LA II REPÚBLICA Y… “MUCHAS OTRAS MÁS”

"PARTE II"

 

 

 

EL BUCLE REPUBLICANO

(Ignacio Camacho en ABC 16-04-2006)

 

            Celebrar el sueño republicano con la nostalgia retroactiva de un bucle melancólico, como ha hecho esta semana la izquierda española, es un ejercicio de ignorancia histórica que procede de una deliberada miopía de sesgo ideológico. Un poco de lectura desapasionada –recientes por ejemplo, los libros de Cortázar, Beevor y Bennasar, éste último con el expresivo título de “El infierno fuimos nosotros”- basta para entender que la II República fue un fracaso colectivo en el que naufragaron todos los viejos demonios de nuestra memoria, que arrollaron a los siempre minoritarios espíritus de la moderación ilustrada para acabar en un baño de sangre muy a la medida de nuestra tradición cainita. Fracasó el republicanismo burgués por que no pudo detener el maximalismo revolucionario; fracasó el socialismo porque al prender la hoguera de Asturias, como reacción a la victoria electoral de Lerroux y Gil Robles, acabó con la posibilidad de una alternancia democrática y puso la simiente de la guerra; y fracasó la derecha porque no supo sustraerse  a la tentación recurrente del golpismo. Entre todos la mataron y ella solita se murió, dejando un ideal destruido y una herida insalvable que agravó la victoria de Franco. Y negarse a entender esa frustración o reinterpretarla desde la actualidad constituye un error que puede lastrar seriamente el futuro de la convivencia.

            Ciertos sectores de la moderna izquierda –representados por el presidente Zapatero- parecen incómodos con el hecho incontestable de que gran parte del ideal republicano haya acabado lográndose en España bajo la monarquía restaurada de Don Juan Carlos, al calor de un pacto de concordia construido en la Transición  a base de tener muy presentes las causas del anterior descalabro. Y eso es lo que ha hecho posible, 70 años después, con una profunda y exitosa reforma del tejido, social, económico y político, la nación democrática que soñaron los republicanos, paradójicamente coronada por un Rey constitucional. La Historia tiene a veces estos guiños traviesos, pero tiende a complicarse cuando no se acepta su veredicto supremo.

 

 

Editorial
LA IRREGULAR PROCLAMACIÓN DE LA II REPÚBLICA

http://www.minutodigital.com/noticias/edit140406.htm (Diario de noticias: en Internet)

El afán de separatistas, radicales y marxistas por imponer sus criterios a toda costa, ignorando, cuando no coaccionando, a media España hizo imposible una convivencia democrática y al final nos arrastró al trágico desenlace de la guerra civil.

 

Llegaba la hora de la renovación desde afuera.

Sin embargo la II República se proclamó de forma ilegal y fuera de los debidos cauces democráticos, por mucho que se quiera otorgar carácter plebiscitario a los resultados de aquellas elecciones locales. Como bien apuntaba el ABC del 14 de abril de 1931: “Pedimos la legalidad” “Solo unas Cortes elegidas con arreglo a la vigente constitución, por sufragio universal, pueden modificar lo que deba ser modificado. Ahora los periódicos de izquierda gritan como energúmenos que se cumpla la voluntad nacional. Lo mismo hemos pedido y seguimos pidiendo nosotros: pero legalmente, jurídicamente: esto es, en las Cortes. Nos resignaríamos ante una República proclamada en el Parlamento después de unas elecciones garantizadas y seguiríamos defendiendo nuestros ideales de una monarquía constitucional y parlamentaria. Pero rechazamos todo hecho de fuerza, toda imposición irregular y arbitraria de un régimen.”

Conviene pues desmontar ciertos mitos. En primer lugar el carácter plebiscitario de los resultados de las elecciones municipales. Naturalmente que el triunfo de las candidaturas republicanas en la mayoría de los grandes núcleos urbanos – en Madrid los republicanos obtuvieron 90.630 votos, frente a los 31.636 de los monárquicos- ponía a la monarquía en serios aprietos. Sin embrago, igual de rotundo que fue el resultado en las zonas urbanas favorable a los republicanos, lo fue en las rurales para los monárquicos. De hecho el número total de concejales electos fue favorable para la monarquía, con un número de votos muy parejo. Por tanto no se puede otorgar carácter plebiscitario a unas elecciones cuyos resultados simplemente certificaron la división de opinión entre la población española.

La realidad es que la proclamación de la II República debe más a la propia desmoralización de los monárquicos, que no se esperaban un avance tan importante de los republicanos y a la propia postura del rey, Alfonso XIII, que abandonó la idea de toda defensa de la legalidad vigente ante las continuas desafecciones de políticos conservadores y liberales así como autoridades. El propio general Sanjurjo, director general de la Guardia Civil, al declarar que no sacaría sus fuerzas a la calle para defender a la tambaleante monarquía puso la puntilla al régimen, ante la sorpresa del autoproclamado gobierno provisional republicano.

Sin embargo conviene también aclarar otro mito en torno a la proclamación de la II República: su pacífica y tranquila instauración. Entre el 13 y el 14 de abril se suceden manifestaciones en Madrid, la más grave a las una de la madrugada, procedente de la c/ Alcalá avanza por Recoletos para llegar al edificio de la Presidencia del Gobierno, chocan con la guardia civil, hay una veintena de heridos y dos muertos. Se asaltó la sede del Centro Nacionalista del Albiñana, se derribó la estatua de Felipe III en la Plaza Mayor, la de Isabel II y las estatuas de los reyes godos de la Plaza de Oriente también fueron derribadas. En Tetuán las oficinas del Alto Comisariado fueron asaltadas, interviniendo la guardia mora, con 5 muertos y una veintena de heridos.

No obstante hay que resaltar, al contrario de lo afirmado por cierta memoria histórica fabricada a la medida de un bando, que la derecha española aceptó, sin mayores traumas el cambio de régimen. Tampoco lo que desde la izquierda se ha dado en llamar poderes fácticos se opuso o conspiró contra una república, con la que no simpatizaban en principio, pero de la que esperaban respetase las reglas del juego político parlamentario. Ya hemos visto como los militares no movieron un dedo por sostener la monarquía y la Iglesia se mostró especialmente acomodaticia a través del secretario de estado vaticano, cardenal Pacelli. El Debate, diario que hacía de portavoz de los católicos en España el día 15 de abril de 1931 afirmaba que: “reconocía la república como la forma de gobierno establecido en nuestro país. En consecuencia nuestro deber es acatarla. La acataremos de un modo leal, activo, poniendo cuanto podamos para ayudarla en su cometido. Hombres de la monarquía, hombres de la república han de juntarse en un ideal común, que es España”.

Más significativa es aún la postura del protofascismo español. Ramiro Ledesma Ramos en La Conquista del Estado del 18 de abril de 1931, afirmaba: “No necesitamos violentar en lo más mínimo nuestra ideas ni rectificar el programa político y social que defendemos para dedicar un elogio y un aplauso al régimen republicano. La voluntad del pueblo español se ha decidido de un modo magnífico y vigoroso por la República, y nosotros, férvidos exaltados de energía nacional, hispánica, celebramos su disciplinado triunfo. ¡Viva la República¡ Nunca hemos creído subversivo ese grito, que hoy es, y representa el clamor entusiasta de los españoles. Todos cuantos estiman que la emoción primera de las luchas políticas es la voluntad del pueblo, deben hoy acatar sin reservas a la República. Así lo hacemos nosotros, con la indicación, incluso de que en esta hora la defensa de la República es la defensa nacional.”

Fue el sectarismo y la deriva revolucionaria de las nuevas autoridades lo que rápidamente deterioró el nuevo régimen. El afán de separatistas, radicales y marxistas por imponer sus criterios a toda costa, ignorando, cuando no coaccionando, a media España hizo imposible una convivencia democrática y al final nos arrastró al trágico desenlace de la guerra civil.

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miércoles, abril 12, 2006: PUBLICADO EN “Absurda Revolución”

La República de Rodríguez Zapatero

 

José Luis Rodríguez Zapatero ha declarado en el Parlamento que "muchos de los objetivos y de las grandes aspiraciones" de la II República están en plena vigencia, gracias a las políticas de su Gobierno. Zapatero añadió que "Es un buen recordatorio para saber que la España de hoy mira a la España de la II República con reconocimiento y, sobre todo, con satisfacción y orgullo por ver lo que hemos sabido hacer entre todos en esta etapa constitucional".

El presidente Rodríguez siempre se ha inclinado a enlazar la legitimidad de su Gobierno con la II República, más que con la transición que, en definitiva, fue el paso de la dictadura a la democracia "de la ley a la ley", y por lo tanto partiendo de la legalidad anterior; esto es, de la dictadura. El PSOE estaba entonces en contra de la transición y favorecía la "ruptura", para enlazar de nuevo con las instituciones que terminaron en la Guerra Civil. Rodríguez parece dispuesto a recuperar la ruptura, en detrimento de la transición.

La II República no se puede alegar como un ejemplo de convivencia ni de legalidad. Su mismo origen se basa en una ilegalidad, contra ella se alzaron los anarquistas (en tres ocasiones), Sanjurjo, el PSOE y los nacionalistas y Mola y otros generales. Lo que sigue no es una historia de la II República, pero sí el recordatorio de varios hechos históricos importantes del régimen que Zapatero pone como ejemplo de convivencia:

Las elecciones del 12 de abril

El Gobierno Berenguer, que preside el país en un momento de crisis institucional, planea convocar sucesivas elecciones democráticas que comenzarían con unas de carácter local y terminarían con unas elecciones constituyentes, que darían lugar a una constitución que superara la de 1879, que se había agotado.

Las primeras elecciones programadas, en las que se elegirían los alcaldes de pueblos y ciudades, tuvo lugar el 12 de abril de 1931. La victoria de los monárquicos fue sencillamente aplastante. En la inmensa mayoría de los pueblos ni siquiera había candidatos republicanos, y donde se presentaban solían perder. La excepción la constituyeron las grandes ciudades, como Madrid o Valencia. Una combinación entre que los resultados de las ciudades se conocieron antes, el desprecio republicano por los pequeños pueblos, que suponían en manos del caciquismo, y el entreguismo de los monárquicos (con la excepción de Juan de la Cierva), llevó a los republicanos a declarar ilegalmente la II República. Dijeron que la República había ganado en unas elecciones en las que no se discutía el modelo de Estado, sino los alcaldes de los ayuntamientos. Y que, además, había perdido abrumadoramente, con una relación de 6 a uno. El origen institucional de la II República se basa en una ilegalidad.

Una Constitución contra media España

La Constitución, que entró en vigor el 9 de diciembre de 1931, estuvo elaborada por la izquierda, desde la izquierda y para la izquierda, sin ninguna voluntad de alcanzar un consenso con la derecha, que de hecho no se produjo. Manuel Azaña diría en su momento que la República era para todos los españoles, pero gobernada desde los republicanos. Esta concepción alimentó el golpe de Estado de 1934. La Constitución del 31 disolvió las órdenes religiosas y les expropió los bienes. También suprimió el presupuesto del clero y de los cultos católicos. El texto disolvía el derecho de propiedad, al asentar la expropiación forzada de cualquier tipo de propiedad por causa de utilidad social, que se juzgaba por el propio Gobierno.

Quema de conventos

Desde el comienzo, los elementos más izquierdistas se sintieron respaldados institucionalmente para cometer crímenes como la quema de conventos, bibliotecas y obras de arte pertenecientes a la Iglesia. Los días 10, 11 y 12 de mayo se producen actos vandálicos contra la Iglesia en Valencia, Madrid, Málaga, Sevilla, Córdoba, Cádiz, Sanlúcar de Barrameda, Murcia, Alicante, Algeciras o Jerez de la Frontera, entre otros. El día 20 se incendia el convento de los Benedictinos de Lazcano. El 13 de junio se expulsa al cardenal Primado Segura, después de que la Constitución hubiera reconocido la libertad religiosa.

El presidente del Gobierno, Manuel Azaña, declara que "todas las iglesias de Madrid no valen la vida de un republicano". De modo que le da un valor a la vida de los republicanos que no le otorga a los demás, y compara ambas cosas, cuando no había porqué elegir entre ellas. El Gobierno suspende actos políticos de la derecha liberal (Ciudad Real), actos religiosos (la Adoración Nocturna en Tortosa), manifestaciones... En 1933 se suprime la celebración de Semana Santa en prácticamente toda España. En julio del mismo año se detienen a unos 3.000 derechistas, por un supuesto complot nada menos que de las JONS (falangistas) y la FAI (anarquistas), y todo por un asalto de unos jonsistas a la asociación Amigos de la Unión Soviética.

Casas Viejas

A lo largo de la II República, los anarquistas se rebelarían contra ella en tres ocasiones. El problema principal de la II República es que no creían en ella ni en la izquierda (socialistas y anarquistas jamás la defendieron como tal) ni en la derecha. En enero de 1933, los anarquistas intentan repetir, sin éxito, la matanza de Castilblanco en la localidad de Casas Viejas. Los Guardias de Asalto liberan a los Guardias Civiles secuestrados por los anarquistas, y les cercan en una choza. El Gobierno no quiere ningún tipo de contemplaciones, y Casares Quiroga ordena que "arrasen la casa, que se haga un escarmiento". La choza se quemó, y varios murieron ardiendo. Tras el asalto, se detuvieron a varios anarquistas, alguno de los cuales muere de forma no explicada. El capitán Rojas dijo que ordenó dar "tiros a la barriga" por indicación de Azaña, presidente del Gobierno, y de Arturo Menéndez, Director General de Seguridad.

Elecciones de 1933 y golpe de Estado de 1934

En un mitin en la campaña electoral para las elecciones de 1933, Largo Caballero explica cuáles son los planes del Partido Socialista: " si los socialistas son derrotados en las urnas, irán a la violencia, pues antes que el fascismo preferimos la anarquía y el caos". Y así fue. Las elecciones las ganaron el centro (representado por los radicales de Alejandro Lerroux) y la derecha (la CEDA). Gobernarían los primeros con el apoyo de los segundos. Cuando la CEDA aumenta el número de ministros en el Gobierno (algo a lo que tenía pleno derecho) a tres, el PSOE lanza el golpe de Estado que llevaba tiempo planeando, con el objetivo de sustituir la "república burguesa" por una "dictadura del proletariado". La revuelta contra la república de los socialistas causó no menos de 2.000 muertos. Ni los socialistas aceptan la república ni los republicanos (tampoco los socialistas) aceptan que la derecha pueda acceder democráticamente o por el medio que sea al poder. Largo Caballero, antes y después del golpe de Estado de 1934, tiene un discurso guerracivilista que es criticado por Julián Besteiro, para quien la guerra civil que busca su compañero sería desastrosa y que, además, cree que la victoria no está en absoluto asegurada.

El Frente Popular

Manuel Azaña declara en Mestalla, en un mítin ante sus simpatizantes previo a las elecciones que resultarán en la victoria del Frente Popular (FP), que "nos reunimos aquí para inaugurar una campaña y preludiar un ajuste de cuentas". Largo Caballero insiste en su estrategia de Guerra Civil: "Si triunfan las derechas nuestra labor habrá de ser doble, colaborar con nuestros aliados dentro de la legalidad, pero tendremos que ir a la guerra civil declarada. Que no digan que nosotros decimos las cosas por decirla, que nosotros lo realizamos". Lo habían demostrado en el 34. Un día más tarde, el 21 de enero de 1936, Largo Caballero explicaría que "a clase obrera debe adueñarse delopder político, convencida de que la democracia es incompatible con el socialismo, y como el que tiene el poder no ha de entregarlo voluntariamente, por eso hay que ir a la revolución".

Ya en el poder, el FP inicia lo que llama la "republicanización de la república", y que consiste en expulsar a la derecha de las instituciones, purgando a quien fuera sospechoso de no ser plenamente fiel a la República y el FP.

Ley de Defensa de la República

El
21 de octubre de 1931 se publica en la prensa la Ley de Defensa de la República, que da al Gobierno la posibilidad de suspender alguno de los derechos básicos que vendrían reconocidos en la Constitución, para defender el sistema político y el Gobierno frente a las críticas. Define como "actos de agresión a la República": "toda acción o expresión que redunde en menosprecio de las instituciones u organismos del Estado" o "la apología del régimen monárquico o de las personas en que se pretenda vincular su representación y el uso de emblemas, insignias o distintivos alusivos a uno u otras".

Para actuar en contra de lo que el Gobierno considere "actos de agresión a la República", la ley le permite "suspender las reuniones o manifestaciones públicas de carácter político, religioso o social", "clausurar los centros o Asociaciones que se consideren incitan" a lo que considera agresión a la República, así como "intervenir la contabilidad e investigar el origen y distribución de los fondos de cualquier entidad". También le permite "la incautación de toda clase de armas o sustancias explosivas, aun de las tenidas lícitamente".

Esta ley permitía al Gobierno actuar en contra de la libertad de expresión cuando le conveniera, y de hecho la utilizó para cerrar más de 100 periódicos de derechas y para suspender numerosos actos legítimos de carácter político, religioso o social.

Dado que, ya durante el Frente Popular, Azaña había cerrado numerosos periódicos no adictos, Gil Robles utilizó el Parlamento para denunciar los numerosos atropellos contra ciudadanos por el hecho de ser religiosos o creyentes, o por ser de derechas. Con sus denuncias, basadas en informes que recibía de toda España, haría que los actos violentos quedasen registrados, ante la mordaza a la prensa. El 15 de abril, José María Gil Robles, líder de la CEDA, dice en el Parlamento: "Una masa considerable de opinión, que es por lo menos la mitad de la Nación, no se resigna implacablemente a morir: yo os lo aseguro. Media Nación no se resigna a morir".

El asesinato de José Calvo Sotelo


El 16 de junio de 1936, José Calvo Sotelo pronuncia un discurso contra el presidente del Gobierno, Santiago Casares Quiroga. Éste le responde diciendo: "después de lo que ha hecho Su Señoría hoy ante el Parlamento, de cualquier caso que pudiera ocurrir, que no ocurrirá, haré responsable ante el país a Su Señoría”. Calvo Sotelo toma nota de lo que considera una amenaza. Un mes más tarde, un grupo de derechistas matan al Guardia de Asalto José Castillo. Al día siguiente, unos guardias de asalto de la escolta del socialista José Prieto planean matar al líder de la CEDA, José María Gil Robles. Van a su casa y no lo encuentran, lo que les salva la vida. Acto seguido se dirigen al domicilio de José Calvo Sotelo, le sacan de su cama, le detienen ilegalmente y le matan de un disparo. Cuando le comunicaron la noticia a Azaña, exclamó: "¡Esto es la guerra!".

Las checas

Ya en plena guerra, socialistas y comunistas organizan cárceles, conocidas como checas por imitación de las cárceles soviéticas. Solo en Madrid habría más de 200. César Vidal, en su libro dedicado a estas cárceles republicanas, incluye una lista con nombre y dos apellidos de personas ejecutadas en las checas madrileñas. Figuran 11.705 personas. No solo se las ejecutaba, sino que también se les torturaba. También había checas en otras ciudades, como Barcelona o Valencia.

COPIADO EN:

http://seleccionar.blogspot.com/2006/04/la-repguez-zapatero.html

 

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LA REPÚBLICA QUE YO VIVÍ

(Publicado en la tercera página del diario ABC del 28 abril 2006)

 

            Cuando se anda entre los diez y los catorce años evidentemente no se tiene capacidad alguna de decisión, pero si plenamente de observación. Pus bien, esa era la edad que yo tenía cuando transcurría el devenir de la II República.

            Y este es mi testimonio.

            La II República irrumpió en la vida de España como un torrente de entusiasmo. El día 14 de abril parecía que España se despojaba de un traje anticuado y que renovaba su ser.  Y sintiéndolo así, la gente se echó a la calle a celebrar aquella jornada histórica.

            Aún recuerdo aquel día. Es una imagen de las que quedan de las que se quedan grabadas de forma imborrable. Toda la familia asomada al balcón, viendo la multitud en la calle, entre cánticos y  vivas. Y mi padre, gritando como ellos.

            Era la esperanza de que España se iba por fin a modernizar, de forma pacífica, sin disparar un solo tiro.

            Pero hemos de decirlo con pena: al menos en cuanto a la convivencia pacífica, fue una esperanza que se fue esfumando.

            Y no es que la II República no soñara sus hermosos sueños y en parte los lograra; para mí en especial, el empuje cultural, empezando por la gran obra de enseñanza primaria.

            Pero pronto se pareció que eso era insuficiente.

            El grave desequilibrio socio-económico haría que las masas populares se revolvieran, acuciadas por el ansia de una súbita mejora, que creían tener al alcance de la mano, pero que comprobaban que era escasa o tardaba demasiado. De ahí un clima de creciente inseguridad, ya palpable en los dos años primeros de la República pero peligrosamente agudizados a partir del triunfo del Frente Popular en 1936. De pronto, la clase media, incluso en sus formas más modestas, cayó bajo sospecha como si fuera un enemigo a batir. Eso se notaba en la calle, donde yo, un chiquillo cuyo padre era un modesto empleado de Banca Herrero que apenas si ganaba para llegar a fin de mes (cierto que éramos cinco hermanos), me vi más de una vez acorralado en la calle por grupos violentos que, de buenas a primeras, se metían conmigo, como si fuera un adversario al que había que eliminar.

            Imposible olvidar los desfiles de las Juventudes Socialistas; al menos, en el Oviedo de 1936, yo los pude contemplar. Marchaban al paso trepidante de la Internacional, un himno electrizante sólo interrumpido por los gritos reivindicativos, amenazantes, desafiadores y de una exclamación una y otra vez repetida: “¡Viva Rusia!”.

            Era que  el terremoto político provocado por la revolución bolchevique en Rusia de 1917 había llegado a España. Precisamente por esas fechas, en la primavera de 1936, se vio a Largo Caballero, el líder del socialismo más radical, negarse a formar gobierno en coalición con Izquierda Republicana, desbaratando así  la alianza del Frente Popular con la que se habían ganado las elecciones tres meses antes. ¿Y eso como había que entenderlo? ¿Acaso por aspirar al poder del proletariado, conforme al modelo leninista? La amenaza estaba en el aire.

            Inquietante era también, no sólo para la España de derechas sin o incluso para los republicanos moderados, el desorden generalizado en que estaba entrando España entera, cada vez más a merced de los grupos radicales de izquierdas como de derechas, en los que había que incluir a las juventudes falangistas, cuyo jefe, José Antonio, encomiaba la “dialéctica de las pistolas”.

            Aquí, las cifras escuetamente señaladas lo dicen todo. Entrado el mes de junio este era el balance: 150 iglesias quemadas o destruidas, 269 muertes violentas de signo político, 1.280 heridos, más de cien huelgas generales y más de doscientas parciales. Cada día traía la noticia de un nuevo desatino. El desbarajuste era de tal calibre que el propio Indalecio Prieto tendría este lamento. “No  hay hipérbole alguna al afirmar que los españoles de hoy no hemos sido testigos ¡jamás jamás!, de un panorama tan trágico, y de un desquiciamiento como el que España ofrece en este instante”.

            En ese ambiente, puede afirmarse que la II República no era una verdadera democracia. Las urnas sólo eran respetadas por el vencedor, ¡y no siempre! Al año de nacer la República se produce el  golpe de Estado del general Sanjurjo. Y cuando triunfan las derechas en 1933, las izquierdas radicales responden con la Revolución de octubre de 1934, especialmente grave en  Asturias, pero con su eco separatista en Barcelona. De modo que en 1936 media España se preguntaba cuánto tiempo tardaría en ser desbordada la República por un nuevo alzamiento.

            Pero ¿Sólo el militar? Porque daba la impresión de que también la izquierda radical preparaba el suyo. Acaso porque aquellos vivas a Rusia de las manifestaciones rojas eran como una amenazadora advertencia. ¿Fue eso lo que  empujó a militares republicanos como Aranda a sumarse al levantamiento organizado en el norte de España por el general Mola? Su alocución el 20 de julio de 1936 resulta llamativa: el no se alzaba contra la República, sino precisamente contra sus enemigos. En su bando de guerra se justificaría de este modo: “Vista la dejación de la autoridad ante los manejos de los enemigos de la República y España para apoderarse de los resortes del mando, he resuelto el de asumir el de esta provincia”.

            Y era que las dos Españas de signo radical, que entrarían pronto en Guerra Civil, habían decidido hacía tiempo que la violencia, y no las urnas, les debían dar el poder.

            De ese modo, los que vivimos esperanzados los comienzos de una República brillante y moderna, capaza de entusiasmar, nos encontramos viviendo una situación cada vez más angustiosa que propiciaría el golpe militar.

            La Guerra Civil que acabaría desatándose, fue más que un error: un horror. Y  sobre eso no cabe  más que rogar a los dioses que jamás se vuelva a producir. Como también hay que decir que la responsabilidad de los que en definitiva la llevaron a cabo no peda silenciarse.

            Ahora bien, tener una imagen de una II República idílica, gobernada por sabios y prudentes magistrados, donde se estaba incubando los proyectos más hermosos en una convivencia de paz y armonía, está muy lejos de la realidad.

            Presentar tal imagen es falsear burdamente la historia.

            Es ahora cuando conviene recordar el juicio de un historiador de la categoría de Carlos Seco Serrano: “… la democracia –una auténtica democracia-   hubo de aguardar cuarenta años a que la estableciera… un Rey”.

            Porque, en verdad, en aquella II República había menos verdaderos demócratas de los que hubiera sido menester.

 

Manuel Fernández Álvarez

(de la Real Academia de la Historia)

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MUERTAZOS

 

              Bajo Este  titular, Ignacio Camacho escribe en su columna de ABC del 28-04-2006 los siguientes párrafos, sobre lo que SE DEBERÍA HACER SI DE VERDAD INTERESASE RESALTAR LA VERDAD DE ESA NEFASTA REPÚBLICA:

 

            “Venga, vale. Vamos a revisar la memoria histórica. Vamos a estudiar la República y la guerra in-civil. Vamos a repasar nuestra historia sin miedo a los demonios. Vamos a estudiar que nunca viene  mal. Sobre todo a  algunos que se las dan de cultos por haber leído media docena de libros sesgados.

            ¿Quiere el Congreso memoria histórica Que llamen a una comisión de historiadores independientes. Españoles y extranjeros: Fusi, Cortázar, Álvarez Tardío, Juliá, Elorza, Aróstegui, Viñas,  Bennassar, Beevor, Jackson,Payne, Thomas, Preston… se puede elegir.  Que se les oiga sin trabas. Que hablen del papel del PSOE en la revolución de Asturias, de Casas Viejas, del levantamiento catalán contra la legalidad de la República, de la guerra interna en el bando republicano, de la represión en ambos  lados, de la ayuda extranjera, de la Legión Cóndor, de los comisarios políticos del Quinto Regimiento, de los moros de Franco, de las fosas comunes, del pistolerismo falangista y  el terror anarquista, de las checas, de Queipo de Llano y de Mola, de las dudas de Hazaña, del recelo de la izquierda al voto femenino. Que hagan un dictamen todo lo objetivo que se pueda, y que se pase a Pleno. A ver si  el PSOE y sus socios lo pueden respaldar sin enrojecerse de sus antepasados. La Historia es muy antipática cuando se aborda sin prejuicios. Pero conviene hacerlo de vez en cuando.

            Lo tengo muy contado, pero lo repetiré: Paco Acosta, uno de los sindicalistas condenados por el proceso 1001, me expresó una vez su desconfianza sobre la reapertura de esta mal llamada “memoria histórica”. “Si desenterramos nuestros muertos, la derecha sacará los suyos. Barbaridades, hubo, por desgracia, en los dos bandos; no hicimos la reconciliación para esto”. Acosta estuvo en la cárcel de Franco por ser de Comisiones Obreras. Eso le da más legitimidad que a Llamazares y a Zapatero para saber de que habla. Todo  el mundo tiene abuelos, y pelearse con ellos a muertazos sólo conduce a una discordia estéril. Lo escribió Celaya, otro  comunista: allá los muertos, que entierren como Dios manda a sus muertos. Este humo de ayeres malhadados no es más que una trampa para distraernos de un mañana incierto… de un hoy manifiestamente ingrato”.

 

COMENTARIO: Dentro de todo lo sensato y buscando honestamente la verdad… de lo que se viene escribiendo con profusión (yo selecciono en ese sentido y procuro difundir todo lo que puedo, para vergüenza de demagogos y perversos)… éste muy concentrado artículo de Ignacio Camacho, aporta verdaderos “puntales” para sostener una verdad histórica…  puesto que si en verdad el Gobierno Zapatero “y su zapatería”, pretendieran una verdad histórica clara y concisa… se recurriría no a lo que digan los políticos actuales u  “otras panzas llenas o estómagos agradecidos que tiemblan sólo de pensar en que pierdan la cuchara y el tenedor de oro que hoy tienen”… se buscarían esos historiadores y otros, que de verdad tengan acreditada su actuación imparcial y a cuantos testigos vivos (afortunadamente hay muchos) que como ese comunista que cita el articulista, son capaces de decir la verdad… “Pese a quién pese y pase lo que pase”. ¡¡Eso sería buscar y presentar la verdad que cicatrizara viejas heridas y mostrara al pueblo español en sus generaciones actuales, lo que en realidad fue aquella década de desastres, miserias, egoísmos y pobres gobernantes que arrastraron a todo un pueblo a que “se degollara mutuamente”!!... mientras los responsables de todo, empezando por el cobarde Alfonso XIII y terminando por el más cobarde aún, Gobierno Republicano y “satélites”, huían en desbandada, llevándose todo lo que pudieron, con lo que robaban aún más a ese pueblo engañado miserablemente y que aquí quedamos, para aguantar toda la época “negra” de la dictadura de Franco… que  no olvidemos, mantuvo cartillas de racionamiento, hasta 1952… “fueron muchos lustros se sangre sudor y lágrimas” y que  ahora estos canallas, quieren “reverdecer” sólo  y exclusivamente para  beneficiar a un gobierno,  que no lo olvidemos tampoco… ¡¡ HA SIDO FORMADO POR UNAS ELECCIONES GANADAS SOBRE LA BASE DE UN ATENTADO CONOCIDO COMO LA MASACRE DE  MADRID 11 DE MARZO DEL 2004!!... “y aunque nadie puede dudar de la legalidad de las urnas, pero sí poner en duda el motivo del cambio del voto”… pues para preocupación de ambas partes (PSOE y PP) aún no se sabe ni quién fue el que ejecutó tan sangrienta masacre y menos quién la ordenó… para confirmar esto, no hay  nada más que ver hoy (3 de mayo 2006) dos diarios, uno de papel ( “diario El Mundo”) y otro en la red (“Libertad Digital”) o acudir a los registros de emisoras que verdaderamente se han preocupado, de “desenterrar” todo lo que pueden, de “lo muchísimo oculto que hay” y que  con lo que  hoy se publica, dejan con el culo al aire, al Gobierno de Zapatero, al Juez instructor del caso  y a la “fiscala”(fiscal)  del mismo, amén de a “docenas de policías” que claramente implican en el caso, como cómplices… y reitero, no lo digo yo, lo han afirmado hoy comentaristas de radio, “con pelos y señales, que ponen los pelos como escarpias”… de lo que ocurrió “y que sigue en el aire sangriento en que la muerte de 200 personas y mil quinientos heridos, más otros miles heridos en el alma”… esperan, esa justicia que está tardando mucho en manifestarse… pero que y afortunadamente, ello no ha caído en olvido. ¡¡Ni mucho menos!!

                               Antonio  García Fuentes      tres de mayo del 2006

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LA DESMEMORIA HISTÓRICA

 

   …La II República española, ese supuesto paraíso, es el modelo del desastre. El prototipo de unas alianzas antinaturales, de una política, en el mejor de los casos, imposible, en lo demás sectaria…

       (Titulares del artículo que abajo figura, publicado en “la tercera” de ABC del 03-05-2006)

 

            “Vengo de Tailandia y Camboya, de visitar templos hinduistas y budistas  y recorrer países que se recuperan de pasados horrores. Bien me gustaría hablar sobre los distintos budismos, sobre, en conexión con ellos, el platonismo, el cristianismo y hasta el comunismo. He pensado mucho sobre ello. Pero me reprimo, hablaré una vez más de política (aunque política, al final, lo es todo).

            Esos países se recuperan, bajo monarquías modernas, monarquías democráticas, de pasados horrores, ya digo. Prefiero no describirlos. Los traídos por aquellos que, queriendo arreglarlo todo, lo destrozan todo. Crecen estos países, hay respeto, hay una nueva vitalidad. No hay enfrentamientos civiles, todos están contra un pasado espantoso.

            Y vuelvo a España. Y leo sobre la  añoranza de aquel Paraíso que, dicen, fue la Segunda República. Sobre la memoria histórica: remembranza de los sufrimientos de los republicanos, los crímenes de que fueron víctimas. ¿No habíamos quedado en silenciar todo eso, también los crímenes de los aliados de los gobiernos republicanos? ¿No habíamos llegado a un acuerdo? ¿A qué lleva todo eso sino a abrir la vía a horribles repeticiones? Más que memoria es desmemoria.

            No lo comprendo. Tengo a Rodríguez Zapatero por hombre inteligente y maniobrero. Pero elogiar a la II República no es ni inteligente ni maniobra que lleve a parte sana. ¿Por qué hablan, él y los jóvenes políticos e historiadores progres, de algo que ignoran? No hay nada que me encocore más que cuando nos dan lecciones, en películas, televisiones y periódicos, ellos que ignoran, aunque sólo sea por razón de edad, a los que sabemos (y a los que querrían saber de verdad).

            Sabemos demasiado, desgraciadamente, pero también es cosa feliz, pues nos permite ahuyentar espectros, exorcizar el pasado.

            La II República es uno de los períodos más negros de la Historia de España. Empezó por un pacto entre republicanos, socialistas y catalanistas, el pacto de San Sebastián, más o menos como ahora. Le acompañó un golpe de Estado, el de Jaca. Ambas cosas, en 1930. Fue otro golpe de Estado el hacer caer la Monarquía  por unas elecciones municipales, en a931. Y hubo un gesto noble: el de Alfonso XIII, renunciar antes que abrir una guerra civil.

            Yo era, en 1931, un niño de nueve años, tenía catorce en el 36. Un niño inteligente, decían, disculpen: al menos sabía ver  lo que tenía alrededor. Oía muchas cosas, también a los republicanos y socialistas que nos visitaban. Soy un testigo. Esos otros señores no son testigos, mitifican. Y no aprenden como aprendió, por ejemplo Felipe González.

            Hubo un comienzo de ilusión feliz: siempre recuerdo a mi portera bailando. Ahora, sin los gastos de la casa real, íbamos a tener abundancia y felicidad. Se llamaba Lidia, sus hijas Libertad y Marxina, luego María del Carmen y algo así. El hijo murió luchando en las tropas de Franco. A veces son así las cosas.

            Los republicanos, Azaña sobre todo, actuaron sin generosidad: la República era suya, pensaban. ¡Tanto elogio a  Azaña! escribía bien, su traducción de “La  Biblia en España”, de George Borrow, es una delicia.  Pero carecía del sentido de la Historia. Sus mítines, como el famoso de la Plaza de Toros de Madrid, eran pura provocación. Las iglesias ardían y él decía que no valían la vida de un republicano. ¡Cuántas se perdieron después!  Bien se arrepintió cuando en Barcelona, ya en el 38, llamaba a la concordia, cuando escribía cosas desesperadas en “La velada de Benicarló”.

            Se unió a los socialistas radicales porque él no tenía votos suficientes. Estos y los catalanistas (a los que había dado un Estatuto supuestamente apaciguador, contra Ortega y Unamuno: comienzo del troceo de España) organizaron la revolución del 34. A él lo relegaron al limbo falso de la Presidencia de la República, donde lloraba de impotencia mientras gobernaba el Frente Popular, que convertía a los republicanos liberales en puro residuo.

            ¿Este es el modelo? ¿Unir revolución e independentismo? ¡Vaya modelo! Provocó una guerra civil.

            Yo era un niño, ya digo, en Salamanca, una pequeña ciudad “de derechas”. Mi familia era liberal. Veía a los chicos a cantazos con los curas, oía, el 1 de mayo, a los obreros con pañuelo rojo que cantaban que iban a jugar al billar con la cabeza de Gil Robles. En automóvil no se podía circular porque el Socorro Rojo imponía una contribución. En Andalucía los anarquistas invadían las fincas. En Madrid, unos y otros andaban a tiros. Finalmente, guardias de asalto socialistas asesinaron a Calvo Sotelo.

            No llevo la cuenta de quien empezó el horror en cada día. De todos modos, no se podía vivir. No había más que dos perspectivas, las dos detestables: la Revolución del Lenin español y el golpe militar. Vino la segunda. Los republicanos liberales acabaron en el exilio. Y España, años y años bajo el franquismo.

            ¿Este es el modelo? Deberían callar sobre esa malhadada República. No hacer falsa memoria: desmemoria.

            Si digo la verdad, sólo una cosa admiro de aquella República: su vertiente cultural. Mejoró la enseñanza primaria, en la que mis padres estaban implicados. Era excelente, en líneas generales, la secundaria. Hubo cumbres en la literatura (aunque la gran poesía  es de los años veinte, de la Monarquía). En Humanidades y Ciencias hubo progreso evidente: se creaban escuelas, que ahora es imposible, antes de formarse los alumnos se van a vagar por el extranjero, vuelven sin aprender gran cosa- y no encuentra trabajo.

            En este sentido, solo en este, la República fue un paraíso, continuador del anterior, el monárquico. Fue culturalmente conservadora: en el plan Villalobos había cinco años de Latín. Fue una continuación de lo mejor de la Monarquía.

            Pero que no utilicen esto para tapar las otras vergüenzas: es una túnica demasiado corta.  Y el desastre total arrastró el de la cultura: la mitad o más de los profesores y estudiosos acabaron en Méjico (suerte para Méjico), hubimos de reconstruirlo todo los que vinimos detrás, que no teníamos culpa de nada (ahora más bien nos silencian).

            Los mitos son peligrosos: sustituyen, simplemente, a la verdad. Por ignorancia o por malicia.

            Al contemplar el presente y el pasado, vemos similitudes peligrosas. España, tras la Guerra Civil, dio pasos que eran impensables antes. Entre otros terrenos el de la cultura, el de la economía, el de la tolerancia. Eso, hasta ayer. Pero ahora vamos de Estatuto en Estatuto, cada cual más peligroso. Partidos independentistas actúan libremente y sin respeto a una Constitución  que exige, taxativamente, que los partidos la respeten. ETA es un interlocutor. Las blanduras, las permisividades, han traído todo lo que ahora vemos. Y quiera Dios que no veamos más.

                 ¡Cuánto se equivocó en esto Azaña, que bien sufrió por ello en Barcelona, cuando se refugió allí! Hablaban de aldeanismo él y Negrín. ¿Qué dirían ahora? ¿Y qué dirían del PNV, ETA y los demás partidos vascos? Porque Azaña, Negrín, Prieto y los demás, con sus inmensos errores, eran patriotas españoles. Que quede esto claro. Pienso que Zapatero también. Pero cabalga varios tigres y hace surf en una ola muy peligrosa.

            La II República española, ese supuesto Paraíso, es el modelo del desastre. El prototipo de unas alianzas antinaturales, de una política, en el mejor de los casos imposible, en los demás sectaria. Rompió toda posibilidad de concordia: cuando Martínez Barrios cuya tumba visité el otro día en el cementerio de San Fernando, en Sevilla, la intentó en julio del 36, era ya tarde. Fanatismo y ceguera promovieron fanatismo y ceguera. Y nos ha llevado años y años volver a un estado de civilidad, que ahora vemos en riesgo.

            ¿Por qué elogian a aquel odioso régimen? Lo más piadoso que merece es el olvido.

            Esto pensaba yo en Tailandia. Y esto pienso cada día cuando leo esas declaraciones. Y veo como crecen, cada día también, las consecuencias de esos erróneos planteamientos.

                                             FRANCISCO RODRÍGUEZ ADRADOS

                                       De las Reales Academias Española y de la Historia

 

NOTA: La “negritas” y el subrayado, son míos y los he puesto para resaltar lo que me ha parecido digno de ello. AGF

 

COMENTARIO: ¿Qué se puede decir más de lo que este ilustre anciano dice en las postrimerías de su vida y de la forma en que lo hace?... creo que nada, simplemente, pedir a quién esto lea, que medite, que se informe y que olvide, lo que los canallas y demagogos (plaga maldita en España) están volviendo a sembrar, simplemente por mantenerse en el poder… ¡No les mueve nada más!

 

Antonio García Fuentes   03 de Mayo del 2006 (Día de la publicación)

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EN UNO DE MIS BLOG UN VISITANTE ME APORTA LO QUE SIGUE Y QUE CONSIDERO INTERESANTÍSIMO: ES UN EMBAJADOR DE FRANCIA EL QUE INFORMA A SU GOBIERNO… Y OTRAS COSAS

 

 

· Editar : Blog en Periodista Digital

La República que tanto le gusta a Zapatero


El 16-2-1938 , el recién nombrado embajador de Francia en la España republicana , Eric Labonne ( que presentó sus cartas credenciales al Presidente de la II República , Manuel Azaña , el 11 de diciembre de 1937 ) elevó un Informe a su ministro , Ivon Delbos , en el que trató por extenso la situación religiosa que había encontrado en la España republicana [ tomo la cita del libro “ Historia de la Iglesia en España ,1931-1939 , tomo II , editorial Rialp, 1993 , página 419 ] :

“ Contemplada de lejos , escrutada desde el punto de vista de la lógica , de la razón de Estado , de la política y de la compasión humana , la actitud de la España republicana en materia religiosa se nos aparece como una auténtica paradoja , aunque ciertamente la engendraron y la mantuvieron en los últimos tiempos la venganza y la pasión .”

“ Su proceso está establecido . Un terrible proceso de horror y perversidad.”

“ ¡ Qué espectáculo ¡ … Desde hace cerca de dos años , después de las afrentosas matanzas en masa de los clérigos , las iglesias permanecen devastadas , vacías , abiertas a todos los vientos . Ningún cuidado , ningún culto . Nadie se atreve a acercarse a ellas . En medio de las calles bulliciosas o en parajes desiertos , los edificios religiosos parecen lugares pestilentes . Miedo , desprecio o indiferencia , las miradas se apartan . Las casas de Cristo y sus heridas quedan como símbolos permanentes de la venganza y del odio . En las calles ningún hábito religioso , ningún servidor de la Iglesia , ni secular ni regular . Todos los conventos han sufrido la misma suerte , frailes , momjas , sacerdotes , han desaparecido . Muchos de ellos murieron de muerte violenta . Otros muchos , gracias a los esfuerzos meritorios de nuestros cónsules , han podido ganar territorio francés , puerto de gracia y refugio deseado por muchos españoles desde los primeros días de la tormenta . “ [ Mi padre , sin ir más lejos , estuvo toda la guerra refugiado en el Hospital francés de Madrid , acogido a la Embajada francesa .Estaba perseguido por su condición de católico] .

“ Por decreto de los hombres , la religión ha dejado de existir .Toda vida religiosa se ha extinguido tras una mortaja de opresión y silencio . A lo largo de todas las declaraciones gubernamentales , ni una palabra ; en la prensa , ni una línea .”

“ Los visitantes se encuentran aquí con este espectáculo .El mundo entero lo puede ver en la fotografía y en el cine .La propaganda hostil lo evoca y lo exhibe constantemente.”



Zapatero dice que admira la II República . Como no distingue , yo entiendo que le gusta toda , incluida la faceta persecutoria de la II República . Esta faceta persecutoria empezó nada más nacer la II República , con la quema de conventos el 11 de mayo de 1931 , vergonzosamente tolerada por las autoridades republicanas . Por aquellas fechas se quemó , por los izquierdistas republicanos , la biblioteca que tenían los jesuitas en la calle La Flor de Madrid , que tenía 30.000 volúmenes . ¡ Qué gran ejemplo de cultura y de respeto al pensamiento ¡ Los que quemaban esas iglesias y bibliotecas eran los mismos que hipócritamente no dejaban de decir que las ideas no delinquen . Eran los dignos sucesores de los mismos bárbaros que quemaron la biblioteca de Alejandría…

La Constitución de la II República proclamaba el respeto a la libertad religiosa y de cultos. Todo era mera palabrería : los hechos desmintieron esa teórica libertad , desgraciadamente .

Yo miro a Japón y a Alemania . Los dirigentes de estas naciones , en los años posteriores a su derrota en la II guerra mundial , tuvieron la valentía y la decencia de pedir públicamente perdón a las víctimas – judíos…- . Por supuesto que en Alemania nadie osaría prohibir la enseñanza de la religión judía en las escuelas públicas . Dicha enseñanza de las religiones se protege en la Constitución alemana , siendo una asignatura fundamental , como las matemáticas , dentro de las escuelas públicas .

Igual que en España , donde no contentos los socialistas con que durante la II República se asesinase en el bando republicano a trece Obispos y 13.000 sacerdotes y religiosos , amén de miles de otros católicos por esta sola condición , todavía siguen erre que erre con la cantinela masónica-afrancesada , propia más bien del siglo XIX , de pedir la enseñanza laica en las escuelas públicas , relegando la enseñanza de las religiones o simplemente prohibiéndola . Yo todavía no he oído a ningún socialista español pedir públicamente perdón a los españoles por la bestial persecución a que la II República sometió a los católicos en España . Fue una persecución cruel y cobarde : ¡ hacía falta muchísima cobardía y muchísima crueldad y odio para asesinar a monjitas y a sacerdotes indefensos e inofensivos ¡ La sublevación civil y militar del 18 de julio contra los excesos persecutorios de la II República no justificaba en absoluto ese ataque despiadado a los católicos .

Yo estaría más tranquilo si Zapatero declarase públicamente su admiración por la II República , y a la vez pidiera perdón a las víctimas de dicho régimen .Todos queremos la democracia , pero sin excesos ni persecuciones .Zapatero y el PSOE deberían condenar públicamente los excesos persecutorios de la II República , que fueron realmente los causantes de la sublevación del 18 de julio , porque media España estaba harta de tanta persecución injustificada . Si no lo hacen así , tendremos derecho los españoles a pensar que nuestros dirigentes socialistas no están a la altura de los tiempos , y sabremos mandarlos al rincón de donde nunca debieron salir .

Por último , yo recomendaría a nuestros dirigentes socialistas que se leyeran este libro , recién publicado : “ The suicide of the West “ , de Richard Koch y Chris Smith , 15 April 2006 [ el primero es un ex Secretario de Estado de Cultura de Gran Bretaña . Se puede comprar este libro a través de Internet , en la dirección http://www.iea.org.uk , dentro del apartado “books “ . El IEA es el Institute of Economic Affairs. Asimismo , en la página http://www.demos.co.uk , se anuncia una discusión pública sobre este nuevo libro , para el próximo 9 de mayo [ demos es una “ think tank “ establecido en Londres ] . Ese libro dice que los grandes éxitos de la civilización occidental se deben a seis ideas principales : CRISTIANDAD , optimismo , Ciencia , crecimiento económico , liberalismo , individualismo .

Por favor , dejen ya los socialistas españoles de confundir el progreso con la persecución a los católicos. Eso era más propio de hace doscientos años . La libertad religiosa es un derecho humano que todo Gobierno debe respetar .A ver si nuestros gobernantes socialistas empiezan a predicar con el ejemplo , y dejan de empeñarse en cuestiones absurdas , totalmente desfasadas y trasnochadas , tales como la enseñanza laica propugnada por el Estatuto andaluz reformado . ¡ Por favor , que ha costado ríos de sangre a la Humanidad llegar al reconocimiento de la libertad religiosa ¡ Respetemos la libertad religiosa , que es la base y el fundamento de todos los derechos humanos y libertades fundamentales .


Madrid , a 3 de mayo de 2006

 

Comentario por Ignacio 06.05.06 @ 12:08

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ARTÍCULOS MÍOS ENVIADOS A PRENSA, RADIO Y “MÚLTIPLES DESTINOS”; INCLUIDOS FOROS y BLOG DE LA RED INTERNET.

 

 

“SORDOS Y CIEGOS POR CONVENIENCIA”

 

            Es cierto y al dicho hay que volver siempre… “no hay peor ciego que el que  no quiere ver… y peor sordo que el que  no quiere oír”; cito de memoria mientras escribo y sonrío tristemente, viendo el “panorama” que en uno más de los desastres del nefasto Zapatero, se empecina en presentar hoy (“75  años después”) y cuando ya la inmensa mayoría de testigos están muertos y enterados (afortunadamente) ese  “cuento” de que la II República fue algo sumamente importante y que “murió aplastada por los enemigos de la derecha”. Lo triste es que y pese  a la gran cantidad de testimonios y escritos de verdaderos intelectuales y por tanto… “no manchados de izquierdismo o derechismo”, se  empecinen los que  ni vivieron, ni se han preocupado de bucear en la verdad, ni aceptan otra cosa que lo que ya y premeditadamente, tienen “en su dura cabeza”… y fanáticamente (cosa muy peligrosa) quieren hacernos ver que lo blanco fue negro o viceversa. Es exactamente lo mismo que hasta hace pocos  años, los acérrimos franquistas, se empecinaban en mostrarnos a un Franco “cuasi divino” y sólo resaltaban lo positivo de tan largo gobierno (40 años) y que  nadie en su sano juicio puede dudar (a la vista está la España de la Transición y el por qué fue  ello posible)… pero sin embargo, aquellos acérrimos franquistas (hoy igualmente muertos  o callados) no decían nada de todo lo que  conllevó “la victoria del Caudillo”, para miles y miles; cientos de miles, millones de aquellos españoles, que no siendo afectos “al régimen”, cargamos con todas las cargas que nos quisieron imponer… no  hablemos de los miles y miles de muertos asesinados, que una vez ganada aquella guerra, Franco pudo (y no quiso) evitar, sembrando unas primeras  y necesarias “semillas de concordia”, que incluso empecinadamente “se las llevó a la tumba… con su… atado y  bien atado”, dejándonos en la peor de las indigencias cívicas, o sea, totalmente “analfabetos en política” y por tanto, fácil pasto para “la nube” de demagogos que en realidad “lo heredaron e hicieron fortuna sobre la base de esa demagogia”, que  aún y treinta años después nos sigue pesando como una losa enorme de plomo. Ese es para mi, uno de los “grandes crímenes del dictador”, al que ya le dediqué “un cuento”(“No les enseñaron a andar”) y que figura en alguno de mis libros editados hace ya 25 años.

            Desafortunadamente en la España de hoy, aparte de las inmensas mayorías  que “ni piensan, ni leen, ni meditan y menos aún, se preocupan de escuchar al que sabe y razona”… el resto y por  las causas que sean (“ninguna buena, pues todas son interesadas”) va como los personajes de mi cuento, con una “descomunal pierna o brazo izquierda o derecho”… dando bandazos y no queriendo de ninguna de las maneras avanzar a una concordia que y es incalificable que… “casi un siglo después aún no ha cuajado”.

            Hay que reconocer que pese a todo, existen unas minorías  “selectas” que se están preocupando de dejar constancia de “la triste verdad”, del… “antes durante y después de  Franco”, pero si desde  el propio Gobierno (con el poder que conlleva el manejar parcialmente los fondos y los  medios para (e imitando a Goebbels) tratar de convertir mentiras pestilentes en verdades, que  sólo van a aceptar, “los estómagos agradecidos o los que aún mantienen odios inexplicables ya”; y que ciegos a otros razonamientos procuran con su verborrea y gritos desaforados, tapar todo lo que no sea mantener todo ello en una efervescencia, que podemos pagar caro en el futuro… ¿Pues qué fue en realidad aquellos desastres, sino el mantener unas realidades  “contra natura” y que provocaron todo lo demás?... ¿Hay que volver a crear aquellos hediondos y mortíferos caldos de cultivo para que se reproduzcan hechos que ya debieran  haber sido superados?... ¿No nos basta con lo que recientemente hemos visto de esa atormentada zona balcánica, a la que otro dictador dio paz y prosperidad y que muerto él (Mariscal Tito) han vuelto  “a degüello”?... ¿No saben, “los que  en vez de pensar, siguen  embistiendo en España”… que esa misma zona, hoy sigue latente en odios y venganzas y que tan pronto, desaparezcan de allí, “las costosísimas” fuerzas e la ONU, volverán a degollarse nuevamente y sin piedad… salvo milagro hoy bastante lejano? ¿Qué se quiere crear o mantener en España… se lo preguntan y responden los que dicen gobernarnos?

            Sólo hay una esperanza… triste esperanza… y es que la juventud en gran medida (“por otra parte, harta de pan, drogas y muchos otros entretenimientos”) no “la van a mover”… no quiere saber nada de política; la han apartado y  ella misma se ha enquistado en el no querer saber nada de los políticos españoles… ¿habrá mayor desgracia para un pueblo, nación o lo que sea ya esto, que hasta hace poco se denominaba ESPAÑA?

 

Antonio García Fuentes

 

Jaén: 16 de Abril del 2006

 

EN MEMORIA DE LA II REPÚBLICA…

 “A MUERTAZO LIMPIO”

MUERTAZOS: Bajo Este  titular, Ignacio Camacho escribe en su columna de ABC del 28-04-2006 los siguientes párrafos, sobre lo que se debería hacer, si de verdad, interesase resaltar la verdad de aquella nefasta república (“antecedentes y consecuencias”) para tratar de remansar viejas heridas, que la perversa demagogia quiere reabrir, en beneficio propio. Copio literalmente lo que sigue y pretendiendo que tan gran contenido, tenga la máxima difusión, puesto que es algo a resaltar; pese a lo mucho que se ha escrito y firmado por personalidades dignas de crédito, por sus vidas y estudios.

            “Venga, vale. Vamos a revisar la memoria histórica. Vamos a estudiar la República y la guerra in-civil. Vamos a repasar nuestra historia sin miedo a los demonios. Vamos a estudiar que nunca viene  mal. Sobre todo a  algunos que se las dan de cultos por haber leído media docena de libros sesgados.

            ¿Quiere el Congreso memoria histórica Que llamen a una comisión de historiadores independientes. Españoles y extranjeros: Fusi, Cortázar, Álvarez Tardío, Juliá, Elorza, Aróstegui, Viñas,  Bennassar, Beevor, Jackson, Payne, Thomas, Preston… se puede elegir.  Que se les oiga sin trabas. Que hablen del papel del PSOE en la revolución de Asturias, de Casas Viejas, del levantamiento catalán contra la legalidad de la República, de la guerra interna en el bando republicano, de la represión en ambos  lados, de la ayuda extranjera, de la Legión Cóndor, de los comisarios políticos del Quinto Regimiento, de los moros de Franco, de las fosas comunes, del pistolerismo falangista y el terror anarquista, de las checas, de Queipo de Llano y de Mola, de las dudas de Hazaña, del recelo de la izquierda al voto femenino. Que hagan un dictamen todo lo objetivo que se pueda, y que se pase a Pleno. A ver si  el PSOE y sus socios lo pueden respaldar sin enrojecerse de sus antepasados. La Historia es muy antipática cuando se aborda sin prejuicios. Pero conviene hacerlo de vez en cuando.

            Lo tengo muy contado, pero lo repetiré: Paco Acosta, uno de los sindicalistas condenados por el proceso 1001, me expresó una vez su desconfianza sobre la reapertura de esta mal llamada “memoria histórica”. “Si desenterramos nuestros muertos, la derecha sacará los suyos. Barbaridades, hubo, por desgracia, en los dos bandos; no hicimos la reconciliación para esto”. Acosta estuvo en la cárcel de Franco por ser de Comisiones Obreras. Eso le da más legitimidad que a Llamazares y a Zapatero para saber de que habla. Todo  el mundo tiene abuelos, y pelearse con ellos a muertazos sólo conduce a una discordia estéril. Lo escribió Celaya, otro  comunista: allá los muertos, que entierren como Dios manda a sus muertos. Este humo de ayeres malhadados no es más que una trampa para distraernos de un mañana incierto… de un hoy manifiestamente ingrato”.

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COMENTARIO: Dentro de todo lo sensato y buscando honestamente la verdad… de lo que se viene escribiendo con profusión (yo selecciono en ese sentido y procuro difundir todo lo que puedo, para vergüenza de demagogos y perversos)… éste muy inteligente y concentrado artículo de Ignacio Camacho, aporta verdaderos “puntales” para sostener una verdad histórica…  puesto que si en verdad el Gobierno Zapatero “y su zapatería”, pretendieran una verdad histórica clara y concisa… se recurriría no a lo que digan los políticos actuales u; “otras panzas llenas o estómagos agradecidos que tiemblan sólo de pensar en que pierdan la cuchara y el tenedor de oro que hoy tienen”… se buscarían esos historiadores y otros, que de verdad tengan acreditada su actuación imparcial; y a cuantos testigos vivos (afortunadamente hay muchos) que como ese comunista que cita el articulista, son capaces de decir la verdad. “Pese a quién pese y pase lo que pase”. ¡¡Eso sería buscar y presentar la verdad que cicatrizara viejas heridas y mostrara al pueblo español en sus generaciones actuales, lo que en realidad fue aquella década de desastres, miserias, egoísmos y pobres gobernantes que arrastraron a todo un pueblo a que “se degollara mutuamente”!!... mientras los responsables de todo, empezando por el cobarde Alfonso XIII y terminando por el más cobarde aún, Gobierno Republicano y “satélites”; huían en desbandada, llevándose todo lo que pudieron; con lo que robaban aún más a ese pueblo engañado miserablemente y que aquí quedamos, para aguantar toda la época “negra” de la dictadura de Franco… que  no olvidemos, mantuvo cartillas de racionamiento, hasta 1952… “fueron muchos lustros se sangre sudor y lágrimas” y que  ahora estos canallas, quieren “reverdecer”; sólo  y exclusivamente para  beneficiar a un gobierno,  que no lo olvidemos tampoco… ¡¡ HA SIDO FORMADO POR UNAS ELECCIONES GANADAS SOBRE LA BASE DE UN ATENTADO CONOCIDO COMO LA MASACRE DE  MADRID 11 DE MARZO DEL 2004!!... “y aunque nadie puede dudar de la legalidad de las urnas, pero sí poner en duda el motivo del cambio del voto”… pues para preocupación de ambas partes (PSOE y PP) aún no se sabe ni quién fue el que ejecutó tan sangrienta masacre y menos quién la ordenó… para confirmar esto, no hay  nada más que ver hoy (3 de mayo 2006) dos diarios, uno de papel (“diario El Mundo”( que lleva publicado “una enciclopedia sobre este negro asunto”) y otro en la red (“Libertad Digital”) o acudir a los registros de emisoras que verdaderamente se han preocupado, de “desenterrar” todo lo que pueden, de “lo muchísimo oculto que hay” y que  con lo que  hoy se publica; dejan con el culo al aire, al Gobierno de Zapatero, al Juez instructor del caso  y a la “fiscala”(fiscal)  del mismo, amén de a “docenas de policías” que claramente implican en el caso, como cómplices (ocultación)… y reitero, no lo digo yo; lo han afirmado hoy comentaristas de radio, “con pelos y señales, que ponen los pelos como escarpias”… de lo que ocurrió, “y que sigue en el aire sangriento en que la muerte de 200 personas, mil quinientos heridos, más otros miles heridos en el alma”… que esperan, esa justicia que está tardando mucho en manifestarse… pero que y afortunadamente, ello no ha caído en olvido. ¡¡Ni mucho menos!!

Antonio García Fuentes

 

Jaén: 03 de Mayo del 2006

 

APARTE DE ELLO: He intervenido gran cantidad de veces y lo sigo haciendo, en ese medio vivo, cual es la red de Internet; pero reflejar aquí todo ello ni es posible, ni lo creo necesario, con cuanto se aporta de otros y lo que yo escribo… creo que poco podría decir más… “esperemos que sirva para algo”.

 

NOTA FINAL:

 

Hasta aquí la recopilación indicada al final de mi trabajo arriba insertado: hay más artículos en, “Artículos Varios”, insertados en mi web, sobre el tema de La Guerra Civil, Franco, La República y vicisitudes que vivimos, los que vivos quedamos. Aquel que lo desee, que repase los cientos de artículos que allí tengo “colgados”:

 

Antonio García Fuentes

21 de Mayo del 2006


 
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