PENSAMIENTOS ORIENTALES (INDIA)

 

     El ser liberado es como una flor que no deja de exhalar su aroma y, suceda lo que suceda, no se marchita.

     Quien hoy te alaga, mañana te puede insultar, y quien hoy te insulta, mañana te puede alagar. No seas como una hoja a merced del viento de los alagos e insultos. Permanece en ti mismo más allá de unos y de otros.

     Sin acritud, pero con firmeza, el ser humano debe velar por sí mismo. Permanece vigilante y libra tus propias batallas en lugar de intervenir en las de otros. Atento a ti mismo, así avanzarás seguro por la vía hacia la Liberación definitiva.

     No hay mayor logro que la pureza de corazón. ¿Qué no puede obtenerse con un corazón limpio?.

     Más allá de la mente y el pensamiento está el Ser. Y en el Ser, todos los seres.

     La palabra es limitada y no puede nombrar lo innombrable.

     No es a través del intelecto como se alcanza el Ser; el pensamiento no puede comprender al pensador y el conocimiento erudito no tiene nada que ver con la Sabiduría.

     Por ignorancia y ausencia de entendimiento correcto, el ser humano se pierde en las apariencias y no percibe lo Real.

     Para el que sabe ver, todo es transitorio; para el que sabe amar, todo es perdonable.

     Porque tenemos la mente llena de prejuicios, convencionalismo y toda clase de ideas preconcebidas, se perturba nuestra visión y se distorsiona nuestro discernimiento.

     La mente siempre tiene problemas. Cuando no tiene problemas reales, fabrica problemas imaginarios y ficticios, teniendo incluso que buscar soluciones imaginarias y ficticias.

     Busca dentro de ti mismo, "Desafía" a Dios y róbale la suprema felicidad.

     No quieras encontrar fuera de ti mismo lo que sólo dentro de tí puede ser hallado.

     Por falta de discernimiento puro, no sólo estás en cautiverio, sino que ni siquiera llegas a darte cuenta de que lo estás.

     La verdad no es una abstracción ni un concepto. Cuando la actitud es correcta, la verdad se cultiva aquí y ahora, de instante en instante.

     Así proceden muchas personas que se dicen religiosas. Tienen dos rostros y uno es todavía más falso que el otro.

     La percepción errónea conduce a la muerte espiritual. Sólo el discernimiento purificado abre una vía hacia el despertar definitivo.

     LA LUZ ES CONSCIENCIA Y SABIDURíA, EN TANTO QUE LA OSCURIDAD ES OFUSCACION y estrechez de miras. Si te estableces en la sabiduría, ¿hay lugar para la ofuscación?.

     El aferramiento a los puntos de vista es una traba mental y un fuerte obstáculo en el viaje interior.

     Para el que sabe ver el curso de la existencia fenoménica, no hay mayor bien que la firmeza de la mente y de ánimo.

     Si la percepción está embotada, se estrella en las apariencias de las cosas.

     Al herir, te hieres. A quienquiera que dañes, te dañas a ti mismo.

     Ignorante como ese pez, naces, vives y mueres en el Ser y gracias al Ser y, empero, como ese pez que desconoce el agua en la que mora, tú ignoras la Realidad en la que habitas.

     Puedes ser un monarca, pero de nada sirve si tu actitud es la de un mendigo. Sólo aquello que acumulas dentro de ti mismo te pertenece. No hay otro tesoro que el amor.

     No apuntes a las apariencias, sino a la Realidad. No te extravíes en la diversidad, sino que debes establecerte en la Unidad.

     ¿A quien no alcanza la muerte del cuerpo? Pero aquello que realmente anima el cuerpo es vigoroso y perdurable.

     Así como cada uno proyecta lo que lleva dentro, así el sabio reconoce al sabio.

     Aunque haya muchas vías, en última instancia sigue tu propia senda interior.

     Para aquel que se ha establecido en la Realidad, ganancia y pérdida, victoria y derrota, son impostores, porque el que ve con sabiduría no hace distinción entre uno y otro.

     La mente es amiga y enemiga; es una mala dueña, pero una buena aliada. Por eso es necesario aprender a contener el pensamiento y poner a la mente bajo el yugo de la voluntad.

     Más allá de todas las categorías y dualidades, del ego y los conceptos, está aquel que ha liberado su mente.

     Toma lo mejor para tu evolución interior y arroja lo innecesario o pernicioso, aunque hayas invertido años en ello.

     Cerrad los oídos a la opinión ajena. Que aquello que los demás censuran te sea indiferente. Escucha únicamente la voz de tu corazón y no te pierdas en opiniones ajenas.

     Cuando cesa la identificación con tus procesos psicomentales, ya nada puede encadenarte ni implicarte. Eres como un bambú vacío por el que libremente circula la energía universal.

     Si no encuentras un verdadero maestro al que seguir, conviértete tu mismo en maestro. En última instancia, tú eres tu discípulo y tu maestro.

     Como éste hombre ¿-? son algunos negligentes y "avaros" buscadores espirituales; quieren conquistar la Sabiduría sin ningún ejercitamiento espiritual.

     Son muchos los seres humanos que dicen querer madurar y hallar la libertad interior, pero se han acostumbrado a su jaula interna y no quieren abandonarla.

     Cuando estás espiritualmente preparado, hasta contemplar una hoja que se desprende del árbol puede abrirte a la verdad.

     El ser humano, en tanto no ha purificado su discernimiento, no logra ver la realidad.

     Si eres víctima de la superstición y sigues el culto a ciegas, eres más ignorante que "el burro del santuario".

     Muchos sacerdotes sólo son profesionales de la religión, sin corazón puro ni conducta impecable.

     Los que no ejemplifican sus palabras con sus actos siempre encuentran una manera de justificarse.

     Insultos y halagos, que te dejen tan imperturbable como la brisa de aire al abeto.

     Así como piensas, así eres. Conquista el pensamiento, y te habrás conquistado a ti mismo.

     Hay un área de ignorancia en la mente humana que la inclina a lo irrelevante y trivial, obnubilando la consciencia de lo Real.

     Vigila tu actitud. Aprende a comprender y a tolerar. Discierne más allá de las apariencias.

     El Ser que reside dentro del ser humano, nunca ha estado ausente. En cuanto se disipe la ofuscación de la mente será percibido.

     El secreto está en no ser poseído por lo que se posee.

     El mantra (oración-plegaria) que procura un ser evolucionado lleva parte de su energía espiritual.

     Somete la enseñanza a la experiencia. Los métodos son instrumentos para alcanzar la liberación interior.

     El futuro es un espejismo. Este es tu momento, tu instante. En lugar de fantasear con la mente, pon las condiciones para que la semilla pueda germinar.

     "Tú" y "Yo" se funden en la unidad del Ser, como se funde la escarcha con los primeros rayos del sol al despuntar el día.

     Afila el discernimiento. No tomes la soga por una serpiente, ni la serpiente por una soga.

     A lo que tienes que renunciar es al sentido de la posesividad y la ignorancia.

     Debido a diferentes enfoques de la realidad aparente, ideologías y ficticias divisiones, surgen las disputas y guerras, el malestar y el dolor.

     El apego, ¿te deja ver?, ¿te deja oír?, ¿te deja comprender?. El apego te aferra a lo irreal e ilusorio y cierra tus oídos a lo Real y Trascendente.

     Toda forma humana es preciosa, porque a través de ella podemos alcanzar la realización definitiva. Habiendo podido tomar  tantas formas, es una gran fortuna haber tomado la humana.

     No hay mayor gozo en este mundo que el de conocerse a uno mismo.

     Sólo existe la seguridad del aquí-ahora. Aplícate al instante, haz lo mejor que puedas en el momento y no divagues.

     Cambiante y descontrolada es la naturaleza de la mente. Aplícate a conocerla y dominarla y disiparás para siempre el peor de los tigres: el que mora dentro de ella misma.

     No es a través de la palabra ni la polémica como un ser humano asciende de la consciencia, sino a través de la motivación firme y una práctica inquebrantable.

     Precediendo a los actos, está la actitud interior. En la actitud interior comienza la cuenta de méritos y deméritos.

     Sin desapego real y sabiduría, hasta la más precisa técnica de autodominio carece de significación.

     No seas como el pastor negligente, que por no haber aprendido a discernir, buscas donde no debes hacerlo y así todas tus tentativas son insatisfactorias.

     Los que no permanecen atentos es como si ya estuvieran muertos.

     La persona común, atrapada en la cárcel de su ego, proyecta sobre los otros sus propios autoengaños.

     En una mente tocada por la consciencia de unidad, los reflejos no se confunden con la realidad.

     Aunque pienses en la palabra "lámpara" no se enciende la luz. Que la motivación de libertad interior sea real y seguida por la práctica y no se quede sólo en una idea.

     Los falsos maestros aperentan santidad para enmascarar sus perversas intenciones.

     No tienes nada que perder que no sea tu ignorancia y la máscara de tu personalidad.

     Nadie puede escapar a sus acciones; tal es el designio del karma(1).    (1) Karma: Ley de causa efecto o de acción reacción)

     Busca refugio dentro de ti. ¿Qué otro refugio puede haber?.

     El gran secreto está en la observación. Nada escapa a una mente observadora y perceptiva. Ella misma se convierte en la enseñanza.

     El sol es nuestro ser interior, siempre brillante, autoluminoso, inafectado. Las aguas no le mojan y las olas no le alcanzan; es ajeno a la calma y la tempestad aparentes. Siempre permanece, inalterable, en sí mismo.

     Todos los grandes descubrimientos se han derivado de la observación diligente. No hay mayor descubrimiento que el del Ser. Observa y comprende.

     Para el que ha trascendido todos los fenómenos y apariencias, la vida es de la misma sustancia que un sueño.

     Todo lo compuesto, se descompone; todo lo que nace, muere. Acepta lo inevitable con ecuanimidad.

     Hasta en una brizna de hierba habita el Alma Universal.

     La mente es amiga y enemiga. Aprende a subyugarla.

     El mayor ignorante hallará la paz si su intención es genuina; el erudito más destacado proseguirá a oscuras si su intención no es la correcta.

     Así como nunca el policía detendrá al ladrón que "es él mismo", jamás el ego capturará al ego, siendo necesario recurrir al testigo que está más allá del ego y el pensamiento.

     Por ignorancia, cuando tus expectativas no son satisfechas, te desencantas. El ser liberado sólo espera aquello que ocurre.

     El ego es la muerte de lo más real que hay en uno mismo. No libera; esclaviza y ahoga.

     "Sigue adelante", hacia tu interior, hacia la fuente de tu Sabiduría. ¿Puede haber mayor riqueza que ésta?.

     El pensamiento es limitado. Una nueva energía de conocimiento aparece cuando cesa el pensamiento.

     Nadie puede monopolizar la verdad, ni la verdad es patrimonio de nadie.

     ¿Adónde pueden conducirte tu engreimiento y fatuidad que no sea al abismo?.

     Con la Liberación pierdes el ego pero ganas el Todo.

     Deposita en tu capacidad de libertad interior la confianza del rehén y el camino te conducirá a la meta más alta.

     Dijo el maestro: "Nunca estoy solo, os lo aseguro". Yo soy hombre y mujer. He logrado unificar en mí ambas polaridades y jamás podré ya sentirme solo. Me siento pleno y siempre acompañado.

     Para el ser realizado, sólo hay una energía, y es la de Mente Universal.

     La visión parcial entraña más desconocimiento que conocimiento

     ********************** Recopilación efectuda por Antonio García Fuentes: Septiembre 1995

 

ATRAS / PAGINA PRINCIPAL