Relato 31

 

ENSEÑANZAS FILOSÓFICAS

(“El elefante, la ciénaga y los mosquitos”)

 

            Para librarse precisamente de ellos (“los mosquitos”) y otros  parásitos que le molestan e importunan: el elefante (el animal más inteligente y fuerte de todos cuantos habitan en las selvas actuales) ha de ir periódicamente  a la ciénaga y embadurnarse en sus barros; le es necesario para el cuido de su muy sensible piel, higiene y salud.

            En esos “baños de lodos” y donde se revuelca con gran deleite… “mata a  muchos de esos molestos mosquitos y sus larvas”… pero qué duda cabe, que siempre… quedarán muchos vivos para seguirle molestando. Pero eso mismo forma parte de “la ley de la selva” y esas molestias han de acompañar al paquidermo de por vida… cosa por otra parte soportable y asumida por tan majestuoso animal, el que cumplido ese rito ancestral… dejará tras de sí la ciénaga y a los insignificantes mosquitos y volverá a sus grandes espacios, para transitar por ellos mientras se solaza y se sacude todo cuanto le es permitido, de ese barro beneficioso que  permanecerá un tiempo como suave “manto” protector de tan gran mole.

            Los mosquitos… “pobrecitos”… han de quedar en “su ciénaga” de la que no pueden huir, puesto que fuera de ella morirían de inmediato: incluso allí son devorados por sus “depredadores naturales”.  En definitiva  es (vuelvo  a decirlo) “la ley de la selva”, donde cada cual ocupa su lugar y está condenado al “nicho ecológico” que la Madre Naturaleza le asignó.

s claro que estas metáforas van encaminadas a señalar que hay “hombres como elefantes”… y muchos, muchos más; que son “como los mosquitos de la fábula” y si bien en la vida del hombre, “el hombre elefante no actuaría nunca como el paquidermo de la selva… los hombres mosquito si que se  le asemejan mucho más a los de la ciénaga del relato; y lo demuestran siempre que tienen que enfrentarse a su gigantesco oponente, al que no sabiendo ni como intentarlo… simplemente le pican y  molestan”.

¡Pobrecitos mosquitos de la ciénaga… están donde deben, puesto que viven “su tiempo”! “Pero día llegará en que y por la universal ley de la evolución Universal; empezarán a dejar de “ser mosquitos” e iniciarán el largo camino para llegar a “ser elefantes” o incluso seres de “mucho  mayor peso inteligente que es lo que en realidad vale o importa”… “el peso muerto de la bestia, nace y muere en este mundo”… Y por ello  los sabios de todos los tiempos, aseveraron y lo siguen haciendo; el que siempre, siempre, siempre… es más el ser que el tener”.

 Jaén: 26 de Marzo del 2006

 

NOTA PARA CURIOSOS:

     Harto ya de “las picaduras” de los infinitos mosquitos que “pueblan” esa selva “virgen”, que son los denominados “foros de Internet”; donde y en  mayoría actúan con la cobardía de ocultar nombres y apellidos (no digamos lugar de residencia y dirección: que yo sí que indico desde que inicié “mi navegar en ellos”)… hoy domingo, que me he sentido un poco “en forma”; les he escrito este relato, para esos molestos mosquitos y todos los que existan  y puedan leer esto…  y que no lo hago por ofenderles… sino para que sepan “volar en los lugares donde pueden”… y sigan aprendiendo… pues que duda cabe que yo estoy seguro que” fui mosquito”… y quizá aún no he llegado a elefante… pero sí que a un grado de “animalidad muy superior a estos parásitos ignorantes y que tratan de… ni ellos mismos saben qué”… pues como los mosquitos, “zumban y poco  más”… ya que sus picaduras no suelen traspasar ya  mi vieja coraza, en la que a lo sumo “cosquillean mientras me  rio”.

 
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