Nº 181

El mar de olivos y “La seca”

             El párrafo que va a continuación lo escribí hace ya diez años y corresponde a uno de mis muchos relatos inéditos; pero como ahora preocupa mucho “La seca”; así la denominaron aquellos olivareros que venían en el autobús, para un viaje turístico partiendo de Jaén y visitando Baeza y Villacarrillo, motivo principal el visitar en ésta última ciudad la que se considera como la mayor almazara de todo el mundo y el texto que reproduzco es el siguiente.

            “Amanece lloviendo el día veintiuno de noviembre del año dos mil siete. Debido a lo que cuento, el olivar… o mejor dicho “el mar de  olivos” (ya casi toda la provincia en sus campos de cultivo son olivares) se muestra de un color y de un verdor magnífico en su tonalidad “verde oliva”… si bien, entre Jaén y Baeza, noto en las márgenes, abundantes árboles, que los han podado casi en una especie de “desmoche” y han quedado en los pies o troncos gruesos que pegan al suelo y algunas ramas jóvenes, igualmente peladas, que sobresalen un metro o poco más. Un olivarero que viene  en la expedición, dice que es “una enfermedad” que con ese tipo de poda y algunos cuidos artificiales y con productos apropiados, suelen “curarse” y volver en pocos años al ramaje que hoy les falta… también dice que, algunos “mueren” y hay que replantarlos o mejor dicho, poner plantas nuevas; que como sabemos tardarán bastantes años en llegar a  una producción rentable; puesto que el olivo “es parecido al hombre” y su plenitud o mejor rendimiento, llega ya cumplidos los treinta o cuarenta años”.

************************

            Ello demuestra que desde vete a saber cuántos años antes “la seca”, estaba ya instalada en el olivar de Andalucía y vete tú a saber de qué otras regiones de España; lo que demuestra una vez más que aquí “lo oficial” no aparece hasta que la tragedia llega a puntos de catástrofe y cuando ya lo que queda “es llorar, dedicar minutos de silencio y hacer el idiota oficial, al que normalmente lo que le preocupa es su nómina y poco más”.

            Me pregunto por lógica, qué hicieron y por este orden; los políticos “jiennenses” aparte de su labor de “escalada para eternizarse en el dinero público”; la Diputación como “gobierno provincial”; la Universidad de Jaén; que debiera tener desde el principio la mejor y mejor dotada de las facultades del mundo, dedicada exclusivamente al olivar “en cuerpo y alma”; también las cámaras de comercio e industria, qué hay nada menos que tres y sobre todo “La Caja Rural Provincial” (La de ahorros de Jaén, como sabemos fue regalada al capitalismo en la mayor de las idioteces políticas de todos los tiempos y producida en esta pobre provincia que lo es mucho más “por cosas así”). Y he citado estas dos como últimas, por cuanto manejaban “el dinero de Jaén” y si el olivar desaparece, seguro que la hoy boyante, Caja Rural desaparecería también puesto que, “sus nutrientes en mayoría proceden del olivar jiennense”.

            No se sabe de esfuerzos a tenor con lo que se necesita en el olivar, creando y dotando premios, y personas capacitadas para vigilar el olivar “y la seca” desde que, aparecieran “secas las primeras ramas de la primera oliva”, si es que el olivarero también se preocupó de comunicarlo a todo aquel a quién proceda; que esa es “otra” ya que los olivareros se preocupan mucho más del “ordeño y las subvenciones que de lo demás”; y no olvidemos que el gobierno para lo que está hoy, es para recaudar muchísimos impuestos y dejarnos abandonados para que nos apañemos como podamos; por lo que esperar soluciones verdaderas del gobierno de Madrid o de Sevilla, es como esperar a que las ranas echen pelo y cosas así. ¿Qué va a ocurrir ahora? Habrá la actividad necesaria, actividad global o seguirán durmiendo en espera de… “la bienvenida de los cigarrones”. Lo vamos a ver ya mismo, puesto que EL OLIVAR ESTÁ EN PELIGRO DE MUERTE.

Jaén: 12 de Julio del 2017

ATRAS / PAGINA PRINCIPAL