Nº 12

 

 

EL AGUA EN JAÉN

            Está claro (clarísimo) que el “eterno” problema ciudadano ni lo solucionan, ni quieren solucionarlo, ni en realidad buscan soluciones para que de “una puñetera vez”, se cubran las necesidades de “agua potable para abastecer la ciudad de JAÉN y no sólo para el momento, sino por el contrario para el próximo siglo que se inicia el uno de enero de 2001”.  Y me explico, recogiendo “indicios” y afirmaciones.

            Ideal del 6-7-200 titulaba así: “El alcalde pide a Seragua que arregle depósitos y tuberías” – “Tres años después de privatizarse el servicio aún no se ha puesto en marcha el plan para invertir 4000 millones”. En letra pequeña se aclaran “más cosas” y por ello uno piensa no sólo en la inutilidad manifiesta del alcalde y su equipo (“ojo que son mayoría y no dependen de nadie”) si no que por el contrario, “alguien o algunos”, deben “algo importante a Seragua” y callan, otorgan o a lo sumo piden, cuando lo que sólo deduciendo lo que arriba cito, ya es tema para llevar a Seragua a los tribunales y  exigirle (no pedirle en plan "lastimero”) daños y perjuicios, así como que, en un tiempo récord, cumpla con los compromisos contraídos con la ciudad de Jaén (no con su alcalde y menos con el partido político de turno) y si no lo hace, aparte de cobrarle esos daños y perjuicios, rescindir el contrato de inmediato y mandarlos a la “farola de Málaga” (por ejemplo), pues el agua en la ciudad de Jaén, es un asunto vital.

            Y es de tal importancia por causas sencillas y el que no las vea (y haga previsiones) no es digno de estar sentado “ni en los escalones de entrada a nuestro ayuntamiento”. Se necesita ser torpes e inútiles, para no ver como la ciudad está creciendo, como crecen los complejos ajardinados y las casa unifamiliares con jardín, las urbanizaciones cercanas y a las que se les ha prometido agua (la más relevante la del Puente de Tablas, con “un millar de chalés” en parcelas de mil metros cuadrados, que lleva 25 años esperando) amén de las zonas públicas e industrias de todo tipo y que “el grifo del agua”, no lo controlan la inmensa mayoría de vecinos y menos que ninguno el propio ayuntamiento de Jaén, por lo que más adelante diré y que lo he multirrepetido en otros comentarios.

            Sí, el ayuntamiento no puede decir “ni pío”, mientras se denuncia públicamente que la mitad del agua que viene a Jaén, se pierde por la desastrosa red que tenemos (reconocida por el propio alcalde en Ideal 6-7-2000) y derrocha agua absurdamente el propio ayuntamiento, manteniendo (y es un solo ejemplo) “hectáreas” de césped en unas colinas del polígono del Valle, donde se derrocha más agua que consume el propio barrio para sus necesidades humanas (supongo); mientras ya, en muchos lugares de Jaén y en gran parte de la semana, no hay presión suficiente y no reciben el agua que pagan ya a muy alto precio, sin que Seragua responda de ese malísimo suministro.

            Eso sí, tanto Seragua como el Ayuntamiento (conjuntamente) pagan unos anuncios donde “con toda la cara dura del mundo”, nos piden ahorro del agua, cuando no somos los vecinos los que hemos de hacerlo en primer lugar y por otra parte, si la red ya estuviese en condiciones de denominarse así, es claro que sobraría el agua, al menos de momento; para el futuro seguro que no y me remito a lo antes dicho.

            ¿No se iba a tratar de construir un nuevo pantano en los Cañones de Mingo o en otro lugar idóneo? ¿Por qué no concentra el ayuntamiento tanto dinero como gasta en “pitos y flautas” y lo va dedicando a ese pantano que lo necesitaremos a la vuelta de pocos años? ¿Por qué se “tira” dinero en fútbol, toros, teatro, ferias de barrio, etc. etc. y no se dedica a ese bien de primera necesidad?. Seguro que los vecinos lo entenderíamos perfectamente y renunciaríamos a esos “pitos y flautas”; es claro que no renunciarían “los que chupen de esos presupuestos”, normal, pero “lo primero es lo primero” y un alcalde no puede ser un cualquiera que no tenga “bemoles”, para plantar cara hasta a su propio partido, llegado el caso. Esos son los alcaldes que necesitamos.

            Y por último sepamos “el milagro”, para que aún no tengamos restricciones (aunque en realidad si que las tenemos). Lean con atención lo que en su columna, dice Antonio Garrido Gámez en Ideal 16-7-2000 y que resumo, aunque recomiendo lo lean íntegro y lo guarden, pues tristemente, habrá que emplear sus palabras muchas veces.

            Gracias a los miles y miles de familias jaeneras que tenemos chalé o similar en los alrededores y que desde el viernes al lunes, consumimos agua de nuestra propiedad y en esos lugares: “Esto es lo que permite que los depósitos de agua municipales, acumulen unas reservas ya exiguas e imprescindibles... y así estamos”.

            ¿Pero qué va a ocurrir en septiembre cuando volvamos a la ciudad? Y  ¿Cómo va lo del pantano del “Víboras”?..

Jaén. 22 Julio 2000

 

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