Nº 141

La desidia municipal

             Señalo en mi titular “lo municipal”, pero igualmente vale para cualquier otro sector de la política; donde lo que impera es el viejo dicho de… “tente mientras cobro y el que venga detrás que se apañe como pueda… a mí, plin”; de ahí la palabra DESIDIA. Hoy me refiero a la “viejísima” plaza de las palmeras; puesto que ese ya muy mermado espacio, fue y desde hace siglos, mercado, feria y “el foro público del pueblo”; al que se le robaron espacios enormes e imperdonables, pero “son cosas de Jaén”. Los robaron los políticos de turno; por ello, Jaén no tuvo nunca una plaza, digna de una capital de provincia.

            De las múltiples remodelaciones de esa plaza; la última es la que “disfrutamos hoy”; la que nos muestra una plaza, demasiado ocupada “por monstruos incalificables y de anuncios publicitarios, amén de quioscos que ocupan lugares que nunca debieron ocupar; puesto que “al pueblo” nos han dejado espacios ridículos por demás.

            Generalmente “el político de turno”; aprueba unas obras (pienso que sin dedicarle el examen que merecen y mucho menos invitar al pueblo para que opine) las manda ejecutar sin muchos miramientos (“paga el pueblo”) con el mayor orgullo asiste a la inauguración… y luego… “ahí te pudras”. Y a eso voy hoy, al pudrimiento de esa obra, que no olvidemos fue inaugurada “ayer mismo”. Una obra pública debe ser para siglos; evitando gastos inútiles, de ahí el que se miren con lupa los materiales.

            Examinen la baranda metálica de la plaza; la que aparte de ser “una birria”, fue construida con material tan endeble, que ya está carcomida en demasía, y ya veremos si a no tardar mucho, algún viandante termina en la fuente… “no la han pintado ni cuidado nunca más”; de forma parecida ocurre con los pilares de madera de la pérgola; no los han vuelto a barnizar. Veamos la solería de la plaza y la que cada dos por tres, tienen que fijar las losas de la misma; es de material endeble, mal colocado y que además, autorizado la perforación de la misma, “en esas ferias y otros hechos que allí se realizan”; han terminado por dejar la misma hecha un desastre. Faltan papeleras y más bancos, que dicho sea de paso, fue lo mejor de la obra por lo cómodos y sólidos.

            Hay más abandonos, pero ello se lo dejo que los vean otros; si hoy me refiero a esa plaza, es por cuanto, sigue siendo la plaza principal de esta “capital o pueblo abandonado de esta provincia”; por tanto todo visitante que aquí recala, si es observador, “no quiero pensar lo que dirá de la ciudad y sus regidores”.

            Los únicos que supieron hacer verdadera obra pública, fueron los romanos; puesto que aún las hay que sirven a los que hoy viven, más de dos milenios después… y en nuestra provincia, tenemos una maravilla, cual es “el puente romano de Andújar”. De “los diseñadores de hoy”… mejor sonriamos con conmiseración.

 Jaén: 13 de Febrero del 2014

ATRAS / PAGINA PRINCIPAL