadas en otras,  y los errores cometidos, superados en pruebas posteriores.  Con ello resultaría que cada criatura disfrutaría exactamente de las mismas posibilidades, debiendo someterse a la experiencia de la vida tantas veces como fuesen necesarias, hasta alcanzar aquella perfección en la que tales experiencias serían ya superfluas.

           

Equidad:

 

            De este modo resultaría que, así como en la escala de la evolución hay seres deformes, de nulos o escasos movimientos  y de vida torpe y mísera, mientras que en otros brillan la agilidad, la belleza  y la inteligencia, en la esfera humana el vicio  y la estupidez denotarían un alma que no ha superado todavía sus primeros ensayos, en tanto que la bondad  y la sabiduría serían el blasón del alma madura por la experiencia de mil vidas.

            Por otra parte, ningún ser, por abyecto que fuese, podría renunciar a la perfección final. Simplemente se vería obligado a vencer tantas cuantas pruebas fuesen necesarias para lograr finalmente la bondad que le libraría de su erróneo pasado y de la cadena de vidas a que todo ser ha de estar sometido durante las etapas evolutivas, hasta llegar a conseguir el amor universal y haber aprendido a ponerse enteramente al servicio de los demás.

            No temas, pues, la Muerte. Defiéndete de ella porque todos tenemos una misión                                         y  no podemos dejar de cumplirla so pena de tener que volver a empezar. Pero si te alcanza, alégrate de pensar que sólo es aparente, la vida continúa y continuará siempre.

            Y mientras vivas, aprovecha todas las ocasiones que se te presenten para hacer el bien; es la única manera de progresar. El camino de la salvación no es el de la tristeza y  las privaciones estériles, sino el de la alegría y la felicidad contagiosa.  El único provecho verdadero que sacarás de ti mismo será aquello que hagas a favor de los demás. Es la ley natural de la reciprocidad.  De una manera simplista puede decirse que, en cambio, quien perjudica en algo a su semejante, pone las bases para en una próxima ocasión, hallarse en la situación inversa. Esto explica la razón de las desigualdades y de la dureza del destino de unos frente a la fortuna de otros. La superación positiva de las situaciones adversas o afortunadas da lugar a situaciones placenteras, mientras que las reacciones negativas ocasionan una mayor dureza en las pruebas a que hay que someterse.

           

 

Creencias:  

 

            No hay que despreciar ninguna puesto que todas son necesarias, de acuerdo con el grado de evolución de cada individuo.

            Es posible que las tuyas choquen con estas teorías. Olvida éstas y conserva tus doctrinas si satisfacen tu espíritu. Te las brindamos solamente por si dudas de la perfección del creador y  de su  obra.

            Quien dude de esta perfección debería reflexionar acerca de lo que le ha sucedido en el transcurso de su vida y pensar que casi nada ocurre por simple causalidad.

            Todo está sujeto a un plan y, por una ley espiritual que ahora no vamos a desmenuzar, ningún esfuerzo deja de tener compensación pero sólo aprovechan aquellos que se hace  al servicio del prójimo. ¿Quieres aprender? Dedícate a enseñar. ¿Quieres ser amado? Ama. ¿Quieres ser feliz? Busca la felicidad de aquellos con quienes te tropieces.

            También es posible que haya quien rechace estas teorías, no por tener otras creencias más firmes sino por “no creer en nada”. Tales personas deberían reflexionar acerca de un hecho incontestable. Todo se transforma continuamente pero nada ha salido de la Nada. Lo que existe, pues, en una forma u otra ha existido siempre y seguirá existiendo. Si hay unas leyes que rigen esta existencia universal, más vale actuar de acuerdo con ellas  que tratar de ignorarlas… y pagar las consecuencias.

            Creas lo que creas, no odies al que obra mal. Hazte cargo de que está equivocado o forzado por las circunstancias. En su situación probablemente nos habríamos comportado del mismo modo. Más bien compadezcámoslo pues, de  una manera u otra, tendrá que pagar su error. Como el que se aparta del buen camino, tendrá que volver a él lastimado por las espinas halladas a su paso.

 

Higiene mental:

 

            Por los  médicos ha sido comprobado reiteradamente que los enfermos que tienen fe, que rezan, que  confían en fuerzas sobrenaturales que les curen, soportan mejor el dolor y la enfermedad  y recuperan la salud mucho antes que los demás. Es una demostración más de que, por  muy importante que sea la materia, lo es más el espíritu, al que corresponde dominar y dirigir aquella.

            Es por esto que conviene vigilar  constantemente la índole de nuestros pensamientos y practicar una rigurosa higiene mental. Por la ley del mentalismo, los pensamientos atraen lo que les es afín y así van configurando la vida que llamamos real, de modo que resulta armónica para quienes sustentan pensamientos de optimismo, comprensión, amistad, paz y esperanza, mientras que se hace  peligrosa para quienes toleran pensamientos de pesimismo, intolerancia, odio, envidia, temor, desesperación y otras ideas negativas.

            Disipa, pues, tus temores. Desempeña con confianza la misión que la vida te ha deparado. Aprovecha del mejor modo posible el día de hoy procurando hacer todo el bien que puedas. Y no te preocupes por el futuro. Cuando tu cuerpo gastado no sirva ya para tu labor, renacerás con nuevo cuerpo y nuevas condiciones, para seguir perfeccionando tu espíritu. La vida no se destruye y el camino sigue siempre adelante. Es  inútil pararse o retroceder, pues luego hay que recuperar el retraso sufrido.  Pero, sea como sea, el Bien acaba triunfando de manera absoluta. No hay otra opción.

 

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NOTA FINAL: Éste texto sin firma, lo recibí un día hace ya bastantes años… en su momento repartí foto-copias; aún no sabía “nada de ordenadores”… hoy he encontrado una copia dentro de uno de mis libros y me he apresurado a copiarla y archivarla, para  que no se pierda. Yo y no sólo por este texto “para meditar”… hace tiempo que creo en la reencarnación, puesto que si bien es cierto que “científicamente” nada se ha demostrado aún, pero por los múltiples libros, lecturas y conversaciones mantenidas, creo en que es la única razón lógica para explicarse… “el qué y el por que”, del ser humano y por ende, del resto de la Creación… por otra parte y para afianzar dicha creencia… ¿Se nos pide algo a cambio de creer o no creer en ella?... ¡No!... todos estos comunicados y transmisiones, han de ser practicados gratuitamente, “los mercachifles no tienen cabida en ellos  y es de los que hay que desconfiar; se digan videntes, adivinos o lo que quieran”… y por último… ¿Cuesta algo al ser humano, al menos, tener una esperanza en ello?... creo que no. Yo manifiesto, que desde que acepté ello, vivo en cierta paz y concordia que antes no conseguía de ninguna de las maneras… y honradamente lo manifiesto hoy… por si a alguien le sirve en el futuro… “nadie obliga a nadie”, pero es bueno tener un grado de esperanza.

 

            Jaén 25 de Marzo del 2006

Antonio García Fuentes

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ESPIRITISMO PERSONALIDADES QUE CREYERON EN ÉL y LO QUE INDICA EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS SOBRE QUIENES PROMUEVEN LAS GUERRAS

 

            Aparte de “Allan Kardec (francés del S. XIX y recopilador de ésta filosofía en tiempos modernos) en su principal libro: “El libro de los espíritus” y otros ampliando el tema. Se dan como adeptos a las siguientes figuras, algunas de notable fama intelectual y de ámbito mundial, así como entidades o asociaciones, de las que se cita alguna por su destacada importancia.

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 ¿CÓMO CONTÓ EL ESPIRITISMO CON LA ADHESIÓN DE EMINENTES HOMBRES DE LA ÉPOCA?

                       (Revista “El Espiritismo” Nº 54 – año 2004) y que edita regularmente y de forma trimestral: Asociación Catalana de Estudios Prácticos del Espiritismo (A.C.E.P.E.)  Rubí / Barcelona, apartado de correos 448. (de dónde extraigo los datos que a continuación recopilo)

      La Sociedad de Investigaciones Psíquicas (S.P.R.): La Sociedad Dialéctica de Londres nombró un Comité especial de prestigiosos hombres de ciencia, pensadores y estudiosos, para investigar los fenómenos espiritistas que estaban en auge en aquellos días, con el fin de descubrir el engaño que constituían, pero lejos de ello, muchos de ellos, después de realizar sus estudios en numerosas sesiones mediúmnicas sometidas a exámenes científicos y rigurosos, se convencieron de tal modo de la realidad de los hechos investigados, que manifestaron que el Espiritismo era la explicación más lógica que podían encontrar a tales hechos, y muchos de ellos se inclinaron por ser a partir de entonces espiritistas convencidos. De esas investigaciones nació la Sociedad de Investigaciones Psíquicas.

 

INGLATERRA: 

William Fletcher Barret (1844.1925). Profesor de física en el Rayal Collage of Scienci de Dublín, Irlanda. Presidente de la Society for Psychical Research (SPR) (Sociedad de Investigaciones Psíquicas) en 1.904. Realizó valiosos estudios sobre telepatía, clarividencia, precognición, poltergeist...

OBRAS: En el umbral de lo invisible. Visiones en el momento de la muerte.

 

Frederc Myres (1843 – 1901). Psicólogo, filósofo e investigador psíquico. Profesor de la Universidad de Cambridge. Estudió el papel de incosciente en los fenómenos psíquicos.

            OBRAS: Ciencia y vida futura. Fantasmas de los vivos (este último junto con Edmund Gurney y Frank Podmore).

 

Sir. Oliver Lodge (1851 – 1940). Catedrático  universitario de física . Rector de la Universidad de Birmingham. Investigó los más importantes médiums de la época, entre ellos Eleanor Piper y Eusapia Paladino.

            OBRAS: Vida y materia, El  hombre y el Universo, , La evolución biológica y espiritual del hombre.

 

Alfred Russell Wallace (1823-1913) Naturalista,  presidente de la sección de antropología de la Asociación Británica para el avance de la Ciencia. Codescubridor junto con Darwin de las leyes de selección natural y evolución biológica.

            OBRAS:  Los milagros y el moderno espiritualismo.

 

Willian Crookes (1832 –1919): Físico y químico de renombre mundial. Fue presidente de la Asociación Británica para el Avance de las Ciencias en el año 1898.  Descubridor del talium y  los rayos catódicos. Inventor de numerosos aparatos. Investigó el médium  Daniel Douglas Home y a la médiun  Florence Cook con la que obruvo varias apariciones ectoplásmicas de un espíritu que se identificó como Katie King.

            OBRAS:  Investigaciones experimentales sobre la fuerza psíquica; La fuerza psíquica y el moderno espiritualismo.

 

Arthur Conan Doyle (1859 – 1930)   Médico, escritor e investigador psíquico. Muy conocido por su creación literaria de Sherlock Holmes.

            OBRAS: La Historia del Espiritismo, El mensaje vital y La nueva revelación.

 ITALIA:

 Cesare Lombroso (1836-1909) Psiquiatra, antropólogo, criminólogo, Profesor de Antropología criminal en la universidad de Turín. Estudió a la médium Eusapia Paladino.

            OBRA: Investigación sobre los fenómenos hipnóticos y espiríticos.

 

Ernesto Bonzzano (1862 – 1943) Filósofo y científico. Uno de los grandes teóricos del Espi ritismo.

            OBRAS: La crisis de la muerte, Pensamiento y voluntad, Los fenómenos de  transfiguración y Casos de identificación espírita.

 FRANCIA:

 Gabriel Dalanne (1857 .1926) Ingeniero. Luchó para que la doctrina                                                                             descansara sobre bases científicas y en esta dirección   encaminó sus investigaciones.

            OBRAS: El alma es inmortal, El Espiritismo ante la Ciencia, La reencarnación y El fenómeno espírita.

 

Leon Denis: (1846 – 1927) Escritor:

            OBRAS:  El problema del ser y del destino, Después de la muerte, En lo invisible, El gran enigma.

 

Gustave Geley: (1865 – 1924) Médico galardonado por varias universidades. Fue el primer director del Institut Métapsychique Internacional (IMI) de París. Realizó estudios sobre las materializaciones, ideoplastia, clarividencia, telepatía, correspondencias cruzadas, y fenómenos mediúmnicos variados:

            OBRAS: El ser subconsciente, Ensayo de Revista General y de interpretación sintética del Espiritismo, Del inconsciente al consciente, La ectoplasmia y la clarividencia.

 

Camilo  Flammarion  (1842 – 1925): Célebre Astrónomo. Actuó como médium en la Sociedad Espírita de París, dirigida por Kardec.

            OBRAS: Lo desconocido y los problemas psíquicos, Las fuerzas naturales desconocidas, La muerte y sus misterios, Las casa encantadas.

 

Charles Richet  (1850 – 1935)  Catedrático de fisiología en la Facultad de medicina de París. Miembro de las Academias de Medicina y Ciencias. Director de la Revue Scientifique. Recibió el Premio Nóbel de fisiología en 1913. Se decantó por la Parapsicología.

  

EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS Y LO QUE DICE SOBRE QUIENES PROMUEVEN GUERRAS:

     “El libro nos ilustra sobre este tema: 745. ¿Qué debemos pensar del que suscita la guerra en beneficio suyo? Ése es el verdadero culpable, y le serán precisas muchas existencias para expiar todos los asesinatos, cuya causa habrá sido, porque responderá de cada hombre cuya muerte haya causado por satisfacer su ambición”.

 

NOTAS ACLARATORIAS SOBRE TEXTOS ARRIBA INSERTADOS:


[1] La palabra ocio, no la define el citado sabio como nosotros lo entendemos, hoy, si no por el contrario, como un profundo trabajo intelectual, realizado con la máxima paz y reposo, para que el alma perciba todo cuanto de sabiduría pueda captar en cualquier momento, de ese divino ocio, como creo recordar, lo denominaba Platón. En el diccionario que tengo a mano y en su segunda acepción dice: División u ocupación reposada, especialmente en obras de ingenio, por descanso de otras tareas; en su primera, simplemente dice; “no hacer nada” (cesación de toda actividad).

[2] La nueva Academia enseñó que la certeza de conocimiento era inalcanzable. (Nota que viene en el libro citado: Editado en Madrid, por Editorial Nueva Acrópolis 1997.

[3] También se afirma, que quién no se perfecciona aquí en grado que le permita ascender en la escala universal; tiene que renacer y vivir en la Tierra, por cuantas veces sea necesario y ello hasta adquirir tal grado; de ahí las deformidades y taras, muchas de ellas apreciables a simple vista, pero cuya explicación no procede ahora. Sugiero leer: “El libro de los Espíritus”, de Allan Kardec, donde se explica ampliamente todo el proceso.

[4] Es el grado en que ya no es necesario ello y se pasa, a un grado que quizá ni sea el que conocemos como andrógino (hay animales y plantas, en nuestro planeta, que lo son, por contener ambos sexos y poderse reproducir sin necesidad del contrario ó “pareja”); pero mucho más puro e inmaterial y por tanto poseedor de unas virtudes y conocimientos inimaginables. Vuelvo a recordar “los arcángeles” de la Iglesia Católica.

[5] Innegable es, que esas Tablas de la Ley de Dios; contienen entre otros, dos mandamientos claros y explícitos en grado extremo: “Nó matarás”...  “Amarás al prójimo como a ti mismo”.

[6] Recordemos la incalificable por lo terrible, frase de... “Cree o muere”; las hogueras donde fueron quemados tantos inocentes, las prisiones a perpetuidad, los ajusticiamientos inmisericordes y en masa... hoy, mientras escribo (03 marzo 2002), los noticieros hablan de las interminables matanzas de hindúes y musulmanes, en India y por cosas y causas, que haría reír a los sabios y llorar a quienes no llegamos a ello; por lo terriblemente absurdo e incalificable, que es... “matar por un dios y en defensa de otro dios”... ¡Dios no puede existir nada más que uno, si bien puede tener mil nombres diferentes!. Y no puede existir nada más que uno, por cuanto El Universo, no podría ser mantenido y gobernado, por “un enjambre de dioses en discusión perpetua”; ello no cabe en mente,   mínimamente desarrollada.

[7] Recordemos que es el actual Papa católico, el que públicamente ha pedido perdón, por muchas de esas aberraciones e injusticias, cometidas en el reinado de sus antecesores, los que trataron a la inteligencia y a la sabiduría de forma terrible y sangrienta, puesto que –ilusos- creyeron ellos mismos, la más terrible de las mentiras religiosas, o sea... Creerse los únicos y exclusivos enviados de Dios para salvar a los hombres de esta Tierra.

[8] Recientemente la denominada “Guerra de Afganistán” y de forma continuada en la mal denominada “Tierra Santa” (Israel y Palestina) donde y debido a los innegables abusos de los judíos israelitas (cuya rama más radical es precisamente la religiosa), sobre los palestinos; estos y en sus grupos o ramas, más radicales y fanáticas musulmanas... se están suicidando como explosivos vivientes, adoctrinados por sus jeques religiosos y los que les dicen que al morir... “irán al cielo de Alá”... Malditos unos y otros; los que hace tiempo han debido encontrar una paz, que por otra parte está delimitada por tratados internacionales, pero que no respetan los judíos y se han apropiado del terreno asignado a los otros “semitas” (son hermanos étnicos)... los árabes palestinos.

[9]  Cristo dijo que... Hay que perdonar hasta a los enemigos... y hasta “setenta veces siete”. Frase dicha a pobres analfabetos y brutos en mayoría y que equivale simplemente, a perdonar siempre.

[10] ¿QUE ES EL TIEMPO... EXISTE EL TIEMPO? El tiempo nosotros aquí en La Tierra, lo contamos o medimos, sobre la base de las vueltas que ésta da sobre sí misma y alrededor del Sol.  Si éste preciso instante lo fijásemos aquí en La Tierra, pero al mismo tiempo lo situamos en el Sol, la Luna, Marte... o en la Estrella Polar ("cuyas esferas marcan igualmente su tiempo")... ¿qué sería el tiempo?... ¿de donde partiría y como contaría?... ¿Existe entonces el tiempo y por tanto la edad?.  Si por otra parte "nada desaparece en el Universo", la materia simplemente se transforma y cambia ininterrumpidamente a múltiples formas y por tanto "siempre será la misma" y el tiempo se fija (o lo fijamos nosotros)  sobre la base de  esa materia aparentemente fija en el espacio y digo aparentemente fija, por cuanto todos los cuerpos están en continuo movimiento en el espacio. Por tanto si la materia (base del tiempo) no desaparece y siempre está presente... ¿no ocurrirá igual con el tiempo... que será constante y permanente pero con diferentes apariencias?.  Deducido todo ello, la eternidad aparece segura... la duda es si también nosotros seremos eternos... desde luego "la materia de que estamos compuestos, si que lo será" y entonces... ¿por qué no el resto de lo que componga nuestro yo "invisible?"  :Antonio García Fuentes (20 Abril 1.996)

 Marco Aurelio; en sus pensamientos;  DICE ASÍ:          "Aunque vivieses, tres o treinta mil años, no olvides jamás que nadie pierde más vida que la que tiene, ni goza de otra vida distinta de la que pierde. Así pues, la vida más larga y la más corta vienen a ser lo mismo. El presente es de igual duración para todos y lo que se pierde es también igual y, en definitiva sin importancia. En cambio, no podríamos perder ni el pasado ni lo venidero, porque ¿acaso se le puede arrebatar a uno lo que no tiene? Acuérdate de estas dos verdades: la una, que todo exteriormente es de idéntico aspecto, que pasa por los mismos ciclos y que es indiferente ver el mismo espectáculo durante un siglo o dos que por toda la eternidad; la otra, que el que muere >>> <<<muy joven pierde igual que otro que ha vivido muchos años. Ambos pierden sólo el instante presente, que es el único que poseen, puesto que no podrían perder lo que no tienen.

[11]  Recordemos que ello se produce en nuestro hemisferio que es Norte (Boreal); en el correspondiente al Sur (Austral), los nombres de los meses, que marcan las estaciones... varían, pero los hechos son iguales; acentuándose las noches y días en ambos polos terráqueos, que llegan a la noche de veinticuatro horas y de igual manera, a los días en que el Sol, luce esas veinticuatro horas.

[12]  Lo tengo desarrollado en un largo artículo que fuera publicado hace ya bastantes años en alguna revista (Nueva Acrópolis – Madrid) y difundido en otros medios y que igualmente; se encuentra en mis archivos. Lo titule: “LAS CUATRO ESTACIONES”.

[13] Este artículo fue realizado para contestar a un artículo publicado en el periódico cibernético, “HISPANIDAD” (enero 2002) y de ahí ciertos giros, o frases, que pudieran parecer no apropiadas en este relato.

[14] Al final de nuestra columna vertebral, “hay algo sobrante” que se dice, es el principio del rabo que nos falta.

[15] No fue publicado y pese a que el periódico citado, entiendo por sus contenidos, es pro Católico ó editado por algún departamento eclesiástico de dicha iglesia.

[16] Cada vez avanza más, la creencia de que en El Universo, deben existir muchísimas “esferas” habitadas... ¿En qué forma de vida?... es un misterio, pero ya no se duda de ello y se da por muy posible... los más sabios siempre han dicho que ello es seguro.

[17] Hemos leído mucho sobre el tema y hemos visto documentales, donde y de forma innegable, los científicos confirman cuanto yo digo, sintetizando.

[18]  Cuando hemos visto a un ser, antes vivo y luego ya muerto; sea persona, animal ó incluso vegetal... pareciera cómo al desaparecer sus fuerzas vitales (que no olvidemos son manifestación de vida)... desparece algo indefinible pero apreciable a simple vista; es una fuerza que allí y poco antes se encontraba (acentuado enormemente en el animal de sangre caliente y de pelo ó pluma... y más aún en el ser humano)... se apaga algo muy destacable cuando un cuerpo muere y se enfría... allí ha volado hacia algún lugar, una fuerza y un “algo vital”, que yo intuyo, es... simplemente... el alma o espíritu, que late en cualquier cuerpo que tiene vida... más o menos autónoma... ó individual, confío en que ello lo descubrirá, en el futuro, la ciencia del hombre, que igualmente está en evolución constante y en constante avance.

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