Nº 127

AL JEFE PROVINCIAL DE CORREOS

            Sr. Jefe provincial del servicio público de correos (supongo que seguirá siendo un servicio público); el pasado 27 de septiembre, fueron depositados en “ese servicio”, una cantidad de sobres de “correspondencia ordinaria” (0,38 céntimos de franqueo); de los cuatro dirigidos a Valdepeñas de Jaén; me llegan devueltos los cuatro, con la firma  del mismo cartero (supongo que sólo hay uno en el pueblo) y el que indica “señas insuficientes”; los sobres me llegan el día 17 de octubre; o sea que “han estado perdidos la friolera de veinte días” (tiempo suficiente como para dar la vuelta al mundo).

            Los sobres y como dirección postal indican: 1) Iglesia Parroquial. 2) Biblioteca Pública. 3) Fábrica de dulces-panadería y “Antiguo Molino”. 4) Restaurante del Parque.

            Imagino que iglesia parroquial y biblioteca pública, no hay más que una en esa población; la fábrica de dulces-panadería y el antiguo molino (sobre todo éste último, es una joya que data de más de quinientos años y que lo conocen hasta en el extranjero) y el restaurante del parque (junto al parque que hay para ir a “Los Chorros”) tampoco hay otro que yo sepa; quisiera saber que explicación me da usted y que instrucciones le exigieron al tal cartero para darle la plaza; puesto que con esas direcciones, hasta un forastero que llevase los sobre al pueblo, seguro que los entregaba fielmente.

            Como anécdota de hace muchos años; muchos; recuerdo que en tiempos de aquellos carteros de enorme cartera que “los deslomaba”… alguien de fuera de Jaén; mandó un sobre “ordinario”, a esta misma ciudad de Jaén; en el mismo figuraba un ramito de olivo (o “ramón”),  seguido de la palabra Calatayud y a continuación también un dibujo con una sierra… al llegar el mismo a cartería, aquellos carteros aceptaron el reto y ni se les ocurrió devolver el sobre… simplemente y en muy poco tiempo, supieron que aquel sobre iba dirigido a D. Ramón Calatayud Sierra, persona bien conocida en la ciudad… al que fue entregado de inmediato. Claro que eran otros tiempos y por lo visto, los carteros tenían más despierta la inteligencia, “o más ganas de trabajar”.

            Espero vengan a mi casa por los sobres y los lleven a destino; puesto que para ello he pagado “un franqueo”; caso contrario “el servicio público de correos demostrará que no tiene carteros como para resolver problemas tan elementales como éste”.

 18-10-2013

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