nº 58

 

 

 

“BAILONGO DEL CHURRE”

            Están equivocados los que piensan que es el bolero, el melenchón, la jota ó fandango; los bailes típicos jaeneros ó jiennenses; nó... tenemos otro ya bastante antiguo y que yo pongo nombre y apellido en el titular de este comentario, el que en clave de cachondeo e impotencia, brindo al ayuntamiento de Jaén y a cualquier otro que facilite este tipo de baile a sus súbditos actuales, que de ciudadanos tienen lo que yo de lama tibetano.

            Este baile, que es circunstancial, esporádico y al que eres invitado de súbito ó inesperadamente, goza de toda la atención del personal que anda por las calles, plazas, acerados y demás vías públicas pavimentadas con diferentes tipos de pavimentos formados por unidades de losas, baldosas, adoquines, diferentes tapas de cemento u otros materiales, etc.

            Este baile, es de todos tiempos y de todas épocas, o sea que te pueden obligar a bailarlo, desde enero a diciembre y haga calor o frío, no tienes más bemoles que bailarlo y ello tras la desagradable sorpresa del “empujón” que tu mismo te das, para entrar en tan indeseada danza.

            Ello ocurre cuando bien ha llovido, ó han regado el pavimento y no toda el agua discurre por donde debiera, sino que mucha de ella y en pequeñas proporciones, ocupa (algunas veces durante varios días) las grietas y resquicios, que quedan entre las uniones (es un decir) de todo ese tipo de pavimentos y elementos auxiliares para comunicar los suministros que van por el subsuelo de las vías públicas, a saber; electricidad, agua, gas, teléfono, etc.

            Vas tan tranquilo por esos lugares tan abundantes, pues existen miles y miles, decenas de miles de lugares mal terminados y realizados por operarios que no tienen ni idea de lo que es un trabajo bien hecho; supervisado (se supones) por técnicos “de carrera”, incluso públicos ó municipales a los que le tenemos que pagar los invitados al baile; pero los que y al parecer no saben “ni una papa”, de buenas terminaciones, corrientes y salidas de aguas, etc.

            Es por lo que continuamente te puede surgir, el empujón a ese baile maldito, el que no es otro qué, el que te produce “el salto”, al pisar cualquier lugar de los citados, donde existe una cierta cantidad de agua sucia y pestilente (churre) y la que cual impulsada por bomba precisa y bien dirigida, salta hacia arriba y llega hasta los calzoncillos blancos del hombre o bragas de la mujer... los que ya nos podemos imaginar lo que les produce y “el canto o letra que le ponen al baile, pensando en albañiles, peritos, concejales y el propio alcalde; los que unidos a sus familias –muchas veces- aparecen en el baile del churre”.

            Se supone que en ese maldito baile, participan desde el alcalde y su respetabilísima consorte y demás familia; hasta el turista que se decide a visitarnos; amén de nosotros, todos los paganos de los grandes desastres de nuestro absurdo (por el descontrol del gasto) ayuntamiento que imaginamos, ya ni sabe para lo que sirve. Por ello y cómo tiene un inmenso presupuesto, pedimos que se habilite un nuevo departamento municipal (“con ingeniero incluido y así habrá un nuevo y gran enchufe más”) con un par de buenos albañiles soladores, que vayan viendo donde se encuentran los infinitos bailes del churre y los vayan clausurando. Igualmente que los ingenieros en pavimentos y similares, ordenen a las compañías privadas, que arreglen lo suyo. Les quedaremos muy reconocidos por su gran esfuerzo               Jaén: 22 Junio 2002

 

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