Nº 8

 

AL TURISMO: “ESTACAZO”

            Como es de lógica y por mi mucho “caminar” en la senda del turismo provincial; y aunque estoy bastante apartado del camino, me llegan noticias, rumores, comentarios de personas que viven, que trabajan, que ven lo bien y lo mal hecho sobre ese “bien provincial” que afortunadamente va en auge, pero que se puede malograr, debido a los más tontos que listos y que egoístamente practican el nefasto dicho de: “ave de paso, estacazo”.

            En este mismo periódico y bajo la prestigiosa firma de Antonio Garrido, creo recordar que recientemente aseveraba lo siguiente y cito de memoria: “conozco casos de juzgado de guardia”; es claro que no cita nombres puesto que por lógica, hay que tapar “los trapos sucios y lavarlos en casa”; pero si persisten, habrá que citar nombres de establecimientos, puesto que no podemos consentir que desaprensivos y sin escrúpulos, crean que en vez de estar en una provincia que necesitará promoción constante, están (por ejemplo) en un campo de minas de oro o diamantes y en él, todo vale.

            Sí, puesto que al parecer en “algunos cortijos o caserías”; y al amparo de no sabemos que motivos, se cobran “platos” y comidas, a precio aún superior a como cobran hoy en el “Ritz”, donde aparte de mantelería de fina calidad, cubiertos de plata, cristalería de igualmente fino cristal y donde el servicio de comedor simplemente, cuesta a la empresa “un huevo”; cobran menos, sirven mejor y no hablemos del “marco” que ofrecen este tipo de establecimientos de larga historia hostelera y turística.

            Nó: rotundamente no y hay que denunciarlo e incluso boicotear en todo cuanto se pueda a estos desaprensivos, que lo que interesa es que si no se corrigen (que es lo deseable en bien de todos) que desaparezcan cuanto antes.

            Los negocios, debe tener su propia dignidad empresarial y aplicar la lógica del “largo y medio plazo”, donde las ganancias o los márgenes comerciales, permitan crear y consolidar una clientela, recibir una tesorería suficiente para atender el día a día y que igualmente y razonablemente, permita (igualmente) ir creando un fondo de reserva, para reformas, reparaciones e incluso posibles ampliaciones y para todo ello, se necesitan años, lustros y décadas. Esos son los negocios verdaderamente rentables, los que suelen crear “escuela” (grande o pequeña) los que mantienen y aumentan clientela y con ellos ese prestigio, que muchas veces, “heredan los descendientes de quienes fundaron, con mil fatigas (generalmente suele ser así) el negocio inicial”, el que pasado el tiempo suele florecer de nuevo y resurgir con nuevos bríos, al entrar “nueva sangre”, la que no obstante, ya viene preparada de “los viejos tiempos” y ello es una suerte para los continuadores.

            TAPAS Y TAPEO: Lo titulo con mayúscula, puesto que este es un asunto muy a tener en cuenta y que ya tiene alguna fama, fuera de nuestras fronteras provinciales y al parecer, algunas transformaciones no gratas, van surgiendo y  aumentando.

            ¿Qué es lo que está ocurriendo? Pues sencillo (así se me dice). Que las tapas “viejas” son laboriosas de hacer o preparar, que algunos bares de tapeo, cuando mueren o deja “los viejos” el negocio, el que les sucede, suele derivar “en lo moderno” y si ello es así, hay que procurar corregir “la deriva”.

            Si los jóvenes piensan que... “todo ha de ser concesiones, marcas, franquicias y similares”; hemos acabado con el tapeo de Jaén. El tapeo de Jaén y su provincia es y ha sido siempre de “olla y cocina” y lo que hay es que mejorar las recetas, crear nuevas y ampliarlas, pero siempre y en primer lugar pensando “en el fogón” y en trabajar bien la tapa, que como todo lo bueno, tiene trabajo. Igualmente hay que fomentar nuestras propias conservas y embutidos, aceitunas, alcaparrones, pipirranas, ensaladillas, caracoles, asaduras, mollejas, botones, callos, carne de caza y el sin fin de otros “guisos”, que lucen en el platito que contiene la rica tapa de la provincia de Jaén. Es claro que no hay que renunciar a nuestra propia variedad de bocadillos “de siempre”.

            Haber cuando dejamos ya “el clásico catetismo jiennense” y que como sabemos es, valorar siempre como mejor, lo de fuera que lo de dentro. Esto vale para todo lo nuestro y va... “de las tapas a los hombres y mujeres de Jaén”. El ancestral atraso de Jaén, viene principalmente de ese gran error.

            Por todo ello y aún cuando las autoridades se muestren ufanas, satisfechas y nos digan que este verano batimos otro récord turístico... ojo a “las enfermedades interiores”, que esas las padeceremos nosotros. Los políticos cobran lo mismo y siempre.

 

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