Nº 63

 

 

 

TORRE DEL MAR Y SU ABANDONO

 

            Muchas familias de Jaén y algunas de ellas desde hace más de cuarenta años y cuando aquello era y como tantos otros lugares, algo desconocido y carente de cuasi todo lo necesario y que ya había en las ciudades del interior... decidieron ir allí y no se sabe cómo; quizá por cuanto era fácil la llegada vía FC. y directamente desde Jaén, puesto que entonces había un tendido ferroviario que pasaba por el lugar y cuyo terminal eran unas minas, hoy abandonadas.

            Quiero decir con ello, que los habitantes de la provincia de Jaén, fueron pioneros y aportaron su dinero en abundancia, para lo que después (mucho después) llegó a ser lo que ya es y que debido al abandono por parte de la alcaldía de Vélez Málaga, ha llegado a ser un lugar bastante incómodo, mal dotado, peor vigilado y lleno de suciedades y donde cada cual campa por sus respetos ó goza de tolerancias que no entendemos, los que nos consideramos “medio civilizados”; por ello hay que denunciarlo y cuanto antes, pues de no poner coto y remedio, Torre del Mar, se va a convertir en algo indeseable y que nadie queremos, sencillamente por cuanto le tomamos cariño y no por casualidad se le denomina “la playa de Jaén”, aparte que hay allí multimillonarias inversiones en bienes inmuebles propiedad de jiennenses y que corren peligro de desvalorización si aquello se convierte en un infierno, que es lo que puede ocurrir.

            Los que vamos por allí y generalmente casi una vez al mes, venimos observando hace ya unos años, que la voracidad más loca y peligrosa sigue avanzando, con la connivencia o complicidad política, por lo que la ya superabundante edificación amazacotada y densa, sigue avanzando y aquello en los meses de julio y agosto, se está poniendo sencillamente cuasi inhabitable por cuanto la densidad de población es inaguantable por muchas causas y cosas que surgen cuando las multitudes se condensan en espacios no aptos para tanta gente.

            Unamos a ello, el abandono de los pocos jardines que hay y en muchos de los cuales, los bares o restaurantes, han invadido espacios públicos para llenar con ellos cientos o miles de mesas, devastándolos. En esos jardines y en pleno mes de julio, yo he visto montones de broza seca y gran cantidad de yerbas parásitas invadiéndolos, incluso en pleno paseo (en alguno hay hasta un minúsculo huerto “particular”) marítimo, el que igualmente es invadido por motoristas, ciclistas, camiones, furgones de reparto, perros sueltos, triciclos, “manteros”, etc.: lo que simplemente imaginando, puede uno apreciar el resultado. No existe prácticamente la vigilancia policial y que ponga coto a tantos desmanes, cuyo colofón son los ruidos nocturnos producidos por coches o motos a todo gas, más los que producen, “los muchos que se pasan de alcohol”. Todo ello y algunas cosas más, necesitan una vigilancia y control que no existe en absoluto. Reclamamos por tanto los derechos que nos otorgan los muchos impuestos que allí pagamos, para simplemente pasar allí unas semanas que resultan ya... amargas.

            Hay una agrupación política instituida en esta gran pedanía (que tiene muchos más habitantes que la mayoría de capitales de provincia españolas) que está tratando de segregarla de Vélez Málaga, que es claro que no quiere soltarla, ya que presumo es la mayor fuente de ingresos del municipio y con los que se pagan muchas cosas, ajenas a Torre del Mar; esperemos que esa secesión prospere por una lógica aplastante, pues y por ejemplo, con muchos menos motivos, aquí en Jaén, Arroyo del Ojanco, se ha segregado de Beas de Segura.

 Jaén: 10 de Agosto de 2002

 

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