Nº 166
¿Qué tipos de pan nos hacen comer en Jaén?

 
     Yo no encuentro pan de mi agrado en Jaén; la señora que me cuida (soy viudo), se queja de lo mismo y que en su casa es tema de muchos años, "en Jaén no hay buen pan"; o al menos no el "pan-pan", de horno de leña, amasado de la forma ancestral, con la levadura natural y buena harina. Según esta señora, el pan hoy es "un fabricado industrial mas", que llega a los despachos en forma de masas frías o congeladas y las que luego metidas en hornos eléctricos, las despachan en cinco minutos "y fuera". El caso es que si bien ese pan "recién salido del moderno artilugio", es pasable, horas después, se ha convertido en algo que parece de goma de mascar, no tiene sabor, o es una especie de "liviana e insulsa galleta mas ligera que un vilano y que no gusta en general. Se escapa un poco el tipo de pan de CHAPATA; pero nada que se parezca a ese pan de horno de leña y que cuando el hornero sacaba la hornada con aquellas enormes palas de madera, perfumaba no solo el horno y despacho propio, sino TODA LA CALLE O ALREDEDORES; de aquel embriagador olor a pan caliente, que todos hemos disfrutado en época de muchas más penurias que hay ahora.
     Si sales de Jaén y sobre todo de la provincia, hacia ´Granada-Málaga, ya cambia el pan y en cualquier lugar que pares a desayunar, ya encuentras incluso en las tostadas un pan que "da sopas con honda al que aquí hay"; por tanto aquí entiendo que se ha establecido una especie de MONOPOLIO que debe ser muy rentable y todos "a lo moderno o artificial", aquí al parecer no existe ese espiritu competitivo por la calidad y en otros muchos sitios sí; baste decir que en pueblecitos costeros llegas a cualquier despacho de pan y hay  PAN DE VARIAS CLASES Y COLORES Y DE MÚLTIPLES FORMATOS, por cuanto los extranjeros han impuesto otros tipos de pan Y SE VENDEN.
      Sugiero a nuestra Diputación provincial tome nota de todo ello y empiece a hacer UN CONCURSO ANUAL DEL PAN QUE TUVIMOS  y a ver si los horneros vuelven a hacernos pan de aquel y que incluso de los pueblos venían a venderlo en la capital; se lo agradeceremos. Hoy ni existe aquel pan sentado que se podía guardar por varias semanas en orzas de Bailén, simplemente tapadas con burda tapa de madera y un trapo blanco o lienzo.

 
Antonio García Fuentes
Jaén: 21 de Mayo del 2016

 

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