Nº 100

OLIVARES, OLIVARES, OLIVARES

            Hace ya varios lustros, que tomando tierra el avión en que viajaba, observé con cierta gran sorpresa, la proliferación de olivares en tierras cercanas al aeropuerto de Madrid. Después, he visto crecer las plantaciones en Extremadura, Castilla, Aragón, Navarra y otras que no recuerdo ahora. Recientemente y en viaje por Andalucía, observé que las inmensas y ricas tierras de cereal, de Córdoba y Sevilla, están siendo en gran medida, plantadas de olivar y lo mismo ha ocurrido con Málaga y Granada; desconozco la cantidad de olivos que ya hay  fuera de Jaén… donde igualmente, han desaparecido las enormes extensiones de “tierras calmas” y se ha plantado olivar; y en todos los lugares, se han plantado “bastante espesitos”.

            Recientemente he visto la moderna forma de plantarlos; y un tractorista y algún técnico que dirige… y “tres o cuatro rumanos”; plantan no se cuantas hectáreas al día… pues ya se plantan, cuasi como si fueran “zanahorias”; lo que debido a la alta tecnología y aceleración del crecimiento, ya mismo y sólo en España (en otros países extranjeros, incluso lejanos, ya han empezado a copiar y a plantar, supongo que masivamente también) se van a encontrar los aceiteros, con “un mar de aceite”… que superará, a aquel tremendo y costosísimo “lago de leche y montaña de carne”, que sobrantes en la entonces reducida “Unión Europea” (lo de unión es un decir, puesto que en el comercio que es lo que impera, cada cual va a lo suyo)… “no sabían que hacer con él… hasta que nos colocaron excedentes y por ello hoy España no produce ni su propia leche” (listos que son nuestros políticos).

            No dudo el que se está investigando, que se están abriendo mercados, que incluso se ensayan nuevos productos derivados del aceite y del olivar… ¿pero alguien se da cuenta de lo que se le viene encima al olivar? ¿Se habla, se debate, se están tomando todas las medidas posibles?... visto lo que siempre ha ocurrido aquí en esta rica tierra y donde a pesar de todo… “sobra mucho dinero cada año”, me temo que no… y esto nos afecta a todos, tengamos o no olivar (yo no tengo) puesto que ya la economía provincial descansa en esa riqueza… el turismo (“segundo olivar de Jaén, lo denominé) las pagas de los ejércitos de jubilados, las subvenciones, mientras duren; y poco más.

            Tristemente y como hace un siglo… “los mejores cerebros se siguen yendo de Jaén, hoy en una emigración selectiva”… ¿no se pueden aprovechar para esa inmensa riqueza, que sigue siendo el olivar y todo “lo que encierra, en vez de tener que irse a crear riqueza en otras tierras”?

            No es en “el enchufe político/estatal”, donde se encuentra el porvenir de esa juventud preparada o a preparar; hay que interesarla en las riquezas de la tierra madre… o sea, lo que hacen vascos, catalanes y valencianos, hace muchísimo tiempo; no hay que descubrir “nuevas américas, hay que explotar la nuestra”. Aquí aún hay que importar maquinaria, utillaje, etc. ¿Aquí no se inventa nada?

 Jaén: 20 de Marzo del 2008

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