La novela "Diálogos con mi amigo el Loco" se escribe entre los años 1988 a 1995, si bien y ya entonces previniendo lo largo del "parto", en la misma se indica... "corre el año 1999.
     Tras la introducción donde se relata la "creación por parte de intereses poderosos y extraños", de un muy especial manicomio", dedicado exclusivamente para recuperar a los más importantes "desequilibrados" de todo el mundo.
Allí "aparece" un interno (que se supone es una de las mentes más claras, pero que por "sus oscilaciones"', tiene que estar allí transitoriamente) que pide hablar con un personaje del exterior y al que conoce por sus escritos publicados.
     En síntesis es así como estos dos "especiales locos" van a dialogar de "lo primero que les viene a la mente" y así pasan unos meses de un verano; hasta que el loco primero sufre una nueva crisis y tienen que trasladarlo a otro de los especiales manicomios que la organización tiene en el mundo (tiene y mantiene tres, uno en el Sur de Europa, otro en la cordillera de Los Andes y otro en Australia).
     Al marchar deja un legado en forma de una especie de discurso-confesión, prometiendo que cuando se recupere volverán a reanudar los diálogos (con lo que queda abierta la posibilidad de nuevas novelas, puesto que hay tema abundante y pendiente "por dialogar" ya que "el mundo está loco").
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