Nº 43

 

DEPREDADORES AYUNTAMIENTOS

 

            Ya no son sólo los impuestos nacionales o regionales (que también); son ya mucho más temibles, los que con toda impunidad y sin responsabilidad digna de mención, nos imponen quienes dominan los municipios, además y con toda la cara dura del mundo, dicen que son nuestros, cuando la realidad son nuestros por cuanto los soportamos en sus excesivos gastos.

            El bochorno llega a grados indignantes, para quienes hoy fuera del mando, atacan a los que imponen impuestos, cuando ellos en su momento nos asaron a importes casi ya confiscatorios, caso de la ciudad donde nací y vivo (Jaén); por lo que llegado el momento y como la política se ha polarizado en dos opciones, lo mejor será negarse a votar a uno u otro y tratar de que las asociaciones vecinales o comerciales, participen como candidatos a administrar un bien que debiera ser común (el municipio) y que si nunca lo fue, hoy menos que nunca por cuanto  al igual que en épocas dictatoriales, hacen lo que les viene en gana y las protestas, ya indignantes, se las pasan por donde ya me entienden.

            Tienen gastos enormes en lo que nada tiene que ver con la administración de un municipio, pues dedican cantidades ya excesivas, a espectáculos, entretenimientos y cosas que ni sabemos por lo disfrazadas que puedan estar y que no debieran figurar en ningún presupuesto municipal, pues son cosas que debe sostener la iniciativa privada con toda sus consecuencias, sean estas toros, teatro, fiestas de barrio, sostenimiento de ONGs y otras muchas cosas que sin embargo, engordan cada año unos presupuestos ya monstruosos y que se les van de las manos, puesto que tienen a su cargo tantísimo empleado, que difícilmente pueden controlar el negocio municipal y a los mil administradores subalternos que lo mangonean, por ello hay que ir a los más simple concreto y necesario y dejar a la iniciativa privada con mucho más dinero que se le está dejando, pues lo digan como lo digan, es la iniciativa privada y con los controles lógicos, la que crea verdadera riqueza y que ella dure por generaciones venideras. Los administradores públicos suelen tirar el dinero.

            Es más, yo ya dudo de si lo que dicen haber cobrado del monto total de impuestos es cierto o es otra mentira más; puesto que puede estar ocurriendo que incluso los de dentro de casa, guarden o aparten recibos y los dejen prescribir sin pago alguno, amén de los muchísimos de fuera, que no pagan, por cuanto ya no pueden o no quieren y a los que no pudiéndoles cobrar, simplemente los amortizan en los espacios vacíos del presupuesto circulante y lo acumulan en forma de nuevas subidas, que soportamos indefensos, los contribuyentes que si que pagamos todo cuanto por imposición se nos coloca y teniendo bienes suficientes, tememos al embargo.

            No tenemos idea de si se controla todo, todo (y reitero todo) lo que afecta al municipio, menos aún si hay algún tipo de vigilancia o intervención de fondos sobre la marcha y menos aún si existe voluntad de reducir el gasto, mediante economías lógicas y normales y que cualquier súbdito (que no ciudadano) hacemos en nuestra propia casa.

            Se ha publicado incluso que deben cantidades inmensas a las compañías eléctricas, hablando generalmente, y que estas no ejecutan, por cuanto dejarían a casi toda España a oscuras... ¿Hasta cuando va a durar este tipo de derroche absurdo y a nuestra costa?.

 

 

ATRAS / PAGINA PRINCIPAL