Nº 002

El Estado y yo; "los porqués", Vida en el Universo; y Las mentiras de la memoria histórica

                                El Estado y como si fuésemos esclavos suyos (cosa que muchos de los que dicen gobernar creen, “a pie juntillas”) considera que como tales, sólo nos tiene para sacarnos todo cuanto puede y más; además constantemente nos impone obligaciones, mientras él las elude y cada vez nos devuelve o da menos. Por ello hay que detenerse y reflexionar, para hacer balance y pedir cuentas a quién nunca las da; gobierna con mentiras, cada vez más abundantes; y en una impunidad, que llegará a la tiranía, de otras épocas; donde “aquellos sátrapas y sus guardias armadas, eran los dueños de todo”. Por lo tanto yo hago mi balance demostrando que el explotado he sido yo y en todos los años de mi vida; dio igual el régimen que me explotara; pero éste último lo ha hecho mucho más.

                                Como a mí el “Estado español”, nunca me dio nada; y por el contrario, la precariedad de la vida en que me situó, me obligó a trabajar desde los siete años; y desde entonces, “producí para ese miserable Estado, que ni me enseñó a leer y menos a escribir; por lo que oficialmente, sigo siendo, “un analfabeto más en el pomposo reino de España”. Luego y como obligadamente entré, en la mejor universidad de la vida, cual es, “la vida misma vivida y partiendo desde cero”. Aprendí a leer, escribir, incluso mecanografía, y mis inicios en cultura y pensamiento; gracias a mi madre, que me obligó a ir a aquellas, “escuelas nocturnas”, impartidas, sólo por “hombres buenos y también alguna mujer”, que las daban a módicos precios, para de alguna manera, también poder vivir ellos, en aquellos “miserables” tiempos de la pos guerra civil. O sea y en concreto, que yo en mi vida, sólo tengo que estar agradecido, a dos grandes mujeres, cuales fueron, mi madre y la madre de esta, mi abuela materna; las que supieron educarme y formarme en los mejores cimientos de una vida, para que llegado el tiempo, yo pudiera valerme por mí mismo y en una amplitud inimaginable.

                                Por todo ello, quiero, antes de morir, hacerle al Estado; “este testamento”, para constancia de quién lo lea; y en especial de los (generalmente) inútiles políticos y demás mandatarios en dicho Estado; y que he aguantado desde que nací en 1938 hasta la fecha en que escribo, cuando ya sólo me faltan once días para cumplir los ochenta y un años. En todos ellos, he contribuido con mucha amplitud, a crear riqueza en ese Estado, cuya relación, llevaría varios folios el detallarla, “puesto que fue abundante, tanto en materia, como en pensamiento y formación inmaterial”.

                                Estado al que en dinero, aún hoy, considero que le pago mucho más que él a mí, puesto que me paga, tras haberle cotizado cuarenta anualidades a “su seguridad social”; una pensión de seiscientos noventa y cinco euros, con los que si sólo tuviese esos ingresos, moriría de hambre y miseria; y ese Estado, quedaría indiferente a ese hecho, como queda ante tantísimos otros, de los que es culpable, por cuanto ni supo, “educar a sus administrados”; y menos formarlos como es su ineludible obligación, para que produjeran autoabasteciéndose. En contrapartida, ese miserable Estado, me cobra impuestos hasta por el patrimonio, ganado honradamente; puesto que en vez de gastarlo en juergas y lujos, lo fui ahorrando. También por morir mi esposa, me sacaron un capital muy importante (casi cuatrocientos cincuenta mil euros en dinero efectivo: los canallas no quieren cobrar “en especie”), puesto que ya, aquí, se paga, hasta por los muertos y las herencias que dejan a sus propios hijos, a los que saquea ese Estado con toda ferocidad.

                                Veamos un resumen de “mi historia”. Nací un trece de agosto de 1938; tercer año de la terrible y la más cruel, de las muchas guerras civiles que ha soportado España (Siempre debidas a sus malísimos gobernantes); por ello me considero y así lo escribí, como “hijo de la guerra civil”; puesto que si no fuera sido así, considero que mi madre no se hubiese casado con mi padre; sencillamente, por cuanto era cuasi una niña de diecisiete años; y mi padre ya un hombre con diez años más. Pero como él, “era funcionario del Estado”; y ello antes, y siempre, aquí en España, ha sido garantía de “vida asegurada y bastante cómoda, o incluso muy abundante”; todo ello influyó en aquel matrimonio, del que yo fui, el primero y único descendiente, por lo que se verá después.

                                Los orígenes de mis progenitores y familias, son del de las capas más humildes de España; o sea, campesinos, labriegos y gente del campo; sin otros bienes que sus miembros útiles para trabajar, más como “siervos”, que como otra cosa, puesto que en aquellos tiempos, aún en el campo español; y más en el de Andalucía, estas pobres gentes, seguían siendo “siervos de la gleba de sus amos, o amos de la tierra”.

                                Pero he aquí, que mi padre, tenía “un cerebro inusual en estas gentes”; y por ello, supo escalar y salir del foso “labriego”; y por esfuerzos propios, consiguió, entrar en la entonces, “Policía, o Guardia de Asalto”; transformada después y realizadas “las depuraciones” ordenadas por Franco, en la, “Policía Armada” (“popularmente conocida como los grises”); hoy “Policía Nacional”. Y aquello en aquellas fechas, era “él no va más”, para una joven labriega. Aparte de ello, mi padre era ya un destacado político republicano, militante en principio en las “Juventudes Socialistas”, y que luego pasó, al partido Comunista (convencido equivocadamente de que aquel sistema, sería bueno para el obrero en general), donde igualmente destacó en su provincia, pero no como ladrón, asesino, violador y otras “cosas”, que se hicieran, puesto que, “la memoria Histórica”, que nos cuentan, los canallas de hoy, no lo es toda, ya que en los dos bandos, se cometieron atrocidades; y las del bando republicano, se ocultan perversamente; cosa que será grave, sobre todo cuando hayamos muerto los que vivimos todas aquellas tragedias, y queden sólo, unas nuevas generaciones que en general, estarán miserablemente engañadas, al conocer una historia, que no lo es en realidad; cosa que los profesores (Maestros de verdad, no queda ni uno)  son cómplices en ello; y en ellos, caerá el peso de la historia; igualmente de los padres, que como yo, conocimos los hechos, personalmente unos y por relatos de los muchos que los vivieron y que hablaron claro. Por ello los padres y con mucho más motivo, han debido contarles la cruda verdad a sus vástagos.

                                Pero la guerra civil la ganó Franco; sencillamente; por cuanto supo organizarse muchísimo mejor que los denominados republicanos (que entre luchas intestinas e infinidad de errores y desastres, terminaron en un denominado, conglomerado, más afín a la Rusia de Stalin, que a la república que decían defender) de lo que Franco, supo sacarle todo el beneficio y por ello; y las concesiones que le habían hecho “los suyos”, en Burgos, quedó como “dueño de España”; y además, aclamado casi como un dios, por los que le siguieron, y por los que “lo esperaban como libertador”; cosa que tuvo un primer apoteosis, en Cataluña, donde los catalanes, salieron a la calle, a recibirlo como ya digo; cosa que también los catalanes hoy lo quieren ocultar. No digamos la Iglesia Católica, que le dejó, “hasta el Palio para que lo cubriese cuasi como si estuviese en la santidad suprema”.

                                Y no, no hablo “de justicia y menos de equidad”; sé por intuición profunda y profundo análisis de los hechos, de que si en vez de Franco haber ganado la guerra, la hubiesen ganado, “los republicanos-comunistas o ya Frente Popular”; las masacres posteriores y todo lo demás, lo hubiesen hecho, “lo mismo”, puesto que “españoles eran unos y españoles los otros… y la mala leche de ambos bandos, quedó demostrada, en el transcurso de aquellos casi cuatro años de guerra civil, donde en ambos territorios, se cometieron atrocidades, que deben saberse, sin omitir ni una, y como enseñanza veraz para que no se repita”.

                                Se acaba finalmente, aquella maldita guerra; y Franco manda publicar un edicto, que dice más o menos… “Aquellos que no se mancharan de sangre ni cometieran delitos punibles por el código penal, que vuelvan a sus casas, que no serán represaliados” (más o menos puesto que cito de memoria). Mi padre como muchísimos más, se encontraban desperdigados, en los reductos finales del desastre de las batallas; y a él le cogió en Alicante; y como, “él como idealista y en contra de la violencia siempre, lo que le llevó a enfrentamientos con los más radicales de su cuerda”; y ante los consejos de otros “jefecillos”, que de allí, marcharon a Rusia; el convencido de que habría justicia; decidió volver a su pueblo, donde su esposa e hijo le aguardaban y allí continuaría su vida… Volvió como pudo y, “atravesando media España”; volvió a su pueblo y allí se entregó y entregó la pistola que aún conservaba… “la justicia fue, detenerlo, interrogarlo, torturarlo, para que firmase lo que le pusieran delante; y después fusilarlo en el mismo pueblo, tras un juicio inimaginable y donde condenaron junto a él, a varias docenas de similares, habitantes de los pueblos de alrededor del partido Judicial (Mancha Real) de donde él era nativo y tenía su domicilio”. En mi novela “Aullidos en Andalucía”; también en otros libros e infinidad de artículos; digo más cosas de aquellos tiempos. Sus huesos aún yacen en una fosa común; y que nadie me venga a pedir que “los remuevan”; descansen allí, puesto que ya… “los huesos sólo sirven para que algunos vivos, vivan a costa de ellos; y con el beneplácito de quienes no entienden los perversos actos de la perversa política, para vivir de ellos”. Sepa el que no lo sepa, que cuando hay que hacer algo por el ser humano, es cuando está vivo, después sólo sirve para los “buitres” que siempre vivieron a costa de los muertos”.

                                Lo terrible, aparte de lo terrible ya contado, es que al fusilar a mi padre; mi madre queda viuda a los diecinueve años, yo huérfano a los diez meses; ambos sin recursos, puesto que, “la generosidad del vencedor”, se tradujo en anular los derechos de viudedad de mi madre y los de huérfano míos, como miembros herederos de un funcionario republicano, cuyo cargo fue inscrito en “La Gaceta de Madrid” (antecesora del luego “Boletín del Estado Español”). ¿Qué pudo hacer mi madre? Primero soportar todo el dolor y anexos, de los terribles hechos; luego volver a casa de su madre… y después, tenía dos caminos, uno; “meterse a puta” (era muy guapa) y como tantas otras desgraciadas, tuvieron que hacer para sobrevivir; o seguir en el camino duro de aquellos “siervos de la gleba”, que lo fueron muchísimos años más; y cuyos trabajos y humillaciones, mejor “me los guardo”; ya he escrito algo en mis artículos y mis libros publicados; pues ya nada sirve para otra cosa, que para, “una verdadera memoria histórica que se debe saber íntegra”, pero que “los canallas de siempre; y de todas las tendencias políticas de panza y bolsillo”, no publicarán jamás.

                                Yo y con mis escritos desde hace ya más de cuarenta años, “me sigo ganando mi pan de cada día”; si bien por ellos nunca me han pagado nada, pero, “ese salario me lo asigno yo y me lo pago, con el mucho dinero que gané en los negocios… y precisamente en la dictadura de Franco, donde aparte de la política, había mil caminos para hacerse rico y dentro de la ley”, puesto que se pagaban muy pocos impuestos; y muchos, muchísimos, “no afectos al movimiento del franquismo” (yo no he militado en política alguna, sentía y siento repulsión por todas ellas); tuvimos vías más que sobradas, para en lo económico, llegar a esa enorme cantidad de “clases medias”, que llegó a haber, y que estos inútiles de ahora, se las han ido cargando hasta llegar, a las situaciones, de ya miseria y sin futuro, que tienen delante, la mayoría de españoles, que como en aquellos “peores tiempos de Franco”, tienen que emigrar al extranjero, puesto que aquí no pueden vivir… “Ahora mismo salen de mi provincia miles de jornaleros que como cada año, van a la vendimia francesa, a trabajar por diez euros la hora, lo que al menos, les resuelve los problemas del momento”… ¡¡Progreso dicen los inútiles políticos que dicen gobernar España… y no les da vergüenza decírnoslo tantas veces!!

                                “También la clase política, incluido el rey y toda su familia, directa e indirecta; están de vacaciones; después de todo lo ocurrido en las últimas elecciones, donde el final, es… “Una España sin gobierno, por cuanto los mercenarios que se lo disputan; la marcha de la nación, les importa dos cojones, sólo buscan su medro o gran negocio, y al resto pues que le den… “por donde el lector puede imaginar”. Amén.

                                Jaén: 03 de Agosto del 2019  (Boceto escrito en la madrugada del 31 de Julio, y ultimado entre los días siguientes, hasta la última lectura el cuatro de agosto, antes de imprimirlo.

 

¿Por qué?

 

            Aunque no hace mucho, escribiera mis más profundas reflexiones, que publiqué tras leerlas y meditarlas bastante, a continuación, y que pueden leerlas en mi Web, en portada de “Trabajos literarios”, bajo el título de “Reflexiones de un nada”; pero ahora mientras “veraneo; y los días se me hacen tan largos, así como parte de sus noches”; para paliar ello, me he traído lecturas “antiguas”; y en uno de esos libros, leo cosas que les cuento; que en realidad no son nada nuevas, puesto que… “el por qué”, en forma de pregunta, ligera, profunda, dolorosa o del tipo que sea; todos, absolutamente todos, nos la hacemos muchas veces a lo largo de la vida; y muchos casi a diario, nos las planteamos; puesto que, “si la vida es un misterio, la vida del ser humano lo es mucho más”; y esas preguntas llegan a ser de la categoría que aquel jesuita, pronunciara harto ya de leer, meditar y tratar de comprender a su Dios (“o el Dios de todos”) su religión; y todo lo que imaginara, que sólo él supo y luego se llevó a la sepultura… ¿A quién beneficia tanto dolor?... Lo pronunció y seguro que después lo escribió, el padre “Cué” (Ramón Cué Romano – nacido en México y muerto en España); así como escribiera bastantes obras que dejara a su muerte, en España, ya en el 2001.

            Pero como reflejara otro intelectual profundamente creyente en Dios, en una de sus largas conferencias… “¿POR QUÉ?... Se trata de la inquietud natural de todos, de todos los hombres y de todas las mujeres, puesto que todos nos preguntamos: ¿por qué me pasa tal cosa?, ¿por qué no me pasa tal otra?, ¿por qué soy un día de una manera y otro día de otra?, ¿por qué hay hombres que nacen sanos y otros nacen enfermos?, ¿por qué unos nacen ricos y otros pobres?,  ¿por qué unos son hermosos y otros son tan horriblemente feos?, ¿por qué mueren los buenos y los malos quedan?”. (De la conferencia: “Qué opciones tiene el hombre en la vida”, de J. A. Livraga).

            El autor se extiende en muchas más preguntas, que no tienen respuesta, ya que se llega siempre, cuando se profundiza mucho en el pensamiento, a lo que llegara Sócrates con su lapidaria frase o reflexión, de… “Sólo sé que no sé nada”. Y en ese “nada” nos encontramos, “todo hijo de vecino”; y en esa transitura, yo escribí mi sentir y pensar, presentándome a mí mismo como “el nada que soy”; y que igualmente, somos todos los nacidos y paridos por mujer; lleven estos corona más o menos valiosa u ostentosa, o sean de la clase más baja que exista en este planeta, donde la igualdad, sólo existe en el nacer y en el morir, pero ni aún en ellos somos iguales, puesto que cada cual lo hacemos de una forma; o sea, y como afirma el referido pensador; que todo es individual, hasta tal punto y como yo mismo he referido más de una vez… “ni en el inmenso mar, hay dos gotas de agua iguales”; y sin embargo estas, unidas y movidas por las fuerzas naturales que siempre nos vencen; son la mayor o de las mayores fuerzas naturales de este planeta, pese a ello mismo, puesto que reitero… “son simples y diminutas gotas de agua pero que al unirse, son capaces de destruir lo que destruyen y que todos hemos visto en muchos documentales”; tristemente otros muchos, es que las padecieron en persona.

            Pero volviendo a los “por qués”; ¿no hay respuesta para ese tipo de por qués? Sí; las religiones las suelen dar, las filosofías profundas también; pero como suelen decir los más “simples”… “nadie ha venido después de morir a contarnos lo que hay allí”. Existe también las teorías de la reencarnación, la denominada Ley del “Karma”, que es oriental, si bien aquí se entiende como “Ley de Causa-efecto”; y en ella se basa la mejor definición de la reencarnación, que se encuentra en, el “Libro de los espíritus”; de “Allan Kardec”; y el que escrito en el siglo diecinueve, se sigue leyendo y difundiendo por el mundo; por cuanto de certezas afirma; pero al final, la mayoría opina u opinamos como “Santo Tomás”; “ver para creer”; por cuanto aquello tan viejo del, o de los “dogmas”; poco convencieron a pesar de la mucha sangre que por ellos fue derramada y se sigue derramando; por tanto en este mundo sólo nos queda… “la paciencia y la esperanza de que no somos un juguete que creara la Creación para simplemente vernos sufrir”; por tanto sólo nos queda el conformismo con lo que la vida nos da, o podemos conseguirle a la misma, procurando no hacer daño a nada y a nadie… “cosa dificilísima de lograr”. Pero para mí ya es una muy buena filosofía.

Torre del Mar (Málaga): 19 de Julio del 2019

 

VIDA EN EL UNIVERSO 

                                Acabo de ver uno de “tantos”, espacios o documentales televisivos en que se habla de “tan importante asunto”; y en cuyo tema, “los sabios o entendidos”, se gastan cantidades inmensas de dinero, con artilugios exploradores “de ese misterio”, en el que lo único que consiguen de forma práctica, es “perderse cada vez más en el mismo”; puesto que, “a las inmensidades que dicen llegar”, al final no nos dicen nada en concreto y la realidad es que la “única vida conocida y en sus múltiples formas”, es la que hay en este minúsculo planeta; “perdido en el espacio, puesto que como ese misterio espacial no tiene coordenadas, podemos decir con plena seguridad, que estamos perdidos en un lugar del misterio; pero en lo que no se conforman, los inteligentes sabios, que quieren llegar a donde no pueden ni van a poder en un futuro lejanísimo, si es que antes no destruyen, “otros monos sabios”; este “grano sideral”, que en resumidas cuentas es una nada, comparado con las inmensidades que ya han logrado “medir y tasar”.

                                Pero lo que yo entiendo lamentable y puede que incluso delictivo intelectualmente; es querer “llegar tan lejos”, habiendo tantas cosas que “ver y arreglar en este minúsculo planeta, que entre otras cosas, en la actualidad, se está pudriendo, ante la indiferencia de los gobiernos que dedican, enormes cantidades en por ejemplo, “saber si algún día podrán sembrar tomates o papas en el hoy inaccesible Marte u otro cualquier planeta, o satélite de nuestro sistema solar”; y yo no entiendo tanto disparate; habiendo tantas cosas que arreglar en donde habitamos y vivimos, “los que vivimos, puesto que aún hoy más de media humanidad es que ni puede vivir decentemente; muchos de ellos es que se mueren de hambre, sed y enfermedades curables”.

                                Pero volvamos “a la vida en el Universo”, donde tanto “sabio” se descabalacinó y se sigue descalabacinando. Por lo que yo he leído, ya los sabios antiguos y sin tantos, “saberes como dicen poseer los de hoy”; ya consideraban al planeta Tierra, o mundo conocido entonces; como a “un ser vivo” (de hecho hasta la estrella madre, el Sol, según otros sabios, tiene un latido regular y como un ser vivo, se le supone un corazón que produce ese latir, que podemos imaginar es similar al de nuestro organismo); por tanto sin más análisis; “el Universo es vida y en todo él debe latir una vida, del tipo que sea”; puesto que “el mono humano”, pensaría tan ridículamente que es de idiotas pretender que, “la vida del mono humano”, es la única y la que avanzó mucho más, a tenor con los saberes que hay en el planeta. Y que el resto del Universo, está sólo para su contemplación o aventuras o quimeras inalcanzables.

                                Pero resulta que en este planeta, en las partes de sus profundidades marítimas, a dónde se ha podido llegar e incluso fotografiar; ha hay vida, “con bichos que allí nacen, proliferan y mueren, alimentados por escapes venenosos que el magma interior de la Tierra, expulsa por “esas válvulas”, donde millones de seres vivos, se arriman para recibir su alimento y protección calorífera, para vivir en ese mundo aparte y que existe aquí mismo. Por otra parte, en las enormemente congeladas tierras o hielos de la Antártida, al efectuar perforaciones, sacaron “cilindros” de materiales depositados a muchos metros de profundidad, y en cuyos contenidos, encontraron células o corpúsculos, de un tipo de vida, equiparable a otros lugares terráqueos más “a flor de tierra”; o sea que reconocen que allí hay y hubo vida.

                                Si nos fijamos en la propia corteza terrestre; en todos los rincones de la misma, hay “una manifestación” de vida; puesto que la Naturaleza en la que vivimos, es tan extremadamente avara o cuidadora de la vida, que crea vida detectable a simple vista; y reitero, en cualquier lugar en que nos fijemos con atención hay vida.

                                Por otra parte no se conoce en concreto, nada más que esa vida, o “vidas”, constatables en el planeta; pero lo que para mí en innegable, es que si aquí, en este “miserable grano espacial”, hay tantas y tan diferentes formas de vida; y en el mismo esta surge y se crea constantemente… ¿Cuánta vida y cuántos tipos de vida habrá en el Universo… y sin ir tan lejos, en nuestra propia Galaxia o incluso en nuestro pequeño sistema planetario? Por mi parte, deduzco que ni nos podemos imaginar lo que debe haber, ni las formas de vidas, “visibles o invisibles”, que pueden morar, en cualquier rincón del espacio; puesto que se ha llegado a afirmar, que; “las colas” de los cometas, son o parecen ser, como “un semen sideral”, que van dejando en el espacio, para con él sembrar nueva vida, en vete a saber dónde y cómo. En definitiva, que a lo peor o a lo definitivo, resulta que nosotros, no somos “nada especial” en la Creación; simplemente, “podemos ser un bicho más” de los muchos o infinitos que hay en el Universo; lo que bien entendido, nos puede proporcionar, “una tranquilidad estupenda”.

                                Si finalmente nos fijamos en, “la avaricia o economía sideral”, donde al parecer, “no se desperdicia ni un átomo”; incluso en la creación y procreación de seres vivos en este insignificante planeta; donde y por ejemplo, en Papúa Nueva Guinea, una de las más bellas de las mariposas mundiales, nacen como nosotros, de “un huevo fecundado”; pasan a ser orugas, luego crisálidas, para finalmente nacer un ser bellísimo, pero que viene “a este mundo”, sin boca para comer y sin el resto de los elementos que necesita para transformar en energía y defecar los restos; pero ya viene alimentada para vivir los días que necesita, para buscar pareja, para procrear y desarrollar todo lo que necesita para la continuidad de la especie… ¿Todo ello no nos dá seguridad de que en ese inmenso Universo, no se desperdicia nada de nada? Por tanto, ¿Cuántas formas de vida puede haber, “visibles o invisibles” en esos espacios cercanos o lejanos? ¿Y si existe lo que denominamos alma o espíritu? Pensemos y obremos con mucha más inteligencia de la que presumimos.

                                Por ello; y por todo ello; yo nunca comprenderé tanto esfuerzo intelectual y tanto gasto en dinero, en “aventuras” tan ambiciosas; prefiero atenerme a lo que de viejo dicen los refranes en mi tierra; dos de los cuales, empleo para terminar este artículo… “Zapatero a tus zapatos; y arregla tu casa y deja al vecino que arregle la suya”; amén.

Jaén: 06 de Agosto del 2019

Las mentiras de “la memoria histórica” de España

                                 Lo afirmó Napoleón y lo dejó para mientras se escriba la historia… “La historia la escriben los vencedores”; y eso es lo que hacen éstos; y eso mismo intentan hacer los “vencedores políticos en España; que quieren escribir la historia que les conviene y que no se sepa todo lo que les perjudica; pero los tiempos, hoy mucho menos que nunca, no permiten ello, puesto que todo se sabe, todo está escrito y aún quedamos muchos viejos que vivimos muchos de aquellos horrores.

                                Leído en muchos otros periódicos cosas parecidas, pero hoy me refiero a un periódico local (VivaJaén del 31-07-2019 – pág. 3) el que en titulares dice: “Moción del PSOE para desterrar los vestigios del franquismo”: Luego sigue en tipos menores: “El PSOE de Jaén presentará una moción en los 97 municipios de la provincia de Jaén, para “desterrar los vestigios, del franquismo”, de todas las calles, plazas y  espacios públicos, así como para revocar cualquier tipo de honor o distinción que hubiese sido concedida en el pasado por los ayuntamientos”.

                                Todo ello me produce sonrisa y sensación amargas, puesto que lo que en realidad pretenden todos los políticos de la nueva era; es tapar sus muchas inutilidades, sacando del pasado, sólo “los crímenes de Franco y los franquistas, pero ocultando los similares de los republicanos y afines; puesto que jamás hablan de las dos partes en que quedó dividida España en la guerra civil, ya que en ambas, si hicieron atrocidades similares; pero esto se oculta. Y de haber ganado “los otros”, similares abusos hubiesen hecho con los perdedores, puesto que mal que nos pese, “españoles eran los unos y los otros”; y ello se confirma, por lo ocurrido en las dos zonas en guerra; por tanto, si se escribe la “memoria histórica”; hay que cargar cada parte con la que le corresponda; aparte de dejar bien claro, “los motivos de aquella guerra, cuyos culpables no fueron sólo los actores, sino los antecedentes históricos de unas monarquías y repúblicas, que no supieron gobernar con la mínima justicia necesaria para evitar ello”.

                                Quien esto escribe; es una de “las grandes víctimas” de aquella maldita guerra, puesto que le fusilan a su padre, teniendo sólo diez meses de edad, dejan a su madre viuda en edad de diecinueve años; y los ganadores, les quitan las pagas que como herederos de un funcionario del Estado, les correspondían por derecho adquirido. Los restos de mi padre, siguen en la fosa común que hay en el cementerio de Mancha Real; “y que nadie me hable de removerlos”; por tanto yo, ni defendí ni voy a defender los terribles hechos de los que Franco es culpable; pero sí, y como intelectual responsable, tengo que decir la verdad de todos los hechos; no para beneficiarme y menos para beneficiar a otros; simplemente, que la verdad histórica es la que es, y hay que saberla, para que lo más importante de la misma; y que es el que no se repita; para lo cual hay que asumir el pasado y trabajar en firme y con inteligencia, para que el futuro llegue a España, que sólo “vive de muertos y desastres” y conociendo los hechos, “pudiera ser que los españoles se civilizaran un poco, como han hecho otros países que también sufrieron sus guerras civiles”.

                                Si van a “borrar los vestigios”; pienso que no van a poder, puesto que entonces, habría que “borrar cosas imborrables”; como por ejemplo… ¿No van a borrar a la “ONCE” u Organización Nacional de Ciegos Españoles”? (Que redimió las miserias que sufrían los ciegos pobres de España) Que la manda fundar Franco, curiosamente, el año que yo nací (1938) y en plena guerra civil; tampoco van “a borrar”,  las muchísimas escuelas, grupos escolares, amén de Institutos de Enseñanzas Medias y los muchos cientos de pantanos y embalses, construidos y en servicio; menos los firmes asfálticos de las miles de carreteras “terrizas”; tampoco, los acerados de esos pueblos que se citan; las muchísimas traídas de aguas a aquellos secos municipios, el pavimento de calles y plazas, los saneamientos de los mismos (“yo recuerdo de niño, haber ido “a las eras del pueblo”, a defecar, previo buscar una “piedra lisa” para la limpieza posterior del ano; puesto que en aquel tiempo, lo que había eran pozos ciegos, para docenas de personas que vivíamos hacinadas y cuyos retretes; olían como ni pueden imaginar; también recuerdo el ir a lavar la ropa con mi abuela, el día que “tocaba” la suelta de aguas de una alberca, o ir al “cañillo”, agarrado al asa del cubo que aquella admirable mujer, llevaba en una mano, mientras en la otra y sujeto por el brazo, acarreaba un cántaro de no más de quince litros de agua, para “todos los usos” de la familia); de la electrificación de calles y viviendas, sin electricidad; de las pagas extras del 18 de Julio, Navidad; y la tercera “de beneficios”; de la Seguridad Social, incluidas pensiones y medicinas gratuitas; de la compra del piso o edificación de la casa para vivir, cosa que trabajando el marido y ahorrando en casa la mujer; se podía lograr, pagando hipotecas “soportables” en diez, doce o quince años. Muchos con esos medios, hasta se compraron “apartamento en la costa”; medicinas gratuitas (reitero), hospitales abundantes y que aún hoy funcionan… ¿y cuánto más habría que borrar… o no entra todo ello en la memoria histórica de una nación? Lo admirable de aquella época (en la que había también bandidos y ladrones de todo tipo;  pero muchísima menos delincuencia común, y ni había las drogas y drogadicción de hoy) es que con los limitados recursos, de aquella, “pobre España de entonces”; se hicieron tantas cosas positivas, “para el pueblo en general”; que hoy, con infinitos medios más abundantes, “no las vemos por ningún lado”; y eso es lo que duele al inútil que de gobernar y manejar el dinero público, está totalmente ayuno.

                                Sí, sonrisa amarga, muy amarga, es lo que siento.

                                Lo peor de todo, es que hoy hay una juventud, en mayoría, “envenenada con juguetes y vicios”; y la que ignorante del pasado, puede que la conduzcan a nuevos, enfrentamientos, que ni se los imaginan; afortunadamente para mí; y para muchos como yo; ya estaremos muertos; y por tanto, ausentes, de esta; “terrible España, de ayer, de hoy y de siempre”: Amén.

Jaén: 09 de Agosto del 2019
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