LOS TOROS Y EL TOREO, LOS GITANOS Y LA GASTRONOMÍA

 

 

 

 

LIBRO PRIMERO

 

 

SOBRE LA HISTORIA Y MITOLOGÍA DEL TORO Y EL TOREO

 

El toro y el toreo, algo que “se pierde en las profundidades del tiempo y el espacio”, que todo cuanto se ha investigado –al parecer- ubica su nacimiento en esta “piel de toro” denominada Península Ibérica y en la que “nació” ese mítico “toro de lidia” y en la que se selecciona este animal, cría y cuida con sumo esmero para luego lidiarlo en la arena y allí mismo... matarlo en ese “rito” o controvertido “arte”... del que tanto se ha escrito  y discutido y del que indudablemente se seguirá escribiendo y discutiendo, ya que el mismo al ser sangriento y pasional, conlleva consigo multitud de puntos de vista, todos ellos apasionados puesto que lo que indudablemente no produce el toro y el toreo es... indiferencia; y hoy menos que nunca, puesto que “alrededor del toro y el toreo”, se mueven ingentes  cantidades de dinero y de él viven, muchas decenas de miles de personas y por tanto es una industria en auge que por si misma, conviene fomentar... “no hablemos de la fama de sus figuras, puesto que este es el culmen de todo y el hombre se erige (y las masas lo proclaman) en el ídolo envidiado, deseado, odiado o incluso vilipendiado”... Ya que generalmente (así se entiende) es el camino de... “un hombre sólo, que sólo se juega la vida y que cada día que torea, se lo juega todo en pro de la fama y la fortuna, que a muy pocos mortales les es otorgada con la celeridad que en la meteórica carrera del toreo... la vida humana... concede”...?. Bien es cierto y hay que destacarlo, el que muchos, muchísimos no llegan a todo ello y se pierden en el anonimato del que nunca salieron.

 

Curiosamente (hoy cuando escribo) y cuando en alguna parte de España han prohibido las corridas de toros, no así otros “festejos” donde se martiriza al cornúpeta de forma horrible… es en Francia donde se les declara como un bien cultural, puesto que sabido es que en el sur de nuestro vecino país, los toros y el toreo gozan de un auge bastante significativo, que también atrae a multitudes y al turismo; y como buenos comerciantes, los franceses, que son capaces de, “afeitar los huevos y con los pelos que saquen, hacer brochas de afeitar”… “fomentan todo lo que sea negocio”. Tras este pequeño preámbulo, entremos en el tema.

 

Lo que nació -quizá- como una especie de ritos o sacrificios religiosos y luego pasó, transcurrido mucho tiempo; a ser privilegio de nobles y señores... terminó por ser transferido (o este se adueñó) al pueblo llano, el que supo “bajar del caballo” a la nobleza y apropiarse del toro, su sangre, su fama y la fortuna que ella conlleva... y se la apropió con ese ansia de ser, tener y poder... que late en cada individuo y así se creó una nueva clase de hombres, a cuyos máximos exponentes se les conoce e incluso se les venera con el ancestral, noble y también mítico nombre de... “Maestro”. Que son los representantes del toreo actual y que dista mucho de lo que fuera en tiempos anteriores.

 

Pasemos ya y sin más preámbulos a recoger unas pinceladas de lo que la historia nos cuenta del toro y los ritos que se le han otorgado a este simbólico y fuerte animal, a través de los tiempos y desde mucho antes de que “la Historia fuese escrita por los hombres que nos precedieron”. Y es que el toro fue mitificado mucho antes de que se corrieran toros en España y su historia es muy larga e interesante.

 

TORO: En la mitología se nos habla de una “Criatura de Ormuzd”13, llamado toro simbólico o primitivo, que contenía los principios de la vida de los hombres, de los animales y de las plantas, según la creencia de los antiguos persas. Fue muerto por Arimanes o Ahriman; pero el primer hombre, Kaiomoris, salió de su hombro derecho, y la vida de todos los animales, de su hombro izquierdo. Ahrimán: En la antigua religión persa (o iraní) y en los libros de Zoroastro, Ahrimán es el dios de la oscuridad, el destructor eterno de los dioses, personificación y creador de la maldad, portador de la muerte y de la enfermedad. También es conocido como Angra Mainyu, y su nombre significa “espíritu diabólico”. Se le conoce como la personificación del mal. O sea, que ya en lo religioso o mítico religioso, aquel toro “potentísimo” ha de ser muerto por lo que entenderíamos como “el diablo de la religión cristiana” y el que entendemos, mata “al toro” con una violencia que no sabemos pero imaginamos.

 

Entre los indo arios el toro era el animal propio para los sacrificios, el símbolo de la procreación, el vahan o vehículo del Dios Siva y el guardián del Occidente ó de la puesta del Sol poniente. Por esto en algunas esculturas védicas, por ejemplo, en el monasterio de Gautami-Putra, se ve á los vedas cabalgar en toros en vez de elefantes.

 

Como podemos apreciar, de nuevo y en la que se cree es la civilización más antigua del mundo, en ella se significa al toro, puesto que el que cabalgaban aquellos vedas, pudiera ser el “Gaur”, también llamado seladang, que es un bovino salvaje distribuido por la India, Nepal e Indochina, estrechamente emparentado con los toros domésticos, aunque miembro de una especie diferente… toro salvaje que habita en sus selvas y que es considerado como el de mayor tamaño de toda Asia, puesto que llegan a pesar casi una tonelada o más… y al que elude hasta el tigre por su potencia y fiereza cuando es atacado… y reitero; significan al toro, anteponiéndolo al elefante, el tigre, el cocodrilo, el rinoceronte, o la pantera o leopardo; animales que como símbolos figuran en muchas religiones donde existieron esos animales y como portadores de fuerza, potencia, astucia o inteligencia que dimana de los dioses o del Dios supremo; recordemos que en toda América y como no había de estos animales, el símbolo más extendido fue el del jaguar, precisamente por ser la bestia más fuerte, astuta e inteligente.

 

El toro era el símbolo de la vida y de la muerte y aún de la inmortalidad, que los vedas esperaban alcanzar mediante los sacrificios. El toro y la stupa (monumento funerario de cenizas o de reliquias) eran los símbolos originales en la antigua India, representando el toro la vida y el sacrificio, y la stupa la muerte. Los “linga” más antiguos consisten en cuatro cabezas talladas, dispuestas sobre una columnita fija en el centro de una salvilla14 de lustración y que evidentemente corresponde al símbolo brahmánico mahayanista de una stupa con cuatro caras, enfrentando los cuatro puntos cardinales. Este es el primer paso de la transferencia de los atributos brahmánicos ó procreativos del toro, á los atributos tamásicos de la stupa, ó mejor, su combinación en un mismo símbolo. Se conservan aún magníficos ejemplares del arte hindú representando el Nadi, ó Toro de Siva. Uno muy notable, es el sagrado toro de Mysore, otro el existente en el templo de Virupaksha, y otro el del templo de Ramesvara, colocado sobre un elevado pedestal.

 

En el célebre templo de Kailasa hay una capilla de dos pisos para el Nadi, unida con la gopura de un puente tallado en la roca. Sin irnos tan lejos tenemos en Jaén (Museo Provincial) el denominado “Toro de Porcuna” y el que “nos da a pensar en la adoración del toro también en la tierra que pisamos”. También en otras partes de España se encuentran figuras que recuerdan a los toros; como por ejemplo los denominados, “Toros de Guisando”; y que igualmente en los yacimientos arqueológicos en aquellos antiguos santuarios iberos, la figurillas votivas solían representar algunos tipos de toros o cornúpetas. Por tanto se puede deducir sin temor a equivocarse, que desde aquel hombre primitivo y cuando tuvo que enfrentarse a estos animales salvajes, dotados de una fuerza y defensas que le serían imposible vencer en un principio… seguro que desde entonces, empezaron a divinizarlos y por tanto adorarlos, aunque en su fuero interno desearan matarlos, para demostrarse así mismos y sobre todo ante su grupo, clan o tribu, que eran los mejores…por lo que aún deben quedar ancestros en esos seres humanos, que desde niños sueñan con torear y matar al toro, puesto que así se considerarían los más fuertes y poderosos y de alguna manera emular a los dioses de sus religiones o mitologías; las que como vamos viendo elevan al toro a una especie de dios o semi dios, como ocurre con la leyenda griega que en su mitología nos presenta al minotauro y su genealogía, que extractadamente es la siguiente.

 

EL MINOTAURO Y EL TORO DE CRETA

 

El Minotauro era un monstruo con cuerpo de hombre y cabeza de toro. El mito tiene su versión más completa en la Biblioteca mitológica de Apolodoro. Su nombre significa “Toro de Minos”, y era hijo de Pasífae y el Toro de Creta. Fue encerrado en un laberinto diseñado por el artesano Dédalo, hecho expresamente para retenerlo, ubicado probablemente en la ciudad de Cnosos en la isla de Creta. Por muchos años, hombres y mujeres eran llevados al laberinto como sacrificio para ser el alimento de la bestia hasta que la vida de ésta terminó en manos del héroe Teseo.

 

El Minotauro sólo comía carne humana, y conforme crecía se volvía más salvaje. Cuando la criatura se hizo incontrolable, Dédalo construyó el laberinto de Creta, una estructura gigantesca compuesta por cantidades incontables de pasillos que iban en distintas direcciones, entrecruzándose entre ellos, de los cuales sólo uno conducía al centro de la estructura, donde el Minotauro fue abandonado.

 

El Toro de Creta es un animal de la mitología griega. El séptimo trabajo de Heracles/Hércules consistió en capturar un toro salvaje que expulsaba fuego por sus narices y que causaba estragos en Creta.

 

Este toro es el que Poseidón hizo salir del mar cuando el rey Minos prometió ofrecer un sacrificio al dios; pero Minos lo encontró tan hermoso que lo incorporó a sus rebaños como semental en vez de sacrificarlo y el dios, enfurecido, hizo que la reina Pasífae se enamorara del animal y concibiera de él un hijo, el Minotauro, tras lo cual hizo enloquecer al toro.

 

Así pues, Heracles se presentó a Minos, que le autorizó para capturar al toro, si podía. Heracles consiguió subir a lomo del animal y lo condujo, a través del mar Egeo, hasta Micenas.

 

Euristeo, al ver al hermoso animal lo quiso ofrecer a Hera, pero la diosa lo rechazó al ver la ferocidad del toro, por lo que Euristeo lo dejó libre.

 

El toro causó estragos allá por donde pasó. Atravesó la Argólide, cruzó el istmo de Corinto hasta que finalmente el héroe ateniense Teseo consiguió matarlo en la llanura de Maratón (cerca de Atenas). (Datos obtenidos en la enciclopedia Wikipedia)

 

Con estos relatos que proceden de “la madre” de toda la cultura occidental, se puede estimar la atracción, incluso morbosa que esos “toros imaginarios” produjeron en todos los lugares donde se difundían estos relatos y sobre todo en los que había toros salvajes o bravíos. De todo ello el hombre siempre propenso a las fantasías y heroicidades sería influenciado para iniciar una lucha “a muerte” con los toros, e indudablemente de todo ello procede lo que hoy conocemos como tauromaquia y sus corridas de toros bravos.

 

Pasemos pues y sin más preámbulos, al denominado, “toro ibérico o toro de España”.

 

El toro de lidia, ó toro bravo, es una variedad del Bos Taurus Ibericus, que se encuentra únicamente en España, Portugal, Sur de Francia y en varias repúblicas hispanoamericanas, donde los españoles lo exportaron y en la actualidad mantienen la sangre brava los criadores del país, refrescándola frecuentemente con sementales adquiridos de las mejores castas de España, especialmente en México y Perú.

 

Que el toro bravo español desciende del uro ó toro salvaje que en la Edad Media abundaba en toda Europa, no faltan naturalistas que lo sostienen, diferenciándolo con el bisonte, con el que algunos lo confunden; otros consideran que el toro salvaje de Escocia es el mismo que el toro bravo español, en su origen. De cualquier forma, el toro de lidia español, es el producto de un proceso selectivo que ha dado por resultado un tipo genuinamente español o ibérico, que por la belleza de su estructura y las condiciones de vigor, bravura y sencillez, es el único apto para la lidia, tal y como se viene lidiando en España ya hace varios siglos, o sea; desde que se pasó de la corrida a la lidia con todos sus anexos, de pica, estoque a muerte, o remate con la puntilla.

 

Esa valentía que le hace arremeter ciegamente contra todo lo que le incita ó irrita, la facilidad con que muda de objetivo, tan pronto como otro se interpone ó llama su atención, y el hecho de embestir, con raras excepciones, de frente siempre, “humillar” para dar la cornada, etc., ha hecho posible el combate del hombre con fiera de tanto empuje y pujanza, pues de sus formas casi siempre iguales de acometer, de manifestar sus inclinaciones y tendencias en la lucha, se han podido deducir reglas generales sobre las cuales se ha basado la Tauromaquia tal y como la conocemos hoy.

 

Las corridas de toros: La historia de esta fiesta, considerada como la más nacional en España, por que en ella y en países de su origen se celebran casi exclusivamente, es poco menos que indudable que aquí tuvo su nacimiento y que como ejercicio, juego ó deporte desde los tiempos más remotos; los españoles vienen practicando la lidia de toros bravos, quedando desechada por tanto, la hipótesis de que fueron los romanos los que, con su afición al circo, originaron la nuestra á la Tauromaquia, y con más motivo que fueran los árabes y beréberes los que la importaron, como otros han pretendido.

 

Si los romanos vieron toros en sus circos, fue seguramente del mismo modo que vieron otras fieras, y sin que en la lucha con ellos se especializaran una clase de hombres, aunque los hubiera que afrontaran su bravura, como afrontaban la fiereza de otros animales traídos de los confines del Imperio, para dar variedad a los espectáculos circenses que tanto regocijaban a la plebe y aún a la clase señorial. En cuanto a creer que la Tauromaquia provenga de ceremonias o ritos antiguos, como “la taurobolia, taurofonia y taurocatapsia”, para darle un abolengo sagrado, se nos antoja mucha pretensión. El sacrificio de “un toro doméstico” nada tiene que ver con la lidia del toro bravo; bien es verdad que, según parece, en un principio eran salvajes los toros inmolados en los altares de los dioses y su caza estaba ligada á la “taurocatapsia”.

 

Una inscripción encontrada en Pérgamo, fechada en el año 137 antes de nuestra era, se refiere á esas cacerías; y un bajorrelieve en mármol, mucho más antiguo, proveniente de Tesalia y conservado en el Museo de Oxford, representa las peripecias de ellas, que están descritas en la novela de Teágenes y Claryclea, escrita en el siglo III por el obispo Heliodoro de Hemeris, que recuerda que los jóvenes luchaban en Eleusis (al NO. De Atenas) contra los toros.

 

Por una inscripción de Caryanda (Asia Menor) conservada en el Museo del Louvre, y por otros documentos se sabía ya que las “tauroterias y las taurocatapsias”, eran ejercicios tauromáquicos que en el mundo griego se remontan a una gran antigüedad, que confirman descubrimientos posteriores en la isla de Creta y que sitúan ello en unos tres o cuatro mil años; las piedras grabadas y las pinturas encontradas en un palacio de Cnosos, en las que se representan diversos juegos en los que intervienen muchachos y muchachas jugando con un toro, sobre el que saltan, sujetan por los cuernos á la carrera, etc.

 

De Tesalia y de Ática, estos juegos, más o menos modificados, pasaron á Roma, al decir de algún historiador francés, pero más verosímil nos parece que fuera de España de donde pasaron, puesto que, según Plinio el naturalista (muerto en el año 79) fue Julio César el primero que los autorizó y, como más adelante se verá, en España fue donde probablemente vio y hasta aprendió á torear Julio César.

 

Suetonio dice que el Emperador Claudio dio fiestas de toros, en las que consistía la victoria en derribar a la res.

 

El historiador Dión Casio, contemporáneo de Suetonio, habla de fiestas de toros que se celebraron en tiempos del emperador Nerón.

 

El gramático Asconio (siglo I) explica que se excitaba a los toros de lidia echándoles maniquíes rellenos de paja, contra los cuales se encarnizaban. La expresión “hombre de paja”, tan frecuentemente empleada en nuestros días en un sentido figurado, tiene por origen los juegos romanos de toros.

 

Pero ni los juegos romanos de toros ni los griegos, son una prueba de que los nuestros les deban su origen.

 

La existencia de un toro, al que el clima, las aguas, los pastos, embravecen indudablemente, como lo demuestra su persistencia á través de los tiempos, hizo del toreo una necesidad para los primeros pobladores “ibéricos”.

 

Del toreo necesario al deporte, hay el mismo natural y facilísimo tránsito que ha recorrido la equitación, la caza, la pesca, la gimnasia y la esgrima, con otros ejercicios más o menos útiles.

 

Nicolás Fernández Moratín parece estar en lo cierto al decir: “que habiendo en este terreno la previa disposición en hombres y brutos para semejantes contiendas, es muy natural que desde tiempos antiquísimos se haya ejercitado esta destreza, ya para evadir el peligro, ya para ostentar el valor, ó ya para buscar el sustento con la sabrosa carne de tan grandes reses, á las cuales perseguirían en los primeros siglos á pie y á caballo en batidas y cacerías (Nicolás F. de Moratín, Carta histórica sobre el origen y progresos de las fiestas de toros en España, Madrid, 1777).

 

Por su parte, afirma Pascual Millán que: “Las corridas de toros han sido siempre un espectáculo peculiar de España. Aquí nacieron y aquí se desarrollaron” (Los Toros en Madrid..., 1890). Siendo esto así, y admitido en los días de la Reconquista, fuese poco á poco generalizándose el espectáculo taurino entre los árabes; tenemos por cierto que, originario de nuestra patria, romanos y árabes aprendieron á torear en la península Ibérica, particularmente en el territorio comprendido entre el Ebro al Guadalmedina (Prov. de Málaga).

 

Y más al Norte en representaciones de arte rupestre, como la que se ofrece en la página 154, figura 80 en el libro de Cabré: viendo esto… ¿quién podrá decir si el hombre junto al toro es cazador, pastor ó torero? Fundamentado todo ello y en parte tal aserto, en las aseveraciones hechas por Cristóbal Lozano en “Los Reyes nuevos de Toledo” (Madrid, 1674).

 

Se podrían citar muchos más autores pero para un boceto histórico pienso que bastan, aunque conviene citar a Florencio Janer el que dice que... “los autores antiguos mencionan la rara habilidad que para coger los toros, tenían los habitantes de la primitiva Cádiz” (entonces Gadir), como puede leerse en la Noticia histórica sobre las corridas de toros, en Museo de Familia (t. VIII, Madrid).

 

Julio César, considerado por varios autores como el primer picador de toros de que se tiene noticias (así lo afirma Castellano) según otras autoridades en la materia, aprendió en España semejante suerte del toreo.

 

La que ejecutaban los jinetes de Tesalia, descrita por Plinio, y que en la plaza de Madrid, á principios del siglo XIX, se conoció con el nombre de “la suerte del indio”, difiere esencialmente de nuestra pica ó vara. Era aquella gallardía semejante á la que a pie firme realizaran con suma destreza los charros salmantinos; el mancuerno, en fin.

 

Los griegos por otra parte, bien pudieron aprender en España aquella especie de toreo, de igual manera que César el deporte de alancear.

 

De los visigodos puede citarse como documento torero una epístola de Sisebuto a Eusebio, obispo de Barcelona (España Sagrada, t. VII, pág. 326, Madrid, 1571) en la que el rey echa en cara al prelado su afición al espectáculo, si en realidad se trata de toros y no de faunos, como otros leen en el texto.

 

Los moros fueron siempre hábiles jinetes; lógico resulta por tanto, que se aficionasen pronto en nuestra Península á los toros, que tan íntimamente se relacionan con la equitación.

 

Francisco Javier Simonet, informado por Leopoldo Eguilaz, refiere que árabes y moros torearon en la plaza de Bibarrambla de Granada y en la Tabla, llanura próxima a la Alhambra. En la enumeración de corridas reales de toros va incluida alguna, celebrada con motivo de la circuncisión del hijo del sultán granadino, probablemente Mahomet V.

 

Esta fiesta se celebra ya en la segunda mitad del siglo XIII y de dos antes existe referencia histórica de espectáculo análogo, en León, el día de San Juan Bautista por las bodas de doña Urraca la Asturiana, hija de Alfonso VII y de doña Gontroda, con García VI de Navarra.

 

En el último capítulo de la “Compilación de Fueros de Zamora” (Fernández Duro, memorias, t. IV, pág. 313) se establece sitio fijo, para correr toros, en las afueras de la ciudad. Parece ser que también lo había en Valladolid, aunque no se puntualiza. Una partida del libro de cuentas de la Real Casa, en el reinado de Sancho IV, demuestra que se corrían toros por aquel entonces.

 

El espectáculo o fiesta nacional, lo demuestra el que era ya cosa muy antigua en Aragón en 1327.

 

Para convencerse de esto basta leer lo que Zurita (Anales, libro V, cap. I, Zaragoza, 1585) refiere a propósito de la coronación de Alfonso IV.

 

Pedro I de Castilla fue aficionado al toreo, como Juan I, y como no pudo por menos de serlo Enrique II, que tanto transigió con la nobleza y con su pueblo.

 

Durante la permanencia de Enrique III en Sevilla, hubo fiestas de toros y cañas.

 

El reinado de Juan II, según Zurita, Moratín y Castellano, forma época en la historia del toreo.

 

Toros se corrieron en tiempos de Enrique IV, y continuaron en el de los Reyes Católicos, no obstante el poco gusto que por ese espectáculo sentía Isabel I.

 

Con la casa de Austria adquiere nuestra fiesta la mayor importancia y desarrollo. El emperador Carlos V practica el toreo y alancea toros; Felipe II, al excomulgar el Papa Pío V á los asistentes á estas fiestas, hizo gestiones para dejar sin efecto esta excomunión, que equivalía á una prohibición, y consiguió que Gregorio XIII atenuara sus efectos; y que Clemente VIII la alzara en absoluto. Felipe III y Felipe IV fueron entusiastas del espectáculo nacional, que continuó en todo su auge durante el reinado de Carlos II.

 

Con el advenimiento al trono de la casa de Borbón se inicia una decadencia del toreo como deporte de la nobleza, por la poca afición que hacia él sentía Felipe V.

 

Pero si las clases elevadas se fueron retrayendo de practicarlo y acabaron por abandonarlo, el pueblo se encargó de mantenerlo, y convirtiendo lo que hasta entonces había sido un ejercicio gallardo y arriesgado de los señores, en una profesión retribuida, primero sin que variara en su forma la fiesta, pues continuó toreándose á caballo y era la suerte de rejonear la especial del espectáculo, no tardó mucho en agregarse la de vara corta, que alternaba con aquella; vino luego el empleo de la vara larga ó de detener, trasladando a las plazas lo que en el campo ejecutaban los mayorales y garrochistas de las ganaderías, y como toreros de a pie empezaron por dedicarse los que habían sido y eran auxiliares asalariados de los toreadores, transformados en picadores exclusivamente y las primeras figuras en la nueva lidia.

 

Poco a poco los de á pie, los toreros, fueron adquiriendo importancia; su papel en el ruedo fue cada día mayor y más lucido, y en la segunda mitad del siglo XVIII los espadas ocupan el puesto preeminente, produciéndose la que podemos entender como “revolución que da paso del toreo o corrida antigua al moderno y que fue evolucionando hasta el día de hoy”… lo que nos indica que si antes hubo cambios notables, en el futuro puede haberlos también.

 

De aquellos auxiliares, el primer nombre que se encuentra en la historia del toreo moderno, es el de “Pepe el de Ronda”, que en 1740, en la plaza de Sevilla, figurando en la corrida celebrada el 2 de Mayo como lacayuelo del caballero rejoneador Antonio Bertendono, mató dos toros bien, según la crónica.

 

Por esa época, hasta 1760, se dedicaban a ese mismo oficio los llamados “Benete, Saavedra, Cosme, Rodríguez, Huebo, Pedro Chamorro, Melchor Conde”, que a juzgar por los elogios que de él hace “Pepe-Illo”, debió de ser torero notable; los hermanos Palomo, Francisco Romero, José Cándido, de Chiclana, del que por cierto, una nota en las cuentas de la Maestranza de Sevilla dice que es negro, etc.

 

Seguidamente con la aparición de Joaquín Rodríguez (Costillares) más tarde de su discípulo José Delgado (Pepe-Hillo) y Pedro Romero, las corridas de toros toman el carácter que hasta el presente conservan, si bien y en el transcurso del tiempo y por las costumbres han ido paulatinamente transformándose, perdiendo gran parte de su rudeza para convertirse en el espectáculo, todavía cruel en ciertos pormenores, pero cada vez más artístico y bello.

 

A esa evolución han contribuido las grandes figuras de Jerónimo José Cándido, Curro Guillén, Juan León, Francisco Montes, Cúchares, José Redondo, Cayetano Sanz, Rafael Molina (Lagartijo), Salvador Sánchez (Frascuelo) Rafael Guerra,

Antonio Fuentes, Rafael Gómez (El Gallo) José Gómez (El Gallo) y Juan Belmonte, para no citar más que los que han tenido una marcada influencia en “la moderna historia del toreo” y los que han señalado los derroteros que hoy sigue la Tauromaquia, con los que (indudablemente) colaboraron muchas otras figuras de “maestros” modernos... cuya lista sería bastante grande.

 

Me he referido (antes) y muy ligeramente a Pedro Romero y a “ésta figura” hay que dedicarle aunque sólo sea un resumen muy reducido, puesto que... Pedro Romero, es, o mejor dicho fue; “un monstruo del toreo de su época”; nacido en Ronda (1.754 y muerto también en Ronda en 1.839) como es sabido fue el creador de una escuela del arte del toreo, si bien ejerció como maestro de la misma en Sevilla; aunque la citada escuela fuera iniciada por su padre Francisco Romero y el que junto a Pedro, aportó a la historia del toreo español, otros dos hijos (José y Antonio) todos ellos “rondeños” y los que conjuntamente, formaron esa famosa... “dinastía del toreo de hace bastante más de dos siglos”.

 

En el museo taurino que existe en la Plaza de Toros de Ronda, que dicho sea de paso es una de las más antiguas y monumentales de España (se edificó en 1.785) existe amplísima documentación de todo ello.

 

También en el museo taurino de dicha plaza de toros hay “otras muchas reliquias” de muchos otros “maestros del toreo”, puesto que incluso existe allí alguna vestimenta (trajes de toreo) de un torero... ¡norteamericano!

Pero he dicho que Pedro Romero fue algo así como “un monstruo del toreo” de su época y no es “descabellado” catalogarlo así puesto que sean sus palabras, recogidas en la historia del toreo, las que lo certifiquen, ya que al retirarse de la vida activa como torero dice:

 

“Ajustada la cuenta de los años en que he matado toros, en espacio de 28 años, desde el 71 al 99, me parece se puede arreglar que habré matado en cada uno de los dichos años doscientos toros por año, que a mi suma hacen 5.600 toros; y estoy persuadido de que quizá sean más“.

 

Hay que valorar todo cuanto afirma el torero con sus propias palabras y hay que valorarlo con la imaginación, ya que “sólo con la imaginación” podremos “ver” las carreteras españolas (si las había entonces) y todo tipo de comunicaciones para valorar esa proeza de trasladar a destino desde las dehesas o ganaderías a las diferentes plazas para allí… lidiar y matar casi seis millares de toros “bravos”... en “la carrera” de Pedro Romero y la que iniciara como aprendiz de su padre, del que ya en 1.771 (y con sólo diecisiete años) formaba en su cuadrilla como “segundo espada”, lo que ya nos indica la valía “taurina” de Pedro Romero.

 

 

LA REAL ORDEN QUE NOMBRA A PEDRO ROMERO “MAESTRO” DICE ASI

 

“Excmo. Sr.: Su Majestad el rey se ha dignado observar que, habiéndose establecido una Escuela de Tauromaquia y otorgándose la plaza de maestro a Jerónimo José Cándido en vida del célebre don Pedro Romero -cuyo nombre suena en España, por su arte no superado, desde hace más de medio  siglo y seguirá sonando largo tiempo- sería un contrasentido dejar a tal señor sin ese nombramiento. Por tanto, atribuyendo su majestad a olvido involuntario de vuestra excelencia no haberlo así dispuesto, y estimando que el mencionado Cándido se honrará con ser el ayudante del gran Pedro Romero, tiene a bien nombrar a éste Maestro de la Escuela de Sevilla con un sueldo anual de doce mil reales. De real orden lo comunico a vuecencia para su inteligencia y efectos pertinentes”.

 

En ésta real orden la palabra Maestro figura con mayúscula, lo que es un dato a tener en cuenta por cuanto pudo significar en su momento (año 1.830).

 

El Rey en ese momento es Fernando VII (“de triste memoria para España y los españoles”).

 

Pedro Romero cuenta en ese momento setenta y seis años.

El maestro nombrado y que Pedro sustituye es su propio cuñado Jerónimo José Cándido, que según Pedro Romero... “tenía pocas aptitudes para ese cargo, puesto que era torero bastante deficiente y chapucero”

 

Conozcamos algunos documentos que denominados “documentos religiosotauromáquicos” y que recoge el Padre Mariana en el tratado III “De spectaculis”17 y que son un crecido número de bulas y breves á propósito de la “Agitatio taurorum” dados por Pío, V, hasta el punto, que como se ha dicho, de lanzar excomunión contra los lidiadores y negarles cristiana sepultura.

 

Bula de Gregorio XIII alzando la anterior excomunión, por lo que a legos y caballeros se refería.

 

Breve de Sixto V, dirigido al obispo de Salamanca, poniendo de nuevo la prohibición.

 

Protesta del Claustro de aquella insigne Universidad contra el Breve antes citado. La redactó de su puño y letra, comisionado por los doctores... nada menos que Fray Luis de León (poeta ascético y catedrático de teología de aquella Universidad); el manuscrito original existe en la Biblioteca Nacional de Madrid.

 

Exposición razonada de Felipe II al Pontífice á propósito de que “las bulas contra las corridas de toros no surtían sus efectos”.

 

Bula de Clemente VIII levantando las anteriores excomuniones.

 

Quiere el Pontífice que las corridas de toros en España no se celebren en día de fiesta, “y que se provea, por el que pueda, toda muerte”.

 

Con corridas de toros se celebraban luego las traslaciones del Santísimo Sacramento de uno a otro altar, de las reliquias o imágenes de santos, conmemoraciones de patronos de ciudades y pueblos; edificación de iglesias; canonizaciones y otras muchas fiestas religiosas.

 

Más de 200 toros, en unas 30 corridas, sacrificaron alegremente con motivo de la canonización de santa Teresa de Jesús.

 

Se corrieron toros dentro de la catedral de Palencia; las carnes de los lidiados en honor de los santos se guardaban como reliquias y para remedios; los cabildos eclesiásticos organizaron y costeaban corridas.

 

Rodrigo Borgia, obispo y vicecanciller apostólico de la Santa Iglesia Romana, dio una de aquellas fiestas delante de la casa en la Ciudad Eterna; el cardenal César de la misma familia, toreó en varias ocasiones, y el papa Alejandro VI celebró con nuestro espectáculo nacional el jubileo de 1500.

 

Mucho antes de que fuese declarado dogma de fe el misterio de la Concepción Inmaculada de María, se celebró en España con corridas de toros.

 

En Cáceres hubo en el siglo XV una cofradía fundada en honor de la Santísima Virgen, bajo la advocación de Nuestra Señora de Sabor, cuyo octavo instituto disponía: “De non recibir por Cofrade si no fuera Caballero de lidiar de los Toros”.

 

En Tudela, la mañana del día de la corrida llevaban á un fraile capuchino a fin de que los conjurase para que fuesen bravos.

 

 

SOBRE LAS CRITICAS Y COMENTARIOS AL TOREO EN ESPAÑA

 

No crean que “es nuevo esa especie de clamor que surge de vez en cuando dentro y fuera de España”, sobre el sangriento espectáculo del toreo en España, que indudablemente lo es, puesto que se matan toros, e incluso mueren algunos caballos y por lógica también mueren algunos “espadas” o toreros.

 

Por todo ello y a todo lo ya dicho boy a reflejar unas pinceladas más y éstas bastante antiguas, son dos concretamente y dicen así:

 

La primera ocurre en el año 1.776 y lo relata J. F. Peyron:   “Las vi en Cádiz por primera vez; es un espectáculo bárbaro y salvaje por el que los españoles están muy apasionados. La primera corrida me produjo mucha impresión: vi a uno de esos desgraciados que excitan al toro ser sorprendido, lanzado al aire, volver a caer, ser cogido y lanzado de nuevo; le vi sacar de

la arena casi muerto.

 

La segunda no fue fatal nada más que para los caballos: hubo cinco o seis de ellos despanzurrados sobre la plaza. El sitio donde se celebran esa especie de carnicerías es una especie de circo y de anfiteatro reunidos que contienen cerca de diez mil espectadores: la de Sevilla es bastante más grande para recibir cerca de el doble: el redondel es vasto y los palcos están llenos de hombres, de mujeres y de muchachas algunas veces interesantes; pero no quisiera que fuesen allí a ejercer su sensibilidad.

 

Mi sorpresa era el ver a esas muchachas seguir con los ojos al “matador” y mirar la ancha herida que hace con su espada, las convulsiones del toro, su rabia expirante, la sangre que se mezcla a la espuma y que sale a torrentes de su boca; y ese espectáculo, debo confesar, tiene momentos sugestivos y soberbios. Un fiero toro que se precipita en la arena, aguijoneado, ensangrentado desde los primeros golpes, sin cesar atacado por tres picadores, rodeado de sus enemigos, que para ponerse al abrigo de sus furores no tienen más que una ligera capa de seda; ese toro mugidor, enfurecido, espumeante, arañando el suelo con su pata, envolviendo su cabeza en la tela que ha servido de defensa a sus golpes, se presenta en las actitudes tan nobles, tan pintorescas, que no es posible evitar el seguir sus movimientos, incluso el tomar en cierto modo partido por él contra los hombres de barro y de sangre que lo rodean.

 

Sí, concibo las aclamaciones y los gritos de alegría de la muchedumbre, concibo esos aplausos repetidos, todos esos pañuelos que se agitan y revolotean en los aires, esos pataleos que hacen resonar el anfiteatro cuando el toro se lanza sobre su picador, destripa al caballo, tira lejos al jinete y, orgulloso de su victoria, se aparta en un abrir y cerrar de ojos para buscar otra nueva. ¡Qué hermoso es ese animal, altivo y animoso! Es el héroe de la obra, y cuando es bravo, interesa; los hombres que le atacan no son hombres. En la arena las cualidades se confunden y el más bravo es aquel que merece ser aplaudido; pero la sangre chorrea; se acostumbra, pues, uno a ver sangre”.

 

Hasta aquí ese primer relato que resulta sorprendente, puesto que el espectador se debate entre el horror y la admiración que llegan a sobrecogerle, como podemos apreciar por su vehemencia al escribir lo que ha visto y que indudablemente ha vivido con emoción nunca experimentada hasta entonces.

 

El segundo relato también ocurre en el año 1.776; es más escueto y menos “torero”, pero digno igualmente de ser  escuchado (pienso): lo escribe el Mayor W. Dalrymple y dice así y se refiere concretamente a Córdoba:

 

“Hemos tenido fiestas de toros, y para mi gusto, es un espectáculo muy insípido, y, sin embargo, este pueblo está locamente entusiasmado con él, que venderían sus vestidos para pagar la localidad. Todos los jóvenes de familias acomodadas asisten vestidos de “majos”, es decir, como petimetres, con gran fieltro, la capa y una redecilla de seda que envuelve sus cabellos; llevan con eso además largas espadas bajo la capa. Una gitana, especie de batelera20, se distinguió atacando ella misma a uno de los toros, pero la derribó y la pisoteó; todo el tendido resonó con sus aplausos; es la costumbre de aplaudir al vencedor, sin embargo, el marqués de Cabriñana, para recompensar su valor, gritó “¡Viva la Luisa!”, y le dio un grueso puñado de duros.

 

Los mozos empleados en luchar con los toros recibieron los cumplidos de todos los jóvenes elegantes, y en esa ocasión, trataron a fondo todas las maneras de atacar y defender en ese género de lucha...

 

Como habrán notado “éste cronista” no es muy explícito, si bien nos relata un hecho extraño, pues extraño es que sea una mujer la que ejerza (supongo) de espontánea ó “directora” y que se lance hacia el toro, quizá buscando la recompensa “en duros” que luego le da el marqués, junto con el “viva” que le dedica, por una “faena” posiblemente insólita en la lidia de los toros en España, puesto que si batelero ó batelera son la persona que gobierna el batel o barco pequeño... “aquella Luisa gobernaba aquella tarde la faena... en Córdoba”.

 

De, Mario Roso de Luna (autor poco conocido y cuya actividad se desarrolla en la España de finales del siglo XIX y primer tercio del XX) y concretamente de su libro, “DE SEVILLA AL YUCATAN”, recojo lo siguiente sobre el toro y lo que puede parecer sorprendente puesto que el hecho lo sitúa en una denominada colonia Atlante y que al parecer fuera el mítico reino que hubo al sur de Andalucía conocido como “TARTESOS”; dice así:

 

(Trabajo publicado en revista “Nueva Acrópolis” Nº 248 –mayo 1.996 y firmado por Eugenia Baila Llorens)

 

“En el templo de Neptuno se congregaban los Reyes atlantes cada 5 ó 6 años juzgándose entre sí, 10 jueces que luego sacrificaban el toro en honor de Neptuno y juraban seguir cumpliendo las leyes establecidas; Reyes justos, nobles, que no codiciaban el oro ni el poder, sino que reinaban por su virtud durante muchos años sin entrar en guerra entre ellos.

 

Había toros sueltos en el ruedo del templo de Neptuno, pero al contrario que hoy no se les rendía brutalmente con picas y espadas sino con lazos y otras artes de clásica tauromaquia para, una vez reducida la fiera, inmolarla en honor a los Dioses de la Atlántida. Compara el ruedo atlante con el actual, como un Zodíaco en el que como constelación se siente el público; el torero o maestro es el hierofante o sacerdote, los banderilleros de a pie son los compañeros y los picadores los aprendices.

 

Los aprendices van sobre el caballo, que significa que todavía tienen sobre ellos el lastre de su no domado cuerpo al cual cuesta dominar. Los compañeros o banderilleros comienzan a sentirse superiores a la fiera, la persiguen, la engañan a la manera de Arjuna (personaje principal en la mitología hindú) en el Bhagavad Gita que tiene que vencer sus miedos, temores y dudas, igualmente simbolizadas por el toro. El torero o maestro con la capa, que sería la capa de la ilusión, domina el “maya” y la espada es el conocimiento iniciático. El hombre resulta el matador de la fiera, de la simbólica bestia bramadora y les llama “toreros del astral”.

 

HERAKLES (en griego) ó HERCULES (latín):

Esta figura mitológica de la cultura griega, está considerada como “el héroe más célebre de todos los que nos ha transmitido la antigüedad”. Encarna al semidios humano por su fuerza, potencia e inteligencia, con las que consigue realizar los famosos y míticos trabajos conocidos como... “los doce trabajos de Hércules”.

 

Pues bien en tres de ellos, se las tiene que entender con toros o bóvidos, y en uno más incluso ha de limpiar (en un día) las cuadras que ocuparon tres mil bueyes y las que no se habían limpiado durante treinta años.

 

En el 7º Trabajo tiene que apoderarse del toro de Creta, toro que había surgido del seno del mar y por orden de Poseidón, “Dios de los mares” y el que al ser desobedecido por el Rey Minos, castiga a éste volviendo “loco furioso” a tan singular toro surgido del fondo marino; toro que tras reducirlo Hércules, se lo carga a la espalda y así lo llevó hasta entregarlo.

 

En el 8º trabajo y entre otras fabulosas hazañas, Hércules desafía a los bisontes.

 

En el décimo de sus “trabajos” tiene que ir a capturar los bueyes de Gerión, que a su vez están guardados por un gigante, el que a su vez estaba auxiliado por un perro de dos cabezas Es claro que “el toro” significa un esfuerzo considerable y una lucha “por algo superior” y que curiosamente se asocia una vez más a Poseidón (ó Neptuno) Dios de los mares, el que a su vez está relacionado con la mítica Atlántida, cuya capital o isla principal, situada en medio de lo que hoy es el Océano Atlántico se denominaba... “Poseidonis”, todo lo cual algunos consideran que no es un mito, si no que por el contrario... “La Atlántida existió” y si ello es así, muchas cosas tendrían que ser explicadas de nuevo.

 

EUROPA Y LA MITOLOGIA:

 

La tradición o relato mitológico sobre Europa (princesa hija del rey Fénix) y cuyo nombre adoptó luego nuestro Continente, también está ligado al toro y la vaca, puesto que (se cuenta que)... “El máximo de los dioses griegos, o sea el Padre Zeus se enamora de ella, se transforma en toro blanco y seductor, se presenta en la playa donde se está bañando Europa, se la lleva a Creta y le engendra tres hijos, de los que nace la igualmente legendaria y mítica dinastía de Minos.

 

Por otra parte es Cadmo, el hermano de Europa el que de inmediato al rapto sale a buscarla; llega a Delfos consulta al oráculo y La Pitia22 le aconseja seguir a una vaca, señalada con una luna blanca, hasta que el animal acabara rendido en algún lugar, en el cual debería edificar una ciudad, sigue Cadmo a la vaca hasta que éste animal se derrumba y donde el príncipe levanta la ciudad de Tebas23... “donde deja implantados el alfabeto y la escritura”; y así de alguna manera, “es el máximo dios griego convertido en toro ardiente y apasionado, el que propicia que lleguen a la hoy Europa, los primeros vagidos de nuestra actual cultura”...?.

 

Queda, pues ampliamente demostrado que “el toro” está ligado a las principales culturas que han conformado las sociedades hoy denominadas occidentales o europeas, e incluso algunas asiáticas y ello al parecer desde que... “el hombre se encontró con el toro, lo observó, estudió y decidió adoptarlo como símbolo”.

 

Pero volvamos al toro español, al toreo y a la realidad de hoy, puesto que:

 

RESUMEN FINAL

Tantas y tantas cosas han ocurrido en España “alrededor de las corridas y los toros”, que se podrían llenar miles y miles de hojas, simplemente recopilando lo que “otros han escrito”, pero sinceramente pienso que con el presente boceto, cualquier persona interesada en, “el toro y su entorno a través del tiempo”, tiene ya elementos de juicio y puede tener igualmente un somero conocimiento de ese “misterio español”, cual es... “El qué y el por qué de los toros en España y donde los españoles han podido irlos llevando y manteniendo pese al que y al por qué y a lo que digan propios y extraños”.

 

Puesto que -hay que reconocerlo- para muchos, muchísimos españoles/españolas España sin toros ni aún siquiera se la podrían imaginar; respetemos pues los sentimientos y aficiones de esas multitudes y que sea la historia venidera la que cuente a quienes en esas épocas vivan, lo que fue o sigue siendo... “el mundo del toro y del toreo”, puesto que y curiosamente aún se mantiene el nombre de “corridas”, cuando en realidad ya no se corren los toros (salvo en excepcionales lugares, como Pamplona, por ejemplo) hoy los toros, se lidian, o dicho en el idioma llano de ese pueblo que supo adueñarse de la fiesta… se torean… y luego son matados a estoque… “cuando no hay que rematarlos mediante la final… y piadosa puntilla con la que se ultiman los últimos sufrimientos de ese mítico y poderoso ser que protagoniza esa fiesta… el toro bravo de España”.

 

“Ese toro de España”, que al decir o afirmar de un profesor inglés, el señor Walter Johnston, después de arduos estudios ha llegado a la conclusión de que el toro de lidia no sufre durante la corrida.

 

“Cualquiera que haya sufrido una herida importante”, dice, “sabe que la sensación inicial es de insensibilidad, y que el verdadero dolor no aparece hasta media hora más tarde”.

.

En el caso de la res, para entonces ya está en el desolladero”… (Literalmente dice así Jorge Berlanga, en diario “ABC” del 17 de mayo de 1.996).

 

Por mi parte yo ya no tengo que decir más, “por hoy”… “del toro y el toreo”; sí que acompaño algunos de los artículos por mi escritos sobre este tan candente tema y tan controvertido en la España de muchas épocas, como demuestra este relato, el que he sintetizado al máximo, para no aburrir al lector.

FIN del relato

 

LOS TOROS... HACE 500 AÑOS EN ROMA

 

Posteriormente a mi relato sobre LOS TOROS (Sobre la Historia y Mitología del Toro y el Toreo) y en el que se puede apreciar que “el toreo a pie” tiene su auge tras la entrada de “Los Borbones” para reinar en España (Siglo XVIII), puesto que el primer “espada” que recoge la historia del toreo, es “Pepe el de Ronda” y el que actúa en la plaza de Sevilla el 2 de mayo de 1.740; por cuanto “he encontrado después”, hubo otros espadas mucho más antiguos y entre los que sobresale un personaje histórico y que vivió “doscientos cincuenta años antes que éste Pepe el de Ronda”; veamos a éste otro, poco conocido como torero, pero sí por muchas otras hazañas y que son históricas.

 

El hecho se produce en la ciudad de Roma, en pleno “Renacimiento” y siendo un papa español el pontífice “reinante”; y nunca mejor dicho lo de reinante, por cuanto los hechos lo confirman plenamente, si bien lo que se relata es una insignificante minucia del “tal reinado”.

 

“Corre el principio del verano de 1.498”... hace pues, más de quinientos años de los hechos que se relatan.

 

Tras la boda de Lucrecia Borgia o mejor dicho, tras la segunda boda de la hija del papa Alejandro VI; boda que se produce tras el divorcio de su primer marido24 (“el señor de Pésaro”) hay en Roma unas grandes fiestas nupciales y en las que se celebran diversiones variadas, así como convites y banquetes fastuosos; pues bien, uno de esos festejos es precisamente “una corrida de toros”, la que se celebra en el propio Vaticano y el relato dice así:

 

“La última fiesta era una corrida de toros en los jardines del Vaticano, a la que asistían más de diez mil personas.

 

Avanzaba el cardenal de Valencia25 al frente de su cuadrilla, compuesta de doce jinetes, llevando un traje a la morisca, como los sarracenos españoles, compuesto de marlota26 de raso, blanca y roja, que doña Sancha había bordado de oro; bonete carmesí con penacho, borceguíes azules y una espada forjada expresamente para dicha fiesta.

 

Iba montado en un caballo blanco con ricos jaeces y blandía en su diestra un lanzón, regalo también de doña Sancha.

 

Doce mozos vestidos de raso amarillo y terciopelo carmesí marchaban a pie delante de él.

 

Los doce caballeros que le seguían eran todos españoles: don Juan de Cervellón, don Guillén Ramón de Borja, don ramón y don Juan Castellar, don Miguel Corella y otros, vestidos igualmente a la morisca, sobre caballos ricamente encaparazonado César costeaba todo este lujo.

 

Los romanos aclamaban al Borgia generoso que les ofrecía, a sus expensas, una fiesta tan interesante.

 

En los estrados o cadalsos figuraban las damas de la Corte pontificia y de la aristocracia de la ciudad, muchas con los mismos trajes a la española que se habían hecho antes para las fiestas en celebración de la toma de Granada.

 

Se corrían ocho toros en cinco horas, y el cardenal de Valencia mataba por si mismo dos de ellos: el primero, de una lanzada que le atravesó el pescuezo, acabándolo instantáneamente; el segundo, a pie, con una capa en una mano y la espada en la otra. Le dio tan gran cuchillada, que no necesitó repetir el golpe, haciéndolo caer con el pescuezo partido. El pueblo aclamó al que llamaba nuestro César, asombrado del vigor inaudito de este joven débil en apariencia y de elegante fragilidad.”

 

Hasta aquí el primer relato y al que sigue otro pues vamos a encontrar una nueva corrida y siendo “el primer y único espada” César Borgia, por lo que se deduce que a él le gustaba el espectáculo como tal y para probarse a si mismo en un riesgo ante éstos peligrosos animales, pues se supone que los toros eran mandados traer desde España, ya que en Italia no existía “el toro bravo y de lidia ó ibérico”; y digo ello por cuanto César Borgia era hombre de armas y pelea (fue un gran general y estratega) y se enfrentaba -incluso- en luchas cuerpo a cuerpo con sus propios soldados, derrotando y siendo derrotado en éstos “manos a manos” y sin más contratiempos; con ello conseguía la admiración de sus propios hombres y a los que llegado el momento, tampoco tenía reparo en mandarles cortar la cabeza; cosa que hizo más de una vez a alguno de los de su propia confianza, por cuanto se propasó en sus atribuciones “tiranizando” alguna ciudad que le confiara como gobernador de la misma.

 

Es claro que de este “monstruo” del Renacimiento (“mitad español y mitad italiano-romano”) se ha escrito tanto y tan variado que “lo de los toros” es una pequeña anécdota, pero muy digna de tenerse en cuenta por cuanto significaría para él como hombre de gran potencia y habilidades, para demostrar todo ello ante sus contemporáneos.

 

El siguiente relato “de toros” ocurre tras regresar a Roma éste nuevo “César” (como tal fue aclamado a su llegada) el que viene a presentarse ante el Papa (su padre natural) y al que le trae como “regalo” el haber consolidado los estados pontificios hasta un grado insospechado sólo un par de años antes.

 

El Papa no cabe en si de gozo por ambas cosas; o sea, por cuanto los hechos los realiza su propio hijo y por cuanto “se engrandece mucho la iglesia que él encabeza como Pontífice máximo” (entonces como ahora el poder era... el dinero) por ello le concede la máxima condecoración que entonces otorgaba la Iglesia Católica y que era reservada sólo para los reyes... nos encontramos sobre el año mil quinientos y la parte del relato que reflejo dice así.

 

“Después que el Papa le dio la Rosa de Oro, distinción reservada casi siempre a los reyes, que el Sacro Colegio votó unánimemente premiando sus servicios a la Iglesia, dejose ver otra vez en público (solía pasar períodos de reposo y aislamiento entre sus más allegados) y organizó una nueva corrida.

 

A espaldas de la basílica de San Pedro se había improvisado una plaza de toros, para dar una corrida, a la que asistió toda Roma.

 

Mostrábase el héroe en esta corrida a cara descubierta, bajando a la arena con simple jubón y calzas para torear a pie, matando cinco toros con una espada pesadísima y una capa que le servía de muleta.

 

El último toro lo remató de un golpe que era su secreto, hiriéndolo entre dos vértebras tan profundamente que cortaba por entero su pescuezo, y el público rugió de admiración ante dicha habilidad, no pudiendo explicarse tanta fuerza en un joven esbelto y de facciones delicadas.

 

Los embajadores enemigos de la familia papal escribían a sus gobiernos, asombrados del valor y maestría de César, reconociendo el inmenso entusiasmo de los romanos por él”.

 

Hasta aquí el relato sobre ese “famoso torero del Renacimiento Italiano” (1.475-1.507) que moriría joven a los 32 años de vida... y habiéndola vivido con una intensidad que pocos en la Historia lo igualan y menos lo superan.

 

Vilipendiado por unos, ensalzado por otros, pero nadie ha puesto en duda “su merecido puesto en nada menos que toda la Historia de Europa”.

 

En Jaén: entre los días 30 y 31 de Diciembre de 1.998

 

 

ARTÍCULOS PUBLICADOS POR EL AUTOR Y FECHA DE LOS MISMOS: SOBRE LAS CORRIDAS DE TOROS Y SUS DETRACTORES

 

Puntualicemos algunas “cosillas” sobre todo para los exaltados...

 

Que quieren “cargarse al toro y al torero”; puesto que si no hay fiesta de toros, los toros se extinguen…?

 

Y se extinguen, por cuanto al desaparecer el negocio se extingue la especie, salvo que el Estado, decidiera conservar “alguna manada”; la que igualmente iría languideciendo puesto que se degradaría con la endogamia resultante.

 

La denominada fiesta de los toros, tiene dos partes, una y con la que estoy totalmente de acuerdo, es la lidia… donde verdaderamente, existe un arte arriesgado; en forma de una danza alrededor del toro y en la que hombre y toro juegan con la muerte... siendo el toro el que porta “la parca”, ya que el torero con su inteligencia y arte; tiene que lidiar y eludir a la bestia.

 

Hay gran cantidad de “pases”. Muchos de ellos llevan el nombre del torero que los ideó y practicó... esa danza, con todos los adornos que se quieran, es algo inaudito y digno de ser visto y admirado.

 

Igual ocurre con el toreo a caballo (rejoneo) en su primera parte, donde entran en tan intrépida danza, tres seres vivos; el hombre, el caballo y el toro... y es maravilloso; primero cómo hay que adiestrar a estos caballos (de estampa soberbia o maravillosa) que necesitan mucho tiempo y habilidad del rejoneador (“o caballero”); y luego, entrar en “mortal juego”, de coordinar las tres fuerzas para que no se derrame ni una gota de sangre; pero donde se juegan la vida, hombre y caballo, nunca el toro.

 

Todo ello, es y puede seguir siendo; un espectáculo de multitudes, de personas civilizadas y que van a ver, el para mí… verdadero arte del toreo o sea; la lidia del toro bravo de España. “O toro ibérico”

 

La segunda parte y con la que no estoy de acuerdo y de ahí el que dejara de ir a tan triste espectáculo, hace muchos años… es, cuando entran las denominadas “suertes”, de banderillas, picadores y matadores. De esto prefiero ni hablar y estoy de acuerdo con todo lo que digan sobre ello, pues hay para hartarse y aborrecer.

 

El toro y como animal virgen y seleccionado, destinado a un insólito espectáculo; no debe morir de tan ignominiosa manera, por la que clama cualquier persona sensible… no, la sangre y sufrimiento del toro (también el caballo del picador) no es aceptable en tiempos que se dicen civilizados y debe evolucionar.

 

Otra “cosa” a tener en cuenta. El toro de lidia es un ser privilegiado, por cuanto todos los toros o vacas que “nos comemos”; suelen ser criados y viven un año como máximo; la mayoría... puesto que se pretenden “carnes tiernas” y se crían y engordan artificialmente para llegar a ello; y al peso máximo en el mínimo tiempo; o sea igual o parecido a los “pollos y cerdos”, que nos comemos a millones.

 

El toro de lidia, legalmente, no puede ser llevado a la plaza de toros, hasta que no llega a “novillo”; para ello, ha tenido que cumplir tres años y “comido tres yerbas” (creo recordar se denomina así)... por tanto ya y como novillo, vive tres veces más que sus “hermanos criados para engorde y acuchillarlos cuanto antes”... no hablemos de la vida libre del novillo, a la de prisión del resto de bóvidos que nos comemos y que estabulados en granjas, apenas hacen otra cosa que comer, beber y defecar... hasta que les llega “la hora” de llevarlos al matadero y convertirlos en alimento humano.

 

El Toro de “corrida” y que da la fama “a la fiesta”, tiene que tener cinco años o haber comido “cinco yerbas” (5 primaveras), si no es así, no es admitido… deduzcamos lo ya dicho sobre el novillo de “tres yerbas”.

 

 

SU CRIA Y SU INFLUENCIA EN LA NATURALEZA:

 

Hoy que tanto se habla de ECOLOGÍA, sepa el que no lo sepa... que centenares de miles de hectáreas de dehesas, montes y campiñas... existen sobre la base de la cría del toro bravo; y que en ellas; aparte de los muchos miles de trabajadores que obtienen su sustento, se mantienen las tierras “vírgenes” o casi vírgenes; y en las que al igual que el toro, habitan infinidad de otros animales salvajes, e igualmente sirven de asiento a muchas aves migratorias... y en parte de ellas, incluso el tan escaso lince ibérico (el felino más amenazado de extinción, de los de todo el mundo), tiene alguna morada; al igual que todas las rapaces de España, ciervos, gamos, aves autóctonas y migratorias, etc.

 

Si la fiesta de los toros, desapareciera en España... desaparecerían todas esas tierras vírgenes, que de inmediato, serían “pasto de la especulación más atroz y por descontado, con ello, del exterminio de miles y miles de otros animales”. de su mismo hábitat.

 

Dedico todo ello a los que sensatamente quieran profundizar en esta denominada “fiesta”, que hay que “humanizar”... e indudablemente a nuestro toro de España; fruto de una selección natural de muchos siglos y muchos hombres, verdaderamente enamorados del toro de lidia hispano. Todo ello no debe morir, sino evolucionar todo lo humanamente posible y que lo acepten, los que hoy (“pagando su mantenimiento”) dicen disfrutar, viendo… “esos innecesarios ríos de sangre y sufrimiento”. El torero, que estudie y enriquezca la lidia, si es que de verdad siente… “verdaderos sentires profundos por ese arte y su protagonista”.

 

Por otra parte, observen “los interesados”, que la fiesta de los toros está muriendo por sí misma y ello se demuestra con sencillez, si se observa que la inmensa mayoría de jóvenes no van a ella, tampoco los niños o adolescentes; por tanto cuando mueran los actuales aficionados… ¿cuántos van a quedar para seguir costeando la fiesta?... así es que aplíquese el sabio adagio que afirma… “RENOVARSE O MORIR”.

 

Jaén: 01 de Enero del 2006

 

LAS CORRIDAS DE TOROS QUE QUIEREN ELIMINAR

 

Siempre que se habla de “mover los toros” en España, hay polémica; la última la produce la ministra “del ramo”, que declaró, que el toro había que “no matarlo en la arena”… como siempre, se armó “la de Dios es Cristo” y esto ocurre hace siglos.

 

Aunque reconozco que la “fiesta” está muy arraigada en unas ya minorías (de viejos o “maduros”: la mayoría: la juventud no va a los toros) y que junto al turismo, todo ello representa enormes cantidades de dinero y los subsidiarios empleos que son cuantiosos... pero al igual que antes, se mataba los toros espada en mano y “a degüello” (así lo dicen los anales del toreo) luego se despanzurraban caballos, a docenas, en esa bestial suerte “de la pica”... Lo mismo que evolucionó de espectáculo enormemente bestial y sangriento, a otro “más dulcificado”... el siguiente paso, será eliminar la “suerte” de matar y puede que no pase nada… puesto que el verdadero arte está en la lidia, o “el toreo”... y en éste arte (que no se olvide: es reflejo de ancestrales danzas sobre y alrededor del toro) si bien hay muchos pases... pueden seguir aumentando hasta el infinito, en un lucimiento para verdaderos artistas y gimnastas; y... ¿quién sabe si la evolución igual representaba una mayor afluencia de público que la que hoy produce esa carnicería?

 

Nadie me diga que el toro ibérico existe por cuanto existe la fiesta nacional… lo sé perfectamente, puesto que desaparecida la fiesta desaparecería el toro. Por todo ello es impensable el eliminarla, pero sí el irla transformando y ello debiera partir de los propios toreros que evolucionaran, como ya se hizo  hace siglos, cuando los verdaderos protagonistas eran “los caballeros” y los de a pie, eran simples peones o servidores de aquellos.

 

Soy de los que dejó hace tiempo de ir a los toros, por cuanto supe ver, las barbaridades que se realizan con esos animales (toro y caballo) que allí meten a la fuerza y muchas de las cuales, ni ve ni las sabe “el respetable” (público espectador); pero sí los que saben las interioridades de esa fiesta, que tiene “sus partes sucias y deplorables, como casi todo en este pobre mundo”… deduje entonces que, “dos de los animales más inocentes que allí entraban eran precisamente el toro y el caballo”… y me fui. Lo de la valentía del toro es mentira, o no es verdad… el toro tiene la querencia de su dehesa y de su sol y ambiente libre (en el que nació y creció) y eso es lo que cree (el pobre) cuando ve al salir del chiquero, la luz solar… luego y ya en el ruedo; allí acorralado… simplemente se defiende, por tanto lo de valentía es una mentira más… el toro huye, como igualmente haría el caballo, si no lo sostuvieran con riendas y vendado y menos mal que a éste, hoy lo protegen las gruesas gualdrapas o mantones con los que cubren y de ahí el que no mueran en la arena, la mayoría de ellos.

 

Vistas y conocidas todas esas miserias, que “por largas no enumero”; simplemente sentí compasión por los verdaderos y vírgenes animales; y dejé de ir a los toros… no obstante entiendo que haya afición y manifiesto mi respeto por la misma… pero la decadencia ya la he dicho… sólo suelen nutrir la fiesta, los viejos… e igualmente los viejos turistas y quizá algunos jóvenes extranjeros, por mor de esa curiosidad o morbo del ser humano. Por tanto el que no vea o intuya, que la fiesta necesita ir evolucionando, pienso sinceramente que va equivocado.

El bestialismo y si de verdad avanzamos en civilización, desaparecerá; como desaparecieron las luchas en los circos romanos, e incluso las “más modernas” van desapareciendo, pese a que clandestinamente se sigan practicando, las de perros, gallos y quién sabe qué… puesto que en países asiáticos, se practicaba hasta no hace mucho (desconozco si aún continúan), feroces luchas de perros contra osos… previo arrancar los colmillos y atusar sus zarpas a estos últimos, que sólo tenían como defensa… “el abrazo del oso”.

 

 

Hasta el “famoso” pugilato o boxeo, pienso que y afortunadamente está en franca decadencia, puesto que el mismo no es otra cosa que algunos mueran o queden tan dañados, que quizá mejor morir. El ejemplo de ello y hoy mismo, es la deplorable estampa del en su época… “súper hombre del momento”, un tal Kasius Klay (norteamericano) el que de campeón del mundo pasó a ser… “la triste estampa del hoy comido por una enfermedad degenerativa que lo ha convertido en un pelele”… lo que ya es un aviso para quienes persisten en esos mal llamados deportes.

 

Pero como he hablado de otras épocas donde la fiesta era más sangrienta, veamos lo que organiza un Papa, español en el Vaticano y hace 500 años.

 

“César costeaba todo este lujo. Los romanos aclamaban al Borgia generoso que les ofrecía, a sus expensas, una fiesta tan interesante. En los estrados o cadalsos figuraban las damas de la Corte pontificia y de la aristocracia de la ciudad, muchas con los mismos trajes a la española que se habían hecho antes para las fiestas en celebración de la toma de Granada. Se corrían ocho toros en cinco horas, y el cardenal de Valencia mataba por si mismo dos de ellos: el primero, de una lanzada que le atravesó el pescuezo, acabándolo instantáneamente; el segundo, a pie, con una capa en una mano y la espada en la otra. Le dio tan gran cuchillada, que no necesitó repetir el golpe, haciéndolo caer con el pescuezo partido. El pueblo aclamó al que llamaba nuestro César”.

 

Lo que antecede ocurría en los jardines del Vaticano, donde el Papa (padre del “torero”) conmemoraba el segundo matrimonio de su hija Lucrecia Borgia y al evento acudieron miles de invitados, que disfrutaron como bestias, incluido el Papa”.

 

Esos eran los “toros de España en aquella época”… hoy sería impensable ello.

Jaén: 22 de Diciembre del 2006

 

TOROS SÍ... TOROS NO

 

Hace ya bastantes años realicé un estudio o ensayo, sobre el tema; hoy tan controvertido en la región catalana, donde nada menos que en su parlamento, se va a debatir este asunto; recordando a quienes no lo sepan, que en la otra parte de los pirineos y de habla igualmente catalana; hay toros, puesto que aquella parte, también fue España durante muchos siglos y allí se sigue toreando y matando a los toros igual que aquí se hace y con una gran afición que al parecer va en aumento, en “la dulce Francia”.

 

Aquel ensayo fue incluido con otros sobre los gitanos y la gastronomía y resultó un libro bastante interesante, pero que por su corta tirada, se agotó rápidamente y en el ámbito donde soy conocido; no habiendo logrado el que se editara en el ámbito nacional aún; pero hoy aportaría mucho a ese debate “del toro y del toreo”; cuya historia es apasionante y de la que muchos que hoy discuten, estoy seguro no saben una papa.

 

Anteponiendo a todo, el que si el toreo no existiera, el toro ibérico tampoco hubiese existido y diciendo que, ese “miedo/ adoración” al toro, viene de milenios atrás y antes incluso que los griegos, que ya “danzaban ante los toros”... los hindúes lo adoraban y tenía un gran significado religioso en su mitología; hasta llegar a las corridas hispanas, que datan de antes de Cristo, puesto que aquí... “corrió o picó toros, nada menos que Julio César” y que “otro César, hijo de Papa católico, llevó corridas y las protagonizó incluso en el Vaticano, con gran contento de la corte papal... hay para hablar y honrar a este bellísimo animal, que es obra del hombre que lo torea; por lo que es “una joya” viva que se ha ido elaborando por el cuido y selección de muchos siglos; por ello es el toro de España y no hay otro igual en el mundo, salvo los que se crían en la América de habla española y que fueron llevados desde aquí y de aquí se siguen llevando sementales para enriquecer la especie.

 

Yo no estoy ni a favor ni en contra de las corridas de toros; de hecho hace muchos años que no voy a ninguna, pero como tantas cosas que existen y que se toleran, no me explico la persecución tan encarnizada de unos exterminadores, puesto que ya digo, los que quieren eliminar las corridas de toros, de hecho eliminarían también al animal, que sin estas dejaría de existir, con todo lo que arrastraría de ruina social y económica, por cuanto su cría influye incluso en el cuido de la naturaleza virgen, ya que las dehesas, son algo así, como parques naturales y los que tanto se cuidan hoy por esos políticos que los propician con toda dedicación y que sin embargo... “persiguen al toro”.

 

Aquel ensayo termina como termina hoy mi artículo; veamos si alguien se interesa por que sea reeditado y se conozcan muchas cosas del toro y el toreo, que por su larguísima historia no debiera desaparecer... quizá sí, seguir evolucionando como lo ha ido siendo a lo largo de su historia, puesto que hoy hay muchísima menos crueldad que hubo en la muerte de este animal, y esa evolución es reciente en su larga historia, que fue mucho más bestial y sangrienta en tiempos pasados.

 

SOBRE LA HISTORIA Y MITOLOGIA DEL TORO Y EL TOREO

 

Tantas y tantas cosas han ocurrido en España “alrededor de las corridas y los toros”, que se podrían llenar miles y miles de hojas, simplemente recopilando lo que “otros han escrito”, pero sinceramente pienso que con el presente boceto, cualquier persona interesada en “el toro y su entorno a través del tiempo”, tiene ya elementos de juicio y puede tener igualmente un somero conocimiento de ese “misterio español”, cual es... “El qué y el por qué de los toros en España y donde los españoles han podido irlos llevando y manteniendo pese al que y al por qué y a lo que digan propios y extraños”... Puesto que -hay que reconocerlopara muchos, muchísimos españoles/españolas España sin toros ni aún siquiera se la podrían imaginar; respetemos pues los sentimientos y aficiones de esas inmensas multitudes y que sea la historia venidera la que cuente a quienes en esas épocas vivan, lo que fue o sigue siendo... “el mundo del toro y del toreo”, pues curiosamente aún se mantiene el nombre de “corridas” cuando en realidad ya no se corren los toros (salvo en excepcionales lugares, como Pamplona, por ejemplo) hoy los toros, se lidian, o dicho en el idioma llano de ese pueblo que supo adueñarse de la fiesta... se torean... y luego son matados a estoque... “cuando no hay que rematarlos mediante la final... y piadosa puntilla con la que se ultiman los últimos sufrimientos de ese mítico y poderoso ser que protagoniza esa fiesta... el toro bravo de España”.

 

“Ese toro de España”, que al decir o afirmar de un profesor inglés, el señor Walter Johnston, después de arduos estudios ha llegado a la conclusión de que el toro de lidia no sufre durante la corrida. “Cualquiera que haya sufrido una herida importante”, dice, “sabe que la sensación inicial es de insensibilidad, y que el verdadero dolor no aparece hasta media hora más tarde. En el caso de la res, para entonces ya está en el desolladero”.

 

Por mi parte yo ya no tengo que decir más, “por hoy”... “del toro y el toreo”.

Jaén: 03 de Marzo del 2010

 

SIGUEN TEXTOS INSERTADOS EN DISCUSIONES EN FOROS INTERNET

 

Creo haber dicho que dejé de ir a los toros... de ello hace ya más de veinte años y creo que no volveré más; analizando el espectáculo, terminé por ir siempre a favor del toro y el caballo, puesto que son los dos únicos “animales” que allí los meten a la fuerza... y reitero lo de animales, por cuanto allí entran también “infinidad de animales de dos patas”. Llegué a sentir pena y lástima por esos dos animales, por su indefensión, ante tanta “preparación”, como aún antes de salir al ruedo les hacen en el interior... aprecié que el toro no ataca, SIMPLEMENTE SE DEFIENDE; el toro cuando le abren el toril y sale al ruedo... “imagino que el animal cree que vuelve a su dehesa”, de ahí que siempre sale a galope, da una vuelta al ruedo buscando UNA SALIDA y como no la encuentra, y tras los castigos que sufre es cuando SE DEFIENDE; NO ATACA, NI ES BRAVO... ES UN ANIMAL FUERTE QUE SE DEFIENDE Y PUNTO. Todo ello me hizo sentir vergüenza y no volver a los toros... espero que muchos como yo lo hicieran y hagan. SI QUE ESTOY A FAVOR DE LA LIDIA: La lidia o danza ante el toro, es bella y tiene sus peligros; quizá ahí estuviese la continuidad de esas corridas de toros, evolucionadas en múltiples pases y adornos, donde se pueden lucir igualmente los toreros jugando con la muerte que el toro lleva siempre en sus astas; creo por tanto que el derramamiento de sangre y todo lo que ello conlleva, NO ES NECESARIO PARA MANTENER UN ATRACTIVO ESPECTÁCULO Y QUE GARANTICE LA CONTINUIDAD DE ESE TORO DE ESPAÑA. Quizá entonces y si vivo... volvería a las plazas de toros; si no es así no volveré jamás. (Respuesta en un foro el 15-03-2010)

 

La fiesta de los toros, LA QUE SE DA EN LAS PLAZAS DE TOROS (los festejos de fuera suelen ser mucho más crueles y dignos de una más feroz crítica) es UN ESPECTÁCULO PÚBLICO Y POR EL QUE EL ESPECTADOR PAGA UNA ENTRADA (no se olvide ello) entonces, mientras siga siendo así y el espectáculo se costee, habrá toros querámoslo o no.

 

Pero a medida que el ser humano se vaya transformando y no le interese ese espectáculo, irá cayendo y desaparecerá, como tantos otros han ido desapareciendo; por tanto dejemos al tiempo lo que tenga que llevarse... que se lo llevará. De hecho ya no se deja a los niños entrar en ese espectáculo y como los niños son los “mantenedores” del mañana; solamente ello irá en detrimento del espectáculo. Pero prohibirlo por ley, es absurdo totalmente... ya está bien de tanta prohibición; hay que dejar libertad dentro de un orden, y esa fiesta está ordenada y reglada por leyes vigentes. (15-03-2010) Muchos de los que critican el hecho de los toros (SIEMPRE ME REFIERO A LOS TOREADOS EN PLAZAS DE TOROS) se relamerán de gusto, tomando un pan tostado con ese “foagrás” de oca y cuyos animales son clavados por las patas y para que no se muevan... y engordados salvajemente para que sus hígados crezcan monstruosamente, puesto que es la materia prima... o bien se comerán “un capón”, o una gallina o pollos, u otros animales, que han tenido que sufrir para aportar lo que el consumidor paladea... por tanto tratemos de valorar todo y humanizar todo... pero no olvidemos nunca que SEGUIMOS SIENDO CARNÍVOROS Y COMEMOS ANIMALES QUE HAN TENIDO QUE SER MATADOS ANTES... creo es necesario valorar las cosas y no precipitarse. (15-3-2010)

 

DE TOROS, CABALLOS, CERDOS Y HOMBRES

 

Un día recibo de un amigo, un video en el que se muestran “los horrores” que se cometen en esa denominada fiesta de “los toros” y en la que los martirizados toro y caballo, aparecen en unas escenas verdaderamente horrorosas; acompañadas de unos textos, que haría conmoverse “a las piedras”.

 

Una vez visto y leído todo (cuesta trabajo puesto que dan ganas de no continuar) y dejándolo “reposar varios días”; me decido y lo reenvío a una selección de amigos o personas que entiendo por su sensibilidad e intelectualidad demostrada, pueden recibirlo y luego decirme algo, puesto que mi impresión final (del mismo) fue angustiosa.

 

Y así, recibo un texto que me hace pensar, meditar y luego lo respondo... al siguiente día: Lo ofrezco a mis lectores y como siempre, con mi mejor intención de aportar algo positivo... “ya veremos”.

 

El escrito recibido es el que sigue:

 

“Lo de realidades, mi querido amigo, es más que dudoso. Además de ser un artículo político por sus expresiones (nada menos que hay un mundo de psicópatas que llena los cosos taurinos y que según ese “experto psiquiatra” al salir irían matando por ahí a troche y moche - es lo que hacen los psicópatas), además, sigo, son risibles sus conocimientos de la anatomía de los bóvidos, descendientes del uro (la subespecie Bos taurus primigenius), antepasado del actual ganado vacuno, son bastante risibles.

 

El uro desapareció de su último reducto en los bosques de Europa central en el siglo XVII. Los partidarios de la tauromaquia arguyen que, debido a la cría selectiva de toros de lidia, el toro salvaje español ha sobrevivido durante los últimos trescientos años. La principal diferencia entre el toro salvaje y el doméstico es la manera de reaccionar cuando se ve amenazado.

 

El toro bravo de origen español seguirá atacando sin cesar mientras algo o alguien se mueva en frente de él. No hay duda de que hay mucho juego sucio en las corridas, pero si el toro fuera tan “martirizado” no habrían muerto tantos toreros, el gran Manolete, por hacer caso a un cretino que, desde la barrera le grito “¡acércate más, cobarde!” Manolete, que no era ningún aficionado, se acercó a un toro que no estaba tan martirizado ya que lo mató de una cornada.

 

Este es el caso de centenares de toreros que han acabado igual o con terribles feridas. Y por último, no me gustan los anónimos.

 

Quién no tiene cojones (perdóneme la expresión) para firmar un artículo es un manso (castrado), aunque no le gusten los toros.

 

Y conste que como no he ido a ninguna corrida, ni me interesa - como tampoco el fútbol - no quito razón a unos ni a otros, ya que no soy experto en la materia ni de lejos y no oso opinar; pero no me gustan los radicales, por aquello de que cuanto más chillan menos razón tienen; un poco como decía el ilustre Capmany “los ecologíastas coñazos”. Pues eso, unos coñazos. Un abrazo de su amigo”.

 

Mi respuesta:

 

“Agradezco sus razonamientos y el análisis que hace... ¿qué decir yo?... pues que la persona que me envió el video y que no es anónima; me obligó a verlo (precisamente por ello) y la verdad no es agradable lo que cuentan, pero... ¿qué decir vuelvo a preguntarme?

 

Acordándome de por ejemplo; los miles de delfines que masacran en un lugar de la costa del “civilizado” Japón y cada año, convirtiendo aquellas aguas en “un mar de sangre”... y que no es otra cosa que “una de las múltiples masacres que se cometen constantemente en este pobre planeta, en el que todo ha de comer de lo que mata o muere y eso lo hacen hasta las bacterias”... ¿qué decir me pregunto de nuevo?... yo que fui a los toros y me fumaba un largo puro (“somos monos de imitación”) mientras asesinaban al toro... terminé por darme cuenta, que... “los dos únicos seres vivos (puros) que allí entraban, eran el toro y el caballo del picador”... ¿el resto como clasificarlos?... desde entonces y sintiendo asco de mi mismo, dejé de ir (mi mujer si va y le gusta: yo incluso le pago la entrada de mi bolsillo; allá ella)... es verdad, si ese animal desapareciera de las enormes dehesas que ocupa... desaparecería con él alguna o gran parte de la fauna que convive gracias a él y a los cuidos que recibe del hombre, por el dinero que representa como negocio (no nos engañemos)... quizá esas dehesas entonces las dedicaran“a más cerdos”... pero considero que “ya hay bastantes” y...sobra el jamón, que hoy ya no saben donde venderlo y de ahí la bajada de precios... sí y como siempre termino perdido... “fuera y dentro de mi”... y me refugio en el consuelo de mirar hacia la masa de “monos” a la que pertenezco y... incluyéndome yo mismo, suspirar y decir una o varias veces.... ¡¡POBRES CRIATURAS!!... que en definitiva somos inocentes, puesto que no somos CAUSA sino EFECTO... “no pudimos crearnos a nosotros mismos” y por tanto LA CREACIÓN, incrustó en nosotros... “todas esas cosas”... ELLA SABRÁ POR QUÉ... “es por lo que cada vez me atrae más el llegar a la muerte... a ver que es lo que tras de ella me encuentro”... no, no tengo prisa, pero tampoco miedo.

 

Tengo la esperanza de que tras ese “temido velo” debe haber alguna explicación. Un abrazo querido amigo... “y prosigüamos”.

 

Jaén: 08 de Agosto del 2011

 

TOROS, DELFINES Y CALDERONES

 

Son tres mamíferos, si bien el primero es de tierra (en España de dehesa y vive en semi libertad durante tres o cinco años) y se dice que es “un privilegiado”, puesto que el “toro ibérico”; es genuino de la Península Ibérica; y aquí, se “ha creado” esta especie única, que es la que nutre las plazas de toros y sus “corridas”; que no son corridas puesto que en las plazas no se corren los toros; por tanto mejor clasificarlos, como “de lidia y muerte”; puesto que ese es el espectáculo (sangriento) más conocido por nacionales y extranjeros; si bien hay otras modalidades “caseras” y donde a este animal, se le realizan salvajadas impropias ya de una época que se dice civilizada... es más, en “la relamida Cataluña”; dónde “hasta nueva orden”, han sido suprimidas las corridas en plaza de toros; allí sin embargo se martiriza al toro, en otros espectáculos no menos criticables y que sin embargo... “los consideran de la cultura catalana y por ello los mantienen”.

 

Los toros, igualmente han sido proclamados como “bien cultural de la republicana Francia” y donde se seguirán celebrando corridas de toros “de lidia y muerte”; quizá por ello (aquí se copia casi siempre lo que dictan en Francia); el actual ministro de cultura, ha declarado recientemente, que... “las corridas de toros en España, van a ser consideradas como un bien cultural”; y si es así y se aprueba en el parlamento; se podrán seguir celebrando corridas de toros, en Cataluña, Vascongadas y en Canarias, que al parecer son las regiones españolas, donde no tienen lugar estos espectáculos, hoy.

 

He escrito ya unas cuantas veces sobre, este asunto de los toros de lidia y he opinado; por tanto reitero que, estoy a favor de que la especie del toro ibérico; único en el mundo; sea cuidada y mantenida, por cuanto es un animal bello, noble, luchador y es de los pocos que aún controlados por el hombre; vive varias veces el tiempo, de los que de su especie, se crían, engordan y llevan al matadero, antes aún de que cumplan un año y que tanto celebran los que comen, carne de “ternera”. Si no siguen “los espectáculos donde el principal protagonista es el toro ibérico... ese toro desaparece de inmediato”.

 

¿Matar o no matar al toro en la arena donde es lidiado? ¡¡Este es el quid de la cuestión!! Según “los puristas y aficionados”; la fiesta nacional de España (así se conoce) debe seguir como está... ya que además de “la larga vida y libertad” de que disfruta “el bicho” (en el argot taurino); ese toro debe morir “luchando”, puesto que ese es el cometido suyo o el que se le ha asignado... de hecho, “el toro se lleva a algunos toreros por delante, o los hiere y los deja mal parados de por vida” ; y ello, pese a “los cuidados especiales, limado de cuernos incluidos, que les dedican los preparadores, para que el toro... sea menos toro de lo que es o debiera ser”; pero en realidad, es una verdad aceptable... “el toro una vez acorralado (si lo dejaran saldría huyendo) presenta batalla y muere defendiendo su vida (es mentira que ataque) y sus cuernos, hasta que no puede más y entonces cae y es rematado en la arena, para gozo de la afición”.

 

Yo fui espectador de toros en mis tiempos jóvenes e inmaduros... después y como cambié de opinión y siempre iba “a favor del toro”; comprendí que yo nada podía hacer por “el bicho”; y decidí retirarme de “los toros” y hace ya bastantes décadas que no los veo... ni en televisión; sí en documentales donde se muestra la cría y vida del animal y su entorno; que hay que reconocer que es en sí, una especie de parque natural, que cuida y mantiene la iniciativa privada (que paga sus impuestos) y que a su vez, mantiene miles de puestos de trabajo y con todo ello, una fauna que vive alrededor del toro y por tanto de innumerables animales y plantas, que “sin el toro no existirían en esas enormes extensiones que sumadas todas, dan los campos y dehesas donde vive el toro de lidia”, donde la madre naturaleza sigue siendo cuasi natural del todo.

 

 “Canal Sur TV” y como televisión oficial de Andalucía, emite en la actualidad cada domingo a las 13,15 h., un magnífico programa divulgativo del toro de lidia y su entorno, bajo el titular de… “Toros para todos” y el que informa con amplitud del “mundo del toro”, que no es sólo el de las plazas de toros y que es el que motiva las divisiones de pareceres y las polémicas que se producen sobre esta denominada “fiesta nacional”. En este programa se ilustra de la vida cotidiana del toro y sus cuidadores, en las amplísimas áreas dedicadas a la cría de este bello animal.

 

Por todo lo dicho, yo “soy neutral en esto de los toros”... que sigan los toros tal y como están; y mientras existan quienes van a ver “el sangriento espectáculo”; pues allá ellos; el que no esté de acuerdo con “esta fiesta” que haga lo que yo y no vaya.

 

Pero si he escrito hoy una vez más sobre el tema, es por cuanto me han enviado un informe acompañado de una importante documentación gráfica; sobre una masacre de mamíferos, que aquí... “en la que dicen más civilizada Europa del norte”, tiene lugar y nadie se rasga las vestiduras y poco se habla (yo la desconocía) de ella. Se realiza desde tiempo inmemorial, en la “civilizadísima Dinamarca” y en sus islas Feroe; pueden ver las estampas aquí y “sentir los sentires que su alma sienta”; viendo el mar convertido en un inmenso charco de sangre y luego opinen: les dejo la dirección: http://www.google. es/search?q=isla+feroe&hl=es&prmd=imvns&t bm=isch&tbo=u&source=univ&sa=X&ei=prsrT8K YCJG8-QbAvq2bDg&sqi=2&ved=0CDcQsAQ&biw=80 0&bih=426

 

También en el “civilizadísimo” Japón, se realiza “otra fiesta sangrienta” similar y donde y mediante “la técnica japonesa”; se logran encerrar en un “inmenso matadero marino”, a miles de delfines y allí, “los escabechan”, como podrán ver en estos vídeos cuya dirección les dejo y que muestran las crueles estampas : http://www.youtube.com/watch?v=k8_L0QNZ-Hw comunicándoles igualmente, que hay muchos más tanto de una masacre como de la otra. Es claro que estos actores, dirán que “lo mismo cazan al atún en las almadrabas españolas”... a lo que algunos podrán decir... “pero es que el atún es un pez”.

 

En fin... yo termino diciendo un dicho “fuerte”, que se decía en mi tierra cuando yo era niño... “el mundo es un saco de cuernos y cada cual los saca por donde puede”; yo cada vez lo entiendo menos y ya convencido en que moriré así.

 

Jaén: 03 de Febrero del 2012

 

TOROS FAMOSOS DE ESPAÑA

 

La historia del toreo en España, no sólo refleja a los hombres que fueron “maestros” o famosos, sino también a los toros, que se enfrentaron al torero; y también recogen a las ganaderías donde nacieron y se criaron, así como a la divisa de las mismas; en especial a esos toros que enfrentándose al torero, le dieron muerte en la arena y donde al final… murieron los dos (torero y toro). También existe “el perdón” del torero al toro y en estos señalados casos; el toro que “indulta” el torero, por su especial casta y bravura; es retirado de la arena, curado hasta su total restablecimiento y destinado como semental para que

“su casta”, tenga continuidad enriqueciendo a la especie… por ello, los nombres de esos toros, figuran en la historia del toreo o la tauromaquia.

 

A lo largo de mi vida y entre los toros famosos que hubiera, yo me refiero hoy a dos; a uno “de casta” y al otro, “medio de lidia y asalvajado por el propio hombre el que por su especial casta y bravura lo estuvo empleando hasta casi su muerte, que lo fue en su propia ganadería y a la venerable edad de trece años, edad a la que dudo que llegase otro toro bravo de España”.

 

El primero de ellos lo llamaron “Islero” y fue el que mató en defensa propia, al famosísimo; Manuel Laureano Rodríguez Sánchez; más conocido como “Manolete”; muerto en la plaza de toros de Linares en 1947… “cuando el maestro entrando a matar… se encontró con el asta de Islero y la que le llevó a la muerte”. Aún hoy y llegado el día (feria de Linares) se celebra un minuto de silencio antes de iniciarse el festejo taurino, que coincide con el día del aniversario de aquella muerte… “con ello se honra al que fue proclamado como cuarto califa del toreo”; con ello también se mitifica a la casta de toros de la ganadería “Miura”, de la que era hijo aquel famoso toro, el que igualmente se recuerda y nombra, cada vez que se recuerda y nombra al torero que mató. En nota al final dejo un resumen biográfico del “matador”; “del toro no lo he encontrado”.

 

El primer hecho ocurre cuando yo cuento nueve años y el segundo cuando ya camino hacia los setenta y cinco… y es “la muerte del segundo toro”, cuyo nombre fue el de… “Ratón” y el que fue, “figura”, por sí mismo y gracias al público que lo siguió durante bastantes años y de los que mató “dos o tres”… desconociéndose los cientos de heridos, o “medio muertos” que dejó en sus largas “corridas”, en las que no eran los hombres los que corrían al toro sino, el toro el que corría y atacaba a los hombres. ¿Extraño increíble? ¡No aquí en España todo es posible! Veamos.

 

Aquí se habla e incluso una parte de los habitantes, critican la denominada “fiesta nacional”, cual es la que consiste en las célebres (lo son mundialmente) “corridas de toros”; y quieren que sean suprimidas; incluso ya hay diferentes ciudades conde han abolido esa fiesta.

 

Pero paradójicamente, existen infinidad de “fiestas locales, provinciales y regionales”; donde los toros se siguen celebrando, incluso alanceándolos y matándolos miserablemente, embolándolos con bolas de pez y pegado fuego a las mismas bolas que clavan en sus astas, los sueltan (de noche) los corren y “los vuelven locos”, antes de matarlos… a otros los atan con largas sogas y juegan con ellos corriéndolos o corriendo ante ellos, etc. etc.

 

Y entre esos “etcéteras” entra la historia de “Ratón”; que fue uno de tantos toros, como se “alquilan” en los municipios de la región valenciana, los que soltados en las arenas de las plazas municipales, o lugares cercados para tal festejo, que resulta bastante peligroso; puesto que reitero… “el Ratón mató a varios improvisados toreadores, que no toreros”.

Este toro en principio fue “uno más”; pero fue ganando fama por su “fiereza”; y pese al peligro que era soltar al tal bicho en las arenas, el público lo reclamaba con gran insistencia y el dueño; “encantado del negocio”, llegó a cobrar diez mil euros por actuación, que según el ganadero al que he oído por radio… duraba alrededor de quince minutos y cuyas actuaciones a lo largo del año no pasaban de siete u ocho.

 

El toro y según el dueño, “pensaba antes de atacar” y de ahí ese morbo de los espectadores y aún más, de los “arriesgados o locos”, que se enfrentaban al bicho, el que ya “toreado” durante demasiados años, resultaba un peligro manifiesto; pero no siendo prohibido este tipo de “tauromaquia”; los alcaldes autorizaban y pagaban el toro… “y lo que venga después pues ya veremos”.

 

Por ello ese toro ha podido actuar durante nada menos que diez años; cosa inexplicable puesto que el toro de lidia, tiene que ser toreado virgen y una sola vez… y es que ya digo… “en España todo es posible” y a la vista está.

 

Pero que nadie se preocupe; “Ratón” ya ha engendrado algunos hijos y de su selección, ya apuntan (según el ganadero) algún descendiente, que puede continuar produciendo… “estos extraños gozos”, a los que se arriesgan a acercarse a este tipo de toros “resabiaos” y a los espectadores que gozan con estos espectáculos.

 

Pero la cosa va a más… puesto que a Ratón lo están disecando y en manos de un buen taxidermista, quedará con toda su gallardía, luego se hará un museo y el que será dotado con todo tipo de fotografías, vídeos y en fin… se montará la clásica parafernalia, para seguir “adorando al toro”, como más o menos se hacía hace milenios y que ya reflejé en mi trabajo de “Historia y mitología del toro y el toreo”.

 

Por tanto nada nuevo bajo el sol… “en estos días que escribo y en el que los medios de comunicación rebosan de relatos de corrupciones y corruptos; muchos de estos, dedican tiempo y espacio al ganadero y a su toro muerto y este hombre, agradecido a todos y a todo, se siente tan feliz… “pienso que por que nunca un toro dio tanto dinero a un hombre… si exceptuamos al famoso buey Apis y su tinglado religioso, que montado por los sacerdotes egipcios… ellos sabrían lo que le sacaban a tan sagrado toro, cada día o cada año”.

 

Jaén: 25 de Marzo del 2013

 

 

 

 

 

 

LIBRO SEGUNDO

 

 

LOS GITANOS HISTORIA Y COSTUMBRES DESDE SU ENTRADA  EN EUROPA (EN ESPAÑA CASI SEIS SIGLOS: DESDE 1417 A NUESTROS DIAS)

 

 

INTRODUCCIÓN

 

 

Sobre los gitanos se han establecido muchas hipótesis y afirmaciones... ¿son pueblo, es una etnia, son mestizos, son aceptados, perseguidos... qué son y significan los gitanos en las sociedades donde se instalaron tras esa extraña migración como masa humana y que procedía de... donde? Tratemos de reflejar cierta cantidad de cosas y hechos que afectan a éste “extraño pueblo” (si es que pueblo puede considerarse puesto que a mi entender no han pasado de clanes familiares) y el que generalmente prefiere vivir al margen de todos los demás, como iremos viendo a lo largo de éste relato y el que dedico a unos más de los seres humanos que pueblan éste pobre mundo, puesto que no olvidemos que los gitanos, forman parte y por derecho propio del conjunto que denominamos

 

HUMANIDAD, y como tales seres humanos deben ser tratados. En lo que conozco de éstos en mi país y más cercano entorno, denoto lo siguiente:

 

A) No producen o crean nada digno de mención, viven “del cuento” o de “negocios peculiares” e individuales (puestos en mercadillos municipales y donde tributan como “autónomos”)... salvo éstos, apenas se conocen casos de creación de comercio o industria que genere riqueza, empleo, impuestos, etc., para contribuir al sostenimiento de la sociedad “de la que viven”.

 

Excepciones las hay; y sobre todo, éstas se dan en “su arte”  o sea el folclórico, donde indudablemente existen cantidad de profesionales y los que llegados a “primeras figuras”, no tienen más remedio que someterse a la fiscalización e impuestos que no pueden eludir; recordemos pese a lo dicho, el caso de la que fuera famosa “cantaora y bailaora”; la denominada “Lola Flores”, la que sin embargo y pese a haber ganado cantidades enormes de dinero, nunca lo declaró a la Hacienda Pública y por ello fue la propia Hacienda española, la que la puso ante los juzgados y le reclamó una cantidad enorme de impuestos (cercana o más de cien millones de pesetas incluidas las sanciones: cantidad elevadísima en aquellas fechas) y lo que supuso un escándalo a niveles nacionales; y el que aprovechó “el fisco” para meter miedo al resto de españoles, puesto que “La Lola de España” estuvo a punto de ir a la cárcel.

 

Esto ocurrió en nuestra España hace relativamente pocos lustros y muchos de Vds. lo recordarán muy bien, por ello no digo más; si bien reflejo un recorte de prensa de aquellas fechas, el que afirma lo que sigue: “Además de Lola Flores y su marido, los consejos de administración de dos empresas han sido denunciados por delito fiscal, que puede ser castigado con penas de cárcel. ( Diario El País, Madrid 25 marzo 1987)

 

B) En su fuero interno no quieren estar dentro de la ley de los que ellos llaman “payos” (dicen que la palabra payo equivale a tonto29) y en todo cuanto pueden se rigen por su propia ley que suelen practicar -muchos- a rajatabla.

 

C) Es igual en lo que a escuelas, “profesiones y oficios”, puesto que no suelen someterse a disciplinas u horarios impuestos y en general quieren vivir su vida, la que sujeta a “sus normas”, no concuerda con la que tiene que vivir forzosamente la sociedad que los soporta y mantiene, puesto que no olvidemos que en general el pueblo gitano “parasita” a la sociedad donde él vive.

 

Y reitero lo de que “parasita”, puesto que si no producen como tal pueblo (que se consideran) ni bienes en forma de alimentos, utillaje, o las “mil industrias” a las que nos tenemos que someter los que ellos llaman “payos”, de alguna manera son los “payos” los que les proporcionan directa o indirectamente, desde “el pan suyo de cada día hasta lo que ustedes quieran imaginar”; salvo en lo antes mentado del “folklore”, que tampoco es originariamente suyo, pero que sí que tienen la habilidad de recoger cuanto pueden “del ancho mundo” y luego, lo adaptan a su propia idiosincrasia o estilo y saben vivir de ello... como prueba de lo que digo, podemos asegurar que ni la guitarra ni el cante flamenco existen en la cultura gitana, hasta que llegados a Andalucía, muchos de ellos entran de lleno en éste arte, que desde luego no es suyo pese a su gran proliferación en el mismo y del que también logran un nuevo baile (“el flamenco”) el que igualmente es de aquí y ello es sencillo de demostrar, puesto que sólo lo poseen los gitanos españoles; los del resto del mundo y que son ya “millones”, nada o muy poco saben “de flamenco”, pero seguro estoy que han desarrollado otros tipos de cantes y bailes, igualmente recogidos en sus largas marchas y merodeos continuos; el último de ellos y volviendo a los gitanos españoles, es las denominadas rumbas, que si mal no recuerdo son oriundas de la América española, concretamente de la isla de Cuba, pero que ellos y como antes afirmé... “han sabido gitanearlas”. Más adelante veremos otros ejemplos que confirman cuanto digo.

 

D) Por el contrario y llegada la denominada “sociedad del bienestar” y donde abundan las “seguridades sociales”; el gitano sí que se busca los mil subterfugios para conseguir ayudas sociales de todo tipo y así, gozan de atenciones y asistencias que otros “menos tenaces y organizados”, no logran conseguir; por ello en la actualidad y en mayoría (pienso y estimo) están consiguiendo ayudas continuas en forma de atención médica, medicinas, comida, vestido, albergue o vivienda en muchos casos, e incluso “pagas” sociales, sin haber cotizado nunca ni una sola peseta al erario público, aún así se consideran víctimas (del Estado) y por ello reclaman todo tipo de atenciones y ayudas. Clamando a quienes quieran oírles e incluso presentándose como víctimas y castigadas con lo que se conoce como “discriminación, o racismo”, cuando la realidad muchas veces, es otra muy diferente y la que “se oculta” no sabemos el por qué, puesto que en nuestra propia provincia hubo casos “y chispazos” en los que incluso hubo “sangre”, la que creo firmemente se pudo evitar. Posteriormente hubo más hechos similares, el último de ellos (Julio de 2014) ocurrido en la población de Estepa, provincia de Sevilla, donde y por la proliferación de robos son incendiadas varias viviendas gitanas.

 

Si en su momento se hubiesen tomado las medidas necesarias, que “por lo que sea” no se tomaron y por ello y sólo un ejemplo; en Mancha Real murió (asesinado) un hombre (“payo”) y por ello hubo aquel desgraciado “levantamiento”, el que no lo produjo otra cosa que unos delincuentes, que curiosamente “eran gitanos”; cosa parecida ocurrió en otras poblaciones de Jaén (Martos y alguna otra) y en otras partes de España; y de lo que hubo la información suficiente y pública como para saber que los hechos no eran raciales ni discriminatorios; eran simplemente por cuanto las poblaciones soportaban una delincuencia “demasiado elevada o insolente y ya estaban hartos de ella”; de hecho existen muchos gitanos en muchos lugares y no son molestados y ello lo afirmo personalmente, puesto que donde yo vivo y en un radio de no más de doscientos metros, “viven docenas de familias gitanas y hasta hoy no ha ocurrido nada digno de mención y convivimos (pese a las diferencias por sus peculiaridades) desde hace ya más de 25 años” (tenga en cuenta el lector que estos textos se escriben antes del año 2000); por lo tanto -insisto- lo que se dice de discriminación racial o “racismo”, es algo muy peligroso y una gran mentira que “alguien” ha sabido difundir para crear un victimismo que en la realidad no existe, si hay un comportamiento mínimamente civilizado y que produzca esa convivencia de que antes he hablado y he experimentado durante largo tiempo.

 

D) Curiosamente ya existen una gran cantidad de “gitanos ricos o bien acomodados”, pero ni aún éstos destacan en tratar de organizarse, “para escalar puestos sociales” y siguen su vida, con mayores medios pero en lo intrínseco siguen la misma tónica que los menos favorecidos, a los que ni se nota sean capaces de ayudar (“lógico que un pueblo que se dice marginado e incluso perseguido se ayudase entre si de forma más notable y como  -por ejemplo- hacen los judíos”) tampoco se ven gitanos (en forma notable) arquitectos, médicos, profesores, y “las mil ocupaciones que ennoblecen o engrandecen a cualquier pueblo o sociedad, con el trabajo esforzado y continuo que es menester para llegar a ser algo” y al propio tiempo producir “para los demás”.

 

E) Parece ser que existe ya algún movimiento “gitano” que trata de la integración, pero la verdad, el mismo no se nota aún, confiemos en que logren lo que pretenden... “si es que de verdad pretenden integrarse en la vida más o menos europea”, lo que nos merece muchas dudas; y “llegaremos a creerlo cuando lo veamos o lo vayamos viendo con efectividad clara y concisa”, puesto que hasta aquí la prensa nos dice que generalmente el niño gitano (y es por aquí donde se podrá llegar)... digo que el niño/niña gitanos no aceptan en gran cantidad la disciplina de la escuela, no hablemos -pues- de los mayores y ya “más enraizados” en lo que es su cultura. Y quede claro que me refiero a aquel núcleo del pueblo gitano que siendo minoría, empaña a la mayoría y crea uno de los falsos tópicos que existen, al igual que ocurre (por ejemplo) con el pueblo de Lepe (Huelva/Andalucía) donde el chiste deforma la espléndida realidad de ese municipio, que en pocos años ha destacado creando una riqueza envidiable y toda ella fruto de la inteligencia y el trabajo de los “leperos”.

 

Existen muchos datos procedentes de gran cantidad de libros dedicados a éste pueblo que ha sabido sobrevivir durante seis siglos en Europa y donde fueron perseguidos e incluso tratando de exterminarlos; la última vez en el territorio que llegó a dominar el nazismo, cosa de la que no se habla (de los judíos sí y mucho) y conviene no olvidar que en tan terribles masacres fueron inmolados gran cantidad de gitanos y otros muchos que sin ser gitanos o judíos murieron de tan terrible manera.-

 

Esperemos que alguna vez se les dedique una gran película que les haga justicia, puesto que de los judíos, hay películas hasta la saciedad… “claro que a los judíos entre otras cosas lo que les sobra es dinero e inteligencia… y a la vista está la preponderancia que tienen en el mundo”.

 

También conviene saber que a lo largo de la historia hubo reyes y otros gobernantes que quisieron integrarlos; y no pudieron por el sentido de independencia y libertad, que los gitanos aman profundamente.

 

El pueblo gitano tiene el indudable mérito de haber sabido vivir, pervivir y sobrevivir y lo ha hecho a su forma, pero nunca ha intentado establecerse en un territorio y organizar su propia sociedad con sus normas y leyes. Pero que duda cabe que los gitanos han mantenido una unión y unas costumbres de las que podemos encontrar enseñanzas positivas; principalmente en lo que a la familia se refiere (hoy  bastante destruida en Occidente); el cuido y respeto a sus mayores y menores, a los que nunca abandonarán y menos ingresarán en asilos o establecimientos similares.

 

Sus costumbres de pureza en la mujer y a la que forman desde niña para que llegue así a su boda; su gran capacidad de mostrar alegría y contento viviendo plenamente ese momento que comparten entre ellos (generalmente no dan entrada a nadie en sus actos raciales); igual comparten el dolor acompañando en pleno al enfermo en su lecho; igualmente, sintiendo profundamente la muerte del ser querido, al que veneran y le rinden culto con largos e intensos lutos, etc.

 

Todo esto nos descubre la verdadera “alma gitana”; alma que es el nexo de unión de éste pueblo por encima de cualquier tipo de fronteras territoriales y temporales, lo que ha interesado a muchos pensadores, escritores, investigadores, músicos y otros muchos artistas, ya que un pueblo que ha debido sufrir mucho, puede enseñar... “cosas a los demás”; y en esas mutuas enseñanzas nos enriqueceríamos todos.

 

Esa sería una buena integración en la que cada cual debiera poner lo positivo que posea, sea o no, gitano, negro o amarillo, “o de cualquier color”, pero (reitero) tenemos que ponerlo y de buena fe, reconociendo “las luces y sombras que cualquier grupo humano podamos tener o haber tenido”; puesto que como dice el sabio dicho español, “en todas partes cuecen habas y en dónde hay tejas hay pellejas”.

 

Un ejemplo de ello fue la reciente intervención en la T.V. Andaluza (Canal Sur 21-01-1998 noche)… de una gran mujer de 72 años (madre y señora) la que contó con sencillas frases, su odisea de largos años trabajando en Alemania, diciendo cómo pudo convencer al marido y cómo ha podido encauzar a sus hijos y nietos, para que escalen puestos en la sociedad, aprendiendo ella misma; y sin renunciar a nada de su identidad gitana, o de su “alma gitana”. ¿Son  xcepciones?

 

Puede ser que sí, pero se van viendo con cada vez más frecuencia.

 

HISTORIA

 

Vamos a entrar en la documentación bibliográfica e histórica, que sobre el denominado “pueblo gitano”, existe desde siglos atrás y hasta bien entrado el siglo XX; todo ello lo recoge nuestra mejor enciclopedia31 la que dedica un buen espacio a éste tema y en el que podremos ver... “muchas cosas de los gitanos y desde que entraran en Europa, hace ya casi seiscientos años”, puesto que fue una importante y nueva invasión; y la que dejó “rastro” a su paso por los diferentes países donde se fue introduciendo, el denominado “pueblo gitano”, el que sin embargo en el citado libro se cita como... “Banda del Rey Sindel, Banda del Duque Mihali, Banda del Duque Andrés, Banda del Duque Manuel y “otras menores” y de las que se poseen datos... desde el año 1.417 en que “aparecen”, en lo que hoy es Hungría, Valaquia y Moldavia (Rumanía). De ahí mi definición de clanes de familias más que pueblo; si acaso pudieron ser tribus, pero no las reconocen ni así aquellos que de ellos escribieron todos esos textos.

 

Entremos pues sobre lo que en esos relatos se nos dice sobre  éste controvertido pero original pueblo:

 

En lengua española se dice Gitano/gitana, en la francesa, Bohémien (bohemios) en la italiana, Zíngaros, en la inglesa Gipsy, en la alemana Zigeuner y en la portuguesa Gitano o Cigano. Dícese de los individuos de un pueblo, de gentes errantes y sin domicilio fijo, que se creyó ser descendientes de los egipcios y parecen proceder del Norte de la India: en España también se les denominó como “egipcianos y bohemianos”, siendo variadísima su denominación a tenor con la lengua de los países donde llegaron como emigrantes; asimismos se daban el  nombre de “runma-xal”, que quiere decir en lengua máharata, hombre errante por las llanuras.

Recojo datos muy extractados que iré exponiendo a continuación y que proceden de infinidad de libros y estudiosos de éste pueblo que ha sabido sobrevivir durante casi seis siglos en Europa y sin integrarse plenamente en las sociedades donde llegó y en las que fueron perseguidos.

 

Hoy las cosas son diferentes y hay muchos hombres y mujeres (gitanos y no gitanos) trabajando intensamente para ir logrando la plena integración en las sociedades en que viven y en lo que destaca España y en ella, Andalucía, donde existe la mayor concentración de gitanos de toda España y posiblemente de toda Europa.

 

El gran mérito de éstos (para mi) “denodados luchadores”, ha consistido en mantener lo que en principio podríamos denominar como tribu, luego el clan o como mínimo la familia (ver en la citada enciclopedia (ESPASA) mapa en que se refleja la Europa del 1.417 y donde se indica su entrada y sus múltiples desplazamientos o asentamientos hasta que llegan a Barcelona en 1.447).

 

Por tanto es en Cataluña donde encuentran sus primeros asentamientos en la Península Ibérica y desde allí se van extendiendo por el resto de España.

 

Familias y que como anteriormente afirmé, siguen manteniéndose mucho más unidas o conexionadas que muchos de nosotros... y en ellas se han hecho lo suficientemente fuertes para llegar hasta nuestros días, conservando mucho de lo que ya he denominado como “alma gitana”; y lo que como pueblo o etnia, les honra plenamente, puesto que otros muchos pueblos más débiles (hay gran cantidad de ejemplos) han desaparecido, absorbidos o masacrados y sin ninguna contemplación, por quienes lo hicieron y aún y tristemente... lo siguen haciendo y “nos lo está ofreciendo la televisión casi a diario”, en forma de las innumerables masacres que aún hoy se practican y sin que los denominados “grandes países” digan o hagan apenas nada.

 

Debido a esas persecuciones sufridas durante siglos, hubieron de generar un especial ingenio e inteligencia y por ello, los gitanos han sabido “nadar y guardar la ropa” (muchas veces les iba la vida en ello) y siempre “sacando partido” de la forma que han podido y cuando no, simplemente han cogido el “hato” y han continuado su camino en busca de lugar mejor y donde vivir como ellos han querido, cosa que no podemos criticar, puesto que en “ese alma gitana” va indeleblemente unido, un sentimiento de libertad y de peculiaridades de forma de vida que por afirmarlo aún más... lo llevan en la sangre... y por ello son como son y han logrado destacar en todas las sociedades donde de verdad se asentaron por largos períodos de tiempo, como iremos viendo por los relatos que reflejan hechos concretos.

 

¿Que han vivido de forma miserable muchos de ellos hasta ayer u... hoy mismo?... desgraciadamente esa miseria ha alcanzado a muchos otros (“gitanos o no”) y hoy mismo de nuevo avanza esa miseria antes referida... “La que incluso está llenando de nuevo las grandes y menos grandes ciudades, de harapientos, mendigos y todo tipo de pedigüeños, los que viven o vegetan de la caridad pública o incluso buscando en los modernos cubos o contenedores de basuras”, los desechos que en ellos deja la denominada “sociedad opulenta”.

 

Sin más preámbulos entremos ya en “el tema central”.

 

LOS GITANOS Y SU ORIGEN

 

Múltiples son las versiones que se nos dan sobre este misterioso pueblo errante y las que abundan en contradicciones, siendo su origen uno de los problemas aún sin resolver y que más ha preocupado a los etnógrafos, historiadores y filólogos, no habiéndose podido llegar a un resultado exacto sobre ello y no por falta de trabajos e investigaciones en todos los campos de la ciencia, por tanto no se sabe el origen de esta raza o se considera muy arriesgado el fijarlo, así pues, hasta éste halo de misterio los hace interesantes para cualquier estudioso que sepa valorar los hechos en su cruda realidad.

 

A los gitanos se les ha creído oriundos de Egipto; quizá por cuanto la leyenda dice que “no hospedaron a La Virgen cuando fue al exilio y por ello padecen la maldición del nomadeo”.

 

Algunos autores los han hecho europeos y no faltan quienes afirman que los gitanos proceden de la península Ibérica. Se ha creído también que era una raza mixta de judíos y moros, que emigraron de España cuando empezó la expulsión de esas dos razas. Volterran, escritor del siglo XV hace a los gitanos originarios de Persia. Aventino y Covarrubias opinan que los gitanos, a quienes también se les llama cíngaros, habitaban en los confines de Turquía y Hungría y que su lengua propia tira a esclavona.

 

Pío II, los cree oriundos de los zógaros, pueblo enclavado en las faldas del monte Cáucaso (hay otras opiniones que no cito para no cansar, salvo las que siguen y por lo que significan).

 

Domini de Rienzi, de acuerdo con el abate Dubois y David Richardson, opina que la cuna de los gitanos se encuentra en la India, país de los máhratas o Djan, donde todavía se les encuentra (o encontraba entonces) reunidos en tribus, grupos o clanes, creyendo que la subcasta emanada de los sudras y que se denomina de los parias, ha producido esta curiosa y típica raza.

 

Examinando a muchos gitanos de Alemania, Transilvania y Hungría descubrió en el lenguaje de éstos muchísimas palabras indostanas, y de la semejanza que existe en el artificio de algunas declinaciones y conjugaciones de los lenguajes gitanos del Indostán, ha demostrado de una manera clara y terminante que los gitanos descienden de dicho país y que su lengua propia es indostana, semejante a la que se hablaba en el reino de Guzurate, en la provincia de Tatta, situado en la margen derecha del río Sind, de donde los hace originarios.

 

Otros autores opinan que los gitanos son verdaderos indostanes (hindúes).

 

Es en tiempos de la formidable invasión de Timur-Beck, conocido por el Gran Tamerlán, Emperador Mogol, en el año 1.406, en cuya época comienza la aparición de la raza que nos ocupa en Europa; a consecuencia de dicha invasión, los cíngaros o gitanos se apresuraron a abandonar el país y separándose en diferentes grupos, unos por Persia, Siria y Arabia se diseminaron en Egipto, otros por el Asia Menor y las orillas del Mar Negro penetraron en Dacia,34 dirigiéndose otros por el Bósforo, Tracia y Macedonia, de donde más tarde se infiltraron en Europa.

 

APARICION EN EUROPA

 

Empieza a conocerse a los gitanos en Europa a principios del siglo XV.

 

Munster, escritor de aquella época, relata “que en 1.417 empezaron a verse en Alemania gentes diformes por su negrura, quemados por el sol, y con vestidos sucios, que se ocupan, principalmente la mujeres, en hurtar, manteniéndose los hombres con los hurtos de ellas. El vulgo los llama tártaros o gentiles y en Italia se llaman cianos. Tienen su “xefe” (jefe), condes y soldados... llevan cartas de Segismundo, rey de Bohemia, y de algunos príncipes para que se les permita pasar incólumes.

 

Ellos dicen que van errantes por penitencia, y que salieron de Egipto Menor. Estas cosas son fabulosas. Se ha hallado por experiencia que son gente nacida para vagar y robar, sin patria y sin religión, aunque entre los christianos (cristianos) bautizan a sus hijos.

 

Son una canalla que entienden todas las lenguas y usan la chiromancia (quiromancia)... veinte y seis (veintiséis años) a  que yo examiné a los principales de esta gente en Heidelberg, y con dificultad logré ver ciertas cartas, que ellos se gloriaban de tener de los emperadores.

 

Vi una del emperador Segismundo, en la que se decía que sus mayores en el Egipto Menor, abandonando el christianismo (cristianismo), se hicieron paganos, después se arrepintieron de este delito y en penitencia peregrinaron algunos años... Ellos (los gitanos) eran ignorantes y no sabían donde estuviese el Egipto Menor”.

 

Hasta aquí el primer relato que se debe a aquel escritor alemán (Munster) y del que al parecer sólo se sabe el nombre, pues no hay más datos en el texto consultado, el que sigue y afirma cuanto sigue.

 

“A suiza llegan en 1.418, en 1.419 se vieron por primera vez en Augsburgo. En 1.422 una tribu compuesta de cien hombres al mando de un jefe, al que llamaban “el duque Andrés”, cruza por, Bolonia, pasa después a Forli y de ahí se dirige a Roma.

 

El 17 de Abril de 1.427 refiere Pasquier “aparecieron en París, doce penitentes de Egipto echados fuera por los sarracenos.

 

Estos penitentes que llegaron a París, habiendo confesado sus delitos, tuvieron por penitencia caminar por el mundo siete años sin dormir jamás en cama. Traían consigo 120 personas.

 

Se aposentaron en la Chapelle (Santa Capilla, situada en la Cité), donde les visitaba la gente en tropel.

 

Tenían agujereadas las orejas, de que estaba colgada una sortija de plata. Sus cabellos eran negros y encrespados, y sus mujeres estaban puercas, y eran hechiceras, que decían la buena ventura.

 

El obispo les obligó a salir y excomulgó a los que les habían mostrado las manos para la buena ventura”.

 

En Baviera entran en 1.443, en España a mediados de 1.447, en 1.480 en Inglaterra.

 

Hasta 1.500 no entraron en Rusia, En Polonia en 1.501 y en 1.512 en Estocolmo (Suecia); hay diversidad de opiniones.

 

En resumen, puede decirse que la gran difusión del pueblo gitano en Europa comienza en 1.417 y el centro primitivo de la dispersión fue Moldavia y Valaquia (hoy Rumanía).

 

Por dos grandes vías se difundieron los cíngaros, una por el litoral y otra por el interior; la del litoral siguió el rumbo de Persia, Mesopotamia y Asia Menor, hacia el mar Caspio y el mar Negro, donde pudieron encontrarse con los que emigraban por el litoral, desviándose entonces al NE, para remontarse a las provincias septentrionales de Rusia y Siberia.

 

Según Colocci, que es uno de los autores que más ha estudiado este pueblo...  Los que se internaron en Europa penetran, yendo junta la gran banda (así la denomina éste autor) compuesta de las del rey Sindel y duques Mihali, Andrash y Panuel (en el mapa que ofrecimos figuran como Andrés y Manuel) caminando por Valaquia remontando el Danubio, fijándose y difundiéndose en Hungría.

 

La banda del duque Mihail, que es la que penetró en Europa,se dirige desde Hungría a Viena y desciende atravesando el Norte de Italia e internándose en Suiza.

 

En Zurich se fracciona. Unos se remontan a Alemania, y otros, siguiendo su rumbo descendente, penetran en Francia hacia Marsella, atraviesan el Ródano, no muy lejos de su desembocadura, y entran en Cataluña, llegando a Barcelona el 11 de Junio de 1.447”.

 

Queda pues bien claro por donde entran los gitanos en nuestra península y por cual de sus “reinos o condados”.

 

Posteriormente se irán extendiendo por toda la Península Ibérica y curiosamente donde más densamente se asientan es en el Sur, principalmente en Andalucía (donde actualmente se encuentra la mayor concentración) Extremadura y Portugal.

 

LOS GITANOS EN JAEN

 

Recojo datos de “LA HISTORIA DE JAEN Y SU PROVINCIA”, elaborada en el seno de la UNIVERSIDAD DE JAEN y la que dedica a los gitanos cuanto sigue... y que me limito a recoger textualmente (dice así).

 

LOS GITANOS: (pág. 286-287): “A partir del siglo XV comienza a documentarse la presencia de gitanos en España.

 

Las primeras noticias corresponden a la Corona del reino de Aragón.

 

Ya en 1.427 se decidieron a penetrar en los reinos de Castilla.

 

Muy conocida es su presencia en Jaén en 1.462, pues el 22 de noviembre de ese año se presentaron los condes don Tomás y don Martín con sus gitanos en la ciudad a los que recibió y agasajó el condestable Miguel Lucas de Iranzo.

 

En 1.470 llega otra partida gitana a Jaén a cuyo frente figuraba el conde Jacobo y la condesa Luisa. Si en los primeros tiempos parece que no hubo conflictividad entre los gitanos que penetraron en el siglo XV, cuando finalizaba esa centuria a consecuencia de las quejas de vecinos y de alborotos provocados por los gitanos, se vieron en la necesidad los Reyes Católicos de promulgar la primera pragmática contra los gitanos en 1.499.

 

Se disponía en ella la expulsión de todos los que no tuviesen oficio pasado el tiempo de sesenta días desde la publicación y aquellos que no hubiesen salido de España se les darían 100 azotes la primera vez, se les cortarían las orejas al ser detenidos la segunda vez y si continuaban en los reinos de España quedarían cautivos de aquéllos que los encontrasen.

 

La documentación en Jaén y las ciudades de su reino presenta en la Edad Moderna una escasa población gitana avecindada; los núcleos más importantes, siempre de menos de 10 familias, están en Jaén, Alcalá la Real, Úbeda y Baeza. Cuando se inicia el siglo XVII figuran empadronados en Jaén diez familias gitanas, en Baeza seis, en Úbeda cuando terminaba el siglo XVI sólo una; tal vez sea Alcalá la Real donde la población gitana aparezca con un mayor número de establecidos, que se acrecienta en 1.604 con la concesión de vecindad a otras cuatro familias.

 

Ya en el siglo XVIII el número de gitanos crece en las ciudades del reino de Jaén y la ciudad de Baeza cuenta a fines de esa centuria con 104 gitanos.

 

De todos modos continuaban las partidas de gitanos vagabundos por tierras jiennenses sin avecindarse; recorren campos y se instalan aunque fuese por pocos días en ciudades y villas.

 

Los corregidores repetidamente disponen la expulsión del territorio de su jurisdicción a los que no estaban avecindados bajo pena de 200 azotes según la pragmática. Esta actitud de los corregidores se comprende por que en las mismas actas capitulares se declara que los delitos aumentaban tan pronto llegaban los gitanos.

 

Muchos gitanos vivían con los oficios relacionados con la ganadería: esquiladores, herradores, tratantes de feria; pero también muchos se dedicaban al hurto causaban alborotos y pendencias, y por ello fueron perseguidos desde la pragmática de 1.499 de los Reyes Católicos hasta las duras medidas de Carlos III.

 

No se mantenían las persecuciones hasta el punto de llegar al destierro de los reinos y al poco tiempo de iniciarse una política represiva contra los gitanos hasta renovarse años después. Por este sistema de persecuciones constantemente interrumpidas los gitanos pudieron mantenerse en España.

 

Había momentos en que los gitanos parecían Imprescindibles.

 

Las danzas gitanas eran muy del gusto de la población y se solicitaban partidas de danzantes para las procesiones del Corpus; todo variaba días después, los  mismos gitanos solicitados eran amenazados so pena de 200 azotes si no abandonaban la localidad”... (Hasta aquí lo que indica el texto citado en “La Historia de Jaén y Provincia”; que por lógica y por la difusión de los gitanos por toda España, debe ser similar a otras muchas provincias españolas, o reinos de entonces.

 

En el relato de dicho libro se habla de “danzas y danzantes gitanos en las procesiones del Corpus”; sugiero ver y leer:

 

“Gitanos y Corpus Christi en Jaén en la primera mitad del sigloXVII”; publicado en Diario Jaén el 30 de noviembre de 1.997, en el suplemento “La Semana” y cuyo autor es Manuel López Molina; los textos ocupan dos páginas completas de dicho diario y en su amplio relato se cuentan muchas cosas curiosas sobre los gitanos en Jaén y “las luces y sombras que les afectan en esa época”.

 

POBLACION GITANA

 

Recordemos que los datos por mi obtenidos son los que refleja la citada enciclopedia y que se pueden situar entre los años 1920/1930, no obstante ya entonces se considera que pueden pasar del millón y sólo en Europa, así pues deduzcamos imaginativamente hoy, donde sólo en Andalucía, pueden pasar del  “medio millón” y digo pueden pasar, por cuanto muchos de los gitanos no solían inscribir a sus hijos al nacer en los registros oficiales y ello por diferentes causas (se dice que en España por que así los libraban del obligatorio Servicio Militar); los datos de entonces (reitero 1920/30) aseguran que: “A punto fijo no se puede saber el número total de gitanos que existen repartidos en la superficie total de la Tierra”.

 

Los hay en Asia Menor, Persia, Egipto, costas del Norte de África, Australia, América del Norte, y en la actualidad derivan hacia las Repúblicas de la América del Sur. Por lo que respecta a Europa, según Grellman, el total de gitanos europeos era entonces de alrededor de “un millón”.

 

En Hungría fue donde se pudo fijar su número con más exactitud y entre nómadas y fijos los estimaban en unos 300.000, 250.000 en Rumanía y 200.000 en la Turquía europea; había 117.000 repartiéndose luego entre Bulgaria, Rumelia Oriental, Andrinópolis y Kossovo.

 

En la Turquía Asiática varía su número entre 67.000 y 200.000; Servia 41.000, Bosnia y Herzegovina, 18.000; Grecia 10.000; Austria, 16.000, repartidos entre ésta, Bohemia y Moravia; Alemania, 2000; Francia, 2.000; Italia 32.000; España 40.000; Rusia, 58.000; Polonia, 15.000; Suecia y Noruega 1.500; Dinamarca y Holanda, 5.000, Persia, 15.000; Transcaucasia, 3.000. Restan todavía tribus cuyos individuos se calcula en  número de 135.000 a 166.000 y están repartidos ó esparcidos por África, América y Australia.

 

Efectivamente “que no se sabía el número de los de entonces”, puesto que si sumamos las cantidades que arriba se citan “el millón global” que Grellman estima, es superado ampliamente pues nos asombraremos de la población que hoy se da como cierta en los finales del siglo veinte y que veremos a continuación con datos fidedignos, aportados en un congreso internacional que han celebrado los gitanos.

 

Ello es fácil de comprender por cuanto la verdadera riqueza del gitano es su familia, familia que por sus costumbres se forma a muy temprana edad y debido a lo prolíficos que han sido hasta el momento actual y puede que muchos lo sigan siendo... es claro que la población aumentó a un ritmo portentoso y pese a las calamidades que indudablemente pasaron “hasta llegar a hoy”.

 

POBLACION GITANA HOY

 

En reciente congreso internacional41 celebrado precisamente en España (lo que demuestra la buena voluntad de España y los españoles, que en inmensa mayoría nos repele el tan manido “racismo”), se han dado datos y cifras concretas; y que  resumo en nota aparte; no obstante sería interesante leer el contenido de las conclusiones de dicho congreso y las que me gustaría poseer, para documentarme mucho mejor, pues mi interés (totalmente abierto y desinteresado) por los gitanos, viene desde bastantes años atrás y en los que he ido recopilado muchos datos que poseo y que serían suficientes para con ellos realizar un no pequeño libro, sobre ésta etnia, pueblo o pueblos, que han generado una inteligencia genuina y la que yo estimo que adaptada “a los nuevos tiempos”, puede aportar innumerable cantidad de seres humanos que aporten “cosas” para con ellas enriquecer mucho más... a la Humanidad global y que poblamos éste pequeño planeta denominado Tierra.

 

POBLACION GITANA EN ANDALUCIA Y EN LA PROVINCIA DE JAEN

 

Yolanda Rosa (diario Ideal 11-10-96) recogen en entrevista mantenida con miembros de ésta etnia o pueblo, que la población gitana en Andalucía son “alrededor de 300.000 personas” y que de ellos sólo “un centenar de mujeres tienen estudios medios o superiores”; y que el papel fundamental lo tiene la familia gitana a la hora de facilitar el acceso a la educación de la hijas: “Todavía son los padres los que llevan la voz cantante” (asegura).

 

María Dolores F. Fígares (Ideal 22-11-96) afirma que: Andalucía alberga a la mayor parte de gitanos españoles, el 40 %, y su cifra no es menor de 200.000 ciudadanos. Entre las provincias de nuestra comunidad autónoma, Sevilla y Granada concentran casi la mitad de la población gitana de toda la región.

 

Granada es la provincia en la que los gitanos representan el 5,5 % de la población total, cerca del doble de la media andaluza, y hay pueblos granadinos en los que dicho porcentaje se cuadruplica o incluso quintuplica. (Sigue) Se calcula que viven en Granada unos 45.000, de los cuales en la capital hay 8.500.

 

Hay municipios como Colomera o Deifontes en los que más del 30 % de sus habitantes son gitanos (sigue diciendo) Sin embargo el acceso al sistema educativo vigente registra un alto índice de fracasos, que se refleja en el dato de que en algunas zonas apenas uno de cada cien niños gitanos escolarizados culmina la enseñanza primaria y sigue estudios secundarios.

 

De la provincia de Jaén, nos dice Beatriz Díaz en diario Ideal del 23 de noviembre de 1.996 (“Día de la Comunidad Gitana”) lo siguiente: “Jaén fue la primera provincia andaluza en recoger a familias de esta etnia” (-) 534 años que ya viven dentro de la historia de Jaén (-) Existen más de doce millones de gitanos; seiscientos mil en España (-) Nuestra provincia, además de pionera en las relaciones payo-calé (desde 1.462) recoge buena parte de ésta cifra: solamente en Jaén capital viven más de cinco mil, tres mil más en Linares42, que es el municipio que cuenta con una mayor presencia.- Según la publicación “El Toro de Caña” (Diputación Provincial de Jaén) y en su pág. 538 dice... “Hoy viven en la provincia de Jaén alrededor de 16.000 gitanos (el 2,5 % de la población total).

 

Hasta aquí los datos recogidos, pero que duda cabe que en todos los municipios de la provincia de Jaén y en mayor o menor cantidad existen familias gitanas, que a la vista está, viven o conviven entre el resto de vecinos sin contratiempos dignos de mención y una vez ocurrieran (han pasado varios años ya) los desgraciados y tristes hechos (que todos debemos lamentar) ocurridos en Martos, Torredonjimeno, Mancha Real; y los que no deben volver a ocurrir, para lo cual... “todos tenemos que poner de nuestra parte cuando surja cualquier llamita, que no prenda fuego”... pues nadie es quien para tomarse la justicia por su propia mano (y aún en caso de que le asistiera la plena razón) para ello debe estar la justicia del Estado, puesto que para ello la pagamos todos cuantos trabajamos y pagamos impuestos y en esos pagos igualmente entran multitud de familias gitanas que “se buscan la vida” dentro de los cauces que marcan las leyes; y si existen minorías marginadas, pensemos que igualmente (muchos más por cuanto la población es infinitamente mayor) existen en “los no gitanos”: y en cualquier comunidad por pequeña que ésta sea... siempre encontraremos el garbanzo (“o garbanzos”) negros, a los que hay que tratar por todos los medios; tratando de reinsertarlos como elementos útiles para la sociedad común... en la que deben trabajar y cooperar todos los que conformen la misma... “así no habría enfrentamientos, puesto que se podrían evitar con buena voluntad por parte de todos y siempre pensando en una verdadera integración social en beneficio de la totalidad de los que componemos la misma”.

 

DESCRIPCION DEL GITANO COMO PERSONA FISICA:

 

Prosigamos con el ya citado relato bibliográfico, obtenido de la ya mentada enciclopedia universal, por tanto son datos ya “añejos”.

 

El gitano es de color olivastro o trigueño tostado, ojos vivos y cabello negro, aun cuando hay algunos rubios. El gitano pertenece a la raza blanca43, aunque su tez resulta algo bronceada y reluciente. Su cráneo es dolicocéfalo (cabeza más larga que ancha). Su manera de decir es pausada, grave y lenta, acompañando el gesto a la palabra, empleando el mayor número de éstas para expresar una idea cualquiera.

 

Aunque robustos no gustan de trabajos fuertes, llegan a edad madura sin haber estado jamás enfermos, tienen un espíritu vivo y penetrante, manifiestan en sus miradas mucho afecto, son embusteros en tratos y exagerados en sus ponderaciones.

Son diestros en todos los ejercicios corporales y en especial saben manejar y dominar perfectamente el caballo y las demás bestias; sus ademanes tienen un aire de elegancia nativa, lo que afirma la creencia de que el pueblo gitano se formó en la misma India por el cruce de dos tipos, uno civilizado y otro salvaje, habiendo sufrido en sus distintas emigraciones por Europa otros cruces.

 

El cíngaro errante, el nómada, el verdadero tipo de gitano, tiene el rostro fiero, el color obscuro, detesta la vida sedentaria y sólo ama su tienda plantada a la sombra de un árbol. Lo característico de los gitanos nómadas es su tienda, la que construyen de un modo muy sencillo, llevan sandalias de piel de perro o van descalzos.

 

COSTUMBRES

 

“La alimentación del gitano es muy parca. Son muy amantes del dulce y de la fruta, gustan del pan, prefieren la cerveza al vino y, sobre todo, el aguardiente, siendo en mayoría alcoholizados.

 

Sus alimentos preferidos son el arroz, la sopa con pimiento, la carne con ajo y el pan con cebolla.

 

Cuando hacen un alto, en un instante hacen su comida, colocándose en torno de una cazuela de barro sostenida por tres o cuatro piedras, ocupando el sitio preferente el jefe de la tribu, llevan pocos enseres para cocinar.

 

Son grandes fumadores; los hombres así como las mujeres, fuman continuamente. La primera infancia del cíngaro es bien pobre; al nacer no encuentra nada nuevo con que cubrir sus tiernas carnes; sólo unos malos pañales sucios y raídos.

 

La madre, en el primer año, lo transporta atado a la ropa a su espalda y de este modo viaja, soportando igualmente el calor que el frío; cuando llega a los tres o cuatro años, la vida se le hace más dura aún; entonces recorre medio desnudo a pie con su madre y hermanos las casas y calles pidiendo limosna, unas veces, bailando o diciendo la buena ventura otras.

 

Llegado a adulto, el gitano tiene ya su aspecto físico y el carácter especial de su pueblo, soportando ya todas las inclemencias del tiempo, pues a medida que va creciendo, su organismo va haciéndose más robusto y sano a fuerza de privaciones y sufrimientos”.

 

Conviene que reflexionemos sobre lo que el cronista de entonces nos dice sobre esas costumbres reflejadas y en lo que es fácil deducir que, al llevar esa vida azarosa e inclemente en extremo, obra la naturaleza como lo hace en las especies animales que viven en libertad o en estado salvaje, o sea que sólo viven o perviven los mejores; y es claro que por ello mismo, se va forjando un fortalecimiento de la especie, puesto que conviene recordar que los gitanos se casan muy jóvenes, casi niños o adolescentes y que suelen tener “tantos hijos como Dios o la Naturaleza les concede”; por tanto la mortandad debió ser enorme, pero pese a ello y por lo antes dicho, la raza no sólo se fortaleció sino que aumentó en número que nos sorprendería saber desde los que fueron en un principio a los que son hoy seiscientos años después... (Como antes se dijo, parece ser que hoy son 12/13 millones, lo que ya es un record y dato a tener en cuenta por cuanto antes se dice 44)... “pero prosigamos con lo que nos dicen los historiadores”, de aquellas épocas de penurias.

 

INDUMENTARIA

 

“La indumentaria de los cíngaros es la de los mendigos, formada casi siempre de harapos. No obstante, cuando en algún lugar se encuentran con un poco de dinero, adquieren trajes vistosos, con los que se complacen en adornarse. Los cíngaros de las bocas del Danubio y de Transilvania son los más pobres;los húngaros los más ricos.

 

En Moldavia los hombres llevan unos calzones y una camisa, se envuelven los pies y las piernas con retazos viejos, llevan sandalias de piel de perro o van descalzos. Las mujeres se toman raramente la molestia de cerrar su camisa, abierta sobre el pecho al estilo oriental, y no es raro verlas con los muslos al aire. Las muchachitas entrelazan en sus cabellos cintas de lana color de rosa, ostentan zarcillos de cobre y plomo, abalorios de color y con frecuencia monedas de poco valor, que se colocan simétricamente, formando un círculo, un corazón, etc. No quitan sus trajes una vez puestos, más que cuando caen a pedazos. No están mejor provistos de ropa interior porque sus mujeres no se preocupan de hilar, ni de coser ni de lavar la ropa siquiera”.

 

Deduzcamos a la vista de lo dicho, la fortaleza de éstas gentes, al ir “sólo en camisa” en países donde los inviernos son durísimos, igualmente al ir descalzos y a lo sumo con sandalias de piel de perro; pieles que indudablemente conseguirían en un autoabastecimiento, pues sabido es que hasta hace muy poco, “el perro, como el burro” eran acompañantes inseparables del gitano nómada o errante, por tanto -pienso- que de esos perros conseguirían esas pieles para calzarse.

 

Sigue la crónica y en cuanto a trabajos afirma.

 

PROFESIONES

 

 “El gitano no indica por referencia alguna que haya sido nunca un pueblo estable; su carácter fundamental es el de vagabundaje; no se inclina jamás a las profesiones que exijan quietud o sujeción.

 

En 1.864 Rumanía les dio en propiedad lotes de terrenos para que se dedicaran al cultivo de los mismos, y bien pronto se demostró que eran incapaces de poner en explotación estos terrenos y aún de conservarlos; lo que prueba que ningún gitano se ha hecho labrador, porque la agricultura y el nomadismo son antitéticos.

 

El gitano tiene su industria y su comercio peculiares. La especialidad de su industria es la calderería. Los gitanos turcos ejercen la industria de estañadores, viajan con todos los enseres propios del oficio acompañados (siempre) de su familia en carros tirados por bestias; van de puerta en puerta ofreciendo sus servicios.

 

En Rusia, además de la ocupación predilecta de chalanes y decidores (echadores) de la buenaventura, que parece característica a su raza en todas las comarcas que habitan, ejercen en gran escala la profesión de criadores de ganado, a lo cual se prestan favorablemente las inmensas dehesas al Sur de aquel inmenso país.

 

Las mujeres de Moscú dedícanse al canto, el cual las ha hecho famosas, procurándoles posición, fortuna y hasta enlace con la nobleza rica.

 

La familia gitana en Rusia no es desde muy antiguo una raza abyecta, y alterna con las demás sin distinción alguna.

 

En las comarcas del Danubio, particularmente en Rumanía, su ocupación principal es la de colectores de pajuelas de oro en los afluentes del Danubio, y más especialmente en los arroyos y torrentes de Transilvania.

 

El gitano húngaro es un ser singular que vegeta en medio de la más espantosa suciedad y se nutre del más corrompido alimento, y aunque dedicado al oficio de chalán, de calderero, de herrero, de adivino y de echador de cartas... por supuesto; hace de cuando en cuando sus excursiones de merodeo y de robo, que duran muchos meses, a través de Francia, Italia y hasta la misma campiña de Roma.

 

Y tanto en sus hediondas chozas, como en sus correrías vagabundas, se le ve siempre gozoso, siempre cantando, siempre tañendo algún instrumento, sobre todo el violín, en el que es reconocida su habilidad hasta en los espectáculos de París.

 

En Inglaterra, donde la tolerancia es más antigua, los “gipsies” o gitanos, han podido confundirse más presto con las otras castas, y apenas se cuentan 10.000 hoy, que viven o ya sedentariamente como chalanes o caldereros.

 

En la Turquía Europea, además de dedicarse a lo ya mentado, en Estambul y otras grandes ciudades, se dedican al comercio de piedras preciosas y drogas venenosas, se ven allí también a las cíngaras, en los cafés cantando o tocando varios instrumentos y acompañando la música con danzas licenciosas; igualmente se les permite entrar en las casas incluso en los harenes, para curar a los niños del mal del ojo (recordemos que estamos hablando de la época en que aún existe el Imperio Turco).

 

El cíngaro, ama tanto al caballo como al oso y una de sus ocupaciones predilectas es amaestrar osos. (Aún hoy a finales del siglo XX “los oseros” gitanos son abundantísimos en Rumanía y de los osos viven muchas familias gitanas)... el cronista detalla y pormenoriza de la forma y manera en que amaestran a esos osos que son bastante grandes y similares a los que aún nos quedan en escasos lugares de las montañas del norte de España, o sea “el oso pardo”.

 

Los gitanos en esos países orientales de Europa, se dedican también como actores de teatro de fantoches.

 

Los cíngaros tienen igualmente el sentimiento de la música muy desarrollado, y encuéntranse entre ellos grandes músicos, habiendo producido hábiles instrumentistas y directores de orquesta; siendo tal vez este el único caso de que un pueblo iliterato sepa con tanta precisión y elegancia de ritmo.

 

Por éste arte es por lo que han conseguido una personalidad propia en Hungría, Rusia y también (ya lo dije antes) en España.

 

A propósito de lo antes dicho dice Liszt.. “Las cíngaras no abandonarían impunemente a Moscú. Se han creado un lugar en los archivos de las primeras familias del Imperio, lugar señalado con el color rosa o con el color negro, con placeres sin igual y con pérdidas irreparables.

 

Son la pesadilla de las madres y de los tutores. Cuentan éstos con horror y espanto la historia de tal príncipe, que devoró en fiestas y orgías, danzas y banquetes, todo un patrimonio de millones en breve tiempo; de tal conde, que se suicidó por no poder competir con otros en esas fiestas; de más de un joven caballero que sintió en las compañías de esas gentes el asco de la vida y de las nobles pasiones. Los menos jóvenes, los menos fuertes caen en una dulce estupidez y se complacen en poseerlas con los ojos, siempre y todas a un tiempo”.

 

Reflexionemos de cuanto nos dice este genio de la música, el que precisamente por ello y por su larga vida (empezó a dar conciertos a los nueve años y murió a los setenta y cinco) frecuentó los salones de las más altas esferas de la Europa del

siglo XIX; y donde no faltaron incluso los de los emperadores de Austria y Rusia, lo que nos afirma de que cuanto dice lo vivió como “testigo directo”.

Pero prosigamos con “éste resumen sobre los gitanos o cíngaros”.

 

Antiguamente, en algunos Estados, los cíngaros se dedicaron a la vida militar, a la que prestaron buenos y valiosos servicios; unas veces, como en Hungría, fundiendo mosquetes, balas y arneses de guerra para el obispo Segismundo (recordemos que en su primera aparición en Alemania se dice que portan “unas cartas de Segismundo”, rey de Bohemia, y de algunos príncipes...50 por lo que podemos pensar que podrían ser de éste obispo Segismundo): otras veces alistándose a sueldo como soldados mercenarios.

 

Se citan varios hechos que no refiero por no cansar, pero queda claro que también hicieron de mercenarios para “buscarse la vida” y que duda cabe que igualmente, buscando recomendaciones para poder seguir su vida de continuo nomadeo, por otros lugares donde esas recomendaciones (cartas) les iban a ser de gran utilidad.

 

RELIGION

 

“Los cíngaros no tienen religión alguna (lo afirma el cronista o historiador en los textos consultados y cuya procedencia ya cité). Por comodidad, para no ser molestados, o por conveniencia personal se amoldan al culto de cada país, sin intervención de alguna parte íntima de su conciencia.

 

Son escépticos e indiferentes en materia religiosa, se dejan bautizar entre los cristianos, dejándose circuncidar entre los turcos (o mahometanos).

 

La superstición suple a la religión en la mayoría de los casos; no puede concebirse al cíngaro fuera de ésta; todos los pasos de su vida están sujetos a la superstición, siendo en el hombre más ruda y en la mujer más tranquila y reposada. Su filosofía es puramente utilitaria y no reconocen razón superior a su conveniencia.

 

Supeditan sus creencias y sentimientos a la utilidad que pueda reportarles, aceptando cuanto les pueda ser favorable y rechazando cuanto les molesta o les pueda ser perjudicial.

 

Autores hay que han creído que el pueblo cíngaro ha tenido una religión, basándose ello en la gran cantidad de quiromancias o ritos que practican o practicaban, pero que varían y difieren enormemente de una tribu a otra... (Y cuyo relato omito por cuanto de farragoso se muestra, pero el que puede ser constatado en las fuentes ya indicadas y a las que me remito).

 

Ya bien entrado el siglo XX; los gitanos van a crear su propia iglesia, dentro del Cristianismo y de lo que más adelante señalaré una amplia semblanza.

 

Prosigo con cuanto dicen “los libros”.

La realidad es que fuera de ese tipo de supersticiones... “los cíngaros de cualquier procedencia no han conservado ningún indicio de antiguas religiones, como tampoco tienen sentimiento religioso que transmitir a sus hijos”.

 

Ni en sus cuentos o canciones, algunos de los cuales datan de larga fecha, hay trazas de fe. Se había supuesto que estas gentes, al venir de nuevos países, pudieron llevar consigo frases, palabras o prácticas de antiguas creencias, pero todas las investigaciones en este sentido han sido infructuosas”.

 

CASAMIENTOS Y UNIONES RACIALES

 

La madre gitana enseña a su hija desde niña a guardar su cuerpo para el marido gitano, es muy raro que una gitana se entregue en matrimonio a otro hombre que no sea de su raza y menos que se entregue a él, por cuanto de desprecio y rechazo representa ello entre los suyos.

 

Son muy raros los adulterios52 y sabido es la costumbre (existe aún en nuestros días) de la comprobación de la virginidad de la mujer antes del casamiento; casamiento que por lo general fijan los padres de ambos contrayentes; los que se limitan a aceptar lo que sus padres han dispuesto; celebran los bodas con gran pompa y divertimento y emplean en ellas todo su poder económico y lo revisten de “todo el fausto” que esté a su alcance realizando todo cuanto nosotros podríamos denominar como... “un tirar la casa por la ventana”53; es claro que en sus bodas al igual que en cualquier otra fiesta o reunión que solo ataña a ellos... “los invitados de otras razas (“los payos”) brillan por su ausencia o son muy escasos”, puesto que todo ello se suele realizar a puerta cerrada y salvo lo que se pueda ver en el cortejo, lo demás “no lo comparten con nadie que no sea gitano” (salvo como antes digo, contadas excepciones).

 

Existen muchas variantes en éstos casamientos y según la época y el país, pero por lo abundante de los mismos omito el relatarlos, dejándolos para un futuro libro... “si ha lugar a ello”; prosigamos pues con el relato en el que aún contaremos muchas cosas más.

 

Pero lo que si parece ser una constante es que en el matrimonio manda el hombre con total y plena autoridad sobre la familia... y la mujer se limita a seguirlo a donde él decida ir, e igualmente, a traerle a éste mundo todos los hijos que pueda parirle, como demuestra la nota en que detallo un caso concreto.

 

Es igualmente destacable la unión familiar y el respeto jerarquizado que existe a todos los niveles y en especial hacia “los patriarcas”, los que resuelven litigios cuando los hay y su sentencia es inapelable, según parece.

 

PERSECUCIONES Y EXTERMINIOS

 

La historia de las persecuciones del pueblo gitano daría lugar para escribir uno o varios volúmenes, puesto que visto el proceder de éstas gentes que en realidad siempre han querido ser “un estado dentro del que los acoge y sin someterse generalmente (de grado) a las leyes del mismo”56, ello les ha acarreado persecuciones y rechazos incalculables y aún hoy los que persisten en tales comportamientos, siguen siendo rechazados, no así los que se van integrando en la sociedad en que habitan, cosa que no tendrán más remedio que ir haciendo, puesto que “el nomadeo y cierto tipo de formas de vida no pueden durar mucho”; pero dicho éste pequeño preámbulo, si que puedo decir que desde los incidentes ya relatados en ésta “larga serie de artículos” y que se producen al principio de la invasión (siglo XV), hasta la denominada “Ley de vagos y maleantes” (1.906) y la última de “Peligrosidad Social” (vigente en España hasta no hace mucho tiempo)... el rechazo ha sido casi constante. “a los no integrados, puesto que los integrados son generalmente aceptados”.

 

Destaquemos que nada menos que en el año 1.500 es la Dieta de Ausburgo, la que dicta la expulsión del Imperio Alemán de todos los gitanos que merodean o habitan en todo el Imperio.

 

Por tanto no fueron sólo los Reyes Católicos u otros gobernantes españoles, los únicos que dictaron leyes concretas contra ellos y como se verá más adelante El Papa Pío V los expulsa de los estados pontificios y se puede decir que... “en Europa puede asegurarse que no hay nación que no contenga alguna disposición contra el pueblo gitano, siendo asombroso que a pesar de tantas y tan horribles persecuciones, haya podido subsistir e aun de multiplicarse”.

 

No obstante hay que resaltar que “muchas y variadas”, fueron las tentativas hechas por diversas naciones durante los siglos XVIII y XIX para que los gitanos vivieran honradamente dedicados a sus ocupaciones especiales, sin diferencia alguna con los naturales del país y abandonaran su vida errante, cesando de perseguirles y aboliendo las disposiciones pertinentes.

 

En Austria, la emperatriz María Teresa (recordemos que era emperatriz del Imperio Austro-Húngaro); en Alemania, el emperador José I, y en España, Carlos III (valoremos que entonces Carlos III era soberano de “medio mundo”).

 

Pues bien en todos éstos extensísimos territorios, se promulgan leyes para variar totalmente la condición de los gitanos y por la influencia de éstos emperadores, las demás naciones europeas proceden de forma parecida y se les otorga la ciudadanía de cada país y en ninguna parte de Europa (así se afirma) se les considera ya como raza distinta y es desde entonces cuando  se empiezan a integrar, pero de forma tan lenta que aún hoy... “nosotros mismos podemos ver que ellos en gran cantidad prefieren seguir viviendo su vida y dedicándose a sus cosas, sin que éstas les aten mucho a las mismas obligaciones que tenemos que soportar los que para ellos somo payos”... y mientras puedan, yo pienso sinceramente que lo seguirán haciendo; que lo consigan o no... “eso el tiempo y las circunstancias lo irán  diciendo”, pero desde luego lo que no es admisible bajo ningún pretexto es lo del rechazo o racismo... por que... ¿”rechazo o racismo -si existe- de quien y por quien”?, creo que ello queda claro por demás y más en ésta nuestra Andalucía, que ha sabido integrar a tantos pueblos invasores, que relatar ello no sería posible por lo abundante...

 

Baste señalar que en un determinado pueblo de Huelva (“cuyo nombre no recuerdo ahora”59) quedaron siglos atrás “unos remanentes abundantes y de esclavos negros”, los que abolida la esclavitud, aquellos hombres y mujeres fueron mezclándose de tal forma con los nativos (no me atrevo a decir “blancos” por cuanto muchos andaluces y debido a las múltiples invasiones, somos algo así como “un queso de muchas leches”)... digo que se fueron mezclando y hoy existen allí una cantidad de onubenses, que cariñosamente “se les denominan negros”… y su piel es hoy casi... o tan morena como la del resto de habitantes de aquella comarca;60 por tanto ahí queda hoy un ejemplo cuya historia se sabe, se cuenta y se acepta como un hecho normal y humano, en el que debieran pensar los gitanos y más aún esos “sus patriarcas o dirigentes reales (laicos o religiosos)”... si es que de verdad quieren la integración, pues si no -seguro y lo afirmo- “seguirán habiendo problemas”...?.

 

Y la verdad esos problemas no los deseamos ningún hombre o mujer que de verdad “tenga buena voluntad de convivencia”, sea payo, gitano, blanco, negro... “o chino”, así es que cuidado con “los agitadores”, que puede haberlos en cualquier lugar y los que como perros de presa, lo que pretenderán siempre es, “el río revuelto” en el que siempre paga (y pagará) el que menos culpa tiene.

 

LOS EXTREMOS DE “UNA LEY NO ESCRITA”

 

Debido al asesinato de una joven gitana en la provincia de Gerona y al juicio que se ha seguido contra el que se presume fue su autor (un joven gitano) y los continuos altercados y enfrentamientos (hubo incluso “tiros”) entre las familias de ambos, por cuanto “la ley de los gitanos parece ser que ordena el que la sangre ha de pagarse con sangre”, se han publicado infinidad de reportajes y noticias en toda la prensa española; entre lo publicado destacó el diario “El Mundo” (el segundo e España en tirada de ejemplares: más de 300.000) y el que el día 15 de febrero de 1.998 (domingo) y en su anexo “Crónica”, dedicaba a éstos hechos nada menos que dos páginas completas y en una de ellas y firmado por Romualdo Izquierdo, se publicó lo que el periódico titula como… Los mandamientos gitanos; y lo que literalmente copio a continuación:

 

LOS MANDAMIENTOS GITANOS

 

“El principal nexo de unión del pueblo gitano es su propia ley. Una serie de normas, que se han transmitido de forma oral a lo largo del tiempo, que les permite sobrevivir como grupo, conservar un sistema de jerarquía de valores, y dirimir los conflictos que puedan surgir entre ellos.

 

 Sus tres puntos fundamentales, fidelidad a la raza, al varón y a la palabra dada, podrían resumirse en uno sólo: no traicionar al gitano. Estos son los diez mandamientos fundamentales de la Ley Gitana:

 

1.- A los mayores siempre se les debe respeto y obediencia. Son ellos los que tienen autoridad sobre el grupo.

 

2.- Cuando existe un delito de sangre, la familia agredida tiene derecho a resarcirse con más sangre. El homicidio se castiga, al menos teóricamente, con la muerte, bien del homicida, bien de alguien de su familia. Este tipo de venganza está perdiendo fuerza y en su lugar se aplica el destierro. Los familiares del homicida deben abandonar sus casas y éstas pueden ser ocupadas y saqueadas por los ofendidos.

 

3.- Si un miembro de un linaje es golpeado, sus parientes tienen la obligación de defenderle, y de esta manera se ven obligados a golpear a otros.

 

4.- El respeto a los muertos es sagrado, de tal forma que el peor insulto que se puede dirigir a un gitano es “jurar a sus muertos”.

 

Quien incurra en tal atrevimiento, o alguien de su familia, puede ser asesinado para que los muertos queden vengados del insulto.

5.- Vestir de negro, no escuchar música, no beber alcohol o dejarse la barba blanca son algunas de las formas externas de guardar el luto por un familiar muerto. Normas que hoy en día son de muy difícil cumplimiento. Hasta no hace mucho tiempo, estaba muy mal visto que una viuda contrajera matrimonio nuevamente.

 

6.- El adulterio o el estupro pueden ser sancionados también con la muerte, aunque lo normal en estos casos es que el hombre acusado sea expulsado del territorio sin su familia, solo. 7.- El hombre o la mujer que ha abandonado a su familia no puede ni entrar ni acercarse, no sólo a su barrio, sino también, por lo general, a todos aquellos barrios donde hay gitanos que conozcan su historia.

 

8.- En una boda entre y por el rito gitano, la novia tiene la obligación de llegar virgen al matrimonio. Una anciana “la Ajuntaora”, es la encargada de certificar tal extremo. Si la familia del novio descubre que la anciana ha mentido, tiene derecho a cortarle el brazo derecho. El matrimonio puede disolverse si existe la conformidad de los cónyuges y si así lo consiente el “tío” al que se ha acudido para pedir consejo.

 

9.- El que venda droga es expulsado de la comunidad y su casa puede ser derribada.

 

10.- Robar a un payo no se considera un crimen. Pero si un gitano comete robos continuamente sin tener necesidad de ello para comer, ni él ni su familia, puede ser criticado por la comunidad y perder prestigio aunque no se lleve a cabo ninguna acción contra él.

 

PUEBLO ¿QUÉ ES UN PUEBLO?

 

Un pueblo es el que por sí mismo cubre todas sus necesidades para poder sobrevivir y prosperar como tal; o sea que desde arar sus tierras, producir su grano, amasar su pan, curar a sus enfermos y así hasta enterrar, o cremar a sus muertos; por tanto, ha de producir todos los elementos necesarios para cubrir de principio a fin la vida de los miembros de ese pueblo, está claro que esas condiciones no se dan en los gitanos puesto que siempre vivieron y siguen viviendo dispersos. Si lo hacen así, no se puede valorar como tal pueblo, puesto que para completar todo ello, necesita la ayuda de otros pueblos en los que viven y de los que viven, los que no son otra cosa que familias, clanes familiares y nada más; puesto que aún no han llegado al primer escalón que conforma a un pueblo y que es la tribu independiente; puesto que la tribu no es un clan familiar sino el conjunto de un número indeterminado de familias, que al conformar la tribu, superan la perniciosa endogamia… así un indeterminado número de tribus, formó el primer pueblo, que al devenir del tiempo, dio paso a naciones y países, que a su vez aglutinan a diferentes o múltiples pueblos, conformándose a su vez lo que conocemos como imperios.

 

REMEMORANZAS SOBRE EL POR QUÉ DE MUCHOS DE LOS GITANOS EN JAEN-CAPITAL (Ejemplo que sirve para otras muchas ciudades donde se asentaron familias gitanas)

 

Los que ya “estamos en los setenta y cinco agostos”, nacimos y vivimos en ésta capital, podemos recordar que Jaén era importantísima capital “agro-ganadera”; y que en ella se celebraban cada año, nada menos que tres ferias de ganado y entre ellas la de San Lucas que era de las más importantes de España y donde “cerraban ferias” todos los tratantes de ganado.

 

Era lógico que éste trasiego (enorme entonces) de miles y miles de cabezas de ganado de todo tipo (principalmente caballar, mular y asnal, ovino y bovino: imprescindible entonces para todas las faenas del amplísimo agro-ganadero provincial) trajera consigo a multitud de gitanos los que se buscaban la vida “en el trato de ganado” (compra-venta) y los que “al cerrar ferias” en Jaén y aproximarse el invierno, muchos de ellos quedasen asentados aquí, muchos en sus propias casas. que ya tenían y otros, pues… “donde buenamente encontrarían cobijo”, mientras podían “hacerse con una vivienda propia”.

 

Recordemos también “aquella Plaza del Mercado” (luego de Las Palmeras y hoy de la Constitución); era “el foro gitano”, puesto que allí se reunían en cantidad, alrededor de “los paradores y posadas”, innumerables tabernas y cafés (el más frecuentado era “El Taxi”) donde se realizaban multitud de “tratos entre payos y gitanos”; allí incluso se celebraban “jolgorios gitanos, donde éstos y en corro, cantaban y bailaban batiendo palmas y mostrando su peculiar contento colectivo” (boda reciente o por celebrar, un buen trato, un encuentro familiar, etc.) y hoy mismo (pero ya muy escasos) podemos ver a pequeños grupos de gitanos, que “siguen reuniéndose allí (pienso) como atraídos por una querencia ancestral y que datará... vete tú a saber desde cuantos siglos atrás”, puesto que también debemos decir que “en tiempos lejanos” allí “se corrían los toros” y se celebraban las ferias y fiestas y “no por casualidad la calle (hoy) Bernabé Soriano... hasta ayer mismo era conocida como... La Carrera”, precisamente por cuanto allí se celebraban periódicamente las carreras de caballos.

 

Hay un fondo fotográfico (años 1910-1915) que recoge una amplia panorámica de lo que fue “el conjunto” de lo que trato de rememorar; en ella aparece el viejo “y destruido” Teatro Cervantes, las primeras palmeras que se plantaron y que fueron “segadas” hace ya “sesenta años” y los jardines que allí hubo y los que “nos fueron robados al pueblo de Jaén” y que hoy ocupan edificios que nunca debieron haberse construido, pero que se construyeron en base a... “la ley del embudo”.

 

Jaén (“la ciudad de Jaén”) acababa en aquella plaza donde cerraban sus grandes y extensas murallas; a partir de aquellas explanadas… el campo, el enorme campo andaluz que se extiende por toda Andalucía sin accidentes, hasta llegar al Golfo de Cádiz.

 

EPILOGO

 

Este relato lo dedico con plena sinceridad a todo aquel que quiera comprender (de verdad) el contenido del mismo; debo decir que llevo casi treinta años escribiendo y hablando por emisoras y “comprometiéndome yo mismo” (y además haciéndolo totalmente gratis): considero que ello avala mi andadura como... “aprendiz de escritor”, amante de mi tierra y respetuoso con “todas sus gentes” que igualmente sepan serlo en el grado de reciprocidad que la convivencia necesita.

 

Antonio García Fuentes

Terminado de Escribir el 15 de Junio de 1.998

 

APORTES POSTERIORES AL RELATO ORIGINAL:

 

ROMERÍA EN CABRA (Córdoba). Unos dos mil gitanos (2000) asisten en Cabra a la romería “Majari-Cali” (diario Ideal 19 junio de 2000).

 

Proceden de toda España, fundamentalmente de Andalucía, y también de Portugal y Francia, participaron ayer en la XXXII Romería Nacional de los Gitanos, que se celebra en el santuario de Nuestra Señora de la Sierra de Cabra (Córdoba), en honor a la patrona de esta localidad, a la que conocen (los gitanos) como “la Majari Cali”.

 

INCIDENTE OCURRIDO EN UNA BODA DE GITANOS EN JAÉN, el día 10 de Octubre de 2000

 

En el citado día y en su noche a las 0,30 horas (por tanto ya ocurre al siguiente día y “tras la media noche” (11-10-2000): sobre dicha hora, son expulsados los invitados “payos” de la citada boda y echados fuera de donde se ha celebrado el

banquete nupcial.

 

Los hechos los relato tal y como me los cuentan más de uno de los invitados, puesto que son vecinos y conocidos míos:

 

HECHOS

 

Israel, es el nombre del novio (el de la novia lo desconozco).

 

Conozco a Israel desde niño, puesto que ha nacido en el barrio y en el que vinieron a vivir sus padres, frente por frente a donde yo vivo. Ya de mozalbete, entra como aprendiz en el barrestaurante denominado “Casa de Córdoba”, que igualmente está instalado frente a mi domicilio (Hotel Europa); allí, éste chico, se aplica al oficio y va formándose hasta llegar a ser un magnífico camarero del comedor del establecimiento, así como un auxiliar para el mostrador, oficios (ambos) que desempeña y según necesidad de su trabajo en uno u otro lugar (el negocio es pequeño y hay que “hacer de todo”, puesto que lo llevan un matrimonio joven, que igualmente trabajan denodadamente en el mismo). Significo con ello, que Israel es una persona querida y respetada por todo el que lo conoce, puesto que aparte de su valía como profesional, es amable, simpático y educado y su sonrisa (siempre en el rostro) es su mejor tarjeta de visita.

 

Debido a todo cuanto relato, este (ya hombre) llega a le edad de casarse y como ocurre en las familias gitanas, sus padres le buscan novia y acuerdan la boda. La novia es de Córdoba y de allí “se la traen”.

 

Llegan los preparativos de la boda y debido a las muy buenas relaciones que tiene en todo el barrio, invita a una cantidad importante de conocidos, entre los que se encuentran sus propios “jefes” (dueños del establecimiento donde trabaja) e incluso algún dueño de “la competencia” (otro bar restaurante que hay cerca) que acude acompañado igualmente de su esposa y así, hasta completar un buen cortejo de matrimonios y amigos (“payos”) que le acompañan a la boda, que se celebra en un restaurante a las afueras de la ciudad de Jaén; concretamente en un paraje denominado “Puente Nuevo” (antigua carretera a Granada).

 

 

Allí todo se desarrolla normalmente, durante unas horas: se come, se bebe, se disfruta como es habitual en una boda en estas tierras; y tras la cena, los contrayentes pasan a saludar a los invitados, como es costumbre aquí; los que les van entregando un sobre con dinero, como normalmente se hace en la inmensa mayoría de bodas jaeneras (además, se me dice, que ellos han sugerido el regalo en metálico y no en “especie”).

 

Recogido los presentes dinerarios y antes aún de ser cortada la tarta nupcial, que aguarda en la mesa de la presidencia... “se levanta el padre de la novia y en voz alta, dice que... ¡”payos a la calle, que es una boda gitana!... Por lo visto, no quieren que los no gitanos, asistan al ceremonial que es costumbre en ellos,

para la demostración de la virginidad de la novia (así se me cuenta y así lo relato).

 

Hay que imaginar la cara de sorpresa y desagrado de tantos invitados a la boda (se entiende “a toda la boda”) y en lo que participan (me dicen) los padres del novio, pero el progenitor de la novia insiste y se aferra, a no sabemos que derechos o costumbres y son expulsados de la boda, todos los invitados no gitanos.

 

Recordemos que son ya horas de la madrugada y que se encuentran a varios kilómetros de la ciudad, amén de la situación violentísima que se crea; bueno pues a pesar de todo ocurrió así.

 

Que quien lea “esto”, piense y medite en tanto y cuanto claman los gitanos, de su no aceptación, segregación, racismo y lo que quieran decir ellos, pues visto lo ocurrido, los que se segregan y apartan son ellos (como es evidente en sus relaciones humanas, puesto que no intiman con nadie que no sea gitano, salvo excepciones mínimas que pueda haber) Nada hubiese escrito sobre los gitanos, si como suele ocurrir, sus fiestas del tipo que sean, las celebran entre ellos y no dan cabida a nadie, pero... ¿Invitar a una serie de docenas de payos, que el novio considera amigos y obrar de la manera descrita?... creo que se comenta por sí sólo, puesto que, con no haberlos invitado, todo resuelto; “así y una vez más, los gitanos tiran piedras sobre sus propios tejados” y son ellos los que en realidad (el hecho lo demuestra) quieren vivir solos y entre ellos... “pero que recuerden que una gran mayoría vive de la sociedad “paya”, tal y como ya relaté en el relato que publiqué sobre los gitanos” en la revista editada en Jaén: “PUNTO REDONDO” (de enero a junio de 1998)

OTRA BODA EN AMBIENTE MUY DIFERENTE Y QUE DEBIERA SER LO NORMAL

 

Damián García, campeón del mundo de Kick Boxing, además de trabajador de Emaya, se casó con la bella Samara Maldonado.

 

Lo curioso de esta boda es que se trata de una boda de un payo con una gitana. La primera parte se desarrolló dentro el ritual católico, en la iglesia de Sant Francesc. La segunda de acuerdo al rito gitano.

 

Es decir, verificación de la virginidad de la novia -en este caso, verificación positiva-, paseo de los novios a hombros de familiares y amigos con lanzamiento de peladillas, con rotura de la camisa por parte de él, cena y fiesta hasta que el cuerpo aguantara.

 

Damián, que como hemos dicho es payo, conoció a la que hoy ya es su mujer en otra boda gitana, de lo cual hace ya año y medio. «Fue en la boda de su prima, Sesa, con Estoquio. “¿Qué si he respetado su virginidad durante este tiempo? Por supuesto que lo he hecho. Sobre todo por ella y también porque soy muy respetuoso con las tradiciones gitanas, cosa que por otra parte no me es difícil entender: al haber vivido durante muchos años en San Magín, donde viven muchos gitanos, me he acostumbrado a ellas”.

 

Por supuesto, las relaciones entre ambas familias, la de ella con la de él, son también excelentes. «Los gitanos -señala Damiánno son como muchos payos piensan. No roban gallinas para  vivir, como cuenta la leyenda, sino que trabajan. ¡Hombre!, los hay que no son buenas personas, pero también hay payos que no lo son».

 

La boda se prolongó hasta la mañana del día siguiente, «y si no continuó más tiempo fue porque el local cerró, que si no hubiera podido durar hasta hoy».

 

Damián está convencido de que el matrimonio entre el payo y la gitana ha de durar toda la vida, «y más cuando la pareja se quieren, como nosotros, y nuestras familias están de acuerdo en que nos casemos». Hasta ahora Samara no trabajaba, pero ahora, «como hemos comprado una casa, trabajará con mi hermana, y así, con dos sueldos, podremos hacer frente a los gastos».

 

En cuanto a si Samara acepta que Damián boxee, «... por supuesto que no quiere, pero lo acepta, pues me conoció boxeando». Por tal motivo, en marzo no estará con él en Angola, a donde va a disputar un combate con el campeón Humberto Ebora, «que espero ganar a pesar de que el tipo es muy bueno, pero yo soy mejor que él».

 

http://ultimahora.es/vips/fiestas/emotivaboda- entre-una-gitana-y-un-payo-en-palma. html

 

IGLESIA DE LOS GITANOS Y OTROS DOCUMENTOS IGLESIA CRISTIANA FILADELFIA – IGLESIA DEL PUEBLO GITANO

 

El pastor Abraham Peña nace en Bogotá el día 6 de septiembre de 1961.

 

La pastora Betty Mendigaña nace en Bogotá el día 4 de mayo de 1962.

 

Los dos se conocen en el año 1985 y se casan el 28 de Junio de 1986, luego de un año de casados se convierten a Cristo en la iglesia cristiana Filadelfia donde permanecen hasta el año 1999.

 

En el año 1999 los pastores reciben el llamado de Dios para fundar la Iglesia Cristiana Filadelfia Jesucristo Vive, una vez confirmados los pastores Colin y Miriam Crawford , comienzan su ministerio pastoral el cual es desarrollado grandemente con la ayuda permanente del Espíritu Santo.

 

LA IGLESIA EN ESPAÑA

 

Hace 45 años inició el movimiento que es hoy la Iglesia de Filadelfia. 24 DE AGOSTO DE 2011, SANTANDER Este pasado 23 de agosto, ha fallecido con una muy avanzada edad el que sin duda ha sido uno de los grandes hombres y nombres en la historia del pueblo evangélico en España. Se le conocía como “El Emiliano” o “El hermano Emiliano”.

 

Se convirtió a Jesús cuando alguien le predicó en una plaza de Francia, hace unos 45 años. Allí Le Cosec, un pastor de las Asambleas de Dios, le instruyó junto con otros gitanos convertidos. A los pocos meses falleció su mujer y entonces -dejando sus hijos a cargo de un yerno en Franciase fue a España para transmitir lo que había escuchado y experimentado a su familia y al pueblo gitano. El primer lugar al que llegó fue Santander, donde el impacto de su predicación y su testimonio fueron enormes.

 

Luego, en poco tiempo, abrió obra en Aranda del Duero, Soria y Valladolid. Complementando esta información sobre “El Emiliano” y los inicios de lo que  luego fue la Iglesia Filadelfia, a principios de los años 60 llegaron a España desde Francia otros creyentes gitanos que impulsaron la evangelización en diferentes regiones entre el pueblo gitano, especialmente en Cataluña.

 

Así vinieron de Francia “El Marido” a Aragón, Jaime a Lérida (Balaguer), el “hermano Castro” a Sabadell, luego Joselito y Lari, que fueron a Andalucía. Un tal Palko no era gitano, y nunca levantó obra, pero como ex cura convertido a la fe evangélica era como un maestro para ellos, siendo además el primer secretario de la obra establecida (Filadelfia) a nivel nacional.

 

IGLESIA FILADELFIA

 

El Emiliano fue un factor humano fundamental para comenzar lo que es posiblemente el mayor avivamiento espiritual que España haya experimentado cuantitativamente. El fruto de esta extensión espectacular del Evangelio entre el pueblo gitano es lo que hoy se denomina “la Iglesia Filadelfia”. Para ellos, y para muchos evangélicos españoles, se trata de un auténtico patriarca de la fe.

 

El pasado 23 de agosto cerró para siempre los  ojos. Fruto de su impulso y trabajo deja tras de sí más de 1.000 iglesias fundadas, superando los 200.000 miembros, y con cerca de 3.000 pastores y obreros sólo en España.

 

Su representante socialmente más conocido es el pastor Juan José Cortés, padre de la niña asesinada Mariluz (ocurrido en Huelva y que tuvo resonancia nacional). Pero es sólo la punta del iceberg. Además de su faceta espiritual en el movimiento de la Iglesia Filadelfia existe toda una obra de escolarización, de integración social, de prevención de la marginación, la delincuencia y la drogadicción, de un estilo de vida responsable con apoyo a la dignidad de la mujer. Algún día esta labor hoy sólo en parte conocida recibirá el reconocimiento inmenso que merece; y que inició un hombre llamado “El Emiliano”.

 

PORTUGAL

 

Emiliano fue un trabajador incansable, que luego de establecer la obra en suelo español y con el surgir de nuevos líderes, pasó a Portugal donde predicó tres años. Hoy deja tras de sí en aquel país una obra de unas 200 iglesias establecidas, con más de 600 obreros y pastores y cerca de 50.000 miembros.

 

AMIGO DE PAYOS Y GITANOS

 

Emiliano sin lugar a dudas a diferencia de otros, fue un verdadero apóstol contemporáneo. Un gitano que supo ganarse el respeto y admiración, tanto de su pueblo como de los payos (los no gitanos). http://www.protestantedigital.com/ES/ Espana/articulo/13228/Fallece-el-fundadorde- la-iglesia-gitana

 

 

LIBRO TERCERO

 

 

SOBRE LA GASTRONOMIA… O de cómo el hombre aprendió a comer y beber civilizándose

 

REFLEXION

 

EN GASTRONOMIA, no se trata de comer y beber mucho, sino más bien de saber comer y beber bien, para con ello poder disfrutar de éste placer a todo lo largo de una muy larga vida.

 

Omnívoro es el animal que se nutre de toda clase de alimentos. Así pues, el hombre es el ser que supera a todos los animales, y en esto mucho más, por cuanto de devorador de todo lo comestible es, y se manifiesta.

 

PREÁMBULO

 

Curiosamente el hombre está dotado de una formidable dentadura la que en estado de buena salud, puede morder, desgarrar y triturar, cosa ésta que no todos los animales pueden hacer.

 

Es en base a esa excelente “trituradora” cómo se asegura el perfecto tratamiento de lo que engulle y el placer de paladearlo; para lo cual cuenta con el auxilio de una bien desarrollada y sensible lengua y un no menos sensible paladar.

 

Si a todo esto, le unimos la indudablemente “fortísima caldera de cocción”, ya que otra cosa no es el aparato digestivo, el que ha logrado adaptar para que soporte, “todo lo nocivo o excitante que la mayoría de animales no toleraría jamás”.

 

Con cuanto antecede, ya tenemos todos los elementos necesarios para comprender el por qué de ese desarrollo culinario y por cuanto de placer significa en la raza humana no sólo el comer; sino también el beber.

 

Añadamos a ello el que los placeres para el hombre son limitados en el tiempo en que generalmente le dura la vida; incluso el placer sexual (que nos podría parecer el más importante) está limitadísimo y en relación al placer de la alimentación, el que si el hombre sabe cuidarlo (“cuidándose”) prácticamente le dura “desde la cuna a la sepultura”; por tanto “el placer de los placeres de éste mundo” es el que proporciona la gastronomía... ello (pienso) queda fuera de toda discusión y por cuanto luego vamos a comprobar lo que nos narra el siguiente resumen de la Historia sobre la Gastronomía.

 

Más, es en base al abuso de esa gastronomía como suele venir la decadencia del hombre y los imperios que ha creado; es en la molicie que suele producir el abuso de éste denominado arte (ya que arte y grande, es saber comer) cómo degenera el cuerpo físico individual y colectivo... pero... ¡Ah el comer y el beber!

 

De ese “no saber comer ni beber” viene el que la medicina  moderna, casi todo pretende arreglarlo con “curas de hambre”, puesto que en una mayoría de dolencias que padecemos en nuestra sociedad “opulenta” (o sociedad de consumo) la prescripción es una dieta más o menos rigurosa y compuesta siempre de sanos alimentos tomados de la forma más natural posible; cosa normal por otra parte, ya que hasta los cánidos y felinos (carnívoros por excelencia) comen determinadas “yerbas” con las que se purgan limpiando sus organismos periódicamente. A esa cura los médicos añaden otra importante cual es el ejercicio o deporte controlado, aunque se limite sólo a andar.

 

Y es claro que la razón de los médicos es la real y lógica, puesto que nuestro organismo lo preparó La Naturaleza para (principalmente) tomar alimentos crudos o semicrudos, cocidos o asados... y lo maravilloso de éste organismo humano es el comprobar cómo aguanta décadas y décadas, forzado con alimentos saturados de sal, azúcar, especias, alcoholes, fermentos, grasas, etc. (no hablemos de las diferentes drogas y aletargantes). He leído en alguna parte, que el estómago del ser humano, contiene los más fuertes o potentes jugos gástricos que cualquier otro mamífero de este planeta; y es por ello que estos lo destruyen “todo” y le permiten por tanto, comer de todo o casi todo lo comestible.

 

Pero es (quizá) en base al pensamiento humano que dice... “comamos y bebamos que mañana moriremos”... éste sea el motivo de practicar ese gozo o placer que el ser humano puede practicar varias veces al día y ello a todo lo largo de su dilatada vida.

 

Hecho éste preámbulo, veamos lo que nos dicen los investigadores sobre la gastronomía; al menos en un resumen digno de mención y que a grandes rasgos extraigo de varios libros así como de mis propias experiencias y reflexiones.

 

Obtengamos las consecuencias lógicas y que nos puedan servir a lo largo de nuestra propia vida, asimilando lo positivo y desechando lo que consideremos negativo, puesto que como bien dice Cervantes en su famoso “Quijote”... “No olvides Sancho que la salud del cuerpo se fragua en la oficina del estómago” La historia de la gastronomía como tal, debe comprender la relación entre los estados sociales de la humanidad y los medios por ésta adoptados en los mismos para dar satisfacción á su gula o simplemente complacer al paladar, por aquello tan viejo de que… “en la variedad está el gusto”.

 

En el fondo no es más que un refinamiento, uno de los factores o matices de la civilización, que pone de manifiesto la idealidad o materialismo de las colectividades; el buen gusto y a veces el embrutecimiento; la austeridad o el pleno desborde de los goces materiales.

 

El hombre de las cavernas no debió conocer la gastronomía.

 

Indudablemente se limitaba a descuartizar las reses y asarlas (una vez dominado el fuego) o guisarlas con piedras calientes (al principio simplemente las comería crudas). Pero no puede negársele un refinamiento en el sacar cuidadosamente tuétanos y sesos para comerlos, sin duda, como manjar de regalo o exquisitez.

 

Después el hombre neolítico formó casa y familia y conoció la manera de guisar en vasijas no solamente de arcilla, sino asimismo en las de madera y en cuero, introduciendo en el líquido piedras candentes.

 

Aparte de estos tiempos remotos, los pueblos primitivos no conocieron muchos alimentos hoy vulgares, que no se extendieron hasta épocas modernas.

 

La leche apenas se utilizaba entre los griegos de los tiempos heroicos.

 

Homero cita despectivamente a los pueblos que la usaban y les denomina “galactófagos” y en su “Odisea” sólo ó muy principalmente, se habla de “carne y vino” en los múltiples banquetes que en ella se relatan; incluso cuando se refiere a sacrificios a los dioses indica algunas veces efectuar “una hecatombe” y la que consistía en el sacrificio de cien o más bueyes u otros animales, lo que nos dice bien a las claras la predilección de aquellos griegos por las carnes y los vinos.

 

No sucedía lo mismo entre los judíos, que hacían mucho gasto de leche, según se deduce del versículo de los Proverbios: “la leche de tus cabras te basta para tu alimento y para las necesidades de tu casa”. De todas maneras, los israelitas eran frugales por lo general.

 

Ciñéndonos al tema que nos interesa, se nota que los hebreos gustaban de lo que hoy llamaríamos “pastas secas” de repostería.

 

Efectivamente, por las ofrendas que mandaba la ley desde tiempos de Moisés hacían varias especies de tortas, unas amasadas con aceite (de aceituna, indudablemente) y otras fritas en él. No se tiene noticia de que confeccionaran salsas ni aderezos en su arte culinario: en cambio, hacían uso extraordinario de la miel, para edulcorar ciertos alimentos, puesto que el azúcar no se divulgó hasta últimos del siglo XIV y ello gracias a la cultura árabe que junto con otras muchísimas cosas nos transmitió a los europeos y a los demás pueblos donde se estableció la religión de Mahoma.

 

Continuando con el pueblo hebreo... quizá las cosas cambiaron algún tanto al establecerse más frecuentes relaciones de intercambio de productos entre el reino de Israel y otros, llevado a su mayor grado de esplendor por David y Salomón, y en contacto con otros pueblos orientales de vida más muelle y regalada, como los persas y asirios. Estos, que hacían un extraordinario consumo de especias, indudablemente se las transmitieron, de la misma manera que a los griegos y éstos a los romanos en épocas mucho más posteriores.

 

La cocina de los persas debió ser algo tan complicado e importante como cuanto se refería con las aparatosas costumbres de aquella sociedad que sólo vivía para gozar materialmente.

 

En las relaciones de todas sus derrotas en las guerras médicas, nos dicen los cronistas que figuraban, entre el botín de los helenos vencedores... mesas, cocinas portátiles con todo el menaje, como si en lugar de hallarse en guerrero campamento se encontraran en el imperial alcázar. Vivían en orgía continua, omo sus antecesores los medas y los asirios por ellos subyugados.

 

Clásico es el festín de Baltasar. Pocos pormenores se saben de los guisos, salsas, asados y de todo el complicado conjunto que debió formar el arsenal de sus recursos manducatorios.

 

Sin embargo debieron encontrarse constantemente a la altura de las grandes circunstancias, cuando la historia sólo nos cita colosales comilonas, hasta llegar a la conquista de todos aquellos Imperios por Alejandro “el Macedonio”, que acabó por asimilarse a tales hábitos.

 

Quizá los antiguos egipcios fueron más austeros.

 

No se sabe que hicieran consumo de especias, pero condimentaban los manjares con ajos y gustaban muchísimo de las aves cebadas. Bebían poco vino relativamente y en su lugar empleaban la cerveza en grandes cantidades.

 

Los griegos persistieron en su frugalidad hasta que el influjo oriental determinó en ellos las aficiones a los placeres de la mesa. Los lacedemonios resistieron mucho más que sus afines raciales; pero la corriente se generalizó de tal manera, que la gastronomía se erigió en ciencia como la física y la agricultura.

 

Escribiéronse libros obedeciendo a un plan sistematizado, con detalladas fórmulas y complicados procedimientos, de los que han llegado hasta nosotros la GASTRONOMIA de Archestrato y los TÉRMINOS CULINARIOS de Artemidoro.

 

Gustaban los helenos de grandes piezas de caza mayor y menor, rellenas; seleccionados pescados, entre ellos los congrios de Sicione, las anguilas del lago Copays y las sardinas de Phalerio.

 

Llegó a más el refinamiento, y de aquellos sólo comían determinadas partes, desechando las demás o regalándolas a la servidumbre y otras personas de inferior clase.

 

Así, del congrio sólo comían la cabeza, el pecho del atún, el lomo de la raya, etc., etc.

 

Quizá no alcanzó la cocina griega el refinamiento a que se llegó posteriormente en la romana, pero el arte gastronómico agotó todos los recursos para dar satisfacción al paladar y excitar la gula con toda clase de artificios.

 

Empleaban los aperitivos, sirviéndose de aceitunas saladas y rábanos adobados con mostaza avinagrada; sus salsas eran complicadísimas composiciones, en las que entraban especias y hierbas aromáticas combinadas con frutas desecadas por el estilo de las célebres pasas de Corinto, los higos áticos y las manzanas de Eubez.

 

Servían de complemento a tan complicadas fórmulas, el queso rallado, la miel, y, sobre todo, los ajos y las cebolletas.

 

Sabían condimentar sabrosos pasteles de carne, sazonados con especias, polvo de hierbas aromáticas y cocidos en su propio caldo, para después emparedarlos en hojas de higuera y cocerlos al horno.

 

Los atenienses gustaban mucho de mariscos, que comían crudos, cocidos sobre el rescoldo en la sartén, recargados de pimienta y comino. Eran golosos de los huevos frescos, y sabían elaborar sabrosas morcillas, en las que mezclaban diversas carnes picadas groseramente, pero muy curiosamente embutidas.

 

Otras veces servían aves o gallinas sobre las cuales echaban una salsa caliente compuesta de queso rallado, aceite, vinagre y comino; eran las célebres “mattyas”. La “myma” era un picadillo de diversas carnes, fuertemente sazonadas después de hecha la mezcla.

 

A pesar de todo, comían asimismo manjares verdaderamente asquerosos, cuanto menos para nuestros paladares; carne de topo, de burro, langostas y larvas de cigarras, que apreciaban como una de las mayores exquisiteces.

 

El arte de preparar las confituras y dulces, se atribuye, con pruebas más o menos fehacientes, a los jonios más de mil años antes de la era cristiana.

 

Entre los romanos ocurrió algo muy parecido a los griegos.

 

Primeramente por convicción, de la que nació el respeto a las leyes que se dictaron en el respectivo sentido, fueron austeros y frugales. Después claudicaron, contaminados por los griegos, y su sensualidad (en todos los puntos de vista) llegó al máximo cuando, dueños del mundo, pudieron dar rienda suelta a sus ansias.

 

Han pasado a la historia aquellos banquetes que duraban días enteros y que sólo podían soportarse aligerándose los comensales el estómago oportunamente por medio de vomitivos.

 

Petronio, en el SATYRICON, describe gráficamente lo que era un convite en tiempos de la Roma Imperial; Sienkewickz, en QUO VADIS...? pinta asimismo con fortuna aquel ambiente en tal aspecto. Cuanto se ha dicho de los griegos, puede repetirse aquí; pero muy completado y hasta un extremo que no parece sino que aquella sociedad sólo vivía para agotar todos los placeres materiales.

 

Los cocineros se veían obligados a desplegar todo su arte para despertar y sostener el apetito de los comensales empeñados en hacer cabal honor a las series de platos verdaderamente interminables.

 

Y así como los orientales habían contagiado con sus hábitos a los griegos y los griegos a los romanos, éstos, a su vez los llevaron a Egipto cuando Julio César corrió allí sus célebres aventuras con la reina Cleopatra. Posteriormente, al seguir la misma su papel de Circe con Antonio, desplegó tal refinamiento, que las orgías romanas tomaron carta de naturaleza en el antiguo Imperio de los faraones.

 

Lo mismo ocurrió a Aníbal cuando años antes a la sazón había invernado en Capua, y entre festines dejó pasar el oportuno momento para apoderarse de la capital de Roma… “Durmiéndose en los laureles”.

 

Lo que no podían conseguir los sangrientos combates y esfuerzos de las naciones, lo lograba la gastronomía. Adormecidos los invencibles por los goces de aquella, quedaban enervados y se esfumaba su poderío.

 

La habilidad de los cocineros romanos llegaba al extremo de hacer variar la figura de todos los platos que aderezaban o condimentaban. Imitaban exactamente pescados que por múltiples circunstancias no habían podido proporcionarse, dando a otros o a determinadas aves el gusto y la forma de los sustituidos.

 

El cocinero de Trimalción aderezaba con la carne de pescados diferentes aves y otros animales.

 

Ateneo habla de un lechón preparado por un cocinero que tenía la habilidad de vaciarlos y rellenarlos sin abrirles el vientre.

 

Apicio Claudio, halló el secreto de conservar las ostras y las enviaba desde el país de los partos a Roma, adonde llegaban completamente frescas. El mismo, que vivió en tiempos de Trajano, escribió un tratado de gastronomía en diez tomos y fundó una academia donde enseñaba prácticamente tal arte.

 

Los manjares que se menciona en aquellos son extravagantes en extremo, y la mayor parte condimentados con licores y otras composiciones fuertes.

 

Apicio, que desarrolló su actividad culinaria en el primer cuarto del siglo primero antes de Cristo, fue un gastrónomo felicitado hasta la alabanza por unos y criticado en extremo por otros; y todo ello debido a sus innovaciones excéntricas en la cocina de su tiempo, en la capital del Imperio Romano.

 

Al final de su vida se encontró en la ruina y no pudiendo soportar la falta de medios para afrontar “sus apetencias gastronómicas”  (se supone eran de “altísimos costos”) se suicidó... según el poeta Marcial; “fue un acto de amor para con sus debilidades gastronómicas”.

 

Indudablemente, los romanos también consumían “productos de la huerta” (propios o importados) y sobre las frutas; se sabe que las peras y manzanas las sometían a preparados “especiales” en base a cocimiento en vino y agua, añadiéndoles condimentos como pimienta, “garum”, huevos batidos, etc.

 

No gustaban de consumir alimentos crudos; preferían cocerlos incluso en exceso, con lo que los alimentos perdían muchas de sus propiedades nutritivas; los higos eran populares y los consumía el pueblo en general y como un sustituto del pan ó “como pan de los pobres”; los ricos los empleaban “aderezados” y como guarnición para pescados y carnes.

 

En su alimentación no faltaban las legumbres, que comían guisadas con añadido de aceite de aceituna y especias, así como una especie del “sofrito” actual.

 

El pan se hacía y cocía en los hogares hasta el siglo II a.C., en cuya época se crean “el gremio” de los panaderos y se establece la elaboración y venta en lugares determinados o públicos; se sabe que había variedad y diversidad de formas y maneras de preparar el pan para su posterior venta; o sea que “las variedades de pan que podemos comprar hoy, también y de alguna manera similar ya lo hacían los romanos”, los que disponían de diferentes tipos de harinas.

 

Varias recetas del ya mentado Apicio, tienen el pan como base  de las mismas, por ejemplo, “las torrijas”; que se preparaban remojadas primero en leche, fritas después y luego regadas con miel.

 

Igualmente disponían de “pastelería”, en base a masas de harina, con o sin miel y con elaboraciones complicadas y largas para incluso lograr “hojaldres”.

 

La leche y el queso eran elementos fundamentales en la dieta de los romanos, eran empleados en platos dulces como salados, de los que había gran cantidad de recetas. Los quesos podían ser locales o importados de lugares incluso lejanos (Grecia y “lo que hoy conocemos como Francia”: las Galias).

 

Para la elaboración de “sus guisos” empleaban como media “ocho condimentos”, pasando en algunas recetas de los veinte; dentro de ellos siempre o casi siempre había un ingrediente base y que no era otro que “el aceite de aceituna”, el que por todo ello es hoy considerado como, “el padre de la cocina mediterránea”.

 

Empleaban igualmente y de forma habitual, la pimienta y otras especies importadas de Oriente, el “garum” (que en muchos guisos sustituía a la sal, por lo salado del mismo) la miel y otros tipos de “aliños” como pudiera ser el perejil, hinojo y adormidera, así como otros tipos de yerbas aromáticas o que aportaría diferentes sabores según el tipo de guiso.

 

El aceite procedía generalmente del sur de “Iberia” (la Bética) y presumiblemente cosechado en lo que hoy es Andalucía; aceite que tenía entre los romanos un gran prestigio; como afortunadamente lo sigue teniendo en la actualidad en toda España y cada vez más en muchas otras partes del extranjero.

 

Sin embargo el producto base en la cocina romana era el ya mentado “garum” y el de “Hispania”, que se elaboraba en el hoy litoral andaluz, era el de más prestigio.

 

Su elaboración era la siguiente: primeramente se mezclaban bien, las entrañas y la carne de un tipo de pescado allí denominado caballa; y a lo que se añadía bastante sal; se formaba así lo que los romanos denominaban como “liquamen”.

 

Esta especie de pasta se dejaba expuesta al sol hasta que fermentaba y cuando la parte líquida en gran parte se había evaporado por los efectos solares, se prensaba la masa y el líquido resultante era el preciado “garum”. Los restos que quedaban y que denominaban “allec”, igualmente se empleaba en el recetario de la cocina romana y pese a ser considerado de mucha menor calidad que el anterior, lo que no instaba para su total aprovechamiento por “ciudadanos de menor poder adquisitivo”, o sea lo mismo que ocurre hoy en el mercado con tantos productos que sería muy largo de enumerar.

 

Y lo mismo que hoy existen quienes... “gastan cantidades muy importantes en sorprender a sus invitados o... a algunos de ellos”; entonces igualmente “se tiraba la casa por la ventana llegado el momento propicio”.

 

Aquellos poderosos y sibaritas romanos (ricos; pues la chusma y la plebe bastante tenían con “su pan y circo”) llegaron a consumir en sus banquetes platos tan exóticos o raros como los preparados con lenguas de pelícano, cuellos y pechugas de patos, especie de “patés” obtenidos de los hígados de la oca y del cerdo, los que previamente habían cebado con higos y miel (añadiéndoles incluso vino) para que aquellos alimentos hipertrofiaran las vísceras, las que una vez extraídas de los animales muertos, eran maceradas en leche y miel, luego la pasta obtenida era dejada secar o endurecer, para con ella poder obtener lonchas para comerlas así, o acompañadas de otros manjares, brasearlas en cazuela con “crestas de gallo”, etc. etc.

 

Igualmente y con carnes condimentadas elaboraban diferentes variedades de embutidos; los que incluso eran vendidos al público en tenderetes en lugares públicos; manjares igualmente apreciados pero que sólo eran asequibles a minorías, al menos los más selectos puesto que es de suponer que lo mismo que hoy existen embutidos de alto precio igual los habría de menor costo y aquellos sí que los podría consumir “la plebe”; nada sorprendente ello pues hoy mismo existen tipos de jamón ó lomo embuchado y otros muchos embutidos o fiambres procedentes de carne de cerdo y otros; que no son asequibles a la inmensa mayoría “de consumidores”, pero igualmente existen otros tipos con igual denominación y que están al alcance de la inmensa mayoría del público consumidor.

 

En las ruinas de Pompeya y Herculano; y en sus excavaciones, fueron encontrados moldes para fabricar pastas y que en nada se apartan de los que se han empleado en éste siglo veinte, hasta la llegada de la denominada “alta tecnología”, que ha inundado los mercados de todo tipo de pastas y que incluso ha logrado internacionalizarlos, junto con la pizza italiana, que hoy se fabrica en casi todo el mundo.

 

Los romanos comían toda clase e carnes, prefiriendo la del cerdo a todas las demás (partes concretas del mismo eran saladas o ahumadas) igualmente consumían la casquería (vísceras) que condimentaban fuertemente.

 

También consumían aves, la caza (de la que eran apasionados) una de cuyas piezas más solicitadas era el faisán.

 

Disponían igualmente de granjas, donde criaban de todo tipo de variedades que se adaptasen a la cría y engorde en cautividad.

 

Tenían viveros en las costas para cultivar en ellos mariscos y pescados; consumían ostras, vieiras, pulpos, rodaballos, lubinas y eran poseedores de técnicas de cocción equiparables a las que hoy poseemos; empleaban el escabeche como sistema para conservación de cierto tipo de pescados y su variedad de preparaciones para el pescado era abundante y variadísima.

 

El aceite y el vino eran considerados como dos alimentos básicos, de ahí el que cuando “el Imperio” repartía comida a los menos favorecidos, estos dos productos no faltaban nunca en el reparto de los víveres que se entregasen “a la plebe”.

 

En relación a los vinos consumían variedad y cantidad y que iban desde un tipo económico destinado a “la masa”; el que podríamos denominar como no hace mucho se denominaba ese vino aquí mismo en España (“vino peleón”)... hasta llegar a vinos de reserva obtenidos en base a guardar cuidadosamente ciertos vinos en ánforas y las que “eran destapadas” pasados quince, veinte, veinticinco años; igualmente se hacían traer vinos de Hispania, La Galia, Dalmacia, Egipto, Sicilia, etc.; para aperitivos solían tomar vinos cocidos y aromatizados.

 

Copiando a los griegos siguieron consumiendo “el hidromiel”, cuya composición básica es el agua de lluvia y la miel.

 

SUS OSTENTOSOS BANQUETES

 

El banquete romano ha quedado como “el no va más” de la historia occidental, puesto que fueron escenario de dispendios enormes, así como de lujos y desenfrenos de todo tipo imaginable.

 

Normalmente se celebraban en una sala denominada “triclinium”, en la que generalmente había tres sofás de tres plazas cada uno y los invitados comían recostados sobre el brazo derecho, lo que quiere decir que lo hacían “con la mano que les quedaba libre”.

 

Con el tiempo, este sofá se convirtió en un largo y gran asiento en el que cabían hasta ocho personas; lo denominaban “sigma, stibarium o secubitum”.

 

Las vajillas solían ser de gran lujo, algunas de ellas de metales preciosos y los recipientes para beber eran auténticas filigranas de cristal, incluso con piedras preciosas incrustadas. Sólo utilizaban la cuchara; el tenedor y el cuchillo sólo lo empleaban los criados o sirvientes y para cortar o trinchar los alimentos que habían de serlo.

 

Existía una costumbre aceptada socialmente y que era, “el que cada invitado podía llevar su servilleta y en ella, una vez terminado el banquete, podía llevarse a su casa los resto de la comida...?”.

 

El banquete solía dividirse en tres partes; la primera “gustus o gustatio”, en la que se servían huevos y entremeses; la segunda era la cena propiamente dicha y la que a su vez se dividía en tres tiempos; “prima, secunda y tercia cena”, en la que eran servidas carnes, pescados, legumbres y verduras y la tercera parte, “secunda mensae”, eran servidos los postres y frutas.

 

Solía igualmente celebrarse después, “la comistatio”, que era como un broche final y en el que eran servidos platos picantes y ligeros y se aprovechaba el momento para ofrecer flores y ungüentos a los invitados.

 

Entre la segunda y la tercera parte del banquete, se hacía un descanso para pronunciar frases de buen augurio, lo que se hacía delante de una estatuilla dedicada a los “dioses lares” (dioses del hogar del anfitrión); también solían celebrarse recitales de poesía, música, danzas, actuaciones de bufones y otras variadas, algunas de las cuales se pueden calificar de “licenciosas”; por lo que podemos imaginar hasta donde llegaron “los romanos y sus orgías”, puesto que es de suponer las competiciones existentes entre “unos y otros”, para deslumbrar a “la alta aristocracia romana”. O simplemente para obtener favores del poderoso al que se le halagaba con estos ostentosos banquetes.

 

Por ello o consecuencia de todo ello... “la sociedad romana”,estragada por toda clase de goces, buscaba sensaciones nuevas y degeneraba rápidamente sin conseguir plena satisfacción.

 

Un ilustre glotón de Roma, a quien Plinio llamaba “nepotum omnium altissimus gurges” (“el mar más profundo no se bebe (no absorbe) todas las cosas), después de haber gastado su inmensa fortuna hasta quedarle reducida a unos millones, se suicidó... “temeroso de verse obligado a morir de hambre”, con tan exiguo (?) capital.

 

Con el Imperio Romano cayó igualmente el esplendor culinario de su civilización, pero que duda cabe que algo de su legado quedó en Europa, sobre todo en “la mediterránea” y en especial en nuestra España y cuyas reminiscencias... “aún hoy las podemos ver en determinados banquetes y en los de las bodas actuales en nuestra propia provincia, donde la denominada cena... es tan abundante que generalmente no hay comensal que pueda agotarla hasta su totalidad”... apreciemos igualmente que se ha generalizado la posterior y denominada “barra libre”... “y no hablemos de las cenas de fin de año ó año nuevo y su posterior madrugada y donde algunos maldecirán las ingestiones efectuadas por las consecuencias que luego le han acarreado...?”; conozco hasta un caso que le ocasionó la muerte, la que se produce en la propia “nochebuena”.

 

La invasión de los bárbaros acabó con aquellas orgías gastronómicas y romanas, pero posteriormente y aunque pasaran siglos, con la importación de las especias, la comida volvió a constituir un placer.

 

De todas maneras, las especias resultaban a precios exorbitantes y su consumo, del que se abusaba, patrimonio exclusivo de las mesas de los ricos, se aplicaba en éstas como universal condimento. Comenzó entonces la llamada “cocina de la Edad Media”, que se prolongó hasta el Renacimiento.

 

En aquella (cocina del medievo) la inmensa mayoría de los platos se servían en caldos y salsas.

 

En las reales cortes y en los conventos y abadías desplegose con todo arte la confección de manjares que, si poco refinados, acusaban por su variedad y tino un positivo progreso.

 

En este período hubo principalmente tres sistemas de arte culinario: el árabe, el cristiano occidental y el bizantino.

 

El primero se distinguía por ser a base de frutas en dulce, leche y azúcar; así mismo hacían gran consumo de aguas aromáticas, particularmente de rosas, que llegaban de Alejandría y Damasco, para condimentar con ellas variadas salsas y para hervir los pescados.

 

La gastronomía de Bizancio distinguíase por sus salsas gelatinosas, fuertemente especiadas, y el azúcar y vino como principales condimentos. De aquellas fechas datan los castizos “platillos”, que eran el distintivo de la cocina cristiana occidental.

 

Escribiéronse en tales tiempos algunas obras que gozaron más o menos merecido predicamento. Entre ellas, una de Ruperto de Nola,(1) cocinero de Alfonso V de Aragón; el “LLIBRE DEL SENT SOUI”, atribuido a un cocinero catalán llamado Pedro Felip, que ejercía su arte en la corte del rey Canuto de Inglaterra;

el “LLIBRE DEL VENTRE”, hallado en el monasterio de Ripoll de autor anónimo; “LAS COSTUMBRES”, de fray Jerónimo San Bartolomé de Lupiana; “ARTE CISORIO”, de Villena, revisado por el cocinero del rey Juan II de Castilla,llamado Sancho de Jarava, y por fin, se distinguió asimismo en nuestro país, Sardinas, cocinero de Alvaro de Luna, de quien hablan con gran elogio las crónicas de éste.

 

Fuera de España distinguiéronse Bartolomé Platino, autor de un manual muy ponderado; Taillevent, autor del “VIVANDIER”, que fue jefe de las cocinas de Carlos VII de Francia, y puso, además, de manifiesto tales adelantos el autor anónimo del “MENAGIER DE PARIS”, obra maestra de su tiempo. Pero indudablemente, la obra de régimen e higiene culinaria de la Edad Media más importante fue el “FLOS MEDICINAE” o “REGIMEN SANITATIS”, de la Escuela de Salerno.

 

Con el Renacimiento se entró en la época de los grandes banquetes, en la que los cocineros habían de hermanar sus conocimientos culinarios con una presentación artística de los platos. Basta leer a Merejewsky en su obra “LA RESURECCION DE LOS DIOSES” (2), donde describe los banquetes de la corte de Luís el Moro, duque de Milán, para formarse exacta idea de aquellos banquetes y alardes que recuerdan las descripciones de Petronio.

 

Jabalíes, terneros, piezas de caza mayor asadas enteras y presentadas a la mesa en palanquines; pasteles gigantescos, llevados al salón donde se celebraba la comida en plataformas con ruedas y subidas después a mesas especiales instaladas en el centro de aquel. Baste decir, que a veces se abrían para dar paso a bandadas de palomas o a geniecillos representados por niños ataviados con mitológicos trajes. Trata asimismo admirablemente este asunto Mauricio Meterlink en su célebre “MONNA VANNA”.

 

Es en Venecia donde “se inventa el tenedor” y se diseñan copas de cristal para lucimiento de los vinos en los banquetes y las mesas de los nobles o ricos mercaderes.

 

Leonardo da Vinci es conocidísimo por la versatilidad y grandeza de su genio creador, pero es menos conocido por sus “andanzas” en la hostelería “a todos los niveles”, veamos el por qué de ello.

 

Leonardo fracasó a muy temprana edad como jefe de cocina de la taberna florentina “Los Tres Caracoles”; vio frustrada de nuevo su devoción por la hostelería al regentar sin éxito otra taberna en Florencia con su socio y amigo Sandro Botticelli .

 

En Florencia “inventa” la servilleta, pues al parecer aquello señores “se limpiaban con lo que más a mano cogían” (muchas veces con la ropa de su vecino de mesa) y es de destacar el arte culinario de Leonardo, el que practica hasta su muerte a orillas del “Loira”, bajo el mecenazgo de Francisco I de Francia, una de cuyas debilidades era “el placer de la buena mesa” y a lo que colaboró Leonardo da Vinci, quien igualmente dejó escrito un recetario enorme y en el que se incluyen incluso máquinas y utensilios de una fantasía digna de conocerse; pero como no quiero entrar de lleno en ello, recomiendo la lectura de un curioso libro atribuido al autor de la “Gioconda” ó “Monna Lisa” y que se ha editado en España bajo el título de “NOTAS DE COCINA, DE LEONARDO DA VINCI” (Ed. “Temas de Hoy”, S.A.)... dicho libro es sorprendente y en él, se derrocha la fantasía y conocimientos del que ha sido considerado como...

“el más grande de los genios universales”. Durante la Edad Moderna el lujo, desplegado en España y Francia en las cortes de los Felipes y Luises, respectivamente, influyó no tan sólo en todas las manifestaciones de la vida de la nobleza, sino también en los menestrales acomodados. Para no citar más que una referencia a este respecto recordaremos la descripción que Cervantes hace en “EL QUIJOTE”, de las Bodas de Camacho. De la misma manera que cuando por las Cruzadas se estableció el intercambio entre Oriente y Occidente y con la importación de las especias se modificó esencialmente el arte de cocinar.

 

En Francia se distinguió el cocinero de Enrique IV, que, ennoblecido después por este monarca, se llamó entonces Nicolás Fouquet, señor de Varenne; después merece asimismo especial mención Vatel, cocinero del príncipe de Condé.

 

En Italia fueron peritos cocineros y a la vez buenos autores de tratados culinarios Roselli y Romoli. Es digno de ser mencionado aparte Brillat-Savarin, el famoso autor de la “PHISIOLOGIE DU GOUT” (Fisiología del Gusto) de época relativamente reciente (1.755-1.826), que resumió en su libro de estética de la gastronomía, elevándola a un refinamiento depurador del aspecto meramente sensual o de pura glotonería. No entramos en detalle respecto al proceso de la gastronomía durante los últimos siglos hasta la actualidad.

 

Diremos que la gastronomía francesa se distingue por la selección y exquisitez en todos los órdenes. El refinado espíritu de Brillat Savarin parece presidirla. Abundan en ella los entremeses para dar descanso al estómago, prepararle y conseguir la manera de que unos platos no se amontonen con otros y en lugar de producir la satisfacción del gusto, produzcan el abotagamiento de la saciedad.

 

La gastronomía inglesa es más suculenta y hace gran consumo de carnes asadas y legumbres, fuertemente especiadas y con gran gasto de mostaza.

 

La cocina alemana es muy parecida a la inglesa. La gastronomía rusa distínguese por su fortaleza en mezclas de carnes, pescados y pastelerías.

 

La cocina italiana se distingue por sus características pastas farináceas que se aderezan con queso y mantecas; macarrones, polenta, etc.

 

Es curioso en la cocina griega su mezcolanza de ajenas influencias.

 

Los escandinavos usan mucho los platos fríos; los austriacos se manifiestan por la finura y acierto en las especias.

 

En América hay muchos platos cuyo origen se debe a los españoles; los clásicos “cocidos o pucheros”, modificados según los gustos de cada país; entre los nacionales hay los tasajos (pedazo de carne seca y salada), purés con harinas de tubérculos o frutos desecados, como los plátanos, las confituras o conservas con aquellos y otros productos tropicales análogos. Por otra parte: nos dice la gran pensadora y teósofa BLABATSKY (Helena Petrovna Hahn), en su libro “Escritos Ocultistas”, publicado en 1.909 (pág. 175 y siguientes) y en relación a la consideración que hoy nos merecen ciertas formas de comer y que reflejo aquí, por cuanto de interés tiene para la Historia de la Gastronomía.

 

“Consideran los europeos las razas asiáticas como inferiores porque, entre otras cosas, comen con las manos y no usan pañuelo. Pero ¿Desde cuando hemos dejado nosotros, cristianos, de comer con los dedos y empezado a sonarnos con un pañuelo? Desde que se fundaron las naciones, y hasta fines del siglo XVII, ignoró la cristiandad el empleo del tenedor, o lo despreció. Y, sin embargo, en la Roma de los césares había alcanzado la civilización su más completo desarrollo, y sabemos que si en los banquetes de Lúculo, famosos por su lujo y magnificencia, cada invitado buscaba su suculento bocado metiendo los dedos en los platos de exquisitos manjares, lo propio hicieron los huéspedes de los reyes de Francia hasta el siglo pasado.

 

Casi dos mil años separan a Lúculo y los césares paganos de los últimos Borbones; no obstante, prevalecieron las mismas costumbres personales. Lo mismo observamos en las cortes brillantes de Francisco I, Enrique II, Luis XIII y Luis XIV.

 

Y continúa diciéndonos Helena Petrovna.

 

 “El historiador francés Alfred Franklin, en su interesante obra, “LA VIDA PRIVADA ANTIGUAMENTE, DEL SIGLO XII AL XVIII; LAS COMIDAS” etc., nos facilita muchos datos curiosos, particularmente acerca de la etiqueta y educación de aquellos siglos. Aquel que en vez de emplear delicadamente los tres dedos para servirse, metía en el plato la mano entera, tan gravemente faltaba entonces a las leyes de la buena crianza como el que en nuestros días se lleva el cuchillo a la boca.

 

Tenían nuestros antepasados respecto al aseo reglas muy estrictas, por ejemplo: siendo los tres dedos de “rigor”, no debían lamerse, ni enjugarse sobre la propia casaca, sino que debían limpiarse cada vez entre los servicios “sobre el mantel de la mesa”. El sexto tomo de la obra mencionada da a conocer al lector todos los detalles relativos a varios hábitos.

 

La costumbre moderna de lavarse uno las manos antes de comer, que sólo existe ahora en Inglaterra (recordemos que la autora escribe este relato a finales del siglo XIX o principios del XX) verdaderamente, era estrictamente de rigor, no sólo en la corte de los reyes de Francia, sino que era costumbre general y tenía que repetirse antes de cada servicio. Chambelanes y pajes cumplían ese oficio en la corte. Llevaban en la mano izquierda una jofaina de oro y plata y en la derecha un jarro del mismo metal, y vertían sobre las manos de los invitados agua templada y aromática. Pero esto sucedía bajo los reinados de Enrique III y Enrique IV.

 

Dos siglos más tarde, ante el progreso y la civilización, vemos desaparecer esta costumbre que sólo se conservaba en las cortes entre la más alta aristocracia. Comenzó a caer en desuso durante el siglo XVI y hasta el mismo Luis XIV contentábase para sus abluciones con una toalla mojada.

 

Entre la burguesía había desaparecido casi del todo, y Napoleón I sólo se lavaba las manos una vez antes de comer. Hoy día ningún país, salvo Inglaterra, ha conservado esta costumbre.

¿Cuanto más limpios que nosotros son, comiendo los pueblos primitivos, los indos, por ejemplo, y especialmente los brahmanes? No usan tenedores, pero toman un baño completo y se cambian de ropa de pies a cabeza antes de la comida y se lavan las manos repetidas veces durante la misma.

 

Ningún Brahmán empleará jamás las dos manos para comer, ni se servirá de sus dedos para otro uso cualquiera mientras está comiendo.

 

En cambio, se precisaba recordar a los europeos del siglo XVIII, según vemos en varias obras referentes a la etiqueta, ciertas reglas tan sencillas como la que sigue: “Considérase impropio y hasta indecente tocarse las narices durante las comidas, especialmente cuando están llenas de rapé”. Sin embargo, los brahmanes son “paganos” y nuestros abuelos eran cristianos.

 

En China se empleaban los tenedores del país (palillos) mil años antes de Jesucristo, como siguen empleándose hoy en día.

 

¿Cuándo se adoptó en Europa el tenedor?

 

He aquí los que nos sigue diciendo Franklin:

 

“Hasta principios de este siglo las carnes asadas se comían con los dedos. Observa Montaigne en sus “ENSAYOS” que más de una vez se mordió los dedos por la precipitación con que acostumbraba a comer.

 

El tenedor era conocido en tiempos de Enrique III, pero rara vez se empleó hasta finales del siglo pasado. La mujer de Carlos el Bello (1.324) y Clemencia de Hungría llevaban en dote sólo un tenedor cada una. y la duquesa de Tours poseía dos. En los inventarios de artículos de mesa de Carlos V (1.380) y Carlos VI (1.418) (ambos franceses) sólo figuraban tres tenedores de oro para fruta. Tres tenía también Carlota d’Albret (1.514), nunca usados, sin embargo, Alemania e Italia adoptaron el tenedor un siglo antes que Francia”.

 

En extremo sorprendido quedó el inglés Cornet viajando por Italia en 1.609 al ver un arma “extraña, tosca y peligrosa llamada tenedor”, usada para comer por la gente del país.

 

En 1.651 vemos a Ana de Austria negarse a emplear ese “arma” y comer, así como su hijo (Luis XIV), con los dedos. Sólo a principio de nuestro siglo se generalizó el uso del tenedor”.

 

Y como he hablado de China y ésta inmensa nación “ó Imperio” es antiquísimo y su civilización lo es igualmente, boy a relatar algo visto por uno de nuestros mejores escritores y el que con su magistral estilo narrativo nos dice cuanto sigue y que está escrito en relación a “la vuelta al mundo” que realiza en 1.932, en cuyo otoño sale de su villa de Menton (Costa Azul – Alpes Marítimos- Francia) y emprende tal viaje que lo realiza en la dirección, “que cada día recorre el Sol”, o sea que sale por el Mediterráneo hacia Occidente y regresa por el Mediterráneo a través del canal de Suez) y en su gran relato posterior; que recoge su gran obra “La vuelta al mundo de un novelista”, dice en su “libro II” y referente a la gastronomía china:

 

“Gracias a la cocina del país, volvemos a encontrar la China de costumbres extrañas y originalidades desconcertantes que tanto nos asombró de niños en los libros”.

 

Los gastrónomos de esta tierra son los que han hecho retroceder hasta un límite más remoto el catálogo de las materias utilizadas por el estómago humano. En las carnicerías venden gatos y perros, que según afirman los conocedores, fueron cebados con arroz, estando sujetos a una argolla día y noche para su engorde.

 

Como este consumo podría ser causa de que las ratas, libres de enemigos, se multiplicasen de un modo peligroso, también las venden en los mismos establecimientos, desolladas y formando manojos de a docena, unidas por los rabos. El chino, aburrido de comer arroz con cerdo, emplea dichas carnes como variantes. ¡Y pensar que este país es el del faisán, abundando tanto como la gallina!

 

La gran especialidad gastronómica nacional es la de los picadillos, entran en tales platos los componentes más inverosímiles; gusanos de tierra, cucarachas enormes, de un negro brillantísimo, que he visto vender en las calles; huevos empollados, con sus pequeños fetos; capullos de seda hervidos, conservando sus larvas...

 

Salsas y trituraciones modifican el aspecto y el gusto de estos picadillos. En idéntica forma son presentados los famosos nidos de golondrinas, filamentos gelatinosos, iguales por su aspecto,a los fideos, y a la aleta dorsal del tiburón, de las que se utilizan solamente las fibras de su base.

 

Algunos de estos manjares, que repugnan a nuestros estómagos resultan costosísimos. Para hacer un simple plato de picadillo hay que dar caza a un tiburón, empleándose únicamente de tan enorme organismo, un pequeño manojo de filamentos pegados al lomo.

 

He procurado evitar el conocimiento directo de estas singularidades gastronómicas; pero no me espantan ni me escandalizan. Mi humilde estómago europeo data de unos cuantos siglos nada más, y está próximo aún a la nutrición monótona de nuestros silvestres antepasados. El estómago chino cuenta con una historia de cinco mil años, tiempo suficiente para que cocineros y comilones refinados llegasen, en fuerza de inventos y caprichos, a las más remotas y disparatadas combinaciones.

 

Nosotros también saboreamos manjares y bebemos líquidos que hubiesen dado náuseas a nuestros bisabuelos y, tal vez, a nuestros abuelos.

 

Hoy mismo, la mayoría de las gentes que viven en los campos y en los barrios pobres no llegan a comprender, cómo personas de educación superior comen ostras y otros mariscos, quesos fermentados, abundantes en gusanos, o beben cerveza y ciertos aperitivos hediondos.

 

Muchos chinos opulentos se han arruinado dando banquetes a sus amigos. Estas comilonas inverosímiles para los blancos, duran a veces una noche entera y desfilan por la mesa los platos más inauditos. Los patricios de Roma, con sus lampreas devoradoras de esclavos, no llegaron a la costosa extravagancia de los próceres chinos.

 

Las supersticiones de la farmacopea nacional influyen en la confección de las bebidas. En algunas ciudades del Sur hay restaurantes famosos por sus bodegas, repletas de venerables tinajas, que únicamente son abiertas para los conocedores ricos, capaces de pagar dignamente su contenido. Estas vasijas preciosas guardan vino de mono, vino de culebra, vino de pollo, llamados así porque hace años se hallan dichos animales en maceración dentro de la tinaja, comunicando al líquido sus cualidades especiales. Según parece el vino de mono, es un excelente afrodisíaco; el de pollo evita las enfermedades del pecho y el de reptiles da valor y ligereza. Algunos europeos que por engaño probaron el picadillo de gusanos de seda, me afirman que tiene un sabor parecido al de las castañas hervidas.

 

Sin embargo, el chino es un excelente guisandero, y se le encuentra ahora en las cocinas de muchos hoteles, de muchos trasatlánticos y de importantes casas de América, lo mismo del Norte que del Sur. Siente una verdadera vocación por la química nutritiva, asimilándose fácilmente a las combinaciones gastronómicas de los blancos. Luego las perfecciona con su paciencia sonriente y su despierto genio. Muchos de los arroces inventados por ellos figuran entre los mejores platos de la cocina moderna”.

 

Hasta aquí esa parte del gran relato ya citado y en el que igualmente se describen otras gastronomías y costumbres de otros muchos países, por ello recomiendo leer dicho libro, que considero es de los mejores que he leído a lo largo de toda mi vida (y he leído muchos).

 

Vicente Blasco Ibáñez llega a China en un momento crucial del inmenso país, donde ya “ha caído el Imperio”, intenta gobernar al mismo “la república instaurada” (hay conmociones y revueltas) y aún sigue cautivo, “el último emperador en la ciudad prohibida de Pekín”, el que vive como tal e ignorando todo lo que ocurre fuera de “las rojas murallas que lo aíslan” (recordemos la gran película que sobre él se rodó no hace muchos años y que ha visto medio mundo).

 

Como con el desarrollo de la gastronomía se encuentra el vino; conozcamos -pues- un pequeño fragmento de la...

 

HISTORIA Y LEYENDA DEL VINO

 

Creta fue la gran exportadora de vino, la exportadora del trabajo de sus artesanos, campesinos y viticultores. Buenos vinos realzaron la gloria del legendario rey Minos, tales como el Kisamo, Rhethymnon, Sitia y, sobre todo, el Malevizyon, procedente del dominio real en las laderas del monte Ida. El faraón de Egipto era un gran conocedor, por lo que sólo los vinos del Delta, Pelusio o Letópolis tenían el privilegio de llegar a su mesa. Es allí donde el vino comienza a cobrar verdadera carta de naturaleza.

 

El hombre llega a comprender que mutilar (podar la vid) equivale a mejorarla; que ese tipo de agresión endulza la futura cosecha. La poda de las vides es una especie de gesto original que lleva al agricultor del barbarismo a la cultura.

 

Así el hombre empieza a dominar la planta, y a la vez se convierte en su esclavo. Hay una secuencia exigente: la poda invernal, la segunda cava en marzo, el recorte de zarcillos en primavera y verano, cuando los rayos del sol perforan los racimos y los inundan de luz; también, emplear el ixos (al parecer un insecto) en las vides, especie de reina que las protege de los insectos.

 

“Si las viñas tienen sed en agosto, el vino tendrá corazón”, decían los cretenses.

 

Luego había que preparar las bodegas, lavar bien las cubas, la prensa, los utensilios, las ánforas, con agua de mar.

 

Quemaban después hierbas aromáticas, ya que el vino aborrece los malos olores.

A mediados de agosto, cuando el calor es más agobiante hace ondular el horizonte, empezaba la vendimia.

 

Es una dura prueba para el viticultor, pero la hace con alegría. Tiene incluso que ser escalador porque algunas viñas se han ido remontando hasta los mil metros de altitud.

 

Los racimos, dejados al embate del sol varios días, fermentaban ya. Y hay que dejarlos cinco noches a la sombra, para que fermente el mosto.

 

El dios Zagreo (anterior a Dionisio-Baco) es muy exigente, y quiere que los jóvenes viticultores pisen la uva en el suelo de arcilla al son de la flauta que es su instrumento favorito.

 

Entonces empieza a fluir el mosto, y con el primer vaso lleno de él se hace una libación a los dioses, porque así empieza la más misteriosa de las operaciones.

 

Cuando el mosto comienza a hervir es la señal. Dionisio ha metido el dedo en la cuba. El líquido se agita y enturbia; un aire malsano impide que nadie se acerque, y el sagrado zumo se convierte en vino.

 

A veces el vino merece se servido en la mesa del rey Minos; otras, es una regular poción que es preciso perfumar con hojas de vid, ramas de ciprés, mirto, membrillo, mirra, azafrán, corteza de cedro, almendras amargas, áloe, nardo, trébol, pimienta y agua salada, que los navegantes recogen en alta mar y que se deja reposar algún tiempo para que pierda el amargor.

 

A veces se bebe también el “MULLUM”, que no es más que un mosto endulzado con miel.

 

El vino de Minos es un vino sensual, que a menudo se mezcla y recoge el perfume de la mirra, el almizcle animal y los olores del verano.

 

En las bodegas del palacio de Cnosos, un hombre que goza del favor regio vigila durante meses el contenido de las grandes cubas de barro. Cuando cree que el vino ha llegado a su mejor momento, lo va vertiendo en ánforas para su más fácil transporte.

 

Las ánforas se cierran con corchos embadurnados de pez, arcilla o yeso, en los que aparece estampado el sello del bodeguero mayor del reino. Así se conserva durante diez años.

 

Como todas las civilizaciones que en el mundo han sido, un día acabó la cretense, que había sido faro de civilización y cultura para el mundo antiguo. Más tarde, Creta pasó a ser una colonia griega, y posteriormente formó parte del Imperio Romano.

 

Pese a todas las vicisitudes históricas, e incluso después de que Roma cayera ante el embate de los bárbaros, los vinos de Creta conservaron su excelencia y su prestigio.

 

DE AQUEL “PRIMER VINO” AL NACIMIENTO DEL CHAMPAGNE

 

He oído decir que... “hay tantos vinos como parcelas de tierra en que se cultive la vid”: o sea que el vino es y sabe diferente aún cuando la tierra sea lindera con otra y las vides de igual tipo o clase; lo que quiere decir que el vino tiene tal personalidad que siempre será diferente y ello por múltiples motivos, lo que por otra parte quiere significar la gran sensibilidad del vino hasta llegar a serlo de cierta calidad o atractivo para el bebedor o degustador de “ese misterioso caldo que legaran los dioses a los hombres y vete tu a saber cómo y cuando”; puesto que si como sabemos, los griegos tenían hasta su propio dios del vino (Dionisio, si bien era antes que del vino... “dios de la naturaleza, la vegetación, etc.); e igualmente los romanos tenía a Baco como dios del vino, pero la leyenda más antigua (al menos la que yo conozco) procede de India, puesto que es de Oriente de donde parten “todas las sabidurías humanas” al parecer y es en esa hoy inmensa India, donde se sitúa el relato primero que se conoce sobre el vino.

 

Como hemos podido ver por la nota aclaratoria; fue una mujer quien encontró por primera vez el vino; y ello por pura casualidad y producido todo ello por el dolor al sentirse abandonada por el hombre que amaba y con el que había convivido como plena mujer de éste. O sea que buscando el suicidio, se encontró con aquel extraño brebaje que en vez de proporcionarle la muerte… le restituyó el cariño de su amado.

 

El relato nos cuenta como una esposa ó amante favorita (“entonces como algunos ahora... los reyes tenía harén”) fue relajada al olvido por un determinado rey o príncipe, el que posiblemente por aquello de que “en el cambio está el gusto”, cambió de mujer y sus favores principales pasaron a otra concubina del harén.

 

Aquella mujer sintió tal dolor y amargura que vagó tiempo  buscando el cómo volver a conseguir “los favores” del amado ó cómo poder olvidarlo y en su vagar por el palacio llegó a unos sótanos o bodega (tal y como se relata en la nota). Bebió de “aquel líquido” quizá pensando en suicidarse, pero por el contrario al poco tiempo su cuerpo cambió de estado y cierta euforia “y ganas de vivir” le estimularon a pensar de nuevo en la situación por la que pasaba y por ello, estuvo realizando intentos hasta que su amante la quiso recibir de nuevo y entonces le llevó como presente un recipiente con “aquel líquido maravilloso”, descubierto por ella y del que logró que bebiese aquel hombre, el que tras ello, se encontró tan cambiado o diferente, que de nuevo encontró en aquella mujer los placeres máximos que hombre pudiera encontrar en mujer alguna; y fue así como aquellos amores acabados, fueron recuperados, según el relato tal y como nos ha llegado a nosotros y que tiene “alguna lógica fantástica”.

 

Pero... ¡ojo!... y aviso a “navegantes” (o quien pudiera leer este boceto del relato) que el vino embriaga y si se abusa del mismo, se puede terminar como alcohólico; y entonces lo que en principio pudiera ser bueno, se convierte en una calamidad y en un drama terrible (el alcohólico lo es de por vida) e incluso lo que en el relato se indica como “un estimulante amoroso”, si el bebedor “se pasa de rosca”, lo que le viene es una impotencia que le anula totalmente “para estimular y atender a una mujer como ésta debe y quiere ser atendida”; por ello cuidado, mucho cuidado con el alcohol y cualquier bebida que lo contenga… “así como en general con cualquier tipo de estimulantes o drogas que se anuncian como maravillosas”.

 

Pero pasemos ya del que se cree fue “el invento, ó descubrimiento del primer vino” y continuemos con el relato, que como indica el título del mismo “promete hablar sólo de dos vinos”.

 

El cultivo de la vid fue extendiéndose por todo el Sur de Europa, e incluso fue avanzando hasta el centro del continente, de ahí el que existan vinos en Alemania, Austria, Chequia, Eslovaquia, Hungría, etc., pero donde “más culto se ha dedicado al vino” (a mi parecer) ha sido en Francia, donde incluso se han establecido estudios superiores sobre “la enología” y se han logrado desde hace ya largo tiempo los primeros y mejores “enólogos”; de ahí el que “los vinos franceses” hayan sido los más valorados en los mercados internacionales, puesto que los franceses, son hábiles comerciantes y cuidadores de todo lo suyo... “sea lo que sea” y han sabido vender su vino, a los más altos precios mundiales.

 

Pues bien el “champagne” (champán para nosotros los españoles) fue durante mucho tiempo un vino genuino francés y que luego copiaron otros muchos países, entre los que se encuentra España, pero cuya denominación difiere puesto que el español se denomina “cava” (vino de cueva) y fueron los catalanes los primeros imitadores (de ahí “lo de cava”) y los que igualmente magníficos comerciantes han logrado introducir “su cava” en los mercados internacionales y se asegura que hoy... se vende mucho más cava español que champagne francés: bien es verdad que los precios españoles son bastante más económicos que los franceses, puesto que para que comprendamos ello, una sola botella de “Cuvée Dom Pérignon 1990”; se prevé que en 1.999 (o sea dentro de unos meses -escribo en agosto de 1.998-) llegará a cotizarse en alrededor de unos 400 dólares, equivalentes a 60.800 pesetas, lo que demuestran que muchas cosas que “tocan” los franceses, saben convertirlas prácticamente “en lingotes de oro puro”... cosa

muy a tener en cuenta y que podríamos aprovechar nosotros...“con nuestro aceite de aceituna y sus múltiples derivados”, ya que aún somos los mayores productores de todo el mundo y debido a nuestra gran variedad de tierras y climas, los aceites de España siempre destacarán entre los de todo el mundo; si es que sabemos hacer valer todo ello como hacen los franceses con cualquiera de sus productos elaborados de forma natural o genuina.

 

NOTA: Posterior a estas fechas y ya entrados en 2013 se han ido produciendo múltiples elaboraciones de “vino de cueva” y hoy los hay tan buenos como los catalanes, en muchas otras regiones españolas; los que también se van vendiendo muy bien y no sólo en el mercado nacional, sino lo que es mucho más interesante, en el internacional donde están siendo bien acogidos.

 

Pero el “champagne” (como tantos otros manjares “y exquisiteces”) se lo debemos a “La Santa Madre Iglesia, Católica, Apostólica y Romana”... pues “la gran obra” se debe a un modesto y humilde miembro de ella, fraile en una abadía (la de Hautvillers) y cuyo nombre fue el de “Dom Pérignon” (nombre y marca de champán francés que trata de perpetuar a tan observador fraile benedictino.

 

Pues bien, la Abadía de Hautvillers, un lugar cargado de historia (según los franceses) representa hoy el eslabón insustituible que une el presente con el pasado, puesto que como se ha dicho, en ella “aparece la figura de un monje” de la orden benedictina, el que casi por casualidad descubrió cómo potenciar un atisbo de burbujas mal entendidas que hacía que “los borgoñas”, superaran en fama a los vinos de Champagne en la corte parisina de Luis XIV.

 

Curiosamente, la vida del monarca y del artífice de los espumosos discurrieron de forma paralela. Fueron personajes longevos para su tiempo, murieron ambos en 1.715 y nacieron con sólo un año de diferencia, Dom Pérignon en 1.639, y el Rey Sol en 1.638.

 

Para el citado monje hacer vino era su trabajo, se dedicaba a ello plenamente y dentro de la citada abadía, si bien es conocido por el famoso champagne.

Su descubrimiento más importante fue el denominado “assemblage”; o sea, la mezcla, no de distintos vinos como era costumbre hacer entonces, sino de diferentes uvas.

 

En algún momento de su larga vida se percató también de que en algunos de los vinos que guardaba, se producía una segunda fermentación que les hacía cambiar radicalmente; era el fenómeno inusual en otros vinos, se trataba de “las burbujas”.

 

Y a partir de aquel momento encaminó toda su inteligencia a tratar de “controlar” ese algo, que a aquellos vinos burbujeantes los hacía buenos y diferentes.

 

Gracias a la privilegiada ubicación de la abadía, situada ésta en una importante ruta de peregrinación, pudo conocer a monjes de otros países y que llevaban consigo objetos que le ayudarían en su trabajo de investigación.

 

Un fraile llegó de Inglaterra portando una botella que se adaptaría a sus propósitos mejor que los toneles de roble que eran empleados en la época.

 

 

Un segundo clérigo procedente de España le descubrió el corcho, con el que sustituyó al tapón de madera usado habitualmente y que no resultaba eficaz, en el cierre más perfecto que si que se lograba con el tapón de corcho en las botellas.

 

Dom Pérignon inventó también la copa “de flauta”, alta para que en ella pudieran apreciarse y admirarse “el nacimiento y elevación de aquella enorme cantidad de pequeñas burbujas”; esta primera copa estaba tallada en su base, para con ello encubrir los sedimentos, puesto que en aquellas fechas aún no se había inventado los sistemas para separar las levaduras que acompañaban al vino en la copa y ello quitaba belleza a la presentación de tan original vino.

 

Como tantas otras cosas que inventó el ingenio y paciencia del hombre, no se conocen las fechas exactas “del nacimiento del champagne”, pero por cuanto se ha relatado se deduce que, todo debió tener un proceso lento y bastante laborioso.

 

En una carta escrita por el propio monje en 1.694 puede leerse lo siguiente: “Señor, le hago llegar seis botellas del mejor vino del mundo”.

 

Lo que hace suponer que ya en esa fecha existía como tal tan famoso y delicado vino, sólo apto durante muchos años... “para paladares exquisitos y de poder adquisitivo considerable, pues hasta muy recientemente ese tipo de vinos estaba reservado por su precio, a minorías que podían costearlo”.

 

La carta arriba citada puede verse en el museo de la abadía y junto al libro “Traité de la Culture de Vignes de Champagne”; y que relata las prácticas vinícolas y enológicas empleadas por tan famoso monje benedictino (Dom Pérignon).

 

El museo contiene otros muchos objetos, libros, e incluso “reliquias”, cuya descripción no viene al caso, pues aquí relatamos sólo lo concerniente a “los dos vinos ya citados”, el uno anónimo por demás, el otro... “el más famoso y caro de todos ellos”: el primero de ellos descubierto en base a la amargura y la desesperación de una hembra celosa y deseosa o de recuperar a su “macho” o de morir cuanto antes mejor; y el segundo... descubierto en base a la observación paciente de un clérigo y que pese “a que le explotaran las primeras botellas”, no dejó de seguir ensayando e investigando hasta conseguir lo que indudablemente puede considerarse como... “la joya de los vinos del mundo”, pues es curioso, puesto que el champagne (o cava) son vinos de no más de 11º y por tanto su graduación permite degustarlos con cierta profusión sin llegar a la borrachera; y tienen “algo especial” y que son “esas burbujas” que igualmente penetran en el organismo humano junto al vino, lo que produce “cierta especial euforia”.

 

CURIOSIDAD SOBRE UN VINO ANDALUZ

 

Se refiere la misma, nada menos que a “Catalina la Grande” (Catalina II de Rusia - 1729-1796); valiente (“y caliente”) zarina viuda, la que no obstante supo imponerse en su vastísimo Imperio al que aportó “algo de La Ilustración” (mantuvo durante muchos años correspondencia con Voltaire e incluso escribió obras literarias) y de ahí “lo de Grande”, o también por su valentía guerrera y cuantos aportes enriquecedores hizo en su reinado. De cualquier forma es uno de los grandes personajes de la Historia Mundial.- Fue denominada como “la Semíramis del Norte”.

 

Pues bien, a ésta gran mujer le agradaba el vino de Málaga y por ello éste vino “entró en Rusia por la puerta grande”, pues sabido es lo que representaba entonces el que “una testa coronada”, se dignase alabar un determinado producto, artículo o moda... “tras de ella iba toda la corte y el ejército de aduladores que pululaban en las grandes cortes de la época”. Y tras ellos todo aquel que podía costear el producto que fuere.

 

El relato extractado dice así:

 

“La zarina y emperatriz de Rusia, Catalina II, eximió de pagar impuestos arancelarios, en 1.792, a todos los vinos de Málaga que llegaran a su Imperio, controlados por la Hermandad de Viñeros de esta ciudad, al considerar “exquisito” el sabor de estos caldos españoles y andaluces.

 

Según los documentos históricos del Consejo Regulador de la Denominación de Origen de Málaga, en esa época llegaron vinos a Rusia que pretendían imitar a los de la ciudad malagueña, con el “peligro de confundir, con su sabor deteriorado, al paladar de la emperatriz”.

 

La Hermandad de Viñeros decidió entonces enviarle, a través del embajador de España en Moscú, “porciones de los mejores cultivos”, de la tierra, para que pudiera comprobar la “exquisitez de los auténticos vinos de Málaga, y fue tal el placer que le causaron”, que ordenó librar de impuestos su entrada en Rusia”.

 

Tenía entonces la zarina, sesenta y tres años y es de suponer que “sus ardores” ya estarían algo mitigados, por lo que en aquel vino (supongo) “encontraría nuevos placeres”... puesto que es verdad, aquello del placer de comer y beber, por que el mismo se puede repetir “muchas veces”... “el sexual y como ya apunté en éste relato... está limitado, bastante ó muy limitado y ello de tan verdad como es, supongo que no admite réplica...?”… “Claro que el sexo fuerte no es el hombre… es la mujer”.

 

EPÍLOGO

 

Hemos podido apreciar en esta exposición, unos resúmenes de la gastronomía y su historia recogida por el hombre. Apuntemos ahora algo sobre la forma en que se come o se debe comer; el reposo de la comida y la sobremesa.

 

Sabemos de la degeneración de algunos ciudadanos del Imperio Romano, al hacerse producir vómitos para luego continuar degustando manjares; esto es aberrante y degenerativo y es la decadencia ya, de lo que bien entendido, es o debiera ser el arte del saber comer y beber.

 

De ahí el que sea bueno y de sabios, ser cautos y austeros al día siguiente de una buena comida o cena; por tanto es recomendable ese día posterior, mantener una semi-dieta en base a alimentos ligeros, frutas naturales (no azucaradas en exceso), leche sin azúcar y verduras hervidas, puesto que todo ello realiza una necesaria limpieza del organismo, y éste se recupera del posible exceso a que ha sido sometido.

 

Algunos médicos aconsejan el que diariamente y nada más levantarse de la cama, se tome un gran vaso (o dos) de agua natural y fresca, la que actúa como una medicina natural e importante para (igualmente) hacer una limpieza de todo el organismo, puesto que al entrar en tromba éste agua, es como una benéfica “riada” que arrastra consigo muchas de las toxinas que se acumulan en el cuerpo, y que se posan o adhieren y fijan en determinados lugares, donde permanecen, siendo muy bueno el que se eliminen lo antes posible del organismo... el que a través de ese agua natural (que podemos mejorar añadiéndole el zumo de un limón) suele eliminarlas en gran cantidad y a través de los conductos urinarios. No es necesario emplear agua mineral.

 

Por otra parte y después de una buena comida o cena, lo ideal es la buena charla o conversación distendida, sobre todo lo que ocupa y preocupa al hombre; es éste un componente magnífico para unas buenas digestiones no dañinas. Y si apetece, tampoco es “malo” fumarse un buen cigarro puro… puesto que el fumador de puros no traga el humo que es el veneno que recibe el organismo.

 

Ni que decir tiene que esas charlas, deben efectuarse en cómodos asientos y donde el cuerpo no se encuentre oprimido o a disgusto, ya que de otra forma, el aparato digestivo “suele quejarse” y luego produce los consiguientes sinsabores.

 

Recordemos como ejemplo del buen saber, el de los griegos y romanos, los que solían comer recostados y además usaban ropas ligeras y holgadas de forma que el organismo estuviera totalmente suelto, también los hindúes y otros pueblos lo hacen… para así poder realizar mejor su labor de cocción y destrucción de los alimentos ingeridos.

 

“Es claro que me refiero a los que comían normalmente, puesto que todos y todo, no eran banquetes pantagruélicos y con excesos de todo tipo” (recordemos que aún estamos sustentados en la civilización “greco-romana”) y la que como máxima (griega) de amplísima aplicación es la siguiente... “NADA EN EXCESO”. Frase ésta que aquellos sabios hacían grabar en sus templos, junto a la otra mucho más profunda y que recomendaba el conocerse así mismo. “CONÓCETE A TIMISMO”.

 

También es bueno saber, que no es pernicioso el dormir después de haber comido o cenado, ni hacerlo de inmediato; ya que si el cuerpo está sano, ello es lo normal, y es el mismo cuerpo quien pide reposo y nos induce al sueño, al igual que lo realizan casi todos los animales (sobre todo, los de sangre caliente) puesto que observemos, que cualquier animal después de una comida abundante y que lo ha dejado satisfecho... siempre buscará el reposo sosegado y plácido, en el que permanecerá hasta que bien realizada la digestión, suele levantarse con sed y beber agua para acto seguido volver al reposo que le dicta su propio instinto, el que obra como una ley natural que dimana de la propia Madre Naturaleza... “es por lo que el hombre, como animal de sangre caliente que es, siente iguales tendencias que los otros inferiores o irracionales”.

 

Resumiendo... “Que es el propio hombre su mejor cuidador y médico, puesto que si se observa a si mismo y lógicamente atiende las propias llamadas que le hará su propio organismo, cuando éste se queje por falta o por sobra”... seguro que vivirá largos años disfrutando, como un verdadero maestro de la gastronomía humana y el que como tal... “sabrá hacer un buen uso de ella... sin abusar nunca”.

 

Así, y por deducciones lógicas, hay que huir “como de la peste”, de toda esa alimentación que genéricamente se denomina “comida-basura”, y que suelen ser las salchichas, las hamburguesas, precocinados y en general, una mayoría de productos cuyo contenido... “no sabe dios de qué está compuesto” y aunque lo digan las etiquetas.

 

Por tanto hay que volver a la comida natural, si por natural entendemos todos los guisos y cocidos que se solían preparar en el hogar de nuestros mayores, con alimentos frescos, verduras, pescados, legumbres, etc. y que conforman la denominada “cocina mediterránea”… cuyo “padre” es el “aceite de aceituna”... “mal llamado de oliva”.

 

Igualmente hay que huir  de “ciertas bebidas sintéticas” y consumir de nuevo y con moderación, el buen vino y la buena cerveza y otras bebidas de reconocida bondad como por ejemplo los zumos naturales de frutas y de los que en nuestra España abundan tanto.

 

Hay que procurar que en ninguna mesa falte la verdura fresca, para comer cruda o hervida acompañando los diferentes platos que admiten esta “guarnición”; tampoco debe faltar en la mesa la fruta fresca o del tiempo, para servir o completar unos postres, puesto que no olvidemos que la fruta fresca es algo así como... “energía solar envasada en cápsulas naturales”.

 

Las frutas y verduras son como medicinas naturales, las que aparte de ser gratas al paladar cuando uno se acostumbra a ellas, ayudarán siempre al organismo para que éste cumpla mejor con su cometido y se conserve por el tiempo ya descrito, o sea... “a todo lo largo de una vida por dilatada que ésta sea”.

 

Y como final y “postre” de este relato, sepamos lo que “dice” Erasmo de Rotterdan... aquel humanista holandés que pretendió -nada menos que- reformar pacíficamente la sociedad de su tiempo (siglos XV y XVI) y que “el Cristianismo” volviese a sus orígenes y suprimiese mucho de “su ritualismo”.

 

“Si entre los convidados a un festín no se encuentra cuando menos uno capaz de alegrarlos con la locura propia o artificial, se pagará a algún bufón o se invitará a algún ridículo parásito que sepa ahuyentar él y la tristeza lejos de los bebedores a fuerza de tonterías absurdas, es decir, locas. ¿O es que siempre se va a llenar la panza de exquisitos platos y de golosinas de toda clase, y los ojos y los oídos no tomarán parte en la fiesta?... ¿Y las risas, los juegos y las bromas no estarán en el festín? Yo no quiero tolerar semejante laguna.”

 

Como antes he dicho, es un párrafo escrito por Erasmo de Rotterdan en su libro, “Elogio de la Locura”, cuya lectura me permito recomendar.

 

F I N

 

ARTÍCULOS SOBRE GASTRONOMÍA

 

(Algunos de los escritos y publicados por el autor)

 

NUESTRA COCINA Y ‘LA INTERNACIONAL’

 

Considero haber viajado lo suficiente, tanto dentro como fuera de España, para tener la plena certeza de que nuestra cocina, es la más importante y variada de todo Occidente. Por tanto de las primeras de todo el mundo.

 

De las que he conocido en Europa y salvo la portuguesa e italiana, y por éste orden, el resto no nos llegan ni en aproximación siquiera y; por muchas ‘exquisiteces’ (francesas o no) que nos quieran colocar, en base a propagandas, más para crear ‘marca’ y cobrarlas a su peso en oro... que para otra cosa.

 

La cocina, como todo el saber humano, es la experiencia de todo tipo que ha padecido o disfrutado una cultura y los medios de que ha dispuesto, para lograr los saberes acumulados a lo largo de no se sabe cuantos milenios.

 

En ello, España (en menor escala Portugal) es la primera potencia en cocina y precisamente por su larga Historia, su privilegiada situación para el paso de invasiones y culturas; sus climas tan variados y diferentes y por si fuera poco... los siglos de su Imperio y lo que éste aporta de nuevos productos y “aliños” a la ya entonces, muy vieja cocina española; antes incluso... ‘ibera’... o Tartésica’.

 

Digamos, de paso, que todos los países de habla hispana, recibieron y a su vez enriquecieron nuestra cocina, quedando ellos con sus platos ancestrales o “mezclados” con los nuestros en ese otro, intercambio cultural que nos vino desde... “medio mundo” y que enriqueció a toda Europa.

 

Todo ello nos debe llenar de satisfacción como españoles, que ante todo, debemos sentirnos (sin renunciar en modo alguno a lo más cercano de región, comarca o incluso pueblo y por causa obvias)... y no dejarnos deslumbrar, por cuatro tonterías que se nos presenten, como ‘el no va más’; muchas de ellas, fruto de gente que se aburre e inventa, ‘cosas’, para entretenerse y distraer de paso al personal.

 

No, la cocina como tal es un laboratorio muy lento y que se va conformando a lo largo de mucho tiempo. De ahí que los platos mejor logrados, nunca pasan ni pasarán de moda, por cuanto fueron tan bien conseguidos, que hasta los especialistas modernos en lo que hoy se denomina como ‘nutrición’, se asombran  al investigar científicamente el contenido de los mismos, y los recomiendan, como algo inmejorable.

 

Por todo ello, ‘huyamos siempre que podamos’, de lo que se denomina ‘comida basura ó comidas rápidas’ y que son perjudiciales; si hay que improvisar algo: una buena ensalada natural, abundante en aceite de aceituna (se puede hacer de cien formas diferentes y todas agradables, pues entra desde la conserva de pescado, pastas, quesos, aceitunas y hasta la fruta y encurtidos) o un buen bocadillo español; de queso, jamón o sano embutido, ó incluso... ‘un pan y aceite con bacalao’, te dejará satisfecho y bien alimentado, hasta la próxima ‘comidaLOS caliente’, que hay que prodigar todo cuanto se pueda.

 

Recordemos, al profesor (ya fallecido) Francisco Grande Covián y sus investigaciones y libros, como gran legado, sobre esa cocina Mediterránea; a la que hay que aumentar lo que yo digo o sintetizo, del resto de la cocina española, pues la verdad es, que en cualquier lugar de España y por pequeño que sea, si comes ‘su cocina’, comes bien... no hablemos de los vinos, puesto que somos el país con mayor variedad de ‘caldos’ y producción global, de todo el mundo; lo que es igualmente debido a la diversidad de climas ibéricos, que en realidad... ‘son la madre del cordero’, puesto que incluso sus acentuadas inclemencias, o incluso, penurias padecidas por sus poblaciones, han sido los condicionantes para tanta riqueza culinaria, puesto que hasta el ‘humilde gazpacho andaluz’, maravilla a los investigadores por cuanto de contenido vital, para el organismo humano, contiene ese plato de ‘sopa fría’ cuyo coste es ínfimo, en relación a su

valor como nutriente de muy variado contenido.

 

Sepamos (el que no lo sepa) que desde hace varios milenios, somos los mayores productores de aceite de aceituna (mal denominado de oliva) y que... el aceite de aceituna está considerado como el padre de toda la cocina mediterránea.

 

Como reconocimiento final, sea un francés de prestigio internacional y que tiene su lugar destacado en la Historia, el que confirme cuanto digo: “Yo pensaba que los españoles se alimentaban exclusivamente a base de pan con aceite... ¡Quién me habría dicho algo semejante; si tienen una cocina

exquisita!”.

 

Lo dijo el General De Gaulle, al cruzar los Pirineos de regreso de España, donde pasó larga temporada revisando y escribiendo sus memorias... En ella, estuvo (entre otros) en el Parador de Turismo en Jaén, varios días, puesto que el Castillo de Santa Catalina, sirvió como cuartel general de las tropas francesas, derrotadas en la famosa “Batalla de Bailén”. Allí permaneció, el General De Gaulle, varios días, puesto que, le encantó el lugar. Corría el año 1970 y unos meses después del citado viaje, moría éste famoso gobernante francés.

 

Curiosamente uno de los motivos, de aquel viaje... también fue conocer y hablar con otro general famoso... Francisco Franco... ¿Qué hablarían?... nunca se publicó y quede claro, que hubo de intervenir un traductor, pues ni Franco sabía francés, ni por lo visto, De Gaulle, español. Pero el francés tenía sumo interés en conocer al español y sobre todo... ‘saber por su boca lo que ocurriera entre Franco e Hitler, en la famosa entrevista de Hendaya, así como la no entrada de las tropas de Franco (como caudillo y ‘generalísimo’, se pueden considerar tropas ‘suyas y a su libre disposición’) en la II Guerra  Mundial’’... Son cosas que quedan pendientes y en las que tendrán que “descalabacinarse” los eruditos, investigadores e historiadores’. Luego, cada cual contará ‘su historia’.

 

Anécdota interesante, es que. Franco (‘ya experto en turismo’) ofreció al General Francés, todos los Paradores Nacionales de España y puso a su servicio un afamado cocinero español (Luis Benavides: aún vivo y el que podría contar ‘muchas cosas’).

 

Jaén: 17 Enero 2001

 

 

A TODOS AQUELLOS MODESTOS QUE DAN DE COMER

(Recordando a “Brígido”)

 

Como quiera que estamos inmersos en una sociedad opulenta, hastiada de todo y por tanto ansiosa de novedades y nuevos placeres; donde destacan los culinarios; he querido en estas navidades (que es cuando esto escribo) dedicar este artículo, a los modestos; a los enormemente valiosos y necesarios establecimientos de comidas, que manteniendo esa ancestral sabiduría hispana, mantienen “sus casas de comidas”, sus pequeños o no tan pequeños, modestos o no tan modestos restaurantes, en los que sirven cada día… “en larga tradición que se pierde en la noche de los tiempos”… millones y millones de comidas; sanas y nutritivas comidas, que hoy no se les suele dar gran importancia, pero que son el fruto de vete a saber cuantos siglos de experiencias en las que no faltaron las privaciones y el gran ingenio para comer bien, barato, sano y bueno.

 

Mientras escribo me viene a la mente una figura ya desaparecida de mi ciudad… Brígido, el que solo y con ayuda de su vieja tía y poco más; servía o daba (algunos no podían pagarle y sin embargo les daba de comer) docenas o cientos de comidas diarias; a precios tan asequibles, que todo el mundo podía comer y comer bien, en aquella famosa “Casa Brígido”, que a la salida del mercado central de Jaén, fue una institución humana durante muchas décadas… “seguro que hoy el buenísimo de Brígido, es servido en buena mesa por los ángeles del cielo”… de los que nos habla el Cristianismo.

 

No se ha perdido esa tradición en mi Jaén natal… puesto que observador que soy; veo anunciados menús “completos”, en establecimientos “decentemente atendidos” y que van desde los cinco a los diez euros… y algunos, hasta te los llevan a domicilio; puesto que estos “excelentes modestos”… piensan hasta en esos viejos y viejas, ancianos que apenas si salen de casa; en llevarles comida caliente y a un precio que cualquiera puede costearlo; procurando incluso ofrecer una variedad de menús, para complacer dentro de lo que se puede, a esas modestas economías.

 

Por todo ello, he querido dedicar este espacio a esos insustituibles modestos… a esos que con inimaginados esfuerzos e imaginación (hay que conocer la hostelería y el gremio de la restauración, para saber el ímprobo esfuerzo que supone “dar de comer”) saben ocupar un espacio social enormemente necesario e importante; puesto que desaparecida o en franca decadencia la familia y “su calor de hogar”… éstos “modestos” suplen en algo importante, lo que la desarraigada familia (y los egoísmos actuales) no sabe o quiere asumir… esa es la gran importancia de los “modestos” y perdóneseme la reiteración… lean por favor, en vez de “modestos”… grandes servidores de la sociedad.

 

Por el contrario “todas las propagandas”, culinarias; hoy van dedicadas a los grandes, a los sumamente “importantes” (algunos endiosados) innovadores de… “chuminadas”, que  han logrado situar y vender, cuasi como si de gemas extrañas se trataran… esos que dicen dar de comer y que de allí sales cuasi muerto de hambre… esos que inventan presentaciones y  sabores tan exóticos, que no saben a nada… se sitúan tan altos que a mi parecer, ya están en el espacio… sin atmósfera y por tanto sin oxígeno… más claro, están en un irreal mundo del que antes o después caerán.

 

Y caerán (los que no hayan caído ya) en la vieja y siempre nueva cocina ancestral, sabrosa, exquisita y española… llena de sabores y olores de la infinita sabiduría culinaria hispana y de la que sólo se sabe valorar, cuando uno sale al extranjero y empieza a sufrir las comidas de allende los Pirineos… donde vivir y comer se vive y se come… pero como en España… ¡ni hablar!

 

Incluso millones y millones de turistas lo reconocen… que sí que el Sol de España es magnífico… ¡Pero ah la comida y la bebida en España!... y además y como son mucho más prácticos que nosotros… comen y beben bien, costeándolo muchísimo mejor que en sus propios países de origen… ese fue el milagro económico de España, que no fue el de Franco… pero reconociendo que colaboró para ello con una buena administración y control de toda aquella mina de platino, que aún genera los mayores ingresos de dinero internacional que vienen a España. “Al César lo que es del César”.

 

Jaén: 21 de Diciembre del 2006

 

RESTAURANTES CHUMINADA Y ORO EN EL MENÚ

 

La decadencia actual, se demuestra y al igual que en otras épocas; en la novedad de manjares, vestimenta igualmente “al último grito”; seguido de la ostentación por el mero hecho de “ser más por tener más” (un constructor, albañil español, se ha hecho construir un yate mayor que el del rey, a pesar de tener uno o dos más).

 

Igualmente en la mesa y en el banquete, la ostentación y el lujo, son “las joyas” a lucir puesto que los sin personalidad, creen encontrarla en otras bagatelas; así y no hace mucho tiempo, miembros del partido en el gobierno actual; que se dice es “socialista”; en banquetes pagados con dinero público, se ha publicado el que se han pagado botellas de vino, a un importe que muchos trabajadores en España, no cobran equiparando ello al total de su nómina mensual.

 

Todo ello reitero, no es otra cosa que signos evidentes de decadencia, donde lo inmoral ya pasa de largo y se llega a la amoralidad, que se demuestra en múltiples formas.

 

La historia nos da relatos que antes nos sorprendían, ya no. En ellos se afirma que tanto Calígula como Cleopatra… “tomaban como bebida, perlas disueltas en vinagre”.

 

Que personajes muy ricos del Imperio Romano, se arruinaron simplemente dando banquetes ostentosos y compitiendo entre ellos para deslumbrar cada vez más a sus “ilustres invitados”.

 

En estos banquetes se servían tantos “manjares” novedosos, que muchos de ellos quizá nos diera asco el verlos encima de nuestra mesa… “Imaginen un jabalí cocido, relleno de pájaros vivos y que se lo trinchen delante de su servilleta” (que aquellos bestias ni conocían aún: tampoco el tenedor) y lujos tan estrambóticos y caros que mejor, lean la historia puesto que hay para coger una indigestión y sólo con leer el desarrollo; de aquellos denominados banquetes; muchos de los cuales terminaban en el vomitadero, para luego simplemente seguir llenando la panza de nuevo.

 

Ahora y se lleva ya tiempo; los libros de cocina surgen como las setas en el tiempo de ellas; o sea que brotan en racimos y como lo que se trata es de distinguirse, pues los nuevos platos surgen a centenares o miles.

 

Lo mismo han surgido a centenares, los que yo denomino, “restaurantes chuminada”; donde y en lo que se dice “nueva cocina”; te ofrecen platos enormes de grandes por su tamaño, pero con minúsculas porciones de “cosas raras o chuminadas”, que normalmente te dejan insatisfecho y muchas veces con mal gusto de boca; o con un sabor raro que no es agradable; ni mucho menos.

 

Tuve una experiencia y en forma de agasajo de mis propios hijos, a los que les dije… ni una vez más; tenemos en la vieja cocina española, infinidad de sabores y condumios de tan variado tipo, que no merece la pena conocer estos “platos de hambre y de dudosos sabores”; donde son capaces de decirte que contienen… “leche de almeja y finas yerbas del Golfo de Siam” y que además te lo cobran a precio de oro… oro que por otra parte, ya se está empleando en esos antros “del mal comer”, para deslumbrar a esos clientes que arriba se citan y a los que se les cae la baba, si a determinado plato o postre, le echan “un espolvoreo de oro”; el que a lo mejor le dicen que con él, podrá robustecer su ya perdida sexualidad.

 

Y no, no es que se trate de seguir los consejos del sabio Pitágoras (aunque mejor nos iría) el que aparte de aconsejar que no pretendiéramos la riqueza… “No aspiréis jamás a la vanidad de ser ricos; contribuiríais a que hubiese más pobres”. En lo referente a comida aconsejaba la frugalidad y que… “no debe tardar la elaboración de lo que se come, más que el tiempo en ser comido”.

 

He viajado lo suficiente y he comido en tantas mesas, que al final, los guisos de mi abuela y hoy y afortunadamente los de mi esposa… no los ha mejorado nadie.

 

Un simple arroz “a lo que sea” y que ella improvisa con lo que hay en la nevera y despensa en ese momento; unas patatas guisadas, “o fritas a lo pobre y en aceite siempre de aceituna”; unos fideos igualmente guisados, una simple tortilla de patatas y cien cosas más; que dicho sea de paso, son sanísimas para el organismo… valen infinitamente más que todas esas chuminadas.

 

Afortunadamente nuestras dos hijas han aprendido bastante (no tanto como lo que sabe la madre) pero aún así, “le dan sopas con honda a toda esa gran chuminada de la nueva cocina”; que no ha superado aquellos guisos que sólo mi abuela Rosario, sabía condimentar… sobre todo aquellas exquisitas albóndigas, que nadie supo hacer nunca como ella, o la carne de ave en pepitoria… igualmente muchos otros guisos más; teniendo en cuenta que las limitaciones de aprovisionamiento eran muy limitadas; pero con lo que se disponía en el mercado había más que suficiente.

 

Por todo ello y como decía aquel viejo cura en su arciprestazgo… cuando el coadjutor le decía aquello de que por lo bueno que había sido, iría derechito al cielo… el viejo cura le decía siempre… “sí hijo, lo que tu digas… pero como en la casa de uno”.

 

Y no, no es que me haya borrado de ir a un restaurante; pero cuando voy, voy a lo clásico… si es carne, pescado, sopa, pasta, verduras; postres o entremeses… voy a comer al estilo español y por cuanto España como viejo, viejísimo solar… tiene una cultura culinaria que no la he encontrado ni parecida, en ninguno de los muchos lugares visitados en el extranjero; y de vinos igualmente tenemos de sobras y muy buenos vinos a precios asequibles. Tristemente si sigue el “chuminismo” actual, igual van enterrando uno de los mejores legados de todos nuestros antepasados… yo y afortunadamente, cuando ello pueda llegar… “ya seré solo cenizas; que es lo que queda tras el crematorio”.

Jaén: 26 de Septiembre del 2007

 

 

EL CAMPANAZO DEL RESTAURANTE DE CAMPANILLAS

 

Recientemente salió la que parecía una gran noticia y sobre la suma importancia de cierta gastronomía “sideral”, o de la modernísima cocina española; y cuyo máximo exponente se dice es Ferrán Adriá con su restaurante “El Bullí”.

 

Sorprendió a muchos (al menos a mi) el que gratuitamente se le de tanta rimbombancia al cierre por dos años (se dice) de tan famoso restaurante (“el más famoso del mundo”) y al que los comensales vienen de esa parte del mundo rico, que puede costear el sentarse en tan sumo templo del moderno comer, que para mi (esas comidas) distan mucho del buen comer, por lo que luego explicaré.

 

Los noticieros (hasta las televisiones le han dado sus mejores espacios en entrevistas) han cuasi plañido, lamentando este hecho que nadie se explica y que el interesado, más o menos justifica, por cuanto hay que seguir “investigando” y que por tanto es un cierre “sabático”; cosa que se la puede creer cualquiera, yo no en absoluto.

 

Primero por cuanto el dueño del negocio es catalán y el catalán mucho más que otros, “siempre busca la pela puesto que el dinero es santo y seña para la mayoría de catalanes” (no discuto que para otros también... pero menos). Y un negocio del que se dice que el comensal que allí entra, se deja como mínimo doscientos euros... “eso es mucha pela para que un catalán decida cerrar el negocio por dos años”.

 

Los que hemos vivido siempre en el comercio y la industria, sabemos lo que cuesta crear una marca o prestigiar un negocio comercial; lo fácil que es perder la fama y por tanto la clientela... y cerrar un negocio que parece próspero, para reiniciarlo dos años después (si es que se reinicia) eso no entra en ninguna

mente comercial, sea catalana, sueca o chilena (por ejemplo) eso es sencillamente increíble.

 

La realidad de lo que ocurra en los entresijos de ese aparentemente buen negocio, deben ser otros y un periódico en España los ha publicado diciendo lo que sigue:

 

Días atrás se anunció el cierre de El Bulli, el gran restaurante de Ferrán Adriá. El gran cocinero catalán ha fallado en la gestión. A pesar de que cada comensal se dejaba una media de 200 euros, no cubre gastos. Eso sí: los programas de televisión, la publicidad, cursos, presentaciones, vajillas Adriá, etc., representan muchos más ingresos y rentabilidad para el cocinero pero todo gira alrededor de El Bulli. Y El Bulli perdió 300.000 euros en 2009”. (Diario Hispanidad.com del 29-01-2010)

 

O sea y más claro, que traducido a pesetas y si la noticia es cierta como se supone, ya que publicar ciertas cosas “sería peligroso y motivo de pleitos”; ese negocio ha perdido el equivalente a cincuenta millones de pesetas y en un solo año... y hay que cerrarlo por cuanto el negocio no está en servir comidas sino en la fama y los apéndices que el citado diario cita. El restaurante como tal es un fracaso, puesto que sencillamente no es rentable.

 

Por mi parte sólo he ido una vez y en mi ciudad a uno de esos “modernísimos e innovadores” restaurantes y la verdad, sufrí tanta hambre y quedé tan defraudado, que me prometí no ir a ninguno más; prefiero mil veces la amplísima y tradicional comida española (igual me ha ocurrido con los restaurantes chinos)  que “tanta chuminada que al final lo que contiene es, ni chicha ni limoná” y te la hacen pagar a precio de oro; cuando en cualquier punto de España se come excelentemente simplemente pidiendo la comida tradicional de cada uno de esos  lugares... Cataluña incluida.

 

Y sobre los chinos digo igual, en España hay surtidos y precios para todos los gustos y todos los bolsillos.

 

Aquí se está llegando a algo similar a lo que ocurriera en el tan nombrado Imperio Romano y donde se hacían platos... hasta de “lenguas de ruiseñores”; lo que ya demuestra no el sibaritismo, sino por el contrario, la degeneración y hastiado de todo lo bueno que da la vida; y sin llegar al consejo de Pitágoras (que lo que comas no dure más su condimentación que el tiempo de comerlo) por demasiado austero, hay en España guisos y preparados culinarios como para satisfacer al más exigente, salvo a esos insatisfechos... “que hartos de todo ya no saben lo que desear y a los que suelen seguir los que sin criterio, siempre se dejan cegar por lo que solo son luces de bengala”.

 

Jaén: 29 de Enero del 2010

 

PERO... ¿CÓMO SE VA A PERDER? (Arte Culinario)

 

Me lo vengo preguntando ya hace bastantes años; lo he pensado y “repensado” miles de veces y llego a una triste conclusión, pese a que aún tengo esperanza y considero que la idiotez humana, no avance hasta el grado en que ya el retorno sea tan difícil, que quizá sea un volver a empezar y en este caso, sería de nuevo desde que el ser humano de la prehistoria, dicen que utilizó el fuego para algo más que para calentarse y protegerse de las fieras, puesto que la imaginación “me dice”, que por azar, accidente o vete tu a saber... “el hombre empezó a cocinar, simplemente asando o calentando en el fuego, algún pedazo de carne cruda, la que quizá por su dureza, no pudo partir con sus propia dentadura”.

 

Aunque ese pequeño o gran misterio (según se analice y habría tema para muchos libros) no nos va a ser desvelado, pero en ese momento “nacía” la cultura culinaria del hombre, la que como sabemos y ya han transcurrido milenios desde su consecución; llega a la sofisticación de las cocinas China y Romana, de las que poseemos gran cantidad de relatos como para asombrarnos de cuanto se hizo para aderezar “todo lo comestible y bebestible”.

 

Bueno pues tras todos esos miles y miles (son incalculables) de años, de fatigas, estudio y perfeccionamiento del gusto del ser humano y aunque en casos extremos, el mismo degenerase; ahora llegamos a la modernidad y a lo que nos quieren imponer como progreso (ni mucho menos lo es todo) y desembocamos en las tristes, insípidas, dañinas por demás; “comidas rápidas o comidas basura”, las que alegremente aceptan las nuevas masas, “de modernos esclavos del trabajo”; los que precisamente por trabajar en exceso o descontroladamente (una gran mayoría; afortunadamente no todos) ni tienen tiempo de disfrutar su propio hogar, su propia familia (que está desapareciendo y ello si que es preocupante en grado sumo) y menos aún, disfrutan de buenas comidas hogareñas y las que pese a la simpleza de muchas de ellas... “se necesita ser idiota en grado sumo”, para no intuir, comprender o imaginar, que esa comida que humea en la mesa y realizada ya por la vieja madre o la anciana abuela... costó miles de años el conseguir la misma, la que y he aquí la maravilla; cada una de ellas tiene el sabor y sello de la cocinera o cocinero que la realizan, puesto que el cocinar es un arte primordial y tan inmenso, como lo es la propia historia del hombre sobre esta tierra. De ahí que un guiso o potaje cualquiera, sepa de diferente forma en cada lugar donde se cocine bien cocinado y además... “la fórmula es irrepetible”… ya que el próximo siempre será de diferente sabor; imperceptible quizá, pero diferente; estemos seguros de ello.

 

Y por favor ni me hablen de… “La que dicen es modernísima cocina”; donde más que comida pareciera que te están “sirviendo diamantes”; puesto que a tal precio te la cobran y al final… “mucho plato, mucho adorno y mucha farfolla al final ná de ná”, si de verdad quieres comer y disfrutar de una buena comida; hay que volver a la ancestral comida de siempre, la que en España, es rica y muy variada, puesto que en cualquier pueblo o aldea te pondrán bien de comer… si comes lo que allí se come.

 

Pues bien, todo cuanto hoy digo (usted que lee y tiene imaginación aumente todo lo que desee puesto que “el campo” es inagotable) parece ser que camina hacia su extinción. Simplemente “la mujer” no quiere saber de guisos y prefiere como mucho “los fritillos” y lo preparado y cuando no, la más usada herramienta culinaria hoy empleada en este mundo “tan desarrollado”, o sea, el teléfono y que venga la pizza o las “alitas” de pollo (siempre se han denominado “alones”) realizadas con vete tu a saber que tipo de componentes, donde la química tiene que entrar de lleno, puesto que es necesaria para la conservación de algunos o muchos de los componentes que luego vamos a ingerir.

 

Es claro y me río mientras lo recuerdo (perdonen mi libertad); cuando me aseguraran en cierto momento y ya hace años, que la enfermedad más extendida hoy en el mundo desarrollado, es “el no poder ciscar” (estreñimiento) y luego hay que usar a diario, otro tipo de “venenos” en forma de fármacos, para precisamente que el intestino funcione de la normal forma en que lo hace, el de cualquier “salvaje”; habitante de las pocas selvas que aún quedan en este “muy desarrollado” planeta.

 

Qué razón tenía Cerbantes (“firmaba con “b”)… con aquello de... “Sancho, la salud del cuerpo se fragua en la oficina del estómago” (más o menos, pues cito de memoria).

 

Y he dicho lo de la mujer, por cuanto (y digan lo que digan y lo hagan de la forma en que quieran) es la que Dios (o La Naturaleza) dotó con todo cuanto es necesario para que la principal célula inventada por el ser humano (LA FAMILIA y lo apostillo adrede y con mayúsculas) subsista y progrese de la mejor forma posible y todo ello lejos de la tiranía o esclavitud  de que se nos habla, pues no todos los hombres somos “bestias en extremo” y si por el contrario, somos mucho más débiles que las mujeres en tantos y tantos aspectos que mejor no nombrar ninguno, salvo el de la longevidad y la muerte, la que favorece mucho más al mal denominado “sexo débil”... y ello “incluido el sexo (por supuesto) pues las fuertes son ellas en tales lides”.

 

La mujer es tan necesaria en la sociedad humana, que sin ella, la sociedad se viene estrepitosamente abajo y el que no lo vea, es que necesita urgentemente un buen “óptico”. La mujer es la piedra angular. Es claro que me refiero a la que yo denomino “mujer-mujer”; todo lo demás son sucedáneos y la que no quiera entrar en ello, pues simplemente... “que viva como las amazonas”; cosa que igualmente debe hacer el hombre que no se sienta capaz de ocupar su lugar en la familia humana y que lo haga como “los tigres” hacen en su estado natural o salvaje... por ejemplo.

 

Sí: y reitero; “el calor de hogar”, se inició en aquellas cuevas de que se nos habla y donde pudo refugiarse el hombre primigenio, el que conseguido el fuego, con él, consiguió “la primera puerta”, para sentirse seguro en aquel boceto de hogar humano. En aquel hogar ya bastante tranquilo para lo que debió ser “el exterior”; fue donde aquel “semi-mono” y con su fuerza y rudeza introduciría a su hembra (“o sus hembras”) e iniciara así, lo que luego se dulcificaría en base al cariño y la ternura que “mujer e hijos”, supieron desarrollar a lo largo de tiempo incalculable, lo que debió ser conseguido al igualmente conseguir “despensa” y que la mujer como “naturalmente” dotada, administrara y cuidara el hogar, mientras el cazador, pastor y luego campesino, salía a la intemperie a buscar el sustento.

 

Bueno; pues toda esta historia que resumo, es la del verdadero progreso del hombre como tal y el que en lo intrínseco, es similar al que gobernaba “Marco Aurelio”.

 

Y ese progreso viene precisamente por haber encontrado el hombre la tranquilidad de hogar, la despensa y la cocina.

 

Por ello vuelvo al titular (¿Pero cómo se va a perder?) de mi comentario y reflexiono; rogando a quien esto lea, que igualmente reflexione y medite y sobre todo a las mujeres... “sin ellas y como tales, estamos perdidos y se acabaría la civilización obtenida en base a penalidades padecidas desde la noche de los tiempos”. Procuremos cuidar, fomentar y transmitir todo ese gran legado en todo cuanto de positivo y de verdadero progreso tiene... ¿Las máquinas y ordenadores?... pues muy bien, pues bueno... “pero miremos al espacio y observemos que Dios no ha puesto ninguna... ni la necesita para mover su gran obra, que curiosamente se mueve, en base a fuerzas y motores de los que ni tenemos la más somera idea”... ¿Por qué será así?.

 

Escrito en Enero del 2001: Publicado de nuevo el 25-11-2012.

 

 

DE HAMBRES Y DE PANZAS VACÍAS O LLENAS

 

Escribo este artículo impulsado por la correspondencia del que titulé: ¿Cómo se va a perder… el arte culinario? Y del que me inspiraron algunas mujeres (que aún quedan) que saben cocinar y cocinan; fueron diálogos muy humanos y no con “las aristas y asperezas, cuando no mala educación que impera en estos mundos cibernéticos de Internet y donde el anonimato, se emplea a fondo”.

 

Veamos o leamos algo de cuanto hoy anuncio.

 

“Mi ruego es que sigan manteniendo el tipo y sobre todo, enseñen lo que sepan de cocina a sus hijas y a quienes cerca de ustedes quieran aprenderlo... yo tengo la suerte de tener una buena esposa y con la que celebraré este año el 50 aniversario de casados... es una magnífica cocinera e improvisa con un acierto notable, lástima que no lo apunta y por ello “no repite”... pero y por ejemplo, cuando hace... “el arroz de lo que hay en la nevera”... siempre resulta un arroz inimaginable de bueno... y no, no es costoso... igual le ocurre con sopas y otros... hoy (es domingo) comeremos arroz con conejo... se lo digo a ella y hace muchos años... “el mejor restaurante para mí eres tú”... aún es capaz de darnos la cena de nochebuena y comemos quince en la mesa... cierto que ese día le ayudan nuestras dos hijas, a las que ha enseñado a guisar (y a coser y “más cosas buenas”) y guisan también de forma muy notable”.

 

“Entiendo a tu señora porque yo también soy de las que cocino según disponga en la nevera y también lo hago a ojo, será debido a que algunas generaciones hemos vivido otro tipo de necesidades en la vida y hemos sabido agudizar el ingenio culinario.

 

Puede que ahora con la crisis que vivimos, las mujeres vuelvan a recuperas esas viejas recetas de la abuela que aparte de ser más sanas son económicas, mucho más que esas comidas precocinadas que acostumbran a comer en muchos hogares”.

 

“Sí... “el hambre es carrera del infierno”, decía mi muy querida y admirada abuela materna... la que sabía de esos guisos de supervivencia, de los que cito varios, riquísimos para mí, aparte del ya mundial GAZPACHO ANDALUZ, que resultó ser la más maravillosa sopa fría que ha inventado el ser humano y por sus componentes vitamínicos, e incluso calóricos, si se le añadía miga de pan... que era una forma de llenar “el buche” y calmar el hambre.

 

1) La “Pipirrana andaluza”... que los campesinos que tenían huerta, la hacían con el tomate ya maduro y a punto de empezar a pudrirse (el que podía lo embotellaba y lo guardaba para el invierno, en aquellas viejas botellas que en tiempos tuvieron vino y que llegaban a formar parte del ajuar casero)... momento en que sabe mejor... se pelaba y cortaba en pequeños trozos, mezclado todo ello con una salsa, de aceite de aceituna (mal llamado de oliva) machacando antes, unos dientes de ajo en el mortero, a los que se les añade sal gorda (o en grano) y si se puede (era un lujo) la yema o yemas de algunos huevos y aceite al gusto, todo ello bien machacado, luego añadido al tomate... completado y removido todo en el recipiente al punto de sal que guste, se le añade un poco más de aceite para que lo cubra una capa; luego se le pica encima la clara cocida de los huevos, para adornarlo y si se puede, también unas aceitunas... y si se puede... migas de atún en aceite de aceituna o en escabeche... y luego, tenedor y mucho pan... y a llenar la barriga con algo sano y calórico suficiente para el tiempo de la pipirrana, que es el verano y el otoño (hoy en todos los tiempos y con el tomate de pera en conserva natural, está estupenda)... amén de si se puede... acompañada de vino peleón blanco o tinto... y luego si se puede... “a la cama y a echar... lo que proceda, siesta con o sin polvotorum”... y a mirar las estrellas cuando salgan.

 

2) El potaje de habas secas y berenjenas (“almoronía o alboronía la denominan en mi tierra)... no sé la forma de hacerlo, ni mi esposa, pero tengo una cuñada que cuando hace, siempre me envía un par de raciones para mí (a mi esposa no le gusta y por ello no aprende) y es un plato calórico, pero riquísimo si está bien hecho. Igual ocurre con el “encebollado de bacalao seco luego echado en agua y desalado”, riquísimo y sano, que también era comida de pobres y con que mi citada cuñada me obsequia cuando ella lo hace. Se come a temperatura ambiente.

 

3) Las migas de harina sólo... y que con hambre... “cucharada y paso atrás”, eran algo hermoso para comer en días de frío y hambre... Las de pan, vinieron después y cuando ya sobró el pan; hoy son un lujo comerlas. También, “he visto echar en agua granos de trigo y luego pelarlos para hacer un arroz de trigo” y... habas fritas con jeruga y cebolletas, para que aumente la cantidad... y... ¡O que tiempos y el hambre lo que enseña!

 

Como estos los hay a docenas o centenas de platos de subsistencia, puesto que sé alguno que me contaron, de hasta... “tortilla de mondas de pepino” (empleadas en sustitución de la rica patata)... es claro que eran tiempos de pocos recursos... y que incluso había que ir al campo a coger verduras silvestres y otras cosas... “de muy niño y de la mano, fui con mi abuela a por ellas más de una vez”.

 

Hoy los desgraciados “barrigas llenas y de esto no me gusta”, no saben de lo que y por ejemplo... “era un pedazo de pan blanco y un cacho de tocino blanco, con la sal gorda aún pegada y comérselo, cortando finas “lonchas” con la navaja y sobre el pan y… con esa alegría que da el hambre que sabe se va a calmar y quedar satisfecha, con una panzá de agua de la fuente (o del botijo) como postre o final de la misma”. Eran tiempos en que el queso era comida de pobres y el jamón era desconocido en la mayoría de hogares… ¿quién nos iba a decir entonces que llegaría un tiempo en que el jamón sería más barato o económico que el queso de mediana calidad?

 

En fin... también me gusta el bogavante... que varias veces al año me como uno “es el marisco más completo en sabores, siempre que sea cocido en el punto preciso”... pues yo como el Tenorio... “a los palacios subí y a las cabañas bajé”, mejor dicho al revés... y no, yo no “malgasto” un bogavante para hacer un arroz como usted dice… más o menos ese sabor, lo dan las cabezas de las gambas, debidamente cocidas y preparadas y bien colado el oloroso y rico caldo que resulta… saludos y gracias.

 

Jaén: 10 de Marzo del 2013

 

OCIO Y DIVINO OCIO

 

“Estoy deseando jubilarme para no hacer nada”… supongo que esta frase la han oído cientos de veces, la oyen en la actualidad y la van a seguir oyendo, en el futuro; menos pero igualmente es abundante en el jugador, la que sigue… “Si me toca la lotería no voy a dar golpe en mi vida”. Yo (raro que soy) no entendí ello desde hace ya bastantes décadas; y tan pronto entré en la madurez… deduje que “sería un suplicio” el no hacer nada; por ello y desde muy joven, mi tiempo libre lo ocupé “en leer y saber” y otros trabajos; y fruto de ello son “estas cosas que  escribo ya hace cuarenta años o más”. Yo y cuando “no tengo nada que hacer” es cuando más cansado me encuentro y por tanto busco de inmediato faena que me sea grata.

 

Por mi ya larga edad; he conocido aquellas masas “pobres y miserablemente formadas”; en la que el trabajo era “una condena” (cuando lo había) y que sus sueños eran buscar el “trabajo fijo” y algunos, soñar con el milagro de “hacerse  ricos para no tener que trabajar”… me estoy refiriendo a los terribles “años del hambre” en España.

 

A raíd de la supresión de las cartillas de racionamiento (1952) “las cosas empezaron a cambiar” y pronto, aquellas necesidades imprescindibles, cuales eran… “llenar la barriga y abrigar el cuerpo”, se fueron cubriendo y diez años después, ya la abundancia era notoria en España. Se lograron (y fue en la dictadura de Franco) muchísimos avances sociales y en lo relativo al trabajo, se pasó… “del sol a sol y al capricho del amo”, a las 48 horas semanales, que luego bajaron a 44 y no sé si a las 42; también a disfrutar 30 días de vacaciones pagadas, 14 días más de otras “fiestas”; dos pagas enteras y extraordinarias (18 de Julio y Navidad) y una “media” de beneficios, que se cobraba en octubre. Se empezó a disponer de mucho más desahogo económico y mucho más tiempo de descanso… ¿cómo lo invirtieron en mayoría aquellas masas?

 

Pues… simplemente… en mejorar en todo lo material y pocos fueron los que dedicaron parte de aquellos inesperados “manás” en formarse intelectualmente y enriquecer su “yo intelectual”. Es más, como abundaba el trabajo y el dinero, empezaron a esclavizarse pero de otra forma; o sea haciendo horas extraordinarias, buscando el segundo empleo, etc. “volvieron pues a la jornada de sol a sol o puede que peor, sino que cuente hoy alguno de los actuales, la hora en que se levanta y la que vuelve a su casa, tan cansado o más que aquellos a los que yo conocí, labriegos o campesinos y que por bemoles tenían que apechugar con lo que había”.

 

Y así llegamos a la situación de millones de “productores” actuales, que incluso con el trabajo mucho más precario que en los tiempos de bonanza que comento… se han ido “cavando su propia sepultura económica”, endeudándose y consumiendo excesivamente de todo lo que han creído podían costear y no pensando en ahorrar ni un céntimo, confiando todo a la “suerte de la abundancia”; algunos hoy están a punto de… ¿qué? Dejo al lector que lo imagine o valore por los casos que pueda conocer.

 

En formación y cultura, o sea intelectualmente; ya hemos visto hace meses, por análisis internacionales; en el estado calamitoso en que se encuentra “todo” en esta “España del progreso”… pero para verlo palpablemente, no hay nada más que ver y analizar lo que atrae a las masas, en esos espectáculos de masas y que como hormigas los reúnen, “los que saben mover a las masas y excitar sus más primarios apetitos”… o como “son idiotizados”, con tantísimo aparatito altamente tecnológico y que ya crea adicción como una droga más.

No  hablemos de las drogas físicas, desde el tabaco a la cocaína y del alcohol al “éxtasis”.

 

Es por lo que a un lector y en debate abierto, le respondí… “El exceso de descanso es malo para el ser embrutecido; de ahí a que a medida que han ido avanzando los descansos, han ido avanzando los vicios, la molicie, las degeneraciones humanas y por cuanto “ese bruto/bruta”, al disponer de más dinero y más tiempo, no han sabido emplearlo en su propio enriquecimiento inmaterial y por ello, han estado cada vez más vacíos y así siguen, puesto que su único deseo es tener más… no ser más… invito a reflexionar sobre estas líneas, que darían para un buen libro, pero es claro que las masas ni lo ojearían siquiera y los que se dicen “maestros” hoy… no han llegado aún a “barrenderos de aula” (metafóricamente hablando). Si se supiera organizar trabajo y ocio (divino ocio le denominaron los sabios) y con todos los avances técnicos de hoy; en no más de veinte años, sería transformado todo el planeta… que imagino sería algo así como… “un jardín habitado por seres inteligentes, cultos y pacíficos”… pero visto lo visto y si ello llega… ¿Cuántos siglos faltan aún?... puesto que estamos en retroceso… “no se olvide ese detalle”.

 

Torre del Mar (Málaga) 20 de Junio del 2008

 

 

ENFERMEDAD Y SUS ENSEÑANZAS: APRENDER A COMER Y CUIDARSE

 

APRENDAMOS DE LA ENFERMEDAD: “Nuestra vanidad nos hace tan ciegos y vulnerables como aquel rey cuyos nuevos ropajes estaban tejidos con sus propias ilusiones. Pero nuestros síntomas son insobornables y nos imponen la sinceridad” (Textos copiados literalmente de la revista “El Espiritismo” nº 54 – año 2004) Por Camino Castañeda:

 

“El ser humano es un enfermo, no se pone enfermo. Esta es la gran diferencia existente entre nuestro concepto de la enfermedad y el que tiene la medicina. La medicina ve en la enfermedad una molesta perturbación del “estado normal de la salud” y, por lo tanto, trata no sólo de subsanarla lo antes posible, sino, ante todo, de impedir la enfermedad y, finalmente, desterrarla.

 

Deseamos indicar que la enfermedad es algo más que un defecto funcional de la naturaleza, es parte de un sistema de regulación muy amplio que está al servicio de la evolución. La enfermedad es señal de que el ser humano tiene culpa o defecto.

 

“El ser humano es un enfermo por que le falta la unidad. Las personas totalmente sanas, sin ningún defecto, sólo están en los libros de anatomía. En la vida normal, semejante ejemplar es desconocido. Puede haber personas que durante décadas

no desarrollen síntomas evidentes o graves: ello no obstante, también están enfermas y morirán. La enfermedad es un estado de imperfección, de achaque, de vulnerabilidad, de mortalidad.

 

Si bien se mira, es asombroso observar la serie de dolencias que tienen “los sanos”.

 

“Deberíamos desterrar la ilusión de que es posible evitar o eliminar del mundo la enfermedad. El ser humano es una criatura conflictiva y, por lo tanto, enferma. La naturaleza cuida de que, en el curso de la vida, el ser humano se adentre más y más en el estado de la enfermedad al que la muerte pone broche final. El objetivo de la parte física es el destino mineral. La naturaleza, de forma soberana, cuida de que, con cada paso que da en su vida, el ser humano se acerque a este objetivo. La enfermedad y la muerte destruyen las múltiples ilusiones de grandeza del ser humano y corrigen cada una de sus aberraciones.

 

“El ser humano vive desde su ego y el ego siempre ansía poder. Cada “yo quiero”, es expresión de este afán de poder. El Yo se hincha más y más y, con disfraces nuevos y cada vez más exquisitos, sabe obligar al ser humano a servirle. El Yo vive la disociación y, por lo tanto, tiene miedo de la entrega, del amor y de la unión. La enfermedad compensa todos estos perjuicios por el procedimiento de empujar al ser humano, en la misma medida en que él se desplaza del centro hacia una lado, hacia el lado contrario, por medio de los síntomas. La enfermedad contrarresta cada paso que el ser humano da desde el ego, con un paso hacia la humillación y la indefensión.

 

“La enfermedad está ligada a la salud como la muerte a la vida. Estas frases son desagradables, pero tienen la virtud de que cualquier observador imparcial puede comprobar por sí mismo su validez. No es nuestro propósito desarrollar nuevas tesis doctrinarias sino ayudar a quienes están dispuestos a agudizar su mirada y completar su horizonte habitual situándose en una perspectiva insólita. La destrucción de ilusiones nunca es fácil ni agradable, pero siempre proporciona nuevos espacios en los que moverse con libertad.

 

“La vida es el camino de los desengaños: al ser humano se le van quitando una a una todas las ilusiones hasta que es capaz de soportar la verdad. Así, el que aprende a ver la enfermedad la decadencia física y la muerte, los inevitables y verdaderos acompañantes de su existencia, descubrirá muy pronto que éste reconocimiento no le conduce a la desesperanza, sino que le proporciona a unos amigos sabios y serviciales que constantemente le ayudarán a encontrar el camino de la verdadera salud. Entre los seres humanos rara vez hallamos amigos tan leales que constantemente descubran los engaños del ego y nos hagan volver la mirada hacia nuestra sombra.

 

La vanidad nos hace tan ciegos y vulnerables como aquel rey cuyos nuevos ropajes estaban tejidos con sus propias ilusiones. Pero nuestros síntomas son insobornables y nos imponen la sinceridad. Con su existencia nos indican qué es lo que todavía nos falta en realidad, qué es lo que no permitimos que se realice, lo que se encuentra en la sombra y está deseando aflorar, y nos hace ver cuándo hemos sido parciales.

 

 

 “LAS FUERZAS INTERIORES”

 

 

Instantánea y radicalmente sanaron quienes fueron capaces de abrir su ser al flujo divino. El grado de intensidad siempre elimina proporcionalmente el factor tiempo. Sin embargo, esta intensidad debe ser plácida, tranquila y expectante, más bien que temerosa, conturbada y desesperanzada.

 

Algunos recibirán gran consuelo y alivio y otros sanarán del todo por virtud de un ejercicio análogo al siguiente:

 

/Con la mente sosegada y el corazón henchido de amor a todo, reconcentraos en vuestro interior y meditad diciendo:

 

“Soy imagen de Dios, vida de mi vida. Y como espíritu, como ser espiritual, puedo excluir el mal de mi propia y verdadera naturaleza. Después de esto, abro mi cuerpo (en el cual se asentó la enfermedad), lo abro completamente al creciente influjo de Dios, que desde entonces fluye y circula por mi cuerpo incoando el proceso de mi curación./

 

Llevad, pues, esto a cabo tan perfectamente, que sintáis como una ardiente y viva lumbre encendida por las fuerzas vitales del cuerpo. Creedlo y manteneos en esta creencia. Muchas gentes desean con ardor una cosa y esperan otra. Tienen más fe en el poder del mal que en el del bien y por esto no sanan.

 

Si uno se entrega oportunamente a esta meditación, tratamiento o como quiera llamársele, y persiste en el mismo estado de mente y ánimo, obrarán sin cesar las fuerzas interiores, quedando sorprendido de cuán rápidamente mudaba el cuerpo sus condiciones de enfermedad y discordancia en las de salud y armonía. Sin embargo no hay razón para tal sorpresa, porque con ello la Omnipotencia divina manifiesta su obra y ejerce en todo caso su definitiva acción.

 

Si hay alguna dolencia localizada y el enfermo desea abrir al divino influjo la porción obstruida, además del organismo entero, puede fijar su pensamiento en ella, a fin de que a ella afluyan estimuladas y acrecentadas las fuerzas vitales.

Del libro “La armonía con el infinito”: de Rodolfo Waldo Trine.  Editorial Amelia Boudet: Barcelona - 1992

 

ENFERMEDAD Y ALIMENTACIÓN ¿SABEMOS COMER?66

 

Cada día miles de restaurantes de “comida rápida” abren sus puertas; a consecuencia del ritmo de vida marcado por el horario y el estrés se va restando importancia a las comidas, ¿prestamos la suficiente atención a nuestra alimentación ¿Somos conscientes de que la salud empieza por los hábitos

alimenticios?

 

“Hemos de cuidar todos los detalles para lograr una buena digestión. Es ésta una de las desventajas de nuestra actual civilización que nos ha hecho perder, poco a poco, el instinto natural hasta ignorar qué es lo que la naturaleza quiere.

 

Por eso recordaremos cuándo, qué, cómo, dónde y cuánto debemos comer.

 

¿Cuándo debemos comer?

 

En realidad, la regla fundamental para comer es hacerlo cuando tenemos hambre y nunca sin él. Un buen apetito es “el mejor prólogo de una buena digestión”. No existiendo hambre sólo podrá comerse crudo. La inapetencia es una defensa del organismo que trata de impedir que ingiramos un alimento que no va a poder digerirse normalmente, debido a la fiebre gastrointestinal. De ahí que todo enfermo agudo comience a sentirse inapetente, siendo la vuelta del hambre el mejor síntoma de restablecimiento de la salud. Deberá pues, toda persona que no tenga deseos de comer, aplicarse de inmediato el tratamiento natural, especialmente la cataplasma de barro al vientre, así verá volver el hambre y comerá con gusto el alimento natural que se le presente.

 

¿Qué debemos comer?: (“El alimento es el dueño de la vida y de la salud” Profesor Katase).

 

La selección adecuada de nuestro alimento es la primera fase de nuestra normalidad digestiva. Por eso, debemos elegir el alimento sano, liviano, de fácil digestión y refrescante, sin atender mayormente a sus propiedades químicas. Estas condiciones óptimas de digestibilidad se encuentran en las frutas, verduras y semillas de árboles que son precisamente lo que debemos comer y conviene a nuestra salud.

 

¿Cómo debemos comer?

 

Debemos comer con hambre, ensalivando, masticando y deglutiendo completamente los alimentos, sin olvidar que el estómago no tiene dientes y que la primera digestión se hace en la boca. De aquí la importancia de poseer una dentadura completa y sana. Mejor sabor se gusta de los alimentos Masticándolos pausadamente y por completo.

 

Debemos comer tranquilos, libres de preocupaciones, sin prisa, disponiendo del tiempo necesario para digerir sin mayor apremio.

 

¿Dónde debemos comer?

 

Lo natural y por tanto lo más conveniente a nuestra salud es hacerlo al aire libre, rodeado de las comodidades necesarias, en la buena compañía de nuestros seres queridos y en medio del ambiente de belleza que nos brinda la naturaleza por doquier.

 

En la ciudad habrá que buscar el ambiente que más se parezca al natural, huyendo de cocinas mal olientes, de lugares húmedos, sin sol y mal aireados. El ideal es un comedor alegre en que se conjuguen los importantísimos factores que Pauloff estableció como fundamentales en el arte de comer: la buena compañía, la preparación de la mesa, la tonalidad de la luz, la presentación misma de los alimentos y, si es posible, el acompañamiento musical.

 

¿Cuánto debemos comer?

 

La cantidad de alimento que debemos comer es aquella necesaria para saciar el hambre natural; ya que comer más es gula. Sea que estimulemos nuestro apetito con aperitivos u otros artificios o que comamos en exceso, causaremos daño a nuestra salud. No olvidemos el sabio consejo que Cervantes puso en boca de Don Quijote: “Come poco, Sancho amigo, y cena menos, porque el estómago es la oficina donde se fragua la salud y la vida”.

 

GRADO DE DIGESTIBILIDAD DE LOS ALIMENTOS

Frutas frescas, verduras crudas y semillas:

 

No exigen esfuerzo digestivo y por tanto son refrescantes y se digieren normalmente, constituyendo así el alimento ideal, sano por excelencia, recomendable a sanos y enfermos.

 

Frutas desecadas, conservadas o refrigeradas:

 

Exigen un mayor trabajo que el normal al aparato digestivo, afiebrando los estómagos débiles de los enfermos, resultan casi normalmente para los sanos.

Cereales como trigo, maíz, arroz, avena y centeno:

 

Son de Fácil digestión comidos íntegros o germinados al natural. Mientras más elaborados más indigestos, especialmente sus harinas refinadas.

 

Los granos de ciertas legumbres como frijoles, lentejas, garbanzos, arbejas:

Por tener que cocerlos para comerlos son ligeramente afiebrantes. Sin embargo en estado fresco lo son menos, que cuando se conservan y se guardan. Mientras más añejos son más indigestos.

 

Carne de aves, animales, peces y mariscos:

Aunque intrínsecamente dañinos por los venenos que contiene todo cadáver, su digestibilidad depende mucho de su preparación, haciéndose más indigestas con sus aliños y especies con que se adoban, con el estado de conservación y método de cocción.

 

HUEVOS:

Su digestibilidad depende mucho de la forma como se consumen. Los huevos frescos cocidos hasta endurecerlos son más digestibles que los huevos crudos o cocidos a medias, sobre todo si se comen con ensaladas de verduras.

 

LECHE:

Tanto la leche cruda, como la refrigerada o cocida, es siempre muy fermentable por lo que se transforma en alimento afiebrante y tóxico. En cambio la leche fermentada ya, en forma de yogurt, requesón o leche cuajada es más refrescante y más digerible.

 

EL AJO COMO MEDICINA BENEFICIOSA PARA EL ORGANISMO: Los extraordinarios efectos terapéuticos de una planta considerada ya imprescindible en la alimentación curativa: Del libro “El poder curativo del

Ajo”:

 

Dr. Stephen Fulder: Edicc. Robinbook e-mail info@ robinbook.com Barcelona: En extracto, se trata de “una guía” imprescindible sobre las cualidades curativas del ajo y cómo usarlo para mejorar la salud circulatoria y del corazón. AGF

 

“El ser humano ha usado el ajo desde la antigüedad para evitar infecciones y curar y prevenir diferentes trastornos. Hoy, tras años de olvido, este remedio natural ha recobrado todo su interés incluso para la medicina convencional. Este libro no sólo expone la base científica del poder curativo del ajo, sino que ofrece información sobre cómo usarlo para TRATAR Y PREVENIR trastornos leves (tos, catarros, infecciones de la piel, candidiasis) y enfermedades severas relacionadas, sobre todo, con la circulación sanguínea y la salud a cardiaca, sin olvidar su efecto general desintoxicante y su ausencia de efectos secundarios.

Los principios activos y los compuestos curativos del ajo El ajo como aliado perfecto contra la arteriosclerosis y los trastornos cardíacos.

 

Cómo ayuda el ajo a combatir las diferentes infecciones. El doctor Stephen Fulder es licenciado en bioquímica por la Universidad de Oxford y doctorado por el Instituto Nacional de Investigación Médica, en Londres. Ha publicado trece obras divulgativas sobre el poder curativo de las plantas y las medicinas complementarias, así como numerosos artículos en prensa. (Copiado de la contraportada del libro)

 

BONDADES DEL LIMÓN

El Limón (Citrus limonun Risso, Citrus limon (L.) Burm., Citrus medica) es un producto milagroso para matar las células cancerosas. Es 10,000 veces más potente que la quimioterapia.

 

¿Por qué no estamos enterados de ello?

 

Porque existen organizaciones interesadas en encontrar una versión sintética, que les permita obtener fabulosas utilidades. Así que de ahora en adelante usted puede ayudar a un amigo que lo necesite, haciéndole saber que le conviene beber jugo de limón para prevenir la enfermedad. Su sabor es agradable. Y por supuesto no produce los horribles efectos de la quimioterapia.

 

Y sí tiene la posibilidad de hacerlo, plante un árbol de limón en su patio o jardín. Todas sus partes son útiles.

 

La próxima vez que usted quiera beber un jugo, pídelo de limón natural sin conservantes de ningún tipo.

 

¿Cuántas personas mueren mientras este secreto ha estado celosamente guardado para no poner en riegos las utilidades multimillonarias de grandes corporaciones?

 

Como usted bien lo sabe el árbol de limón es bajo. No ocupa mucho espacio, Se le conoce con el nombre de  Limonero, limón, lima, limoeiro (gal.), llimoner (cat.), limoiaritz (eusk.). La fruta es un cítrico que viene en diferentes presentaciones su pulpa se la puede comer directamente o se la emplea normalmente, para elaborar bebidas, sorbetes, dulces etc.

 

El interés de esta planta se debe a sus fuertes efectos anticancerígenos. Y aunque se le atribuyen muchas más propiedades, lo más interesante de ella es el efecto que produce sobre los quistes y los tumores. Esta planta es un remedio de cáncer probado para los cánceres de todos los tipos. Hay quienes afirman que es de gran utilidad en todas las variantes del cáncer.

 

Se la considera además como un agente anti-microbial de amplio espectro contra las infecciones bacterianas y por hongos; es eficaz contra los parásitos internos y los gusanos, regula la tensión arterial alta y es antidepresiva, combate la tensión y los desórdenes nerviosos.

 

La fuente de esta información es fascinante: procede de uno de los fabricantes de medicinas más grandes del mundo, quien afirma que después de más de 20 pruebas de laboratorio, realizadas a partir de 1970 los extractos revelaron que: Destruye las células malignas en 12 tipos de cáncer, incluyendo el de colon, de pecho, de próstata, de pulmón y del páncreas…

 

Los compuestos de este árbol demostraron actuar 10,000 veces mejor retardando el crecimiento de las células de cáncer que el producto Adriamycin, una droga quimioterapéutica, normalmente usada en el mundo.

 

Y lo que es todavía más asombroso: este tipo de terapia, con el extracto de limón, destruye tan sólo las malignas células del cáncer y no afecta las células sanas.

 

Instituto de Ciencias de la Salud, L.L.C. 819 N. Charles Street Baltimore, MD 1201 Aunque no fuera verdad, está rico. rico. Difundamos este mensaje

 

Cierro el libro con los siguientes datos relativos a las basuras que producimos los humanos al consumir tanto como consumimos, por lo que conviene el concienciarse de que envases, embalajes, vidrios, plásticos y demás, deben ser recogidos en nuestra casa y depositados en los contenedores de reciclaje: ELLO HOY ES UNA OBLIGACIÓN QUE HAY QUE ASUMIR SI ES QUE SOMOS MÍNIMAMENTE RESPONSABLES.

 

BASURAS EN EL OCÉANO PACÍFICO EL “SÉPTIMO CONTINENTE” SIGUE CRECIENDO EN EL PACÍFICO

 

(Publicado en Diario ABC 11-09-2009: Suplemento NATURAL) (Páginas 14 y 15 con ilustraciones) “Un nuevo continente sigue creciendo en el Pacífico. El ya llamado “séptimo continente” no es más, ni menos, que una enorme acumulación de basuras entre las costas de Haway y Norteamérica a merced de las corrientes oceánicas. En esa región giran en el sentido de las agujas del reloj originando una espiral sin fin, un poderoso vórtice que arremolina los residuos de plástico igual que el viento arremolina los papelillos en un rincón de la plaza.

 

En esta corriente, el Giro Subtropical del Pacífico Norte, lleva décadas captando desechos plásticos de las costas, amén de los producidos por la navegación, haciéndolos girar y empujándolos lentamente hacia su centro, una región de baja energía cinética en la que ya se acumulan seis toneladas de plástico por cada una de plancton. Se calcula que la basura que se pierde en el mar de Bering o en la parte oeste del Giro subártico terminará formando parte de esa gran placa de basura en el plazo de tres a seis años.

 

Por ahora, según datos refrendados por Greenpeace, la región acumula cerca de 3,3 millones de piezas de desechos, de todos los tamaños, por kilómetro cuadrado de superficie oceánica. Puede calcularse que su peso total ronda los 3,5 millones de toneladas, principalmente de plástico. La organización Algalita Marine Research Foundation (AMRF) estima que desde 1997 hasta hoy (2009) la placa de basura ha triplicado su tamaño y proyecta su posible superficie en diez veces más para 2003.

 

DATOS COMPLEMENTARIOS:

Ese gran basurero marino está formado por desechos plásticos y otros residuos que proceden de todo el mundo y que son arrastrados hasta ese punto por las corrientes oceánicas.

 

¿DE DÓNDE PROVIENEN ESOS DESECHOS?

Se calcula que ya hay más de 100 millones de toneladas de plásticos en los océanos. El 20 % proviene de fuentes oceánicas, como utensilios de pesca abandonados. El 80 % proviene de la tierra.

 

EXTENSIÓN:

La “mancha” ocupa unos 2.200 kilómetros de largo por unos 800 de ancho; en total aproximadamente 1.760.000 km2 aproximadamente tres veces la superficie de la Península Ibérica (España, Portugal y Andorra)… o lo que igualmente equivaldría a la superficie aproximada que ocupa medio Europa del oeste.

 

GROSOR DE ESTE INMENSO BASURERO:

La capa de basuras alcanza en la mayor parte de su extensión los 30 metros de profundidad.

 

PLÁSTICOS QUE VAN AL FONDO:

No todos los plásticos flotan. Aproximadamente la mitad de ellos pesan más que el agua y caen hasta alcanzar el suelo oceánico, afectando su equilibrio ecológico.

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FOTODEGRADACIÓN:

El plástico no es biodegradable. Lo que sí ocurre es un proceso de fotodegradación, por el que el plástico se rompe en piezas más pequeñas, pero sigue siendo plástico.

 

ONU:

Un programa de la ONU para el Medio Ambiente ha estimado que cada 1,6 km2 de agua oceánica contiene 46.000 piezas de basura flotante.

 

PLÁSTICOS RECICLADOS EN LA ACTUALIDAD:

Menos del 5 % de los plásticos se reciclan.

 

CUÁNTO TIEMPO HACE FALTA PARA QUE SE DESCOMPONGAN LOS PLÁSTICOS:

Un pañal desechable… 500 años.

Una botella de plástico 450 años

La anillas de plástico de las latas… 400 años”.

FIN

Jaén: 24 de Marzo del 2013

 
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