CAPITULO IV

 

TERCERA Y CUARTA CARTA Y NUEVOS RELATOS (Texto literal):

 

NOTA: Cuando recibo la primera de las dos cartas y relatos que a continuación se reflejan, estoy muy ocupado y no puedo dedicarme al estudio y copia de los mismos, por tanto una vez leídos, me decido y le escribo la siguiente carta, con objeto de que tenga noticias mías lo más rápido posible y sepa el por qué del retraso posterior.

 

Jaén: 29 Enero 2001

 

A  Francisco Javier Rodríguez Tirador

 

Estimado Francisco-Javier:

            He recibido con sumo agrado, sus cartas 15 y 19 del corriente, así como los anexos a las mismas; leído con atención todo ello, tan pronto me sea posible, iniciaré el trabajo de pasarlo todo “a limpio” y le contestaré a todo ello. Digo lo de pasarlo “a limpio”, por cuanto usted al escribir a máquina (u ordenador, no lo se; si es ordenador y tiene e-mail (correo electrónico) dígamelo a la primera ocasión, pues para un comunicado rápido, es mejor que el correo ordinario)... digo que al escribir a máquina, su escritura viene con gran cantidad de defectos (a mano escribe usted mejor) propios de un aprendizaje que le llevará tiempo; no intuya siquiera, que me quejo o le desanimo; yo le entiendo perfectamente, pero al intentar decir mucho, salen los escritos así; por ello le sugiero, que escriba más despacio, revise la escritura para eliminar faltas y emplear las palabras lógicas (tenga un diccionario a mano, para las dudas y consulte; yo como autodidacta, se de lo que hablo y el enorme trabajo que me llevó hasta conseguir escribir como hoy lo hago y sigo necesitando el diccionario, muchas veces)... Si escribe con ordenador, el programa del mismo tiene el diccionario, pero no es lo mismo, puesto que para saber expresarse bien, hay que saber el significado de las palabras, por ello, incluso lea el diccionario con asiduidad y verá el encanto que ello es y “el mundo que se le abre”, puesto que nuestro idioma (ESPAÑOL Y CON MAYÚSCULAS) es riquísimo en matices y es inmenso en cuanto a tal... pruebe y ya me dirá.

            Para escribir a máquina, procure escribir con los ocho dedos (los pulgares son para el espaciador) y la tabla de el ordenador (o máquina de escribir se divide en dos partes; veamos como se lo explico: DE ARRIBA ABAJO (en el mío están así y deben ser todos iguales pues la norma es internacional) vea los signos siguientes    5      6

                                                                  T      Y

                                                                   G      H

                                                                     B     N

                                                                (ESPACIADOR Ó

                                                                 MARCADOR DE ESPACIOS)

VISTO ELLO, considere que todo lo que hay a la izquierda o derecha de esas letras y números (incluidas las mismas) corresponden  a cada una de las manos; o sea, 5-T-G-B  a la mano izquierda y 6-Y-H-N-  a la derecha; recuerde que le indiqué que comprase un manual de mecanografía, o mejor, de unos cursos y todo ello le será de gran utilidad, pues usted tiene ideas, vivencias y facilidad para escribir, pero para su propia satisfacción, ha de intentar hacerlo bien, pues si no empieza a intentarlo, no lo hará nunca: de momento ejercite sus dedos haciendo abecedarios, pero siempre, que LA MANO IZQUIERDA NO ENTRE EN EL TERRENO DE LA DERECHA Y VICEVERSA; el resto de signos como son menos usuales, se pulsan sobre la marcha, pero siempre DELIMITANDO EL CAMPO IZQUIERDO DEL DERECHO (NO LO OLVIDE)

Ejemplo:  abcdefg       hijklmnñop      qrst          u               vwxyz

            (izqdª)         (derecha)        (izq.)   (derecha)     (izqdª)

Los números  y por lógica, lo deducirá usted mismo a que mano corresponde cada uno de ellos, e igualmente el resto de signos, pues todo lo más usual está a la derecha; pero sobre todo, haga abecedarios en principio, muchos abecedarios, miles y miles de abecedarios; así:

1)                     Abcdefghijklmnñopqrstuvwxyz           (SIEMPRE EMPLENDO

2)                     ABCDEFGHIJKLMNÑOPQRSTUVWXYZ   LAS DOS MANOS)

3)                     1234567890                                         Id.

4)                     LUEGO LOS SIGNOS CON TECLA EN MINÚSCULAS Y LUEGO EN MAYÚSCULAS, PUESTO QUE CADA UNO ESTÁ EN UNA DE LAS DOS POSICIONES DE LA TECLA.

Así: ¡”·$%&/()=?¿ ^*¨;:_> (pulsando tecla de mayúsculas)

 Id  ‘¡`+´,.-ç< (simplemente escribiendo y pulsando la tecla donde está el signo)

 

            Le digo cuanto antecede, por que lo creo no sólo necesario, sino por el contrario  IMPRESCINDIBLE:

            Le envío igualmente unas pequeñas hojitas o notas, por si quiere pedir más libros, hágalo, pero después de que termine el que le envié y del que espero me diga su opinión en un resumen, lo más escueto posible, lo que no quiere decir que sea muy corto.

            Le recuerdo lo que le pedí, sobre los e-mail (Correo electrónico) de los principales diarios del archipiélago, los que los puede anotar en cualquier quiosco, viendo los diarios, si es que lo reflejan, que generalmente si; suelen ser así (elinga@ofijaen.com) es claro que todos son diferentes, pero todos tiene la letra @ (arroba) en medio y ello aparece, en la parte donde indica el domicilio del diario, teléfono, director, sociedad propietaria, etc. etc.; pero (insisto) cópielos con sumo cuidado y si aparecen en letras MINÚSCULAS, me los reproduce así y si en MAYÚSCULAS,  así (ELINGA@OFIJAEN.COM)  puesto que en Internet, se funciona así, al mínimo detalle: Gracias.

            Creo que no se me olvida nada por hoy: Cordialmente le saluda, su amigo:

 

A.G.F.

 

NOTA:

SIGA ESCRIBIENDO NO ESPERE A QUE YO LE CONTESTE: Los recuerdos e ideas, cuando vienen, hay que recogerlos, pues si no se pierden... o tardan en volver a la mente.

 

 

TERCERA Y CUARTA CARTA Y NUEVOS RELATOS RECIBIDOS: TEXTO:

 

La Laguna: 15-1-01

 

Estimado Sr. Antonio:

         He recibido su última carta, junto al “Libro de los Espíritus”, que por cierto me parece fascinante. Es increíble encontrar reflejadas en el libro, algunas de mis más íntimas creencias.

            Nunca se me pasó por la cabeza el encontrar fama o dinero; vivo por el contrario, una vida, más bien anónima: La necesidad de escribir me surge de dentro. Estoy de acuerdo en el proyecto que propone, y le autorizo a trabajar sobre mis relatos.

            Seguiré sus indicaciones y le iré enviando relatos a medida que me vallan surgiendo.

           Decirle que la familia me ha regalado un ordenador, por lo que espero poder comunicarme con usted a través de él, en un futuro.

            La relación con mi hija y ex esposa continua hacia delante, pero con la niña es muy lenta. Ya le hablaré de todo ello más adelante. Tan sólo quería comunicarle el haber recibido su carta y libro citado.

            Saludos para usted y los suyos        (firma)

 

VIENE UN ANEXO MECANOGRAFIADO QUE DICE ASÍ:

 

            Le saludo por primera vez con escritura mecánica, necesitaré meses de prácticas para conseguir resultados. Le pido, pues paciencia, espero vencer mis molestos dolores y por consiguiente, disponer de más ánimos para proseguir.

            Es mi primer día con este aparato y experimento por mi cuenta y riesgo, me asombra todo lo que veo.

            Señor Antonio: debo confesarle que en verdad se presenta para mi un nuevo año diferente, pues usted ha conseguido despertar en mi el deseo de trabajar, ya que para mi el esfuerzo que realizo se convierte en un gran trabajo; de todas maneras estoy encantado.

            El cambio de ánimos es considerable, sin comparación al de estos últimos años, en los que me creí más que un ser humano... un objeto deteriorado.

            Por ello y sin ánimos de “crear fama” le repito mi agradecimiento. Es usted responsable de volver a la vida a un Zombi o a un vegetal, como fuese más justo denominar mi anterior estado.

            Continuo con la lectura y meditación del “Libro de los espíritus”, aunque lo estoy haciendo despacio, saboreando cada palabra como si se tratase del más preciado alimento.

            Las historias de aquellas personas con quienes mantengo correspondencia, me son desconocidas, algunas de éstas provienen de estudiantes, otras de trabajadoras (a.t.s. ó enfermeras). Nos une a todos el interés por la historia en primer lugar, aunque percibo a personas sensibilizadas con los problemas de esta humanidad, así como ansias de descubrir.

            La relación con mi  ex esposa se basa principalmente en que ella posee la custodia de mi hija, al margen de que, nos apreciamos mutuamente. Con mi hija,  la relación va muy despacio, yo le escribo mensualmente; pero ella, después de un año aún no se ha decidido a contestar; sus doce años, parecen no ser suficientes, como para aceptar claramente, el que soy su padre biológico y el que aceptar ese hecho, no sería en menoscabo del cariño que pudiera profesarle al compañero de su madre, que parece ser cierto... la ha criado, como si de su propia hija se tratara.

            Yo... comprendo y por tanto, continuo con mis cartas. Por todo ello aún no he tenido la oportunidad de comunicarle la relación que mantengo con usted.

            He tardado dos horas en escribir éstas líneas, pero fue divertido.

            Sin más, me despido; deseándole lo mejor para usted mismo y para los suyos:

(Rodríguez Tirador)

(Hasta aquí todo viene mecanografiado: después y a mano, añade):

 

16-1-01

Debo aprender, a hacer tantas cosas, que casi me abruma, el pensarlo.

 

ACOMPAÑA DOS RELATOS: El primero manuscrito y el segundo mecanografiado; y dicen así:

CUARTO RELATO (PRIMERA PARTE):  UNA MUERTE ANUNCIADA:

            Aún hoy, no tengo claro... si la maldad nace con el individuo, o si la va adquiriendo a medida que vive.

            A lo largo de mi vida, he conocido gente mala y gente que practicaba el mal (yo, mismo, he hecho mal). No todos los que practican el mal, son malvados; como tampoco los que practican el bien, son todos ellos, buenas gentes.

            Parece un juego de palabras, pero no se decirlo de otra manera en este momento.

            El individuo que paso a “retratar”, fue un hombre malvado.

           Siempre, creí, que éste, moriría joven; algo me decía en mi interior que, la muerte violenta se adueñaría de su vida.

            Cuando lo conocí en el 93 (1993); ya había cumplido más de treinta años. Su nombre de pila, Felipe; el apodo con el que lo conocían... “el rata”; ello por la habilidad que demostraba para colarse por cualquier agujero y practicar sus robos.

            Era de estatura considerable y aspecto corpulento, pero era la antítesis del corpulento noble. Era agresivo, cobarde, abusador de los débiles. Su forma favorita de vida, era practicando la extorsión; pero una extorsión humillante, basada en la violencia, que ejercía sobre pensionistas y sobre vagabundos; les quitaba sus míseras pagas (de unas 29.000 pesetas mensuales) a los primeros y les robaba lo que le interesaba de los segundos; y en ambos casos, esos desgraciados, tenían suerte si no eran golpeados por “el rata”. Le era indiferente el que fuesen hombre o mujeres, cojos, tullidos, inválidos... en general todos o casi todos los asaltados, tenían problemas con el alcohol; no contaban con familia que pudiera velar por ellos o salir en su defensa; quizá por ello; algunos optaban por entregar a éste malvado, cierta cantidad todos los meses y evitar así ser golpeados y que no les fuese arrebatado, mediante la violencia, todo con lo que contaban en el momento del asalto.

          Llegó a formar una especie de “camarilla” y se proclamó y convirtió en algo así como... “el rey de los pobres”... y así, vivió años, puesto que denuncias policiales, tuvo pocas puesto que había miedo a sus represalias.

            No se le conocían relaciones sentimentales; su actitud ante gente normal y joven como el mismo, era la de... falsedad y extrema cobardía. Personalmente, puedo atestiguar esa gran cobardía, la que era paralela a su peligrosidad. Nuestra relación no duró apenas, puesto que aquellas maneras, de “el rata”, no me eran gratas y yo no con compartía tan repugnante forma de proceder.

            Se transformaba en “una fiera”, cuando se encontraba a solas con sus presas.

            Con el transcurrir del tiempo, sus abusos fueron creando un cerco a su alrededor. La presión policial se hizo más notable y decidió huir, cambiar de isla.

            Así, se presenta en Las Palmas y pretende seguir viviendo de la misma forma y manera ya descrita y que era la que practicaba en Tenerife, donde se encontraba “en casa” y conocía a todas sus víctimas; aquí por el contrario, era diferente; no conocía “al enemigo”, además era extraño en la isla y totalmente desconocido en ‘su mundo’.

            El resultado no se hizo esperar y pocos meses consiguió sobrevivir; aquellas gentes que no lo conocían y no lo temían, se le revelaron y una puñalada acabó con su vida... ¿Dónde estará su alma?.

            Fue un hombre poco querido... ¿Podía haber sido diferente?... ¿Buscaba con cada uno de su actos a la muerte?... Si ello fue así; al final la encontró. Descanse en paz, si puede... seguro, que con su muerte, se llevó mucha maldad, dejando a sus víctimas descansar.   

                            (Diciembre- 2000)  (firma: Rodríguez Tirador)

NOTA: Los nombres que yo cito, son reales: téngalo en cuenta:

 

RELATO  4º SEGUNDA PARTE: (a la atención de Don Antonio)

                                  (lo anotado arriba viene manuscrito y el resto mecanografiado: dice así)

 

            No es fácil explicar, ¿el por qué? No obstante lo intentaré.

No puedo decir que el ambiente que me rodaba fuera el culpable, como parece ser el caso de muchos otros jóvenes, nacidos éstos, en grandes urbes y por ello arrastrados a un estilo de vida que converge en drogas y delincuencia. Muy al contrario conocí las drogas, en un pequeño municipio del Este asturiano[1], de apenas cinco mil habitantes, si bien es cierto que sufría un considerable aumento en la época estival ó vacacional; probablemente de esa manera llegó a nosotros  tan terrible mal; me refiero a que algunos veraneantes fueron, quienes nos mostraron “el uso y disfrute” (por aquel entonces) de las drogas. También algunos hijos o nativos del pueblo, que estudiaban en la capital (Oviedo) traían el hábito de las susodichas drogas. Hay que resaltar que... “ningún drogadicto nació con una aguja en la mano”... éste proceso de la drogadicción, lleva sus años y hace dos décadas (1980) bastante más de lo que se necesita ahora; el motivo es obvio; nosotros “fuimos los pioneros” y por tanto debimos dar “un paso tras de otro”, pero bastante despacio en comparación a la ‘velocidad’ que lleva hoy.

            Como ya le comenté, la muerte del dictador (Franco) aconteció cuando yo contaba sólo quince años, edad ésta crucial en la vida de un joven. Equivocadamente nos lanzamos algunos a la vida, como si de “una piscina” se tratara; sin medir nuestras acciones usamos y abusamos de esa adquirida “libertad”[2].

            Hijo de emigrantes, mis vínculos familiares dejaron mucho que desear, puesto que se me envió desde Suiza (donde emigró mi familia) a España, con el fin de que realizara mis estudios en el idioma español; así, en colegios internos fui forjando mi personalidad, haciéndome auto suficiente, atrevido, capaz de enfrentarme a “cualquier cosa”. En aquella época, mi punto de referencia era mi padre, el espejo donde yo me miraba; para mi era más que un héroe... desgraciadamente todas las cosas que de él aprendí fueron negativas, aunque (repito) entonces yo no las veía de esa forma.

            Mi padre, era un hombre violento, jugador, mujeriego y bebedor, que no borrachín; en suma, un hombre peligroso; tristemente todos estos defectos, para mi, eran “hazañas a imitar”, incluso algunos compañeros me envidiaban, puesto que sus padres, verdaderamente actuaban como tales y no daban el triste ejemplo que daba el mío.

            En unas vacaciones de verano en Suiza, cuando contaba precisamente quince años, se “las arregló” para que quedara “en manos” de una de sus amantes; durante unas horas y en el transcurso de ellas... con ésta mujer, perdí mi virginidad y de la forma más vulgar y violenta que se pueda imaginar... aún hoy, recuerdo con repugnancia aquellos actos, que se repitieron en varias ocasiones sin yo poderlo evitar. En mi mente está “gravada” su cara y aquellas horribles gafas que portaba. Quedé marcado por aquellos sucesos, a tal punto, que nunca más en mi vida, después; fui capaz de hacer el amor a ninguna mujer, que previamente no me hubiese gustado y por mucha necesidad biológica que tuviese.

            Mi madre, siempre ha sido rehén de la dictadura de mi padres; Él es “dueño y señor”; ella, esclava enamorada y cuando se vio en la circunstancia de tener que elegir entre los hijos o el marido, nunca tuvo dudas... su esposo es para ella “dios”... y aunque mis hermanas y yo la queremos y disculpamos, como víctima; en nuestro interior, guardamos “una pequeñísima espina” clavada y en relación a esa elección que tomó en su momento.

            De la manera que cuento o relato, me fui haciendo adulto, sin nadie en quien apoyarme, ni quien me educara como hubiese sido debido. El respeto entre mi padre y yo, fue perdiéndose, indudablemente por culpa suya y de sus “enseñanzas”.

            Cumplidos los dieciséis años, me negué a seguir con mis estudios y de inmediato, surgieron los enfrentamientos; éstos, dieron como resultado, mi ingreso en el ejército como voluntario en la Marina Española. En éste cuerpo permanecí dieciocho meses, en ellos terminé de “formar mi maltrecha personalidad”; conociendo a otros muchos hombres y sus costumbres, sus comportamientos y en fin... “todas sus maneras”. Aprendí y me fijé, pero casi siempre en lo malo... llegaron al fin, los primeros “porros de hachís”. ¿Por qué?... pues por querer conocer en primer lugar, los efectos que causaban aquellos “porros” que algunos fumaban.

La primera vez no fue nada agradable, puesto que conseguí marearme y luego, tras sus efectos, tuve que vomitar; es en éste punto donde algunas personas vencen a las drogas, puesto que tan mal se llegan a sentir que... nunca más quieren volver a probar... por el contrario, otros como yo, atrevidos, prueban de nuevo en busca de “mejor experiencia” y es de ésta manera, como realmente se experimentan sus verdaderos efectos y cuando un nuevo factor entra en juego. Éste es ni más ni menos que el vicio.

            El vicio es el que nos hace repetir y repetir, aquello que nos gusta. Por desgracia y cuando se trata de drogas, éstas repeticiones conducen al hábito y ya sabemos que ese hábito nos lleva a la dependencia y todas sus consecuencias.

            Plasmar por escrito la sensación que siente el que fuma hachís, no es cosa fácil; podría decir que el humor (extraño humor), nos llega como primera consecuencia o efecto; éste en ocasiones es descontrolado hasta el punto que nos da la risa por todo; se nos agudizan ciertos sentidos en detrimento de otros; esencialmente te sientes “dueño” de ti y de las circunstancias que te rodean. En ocasiones consigues mayor claridad para ver las cosas.

            Todo ello rueda por los suelos, una vez te has habituado y si por cualquiera de las circunstancias que concurran... te llega a faltar, la dosis que ya necesitas de la droga que sea. Entonces es cuando ya pasas el umbral del ‘infierno’.

            Calificar las drogas como “blandas ó duras”, podría muy bien dar lugar a equívocos, puesto que TODAS LAS DROGAS, SIN EXCEPCIÓN ALGUNA, LLEGAN A CREAR DEPENDENCIA; varía tan sólo, la escala de perjuicios que originan. Estoy convencido hoy, que nada positivo se saca de su consumo y por tanto, creo sinceramente que sólo la medicina, debiera tener acceso a las drogas.

            Quiero hacer reflexión, con usted, sobre el hecho de que el primer lugar donde las drogas y sobre todo una de ellas (la heroína) hizo su aparición y por ello estragos, fue en el País Vasco[3]; queriendo encontrar razones para este hecho, nos percatamos algunos, que por simple coincidencia (“o nó”); aparecen en las calles de Bilbao, dicha droga, poco después de que “ETA”[4], entrara “en escena”. Sabido es que, que durante algunos años, los jóvenes vascos, estuvieron más dedicados a las drogas, que a “ETA” y  “sus políticas”. A tal punto, que la  propia organización terrorista, tomó cartas en el asunto, llegando incluso a dar muerte a más de un traficante; desterrando de ésta expeditiva manera, el tráfico en toda la región (a la que ellos llaman su país). Aún hoy, aquellos vascos que tienen la desgracia de usar drogas, tienen que abastecerse  de ellas, en las provincias limítrofes... ¿Pudo “una mano negra” intentar controlar al movimiento independentista vasco por medio de la heroína aparecida de repente y sin más?... Una pregunta que quedará como muchas otras... sin respuesta.

            Licenciado, con tan sólo dieciocho años, me sentí “dueño del mundo”. Hay que tener en cuenta que cuando yo regresaba, aún no habían sido “tallados”[5] los “mozos” de mi edad y hay que recordar, que por aquel entonces, “el mozo se convertía en hombre al llegar a ese hecho de ser tallado  por el ejército” y ello “se confirmaba, después de su licenciamiento”. Por tanto y por esa regla admitida... yo, “ya era un hombre”.

            Llevé al pequeño pueblo, el gusto por el hachís, que aún no el hábito; y efectivamente, enseguida me acerqué a algunos jóvenes de mi edad que estudiaban en la capital y  que los fines de semana regresaban a casa, portando consigo, pequeñas cantidades de hachís. Así y fin de semana, tras semana, comenzamos el consumo; también y de ésta manera, llegamos al consumo diario y sin darnos cuenta nos habituamos a fumar a todas horas aquella droga, dependiendo ello tan sólo de la economía particular de cada uno; aspecto éste que rápidamente controlamos, puesto que el auge cada vez mayor de consumir, nos llevó de inmediato y por propia necesidad a ser nosotros quienes compráramos “al mayor” y después, vendiéramos “fraccionado”; como es lógico, de esta manera sufragábamos nuestro propio consumo; y cuando digo nosotros, me estoy refiriendo a un pequeño grupo formado por “los más veteranos”.

            Entonces... desconocíamos por completo, las consecuencias que mas tarde, tantos estragos nos causarían. Éramos entonces, como niños con un nuevo juguete. La casualidad quiso que una de las chicas del grupo, fuese dependienta en la farmacia del pueblo... podrá imaginarse el “bisnes”[6] que tuvimos durante años. Empezamos con las pastillas, pues otra vez alguien nos habló de los efectos que causaba y de nuevo, los atrevidos, quisimos experimentarlo por nosotros mismos. Algunos de éstos fármacos fueron un fiasco, otros pudieron darnos más de un disgusto... otros resultaron como se esperaba; casi sentíamos predilección por las anfetaminas, usadas en medicina para diversos usos, las ingeríamos mezclándolas con alcohol; entonces, un estado de euforia se adueñaba de nuestra persona; al mismo tiempo, una incontenible verborrea salía de nuestros labios; a tal extremo, que ello era insufrible para las personas normales.

            Otros fármacos, tales como el “Valiun”, ingeridos con alcohol, te sumían en “las nubes”... al caminar, pareciese como si pisaras sobre algodones y la vida transcurría a cámara  lenta. Algunos otros fármacos, utilizados como “adelgazantes”, eran temibles alucinógenos, cuando eran ingeridos con bebidas alcohólicas (alcohol).

            Como anécdota (o mejor dicho terrible experiencia) personal, la que sigue.

            Reunido el citado grupo en cierta ocasión y concretamente en los maravillosos Lagos de Covadonga; consumimos un fármaco de nombre, “Artane”; lo ingerimos sobre las diecinueve horas de un viernes de verano; pasaron dos horas y aquello “no subía” (no hacía efecto)... y como siempre, yo de ignorante y atrevido; comí más pastillas y bebí más cerveza, transcurrió tal vez una hora más, cuando de repente perdí el control... es más, perdí la consciencia de cuanto me rodeaba. La recobré de improviso y al tiempo que abría los ojos, sentí como se me arropaba con una manta; estaba en el suelo, pero bajo mi cuerpo ya no estaba el césped de los Lagos, si no por el contrario... una blanca arena y quienes me arropaban eran... “una pareja de la Guardia Civil”, que me encontró tirado en aquella playa (era pues arena de playa la que tenía bajo mi cuerpo)... estaba completamente desnudo, tan sólo portaba una zapatilla en uno de mis pies, pero curiosamente (la misma) me era totalmente desconocida. Para más asombro por mi parte, me encontraba nada menos que en la Playa del Sablón, sita ésta en el municipio de Llanes, que dista unos cuarenta kilómetros del lago Enol, que es donde comenzó, “ésta historia”.

            Nunca logré recordar (lo intenté multitud de veces) nada de lo sucedido; mis amigos habían desaparecido y no estaban con migo cuando recobré el conocimiento. Explicaciones posteriores, de éstos, me indicaron que... “desaparecía con alguien durante la noche”... y nada más pude saber...?

            Cogí miedo a estos fármacos, por el riesgo tan enorme que se corre una vez pierdes el control sobre ti... “no sería extraño (por ejemplo) el que bajo sus efectos, te empeñaras en volar y para lograr ello, incluso te lanzaras a un precipicio, incluso con una sonrisa feliz en los labios”... Horrible, pero cierto.

            Pese a todo cuanto digo, después de varios años abusando de los fármacos, nuestro vicio pedía más y así, entra en nuestras vidas el “L.S.D.”; o sea, el ácido lisérgico; droga de laboratorio creada en principio, quién sabe con que obscuros fines; popularizada en los filmes sobre Vietnam, donde se difundió el que dicha droga, era suministrada a los soldados norteamericanos, para “animarlos” a combatir en aquellas espesas selvas.[7]

            Tengo que significar para orientación de los incautos, que ésta droga (L.S.D.) es terriblemente peligrosa; sabemos de quienes han quedado “colgados” ó drogados para siempre, en base a uno de éstos ácidos.

            Una de las particularidades de dichas drogas es que, agudizan extremadamente los sentidos, creando estados de gran euforia, así como alucinaciones, pero más controlables (algunas veces) que las anteriormente descritas; pero (ojo) también pueden arrastrarte descontroladamente, a acciones violentas.

           Posteriormente a cuanto indico, aparece o irrumpe en nuestras vidas... “la Heroína”[8]... ésta es la responsable de mi personal odisea[9], como opiáceo que es, no tiene igual; crea gran dependencia; la sensación que siente quién la utiliza es en principio de enorme bienestar... “tan agusto te encuentras que todo pasa a un segundo lugar”... los problemas más grandes dejan de parecerlo y no por que se encuentre la solución a los mismos, sino por que los posponemos tranquilamente, como si... “fuésemos dueños del tiempo”; tan sólo aparecen de nuevo... a la par que van desapareciendo los efectos de la dosis de droga a que ya te has habituado... “lo que viene después de ello es terrible y más adelante lo cuento”.

            Deseo hacer hincapié en que hasta que llegó la dependencia total a dicha droga y  se apoderó totalmente de nuestra voluntad... el nuestro, era un mundo de “Jauja”; problemas, más bien pocos. Todo lo hacíamos en grupo; durante la semana fumábamos cuantos “porros” (hachís) caían a nuestro alcance . Los fines de semana, reuníamos nuestro dinero, formado así, lo que en nuestro argot, se denomina, “una vaca”; con el dinero de esa “vaca”, comprábamos la heroína, que más tarde consumíamos todos por igual, sin importarnos quién había puesto más o menos dinero... “aún no se había despertado en nosotros el egoísmo, que aparecería después”.

            Se sucedieron semanas, a éstas meses, a éstos años... y sin habernos percatado de ello, ya el uso o empleo de la heroína era a diario (lo necesitábamos) aún cuando era entonces en pequeñas dosis... significó que desde un principio empleamos la vía intravenosa, puesto que las otras formas de consumo llegaron mucho más tarde y por miedo al recién (entonces) descubierto del virus del “SIDA”.

            Debo reconocer que tuvimos, lo que yo califico como “nuestra época dorada”, pues se nos tenía entre los demás jóvenes de la época, como... “chicos especiales”; éramos el centro de atención de aquellos otros y atraíamos con “nuestra filosofía[10]...Estoy seguro de que fuimos ejemplo a imitar y por consiguiente, responsables directos del destrozo de muchas vidas.

            El mayor error que puede cometer un consumidor de drogas, aparte del de haberlas probado por primera vez, es... y de ello no tengo la menor duda, es el de drogarse en el trabajo o antes de ir a trabajar, puesto que descubre el usuario, la gran capacidad de resistencia ("no hay dolor"); imposible de entender (después) el ir a trabajar sin tu dosis habitual; ello está relacionado con los efectos sedantes que la heroína produce sobre ciertas células que poseemos y que nos transmiten ese dolor, cansancio ó agotamiento humano y normal... a través de nuestro cerebro.

            Llegado ese terrible estado o momento de nuestra ya condenada vida... tenemos sobre nosotros (en nuestro cerebro) a un “robot” incansable, puesto que una vez que éstas células, están más de treinta horas sin recibir “su ración de droga”, vuelven o “despiertan” a su estado original, que es el de receptoras del dolor (del tipo que sea, puesto que puede ser físico o psíquico) y ello, para el individuo ya con dependencia de la droga, significa entrar en “el mono” (síndrome de abstinencia)... y he padecido tantos “monos”, que aún hoy... recordándolo... se me eriza el cabello y siento una sensación horrible sólo al recordar aquellos.

            Los primeros síntomas “del mono”, comienzan con una paulatina aceleración nerviosa. De tu mente desaparecen todo tipo de ideas; tan sólo te queda una fija... el dolor y el malestar, irá en aumento constante; sin embargo con una sóla dosis, desaparecerá dicho estado; por ello ese es tu único pensamiento o idea, o sea... CONSEGUIR LA DOSIS.

            Ese pensamiento te martillea y martiriza constantemente, causándote un daño tan real, como el propiamente físico, que se está sufriendo a la par. Punzantes dolores en la espalda, las piernas soportan nuestro propio peso, pero multiplicado por tres, en un dolor insufrible; el frío y el calor corporal, se suceden sin fundamento alguno para ti; no encontrando pues, la manera de estabilizarlo; el sudor se sucede de continuo, sudor frío o caliente... con un olor tan particular y desagradable, que nunca jamás lo podrás olvidar... “litros de nauseabundo sudor te empapan a ti y cuanta ropa portes encima de tu atormentado cuerpo”.

            El descontrol que se organiza en nuestros intestinos, no sabría como calificarlo; la diarrea va en aumento hasta extremos inconcebibles; tantas y tantas veces has de ir al baño, que llega el momento en que tan sólo expulsas agua o líquido, no sabría concretar ello... pero puedo jurar, que esa “agua”, quema... como si de un chorro de fuego se tratase. Imposible contener las lágrimas, ante este extraño y horrible dolor. Músculos completamente agarrotados y otras muchas y diferentes molestias, según cada cuerpo y su particular estado... ello se sucede durante cuatro interminables (“eternos”) días. A partir de ese punto, todos éstos síntomas van decreciendo y acabarán por finalizar completamente, al cabo de once días más. Se me olvidaba decir que...  hay que unir a todos éstos padecimientos, el atormentador que significa, el insomnio, el cual, puede perdurar... en aquellos que se deciden a abandonar el consumo... hasta cincuenta días, o sea... un horror. Pero todo se consigue si hay voluntad y yo (como muchos otros) conseguiríamos librarnos de la droga... “o las drogas”.

            Quiero decir insistiendo, sobre “los monos”. Los “monos” se sufren, cuando quieres dejar de consumir, cuando te falta dinero para comprar la droga, cuando aún teniendo dinero no encuentras la droga por cuanto no la hay en el mercado; por otros diferentes motivos, o simplemente, que... la policía, te retenga los tres días que por ley tienen derecho hacerlo. En los calabozos policiales, se han sufrido “monos” espectaculares por su virulencia, agravándose sus síntomas, precisamente por el aislamiento a que eres sometido; personalmente he sufrido algunos y considero inhumano el proceder de “ciertas autoridades”, ya que es hacer sufrir gratuitamente a los detenidos que más bien son, retenidos. Hoy en día creo que las cosas se llevan de otra forma, de lo cual me alegro; estoy de acuerdo con la ley y con que se paguen las culpas debidamente juzgadas, pero abusos y sufrimientos gratuitos, nó... de ninguna de las maneras.

            La camaradería, que nos unía (me refiero al grupo antes referido)... fue desvaneciéndose a media que nuestra dependencia aumentaba. Amigos de “toda la vida”, peleaban por “unas tristes  micras” de heroína; nos engañábamos los unos a los otros; ya nuestras vidas habían entrado en una espiral de mentiras, de fraudes y picarescas... ya el delito, rondaba por nuestras cabezas.

            A partir del momento en que la dependencia es total, el drogadicto se individualiza, el ego despierta, en el esquema del individuo, lo que por otra parte es simplísimo... él está siempre el primero, él y su dosis, claro está. Es cierto que se asocia a otros individuos de su condición, pero con un claro objetivo, delinquir si preciso es, para encontrar el dinero con el cual comprar su droga (repito: “su droga”); estas asociaciones suelen terminar en el momento preciso en que... la dosis que necesita se encuentra en su mano.[11]

            Quisiera acabar éste cuarto relato, haciendo hincapié en una nueva reflexión: Si aceptamos como verdadero el que cada persona tiene su destino escrito de antemano, diríamos, que yo sufrí el mundo de las drogas, porque para ello estaba predestinado. Si esta teoría no nos convenciera, diría que la educación verdadera, junto al apoyo de los padres, sería crucial en aquel joven que por cualquier motivo viniera a éste mundo.

          En mi caso particular, le confesaré que... si hubiese tenido otro tipo de padre; habría recurrido a él, en busca de ayuda, desde el primer momento en que comprendí que la heroína, “se me escapaba de las manos”; al no ser así... de los diecisiete años  en que me vi (o viví) inmerso en este mundo de las drogas, los doce primeros, los sufrí sólo acompañado por el amor de mi (en aquella época) mujer y la impotencia de ella misma, por no saber como poder ayudarme”.

          No deseo culpar a mis padres de lo que en cierta forma, fui el único responsable; sin embargo me reafirmo en lo anteriormente expuesto. El apoyo, junto al cariño de unos padres, llegará a ser el mejor programa de rehabilitación, aunque siempre, habrá excepciones... en que toda la voluntad y todo el amor paternos, serán insuficientes.

            Espero comenzar un nuevo relato sobre algunos retazos de mi vida conyugal, aunque sólo sirva como homenaje al padecimiento de tantas y tanta... esposas y compañeras de hombres dominados por la heroína.

 

(viernes 19 de enero de 2001)

(firma y rúbrica)

 

¿Más indicaciones?... (Cierra con ésta frase, que viene manuscrita)



[1] ASTURIAS: Región autonómica situada al Norte de España (‘una de las 19 autonomías en que se ha conformado España’) .

[2]  Mientras copio literalmente “éstas confesiones que se me hacen por escrito”; recuerdo con enorme tristeza el que algunos (o muchos) políticos responsables (más bien todo lo contrario) incitaban a aquellas juventudes al empleo de ciertas drogas (grifa, hachís, ó cánnabis). Concretamente recuerdo que, en uno de los multitudinarios mítines, las terrible incitación, del que fue considerado como “un intelectual” (que para mi sólo éstas palabras lo eliminan como tal) conocido cariñosamente como “el viejo profesor” (Enrique Tierno Galván) y el que, como máximo dirigente a nivel nacional del Partido Socialista Español (luego transformado (ó adherido) en Partido Socialista Obrero Español. “PSOE”) dijo (reitero) en  lugar donde había muchos miles de oyentes y a micrófono abierto y con fuerte voz, lo siguiente... ¡¡Colocaos!! (sabido es que en el argot de la droga, “colocao” es el  nombre del  ya drogado y en estado semi-inconsciente) y a continuación de dicha incitación, pronunció su discurso político, el que luego fuera alcalde de Madrid y al que se le recriminó tal osadía o barbaridad, por las consecuencias de la misma, dicha por una persona de prestigio y a nivele incluso de universidad, puesto que ejerció de catedrático.

                Terrible forma o manera de proclamar “la libertad”... todo cuanto ha ocurrido después, demuestra el terrible error de aquellos políticos, que lo que querían, era simplemente una revancha de la índole que luego ha quedado clara y tangible, con la frase del por entonces, otro destacado “socialista” (Alfonso Guerra González) el que pronunciara la también fatídica frase siguiente... ·¡¡A España no la va a conocer ni la madre que la parió!!... “y efectivamente a la vista está”: nota de A.G.F.

[3]  El denominado “País Vasco”, se reparte entre el Sur de Francia y el Norte de España. En España ocupa las tres denominadas “provincias vascongadas”, a saber Vizcaya, Guipúzcoa y Álava y las que ocupan una minúscula proporción geográfica española, “algo más del uno por ciento de su superficie”.

[4]  Organización de asesinos terroristas, cuyos asesinatos llegan hoy casi al millar de personas, habiendo miles de heridos y damnificados por esos hechos, inexplicables para la inmensa mayoría de españoles, incluidos los del citado territorio “vascongado”, los que no nos explicamos la existencia ...  de esa banda terrorista, una ver muerto del dictador Franco, puesto que existen “organizados”, desde hace ya casi cuarenta años.

[5]  TALLAR: Era el reconocimiento físico de los reclutas, y la talla de su estatura y estado físico de los mismos, era condición imprescindible, para ser dados como, “útiles o inútiles” para el Servicio Militar Obligatorio en España; hoy, afortunadamente  abolido, puesto que el Ejército ha de nutrirse de voluntarios ó tropas a sueldo y mediante contrato entre la persona y el Estado.

[6]  La palabra bisnes, que yo entrecomillo, consta en el escrito, pero no le encuentro significado, espero me lo aclare el interesado y caso de no hacerlo, que cada cual la interprete, pues desconozco si es de un “argot” .

[7]  Sabido es la gran devastación que los JUL hicieron en esa parte del Sudeste asiático; donde perdieron la vida muchísimos miles de seres humanos, entre ellos “ni se sabe” las “decenas de miles”, de soldados norteamericanos, amén de las enfermedades que produjeron y se llevaron de vuelta a casa, debido a los “venenos” que allí fueron arrojados junto a la metralla. La realidad es que los todopoderosos (hasta entonces) EE.UU. sufrieron su primera y gran derrota, como tales, en ese pequeño país, el que no llegaron a dominar, precisamente por sus intrincadas selvas y la tenacidad del pueblo vietnamita en defender su territorio, lo que hicieron “palmo a palmo”.

[8]  HEROÍNA: Droga obtenida de la morfina, en forma de polvo cristalino de color blanco y de sabor amargo, con propiedades sedantes y narcóticas. Sabido es que la morfina, a su vez, ex extraída del opio, el que en si mismo, ya es una muy peligrosa droga que ha devastado a incontables multitudes; recordemos la decadencia en que entró la inmensa China, precisamente por el vicio del consumo masivo del opio.

[9]  Está claro y ello queda con esa claridad a lo largo de todos los relatos, que el culpable siempre, no es el producto en si, sino por el contrario... “quién entra temerariamente en un consumo peligroso”; pues simplemente no probando nunca, no ocurriría lo que ocurre, tristemente con una frecuencia horrible.

[10]  Queda terriblemente claro, en la ignorancia que estaba aquella juventud y lo poco que sabían del terrible mundo de “las drogas”, hay que decirlo en descargo de aquellos ignorantes, pero no en descargo de padres, tutores, maestros, profesores y sobre todo de los gobiernos de turno, que sí que sabían lo que ya las drogas habían “hecho” en otros países, más ricos y avanzados (“es un decir”), pues conviene recordar que la droga se desarrolla, en el denominado “mundo occidental”, principalmente en EE.UU. y tras la “Ley Seca” (años ‘veintes’ del siglo pasado) ó ya durante la misma, llegando las drogas a todos los estamentos sociales, puesto que antes... si bien el consumo siempre existió, pero el mismo, estaba reservado a las denominadas... “clases privilegiadas”.

[11]  RECORDEMOS: esos estremecedores relatos que aparecen en prensa, con relativa frecuencia; en los que se cuenta, que drogadictos ya en estado cuasi de piltrafa humana (puede que sin casi)... han llegado a matar a su propia madre o a su propio padre, por cuanto ellos les han negado dinero para la droga. Recordemos igualmente a esos desgraciados (padres o hijos) en que han tenido que recurrir a la policía y el juzgado, para que expulsen al propio individuo de la casa familiar, por cuanto ya no es posible aguantar la convivencia de “éstas piltrafas humanas”, los que aún así calificados por mi... quede claro, muy claro, que siento infinita piedad por ellos, pensando en que si se encuentran o llegaron a dicho estado, sólo es culpa de ellos, puesto que un adulto, puede dejar la droga si se lo propone, como lo hizo nuestro protagonista, el que un día y ya en espera de la muerte... escribió “al mundo”, pidiendo auxilio, y diferentes seres humanos (no fui yo solo) escuchamos su llamada y nos pusimos en contacto con él... no fue necesario emplear...   el dinero, en forma de moneda circulante.... es verdad aquel axioma que afirma... AYÚDATE QUE DIOS TE AYUDARÁ. PERO EMPIEZA POR AYUDARTE  TÚ Y... A TÍ MISMO.

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