CAPÍTULO VIII

 

RELATO Nº 7                    Tenerife                            Martes: 30 de Enero de 2001

           

            La sexualidad del adicto.

            Me temo que el destrozo causado por las drogas en la sexualidad del adicto sea irrecuperable. Hablo por experiencia propia... y sé, tendrá en cuenta, que no soy un “especialista sexual”; por tanto son mis personales opiniones, contrastadas estas, con otros adictos, lo cual me confirma que los efectos negativos que causa la heroína, sobre nuestra sexualidad no son efectos a nivel individual, si no que por el contrario, parecen ser efectos comunes a todos cuantos consumen con adicción las drogas (al menos la heroína que es mi caso).

          Pero debo señalar que hay que distinguir los efectos en el hombre y en la mujer, pues al parecer no son los mismos, puesto que mientras la mayoría de mujeres no sufrirían efecto alguno en su sexualidad; encontraríamos algunas otras en las que incluso sexualmente fueran más activas (entendamos que bajo los efectos de la heroína) inclusive aún, algunas pocas, sentirían más el aumento de su libido.

            Sin embargo en el hombre adicto... y recalco lo de adicto, por cuanto mientras no lo eres completamente, pareciera tener ciertas propiedades de tipo afrodisíaco... los efectos de la heroína, causan una INAPETENCIA[1] sexual notable y es por cuanto el estado que alcanzas con el empleo de la droga, es un estado de bienestar, en el que todo pasa a un segundo lugar; te encuentras “tan agusto”, que incluso dejas de anhelar estados de clímax sexual... en verdad, el único anhelo que siente tu corazón, es el de mantenerte por siempre  en ese estado ya referido y de un placer “extraño” y que sólo consigues al recibir tu dosis. Pero ojo (reitero) tu dosis, puesto que si no recibes la adecuada a tus ya necesidades de adicto y te inyectas una menor a la acostumbrada, tan sólo conseguirás quitarte “el mono” y con ello, que desaparezcan todas las molestias de que ya he hablado en otros relatos; pero esa dosis menor... “nunca te pondrá agusto” como son tus vehementes deseos: Llegado ese estado intermedio (por denominarlo de alguna manera) se impone, o el ser fuerte y dejar pasar un día sin “mono”... o por el contrario si eres débil, buscar los medios para completar lo antes posible la dosis que ya necesita tu organismo.

            Tenemos entonces que en asunto sexual (en hombres) no se trata de impotencia, si no más bien de inapetencia... “ya me hubiera gustado tener éstas palabras, en su momento y para haberle explicado a mi pareja, aquella falta de interés sexual que estaba experimentando, y que por cierto... de lo que yo, ni me daba cuenta. Y es, como ya había dicho antes, o sea, que la heroína actúa sobre ciertas células de nuestro cerebro, que tienen que ver con el dolor y que parece igualmente afectar a otras que controlaran el deseo sexual. Ello nos lleva a la tan dispar situación que le expongo. Cuando los efectos de tu dosis desaparecen, decíamos entrar en el denominado, “síndrome de abstinencia” (“mono”) resurgiendo entonces, dolores y toda una serie de síntomas, entre éstos el de la libido, que hasta ese momento estaba sedada... y a la par de “el mono”, sufres un extraño deseo. Por tanto, si me era difícil explicarle a mi pareja mi desinterés por el sexo; imagínese cuanto más... el día que entrando en nuestra alcoba, inesperadamente... “me encuentra en pleno acto de auto-satisfacción”... y ello, después de llevar meses sin practicar el sexo de pareja. Como puede apreciar, son situaciones incomprensibles y más aún para ella; para mí fueron de vergüenza extrema y traumático por demás por cuanto sufrí en su momento... por otra parte, mientras más avanza tu dependencia de la droga, más y más te apartas del sexo; así hasta llegar a hoy en día, en que mi sexualidad “está muerta”... digo muerta y lo afirmo, puesto que no me causa ello, ningún malestar el no practicar el acto sexual... en cierta manera incluso me beneficia ello, puesto que al descubrir mi seropositividad, me he cerrado totalmente a cualquier tipo de relación y el posible deseo (que no siento) no me trastorna. Comprendo el que un estudio psicológico de mi persona, dictaminaría el que llevo una vida anormal en muchas de sus facetas y con arreglo a mi edad, pero es así... incluso puedo confesar, que hace más de siete años que no realizo el acto sexual en ninguna de sus formas. Por el contrario, si que he observado, que muy de vez en cuando, pareciera como si obligatoriamente el cuerpo, necesitara evacuar semen; entonces, curiosamente y durante el sueño, “realizo el acto”... dándome cuenta al día siguiente, al encontrarme manchado y húmedo. Entiendo que es así, como mi propio organismo y por medio de esos sueños eróticos... se satisface de sus necesidades fisiológicas, puesto que yo conscientemente nada aporto.

            Parece ser que el consumo de cocaína, afecta de manera contraria y quienes la consumen, experimentan sensaciones de aumento en la libido, pero si bien pudiera ser cierto que ésta droga aporte un nuevo vigor sexual, sobre todo en el varón, pero yo creo que ello es la base de una perversa propaganda en éste sentido y que por tanto es nefasta, puesto que en ello hay gran exageración y mentira. Quizá debiera ser estudiado ello científicamente y ser ampliamente publicado. Lo que antecede y que le cuento sobre la cocaína, no es experiencia propia, si no de “oídas” y por tanto hay que tomarlo como tal, ya que por mi parte, ha sido una pequeña reflexión pues mi ignorancia me indica aclarar bien, todo ello para que no caiga en “pruebas peligrosas”, ningún incauto.[2]

            Digamos, por otra parte, que el sexo en los adictos a las drogas, puede muy bien convertirse en un medio más, para conseguir dinero y por consiguiente droga; las mujeres en particular y para su propia desgracia, poseen en la práctica sexual, “una vía rápida para ello”, puesto que una vez llegadas a la dependencia, los valores morales, se arrinconan... aunque no se pierden, puesto que aquellos que consiguen escapar a la dependencia, los recobran de nuevo; por ello caemos en el delito y en la prostitución y quede claro que este comercio sexual no es patrimonio sólo de las mujeres... por el contrario, muchos varones jóvenes, se ven abocados a ese comercio sexual y es curioso y digno de estudiarse, el cómo... comprobar como jóvenes heterosexuales, realizan por dinero, prácticas homosexuales... ¡qué fuerza de concentración te da para ello saber que tras de esa aberración, conseguirás tu dosis!... Bien es cierto que en mayoría, los que venden su cuerpo a personas de su mismo sexo, suelen ya ser homosexuales o bisexuales.

            De cualquier manera, es la mujer quien más sufre (o practica) “éste mercado carnal”... he conocido a muchas que han entregado “sus vidas” a la prostitución, precisamente por “su enganche en las drogas”... lo que por otra parte es terrorífico, por cuanto es peligrosísima vía de contagios de enfermedades venéreas y sobre todo del peligroso “SIDA”.

            Reconozcamos que gracias al empeño de diferentes organismos, las campañas de prevención, parecen haber causado efecto; a tal punto, que los grupos de riesgo en relación al contagio, han variado, puesto que teníamos como primer grupo de ese riesgo a los homosexuales[3]; seguido éste por aquellos drogadictos ya contagiados y que compartían jeringuillas para  inyectarse droga; por ello y principalmente los homosexuales han asumido éstas campañas, realizando un gran esfuerzo a nivel mundial[4] y en el que ha sido empleado dinero público (y por tanto de todo contribuyente al Estado) con lo que éstos, han pasado de ser, un casi único grupo de riesgo en un principio, a ser simplemente un grupo más, debido al contagio tan grande y extendido, lo que da lugar a que hoy el grupo más numeroso de contagiados, sean los heterosexuales.

            No tengo duda alguna (hoy) de cómo se llegó a ese contagio y significo que fue de una forma lógica, puesto que jóvenes drogadictas ya contagiadas de SIDA, ejerciendo de prostitutas, recibían la visita del “inocente Rodríguez”, el que sin saberlo era contagiado y él a su vez, posiblemente contagiaba a su propia esposa, novia, amiga, etc. lo que extendido a una promiscuidad de “unos y otros”, ya podemos imaginar lo que ocurriera[5] y sigue ocurriendo, hasta que sea lograda la tan buscada vacuna, que evite el riesgo del contagio; mientras tanto, lo mejor es “andarse con cuidado... con sumo cuidado”; yo y como seropositivo del SIDA, lo puedo afirmar por conocimiento propio, pero ya... “sin vuelta atrás”; por ello, los que ya somos portadores, sólo nos queda confiar en Dios que al final es “quien da y quien quita”... y por descontado, en las nuevas medicinas, que sean cada vez más eficaces y nos eviten, aquellas terribles muertes surgidas al principio.

            Yo, ya no tengo miedo, acepto lo que tenga que ser; sólo temo el verme imposibilitado y más aún... a perder la razón... eso si que me aterra... espero que Dios me tenga compasión, pese a cuanto de mal haya podido hacer y de lo que hoy estoy totalmente arrepentido... pero como antes digo... “ya no hay marcha atrás”. ¡Ojalá pudiese yo volver al punto de partida!.         31/01/2001

 

(así termina el relato, el que como el anterior viene sin firmar)

 

RESPUESTA:

 

Señor Rodríguez Tirador.                                           Jaén: 18 Marzo 2001

 

Estimado amigo:

            Correspondo a su grata sin fecha (el sobre ó “estampilla” de Correos, indica 16-2-01) y la que no he correspondido antes, por cuanto de tiempo, necesito para pasar, copiar y reestructurar sus escritos. Dicha carta viene acompañada de los relatos que usted numera con el 6 y 7 respectivamente: a todo ello me refiero y celebro que su estado anímico sea lo bueno que me dice, lo que quiere decir que su salud también se conserva bien: lo celebro. Yo también me encuentro bien y con ganas de seguir escribiendo, cosa que hago diariamente. Incluso hoy que es domingo.

            Ante todo y en relación a cuanto me dice al principio; “aumentar sus conocimientos, repasar, diccionario, etc.”; sí, es necesario que estudie y reflexione sobre cuanto le digo a continuación y lo hago, más pensando en usted que en mi mismo, puesto que si bien es cierto, que sus escritos hasta conseguir ponerlos “al punto que yo estimo es necesario”, me causan un enorme trabajo, puesto que es mucho más trabajoso el interpretar a otro reestructurando lo que en realidad quiere decir, que escribir uno mismo y de su propia “fuente”; pues las palabras antes de ser formadas, son imágenes que hay que “ver” en el propio “yo interior” y éstas parten de ideas, unas veces claras y otras no tan claras o confusas... piense en todo ello y valore usted mismo; pero insisto, no entienda en ello nada de reproche, al contrario... el interpretarle a usted y traducirle, me está resultando un enorme trabajo, pero que duda cabe que el mismo, perfecciona mi propia forma de ser y escribir; puesto que sus escritos son en algunos párrafos, terribles y angustiosos y es claro que esos “efluvios” los recibo yo, como usted recibe los de mis escritos. Por todo ello, me ayudará usted con su propia perfección en escribir, la que por otra parte necesita y además en lograr ello, usted aumentará su propia seguridad, ganas de vivir y podrá ayudar a otras gentes, que ni usted mismo sabe quienes puedan ser, si este libro que intentamos, llega a ser publicado... aparte de ello, lo que usted pueda hacer directamente y por sus propios medios y los que no tiene más remedio que emplear, para de alguna forma... “ir encontrando su propia paz interior al ir expiando su pasado”... es imprescindible que lo haga, en beneficio de su propia autoestima.

            En definitiva; me dice que los puntos y las comas “lo traen loco”, no hablemos de las palabras y sus significados... sepa que yo mismo y después de varios días tras sus escritos, al archivarlos hoy y pasarlos por el diccionario automático del ordenador, he tenido que recurrir más de veinte veces, a más de uno de los diccionarios que tengo a mano, lo que le demuestra que nuestro riquísimo idioma es “indomable” y que por tanto no llegamos a dominarlo nunca... El escritor debe tratar de encontrar siempre la palabra más ajustada a la frase a que va dirigida, para que el lector entienda al máximo lo que se quiere decir, por otra parte y como dijo el sabio, hay que emplear siempre un lenguaje sencillo y fluido para que quien te lea, te entienda; buscar palabras “elegidas” y poco empleadas por la ciudadanía, es de tontos; fue dicho hace más de dos mil años: “Piensa como los sabios... pero habla como la gente sencilla” (Aristóteles).

            Para tratar de aplicar los puntos y las comas, hay que situarlos según lo largo de la frase y el tiempo de espera que quiere uno que el lector (que sabe leer, que esa es otra, pues no todo el mundo sabemos hacerlo) tenga que emplear, por ello la coma marca el menor tiempo de pausa, el punto y coma un poco mayor, los dos puntos o puntos suspensivos, marcan la pausa más larga y el punto es la terminación de un párrafo. De cualquier forma, todo ello es muy difícil de explicar y al final cada cual empleamos ello, como mejor lo entendemos, pero siempre pensando que “el  lector tiene que respirar”; por tanto es usted mismo cuando escribe (que es como si hablase) quien ha de medir esas frases e ir aplicando los signos de separación, tal y como usted los crea más convenientes; de cualquier forma, hay recientemente editado un libro, que debe comprar, puesto que no es costoso y si que le aclara todo cuanto usted necesita, puesto que está editado por la: Real Academia de la Lengua Española (RAE), su título es: “Ortografía de la Lengua Española” (Editorial Espasa Calpe 1999) y deben tenerlo en cualquier librería y si no lo tienen que se lo pidan.

            En cuanto a la dificultad en algunos de sus dedos y debido a un accidente siendo niño, me aclara lo que yo creí  fuese “otra cosa” y que ya se la indiqué en anterior escrito (perdone). En cuanto a la adaptación de los mismos, seguro que lo logra y conseguirá muy buenos resultados, si como denotan sus escritos, usted pone toda su alma en ello, pues “es el alma”[6] la que nos mueve y la verdadera fuerza para muchas veces... conseguir lo que parece imposible; ánimo y adelante.

            Debe por otra parte, leer mucho, pero no periódicos o noticieros; de ellos sólo aquellos escritores que publican artículos de contenido y que dominan el idioma; pero mejor aún, libros de la biblioteca pública que tenga más cercana; y si tiene suerte, que le sepa recomendar el bibliotecario, que si lo es de verdad, suele ser un buen profesor de literatura... mucho mejor, indíquele cuanto yo le digo. Por otra parte, no lea “basura” de la mucha que se publica hoy, donde más que libros, lo que se publican, son... “montañas de papel impreso y que deshonran el nombre cuasi sagrado que significa la palabra: LIBRO”.

            Al propio tiempo que lee, debe tener a mano un buen diccionario, que no tiene por que ser “enciclopédico”, si no lo más completo posible; el mismo, debe ser consultado por usted, cada vez que lea una palabra que no comprenda y si en dicho diccionario no está; la anota usted y va a la biblioteca y se entera del significado; es el mayor tesoro para quien se atreve a escribir para los demás... “entérese bien de la gran paciencia que hay que desarrollar para simplemente saber leer... para luego intentar escribir”.

         Si lo va practicando, verá cómo van ampliándose sus horizontes y ello le ayudará a expresarse mucho mejor, con menos palabras y más seguridad.

            No quiero decir que no escriba ahora; al contrario, escriba... pero hágalo despacio, lea y relea lo que ha escrito y asegúrese de que lo que allí se dice... “es lo que quiere usted decir”. Todo ello y con el ordenador, se consigue con gran facilidad, pues se escribe y se borra, quita ó añade, en espacios de tiempo cada vez más cortos; pero eso sí, con paciencia e inteligencia... usted puede hacerlo y yo lo denoto en su propia escritura, lo que necesita es pensar mucho más en cómo hacerlo mejor... los días son muy largos y usted tiene todo el tiempo libre y además en ese cultivo de su propio “yo”, encontrará enorme satisfacción cuando lo vaya consiguiendo, que lo conseguirá.

            Le mando una copia de su último relato (el nº 7) para que vea y compruebe el mismo, con el original del que usted, debe tener copia; ya me dirá, lo que le sugiere y en relación a cuanto arriba escribo. Intuya por esa copia el trabajo realizado.

            Pasemos a otros asuntos :

            Sus relatos citados y sobre todo en cuanto relata de los robos y atracos, son de una crudeza digna de ser resaltada e imagino cuanto le cuesta... “vomitar”, todo ello, que le valora positivamente ante mi, para que yo le siga ayudando de la forma que lo hago y que creo necesita... Debo decirle, que mi sentimiento es de piedad, por todos esos personajes que usted describe (aún sin nombre) y en los que entra usted mismo. Ese libro que le envié y ya le subyuga (son sus palabras) le dará respuestas, por tanto, mientras mejor se prepare en ésta vida... mejor (o menos mala) será la próxima; pero no dude, pues se nos asegura que La Piedad Divina, nos llegará a todos... y al decir a todos... digo A TODOS (por increíble que ello parezca)... por tanto tengamos fe y esperanza, pero trabajemos para acelerar la llegada de ese estado de verdadera paz inamovible. Le adjunto un texto complementario, que le agradará leer y meditar.

            En esos relatos alude de pasada a la cárcel... no dice si estuvo o nó, en ella; debe hacer un relato con todo cuanto viviera sobre ello, detenciones incluidas, paso por juzgados y comisarías y en fin... todo ese mundo, que intuyo bastante terrible.

            Igualmente quedo impresionado por sus confesiones en cuanto al sexo y sus atractivos para homosexuales; cuando tenga ánimos cuente todo ello, como promete en éstos relatos. Igualmente cuente cómo coge el contagio defina el mismo, cuente lo que supuso de experiencias en hospitales, miedos, etc.; todo ello realizado sosegadamente y con suma tranquilidad... “efectivamente usted ya está en otro mundo que no es aquel”.

            Sobre los periódicos, e-mail, etc. le escribo aparte, puesto que éstas cartas que le escribo en respuesta a las suyas, pasan a las páginas del libro, tal cual usted las lee y no se deben mezclar en ellas, cosas que no tienen valor ni relación con el tema central, que ha de ceñirse a las experiencias de su vida y lo que yo pueda aportar de mis propias experiencias, que igualmente son  de “mi vida”.

            No obstante si que de pasada me hago eco, sobre lo que dice en su carta de la rivalidad “isleña” y  que lo que publican en una de las grandes islas, en la otra no lo aceptan, o cosa así... “al final son cosas de niños o seres mal formados”, puesto que lo lógico debiera ser “una comunión” de cultura e intereses, por aquello otro que dice de “los godos peninsulares”; los que no dudo hiciesen allí, lo que todos han hecho en sus invasiones, sean españoles peninsulares, franceses, ingleses, turcos, o “lo que sean”. Todo invasor ha sojuzgado (cuando no masacrado) al invadido; pero las grandes civilizaciones (la española lo fue y aún mantiene su idioma) al igual que destruyen construyen[7] (aún estamos nutridos políticamente de los Romanos y los Griegos) y los “canarios” ó “guanches”, como tales nada hubiesen hecho, puesto que no lo hicieron y al igual que los conquistó Castilla (aún no estaba constituida la nación Española) los pudo conquistar Portugal, Inglaterra después, ó incluso los musulmanes que tienen “a dos pasos”... ¿Qué hubiese sido peor?... no lo sabemos, pero al menos que piensen, que tienen un idioma que hablamos cuatrocientos millones de habitantes de éste mundo, que pueden entrar en Europa, como tales, siendo islas “africanas” y que la prosperidad con que cuentan, se debe al resto de España, que los conquistó (“o adoptó”) como a tales, pero que también les facilitó dinero para sus obras públicas, les autorizó puertos francos para sus negocios, e incluso... “les compra y compró, sus plátanos y tomates”;  por tanto, que sean reales y comprendan los movimientos de la historia mundial y no sean, “chiquillos”, que andan “a pedradas”, entre isla e isla y en su propio archipiélago... eso si que es triste y si puede usted, copie todo éste párrafo y lo da a leer a cualquier “canario / canaria”, que tenga la suficiente inteligencia para comprender cuanto yo digo... y quiero decir... Si es inteligente y culto, lo aceptará y si es un pobre diablo, ignorante o fanático, no se preocupe... simplemente “sonría y guarde silencio”, suele ser una muy buena respuesta a la ignorancia.

            Sí, si lo estima puede contarme algo sobre “lo godo o los godos” (según los canarios) pero considero que después de leer cuanto digo, pocos argumentos le van a quedar... quizá algunas matizaciones que poco aportarán al conjunto.

            Considero que debo ya cerrar esta larga carta: como siempre mis cordiales saludos y mis mejores deseos de futuro para usted y cualquier ser humano que obre con buena voluntad hacia los demás.

           

(firma y rúbrica)

 

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RELATO Nº 8                    DROGAS Y CÁRCELES

 

     He oído y escuchado muchos tópicos sobre la prisión y sobre aquellos que en ella tienen la desgracia de caer. Cito algunos: ‘De la cárcel se sale, del cementerio no’ – ‘la cárcel se hizo para los hombres’ – ‘a lo hecho pecho’ – ‘carne de presidio’; etc.

     En definitiva, frases hechas por gente de ‘poco caletre’ y las que cuando son analizadas en profundidad, se convierten en disparates.

     En principio pienso que... el hecho de estar preso, ya dice algo sobre la persona que lo está, dejando aparte  unas minorías de inocentes que pudieran estar sufriendo prisión y de los cuales estoy seguro que existen: pero lo lógico es pensar que quien sufre prisión, es... por que ha cometido falta o delito que la ley castiga con cárcel.

     En la época a que me refiero y por informaciones que publica el propio Ministerio del Interior... un porcentaje entre el 65/70 % de los actuales presos en España, lo son a consecuencia de delitos relacionados con el consumo y tráfico de drogas. Este dato y por si mismo, es alucinante, puesto que quiere decir que si el problema (mejor dicho, plaga) de las drogas no existiese, dos tercios de los condenados a prisión, estarían libres y en la calle.[8]

     Ya hemos visto y comentado, cómo los primeros problemas que se le presentan al consumidor o drogadicto... tienen que ver con el dinero y en cierta importante cantidad del mismo, que se necesita para mantener el consumo. Vimos cómo una economía normal no puede mantener ello y que agotados esos recursos y los adicionales (empeños, préstamos, etc.); agotada en definitiva, la economía familiar y que abarca a toda la familia que se deja embaucar (padres, abuelos, hermanos, suegros, primos, etc.)... se impone y como única solución, el delinquir para obtener ese imprescindible dinero que necesita el ya adicto; puesto que es en el delito (también la auto prostitución) donde únicamente se puede encontrar dinero suficiente y relativamente rápido y aún corriendo los consiguientes riesgos.

     Esos delitos o robos en diferentes grados, serán más tarde, los que se tendrán en cuenta (cuando te atrapan) al juzgarte con el código vigente de la justicia española.

     Así... nos encontramos con casos diferentes y que van, desde los de drogadictos, que ya tienen ‘aburrida’(cansada) a una determinada zona, por sustracciones de objetos de los vehículos que dejan aparcados en cualquier lugar... a otros que prefieren la noche para cometer robos de mayor importancia... pasando por los que sólo roban al descuido (‘descuideros’); los que utilizan la violencia y la intimidación (‘atracadores’)... los que por sus habilidades manuales llevan al fraude y la falsificación en amplia gama de hechos y en general... a todos los que entran o se encuentran de una u otra forma, en el tráfico de estupefacientes y todos ‘metidos en un mismo saco’, o sea... todos buscando dinero y en la mayor cantidad posible, por causas obvias y que cualquiera entiende perfectamente.

     Sucede así, lo que pudiéramos denominar como... ‘la carrera personal de cada uno de los referidos individuos’, los que al final, ‘tanto va el cátaro a la fuente que al final se rompe’; o sea, que al final, todos caemos en manos de la justicia y una vez en manos de ella y por cuanto el sistema es así... ‘empieza la terrible rueda de entrar y salir de los juzgados y de la cárcel’, puesto que la sociedad, no tiene otra cosa que ofrecer a todo este ‘ejército’ de desgraciados y tampoco sabe como controlar a los también abundantes traficantes... y menos aún, a las cabezas rectoras de este criminal negocio, que lo es a nivel mundial.

     En primer lugar y aún  reiterándome, he de decir, que el primer y terrible error de la ‘Ley’, es el ir acumulando esos pequeños delitos, que en principio son los cometidos y por lo general, los que anotados en cada expediente, se van acumulando durante años y llega el caso, que cuando se quiere ‘hacer justicia’, muchos ya han salido de la droga y reorganizado sus vidas y aún así... ‘esa ley ciega (nunca mejor dicho) pretende la reclusión cuando ya ello carece de sentido y no es necesario tal castigo, puesto que en la cárcel se degenera mucho más que se regenera el individuo... y ello es sabido hasta la saciedad’.

     Veamos el por qué de ello.

     Con cada nueva entrada en la penitenciaría y por pequeña o corta que esta sea; en ella aumentan tus conocimientos sobre todo tipo de delitos y de ser un adicto a las drogas... ‘sin más’... pasarás a ser si tienes aptitudes para ello... ‘maestro de la cerrajería para forzar cualquier tipo de cierre’... a ser práctico en todo tipo de alarmas, conocer por boca de otros los mil trucos diferentes para la extorsión... llegarás incluso, a conocer igual que un abogado experto... los entramados de la justicia y cómo servirte de ella. Tendrás además la oportunidad de mantener todos esos conocimientos a la última hora o momento actual, dada la asiduidad con que muchos entran y salen de la cárcel, puesto que en ella... ‘esa escuela del delito, siempre está abierta e impartiendo nuevas enseñanzas’.

     Y de esa forma, pueden transcurrir cinco, seis, siete años, entrando y saliendo de la prisión, pero nunca siendo juzgado. Por ello se van acumulando causas y más causas y de paso tù... hundiéndote cada vez más en ese fango de las drogas y consecuentemente... perdiendo con ello... todo horizonte de regeneración.

     Yo mismo y en cierta ocasión... ‘sumé’, mentalmente, los años que me pedían de presidio por mis diferentes causas acumuladas... y la suma de todas ellas, arrojaba 56 años de cárcel... Le aseguro, que en aquel momento, no sabía si echarme a reír o llorar... por tamaño disparate; puesto que debo decirle que a pesar de todo, yo no fui hombre de muchos delitos si se me compara con otros... con ello no quiero decir que no los cometiese, simplemente que por los motivos que fueren, muchos de mis actos delictivos permanecieron impunes; no se si con ello tuve suerte o no.... en aquellos días, en todo ello me consideraba ser un afortunado, puesto que existió hasta la paradoja de salir absuelto de hechos (‘en plural’) en que yo era culpable. Aún así, muchos otros superan con creces los delitos cometidos por mi.

     En aquella época, yo entendí dos maneras diferentes de entender o enfrentarme a la circunstancia, de tener la vida hipotecada por la justicia. La mayoría opta por una de ellas y que son la que sintetiza la palabra... ‘una vez perdidos al río’, o sea continuar con los delitos en espera de lo que el futuro depare, ‘sea lo que sea’... y que generalmente eran, enfermedades, más condenas y en muchos casos... una muerte trágica. La otra postura que tomaban otros y que fue la que yo adopté, fue... la que en nuestro argot dice... ‘jalar del bocado, al caballo desbocado’ (éste caballo era mi propia vida) y al que efectivamente, no podía controlar, pero si que me di cuenta y por ello doy gracias al Creador, de que era capaz de ponerle trabas y obstáculos a ese loco cabalgar. Por ello y durante mis últimos ocho años en el mundo de las drogas, no he hecho otra cosa que... ‘ponerme a mi mismo todas las trabas que he podido conseguir’... puesto que y que duda cabe, no siempre pude conseguirlo, pero si que logré restringir en gran medida mi vida delictiva. ¿Qué cómo me ponía trabas?... pues aguantando el deseo, limitándome a dosis mínimas con que quitarme ‘el mono’, refugiándome en una vida lo más solitaria posible y martilleando en mi propio yo interior o conciencia, con una máxima que a mi mismo, me había impuesto... ‘no moveré un dedo en pos de la heroína’; trabajar (robar) para drogarme es ya de locos’.

     Pero le reitero... la dosis mínima si que me era totalmente imprescindible; pero una vez que la conseguía, volvía a parapetarme en aquella postura adoptada y en la que traté de hacerme fuerte... no obstante debo señalar que tenía que recurrir en ‘pos de nuevas fuerzas’... al alcohol... y el consumo de alcohol me trajo nuevas consecuencias más tarde... pero en aquellos momentos yo no pude o supe, percatarme de aquel nuevo peligro, ocupado todo mi esfuerzo mental en conseguir apartarme del consumo de opiáceos y reducirlo al mínimo. En cierta manera podría muy bien decir, que por momentos sujeté con fuerza mi vida doblegándola a mi voluntad... Lástima no haber tenido esa fuerza antes de perder a mi familia.

     Es hoy cuando me doy cuenta, de que los aconteceres de una vida no tienen por que ser consecuencia inmediata de un hecho realizado... si no que al contrario, las consecuencias suelen presentarse en el futuro y en otro momento inesperado.

     El dicho... ‘no hay mal que por bien nos venga’, tengo que afirmar reconociendo que, en mi caso, se ha cumplido y a tal punto, que en la segunda vez, que las autoridades dispusieron mi encierro preventivo... mi estado era ya realmente lamentable, puesto que ocurrió en un tiempo en que ‘mis trabas auto impuestas’, no parecían tener efecto, ya que me había dejado arrastrar de nuevo en pro del dinero fácil y por ello y de nuevo... entré en el tráfico de drogas.

     Ocurrió que en un momento de debilidad, ‘una persona’... me propuso sufragar mi consumo si yo accedía a vender drogas por su cuenta y a pequeña escala, o sea vender ‘unas papelinas’ de heroína cada día. En un par de semanas aquella actividad mía... llegó al conocimiento de la policía, por cuanto fueron los propios inspectores que me detuvieron, los que me lo aclararon diciéndomelo, puesto que... ‘mientras en la Península, la policía trabaja mediante el sistema de investigación, aquí en las islas el sistema se fundamenta en la ‘información’ (delatores ó soplones) y los mismos que te compraban eran los que tras ello, te delataban... lo que por otra parte, me aclaraba ‘la generosidad’ del traficante que me propuso la venta, puesto que así, el no arriesgaba nada y con poco riesgo, seguía haciendo su negocio... ¡Cuanta maldad y malicia existe!...?

     Los hechos relatados son consecuencia (delatores-soplones) de la gran cantidad de drogodependientes que hay en las islas... debiendo aclarar que no son nativos en mayoría, si no que allí recalamos cantidades incalculables de ‘peninsulares’, creyendo (mal informados) el que allí habría más libertad de acción para nosotros y menos drogas y... por el contrario... fue diametralmente opuesto... pero ya estábamos allí y allí hubimos de permanecer... al menos los que quedamos vivos, otros allí quedaron enterrados en sus piadosos cementerios... ‘amén’.

     Quiero decir Don... la abismal diferencia que existe, puesto que en tu tierra pueden encubrirte ... y en tierras extrañas, donde eres uno más y llegado de donde nadie sabe donde y, donde nadie sabe quien es su vecino más inmediato...  todo ello es lo que propicia esas delaciones, las que lo son por cuanto los agentes presionan a quienes ya tienen señalados para ello y mediante acciones que cualquier tonto puede entender, puesto que ha sido denunciado más de una vez el que... ‘ciertos servicios que presta el drogadicto, le son pagados con la droga que necesita’ (sin comentarios).

     Por todo ello, en un par de semanas, ya me encontraba detenido en comisaría y  acusado ciertamente... de traficar con heroína. Cómo aconteciera que mi detención fue en viernes, día que se considera y con razón (creo haberlo dicho ya) el peor para que un drogadicto caiga en poder de la justicia y por cuanto seguro que sufrirás ‘el mono’, inexorablemente en ese fin de semana, puesto que no le atenderá el juez, hasta el siguiente lunes... pues ocurrió lo que había de ocurrir y que ya se encuentra relatado con todo detalle en otra parte de estas ‘confesiones’.

     Reconozco que los policías encargados de los calabozos, suelen tener con nosotros bastante paciencia, puesto que ellos se encuentran sujetos a normativas y reglamentos que han de cumplir y nosotros... ya con el síndrome en su mayor ‘nivel’... nos convertimos ‘en fieras enjauladas’... padeciendo grandes angustias y dolores de todo tipo, acrecentado con que la prohibición de fumar, no nos dejan ni ese recurso, lo que aumenta aún mas esos terribles padecimientos. Un detenido cualquiera, puede que igualmente sufra otro tipo de angustias por las consecuencias del delito cometido... pero para un adicto a las drogas, ya nada importa, no existe espacio en tu mente, para no pensar otra cosa que en los tres próximos días... vas a sufrir lo indecible, encerrado en esa lúgubres celdas, puesto que y en teoría, el detenido tiene derecho a asistencia médica, pero aunque se te asista... si no te aplican lo que verdaderamente necesitas... ‘nadie te quitará el mono’.

     Así y después de las primeras 24 horas de permanencia, los trastornos gástricos comienzan y van aumentando por momentos; se van produciendo vómitos incesantes y los que acaban con todos los residuos sólidos que tuvieses en el estómago; aún así esos vómitos no cesarán y al tener necesidad de vomitar y no tener ya el qué... lo que se te produce es insufrible... en nuestro argot a esa situación ya extrema, la denominamos ‘rabear’... en ella sólo se logra  expulsar bilis, espumas o babas o lo que demonios fueren ‘esas cosas’. El frío que sufres se alterna al agobiante calor que puedes padecer de inmediato... ‘el olor a mono se apodera de la celda’, la diarrea entra en escena, por lo que tienes que llamar una y otra vez al agente y cuando no te abre pronto, por la circunstancia que sea... ya no puedes contener tus intestinos y aunque aguantas cuanto puedes, tan poderosa necesidad de evacuar y si la espera se prolonga... tienes que hacer tu necesidad en un rincón de la propia celda, lo que supondrá risas y chanzas por parte del cuerpo de guardia; los que te levantarán y te obligarán a limpiar tus propios excrementos. Tú... ‘sólo piensas y es lo que te mantiene aún’... en que te lleven cuanto antes a la presencia del Juez, sabes de sobras que o te pondrá de inmediato en libertad (acumulando causa en tu expediente) o bien ordenará tu inmediato ingreso en prisión, donde el médico de la misma, te sacará de... ‘los infiernos en que estás padeciendo’.

     Imagine usted Don, el aspecto de mi persona el lunes siguiente y después de pasar aquellas setenta y dos horas (inenarrables en toda su triste intensidad sufriente) sin dormir, sin aseo de ninguna clase, con la misma ropa impregnada de aquel horrible hedor... que aún hoy recuerdo y que me revuelve todas y cada una de las fibras de todo mi ser; todo despeinado y ‘todo cuanto usted quiera imaginar’, pues yo ya no encuentro más calificativos ó adjetivos, pues resumiendo... ‘era una basura humana’.

     Pero es así cómo te presentan ante el juez... en aquella ocasión, las pruebas iniciales y  ‘a juicio del juez’... determinaron mi ingreso en prisión y sin derecho a fianza.

     Curiosamente recuerdo, el que aquel ‘inolvidable lunes’... fuimos presentados al juez, dieciocho detenidos y entre los que me contaba yo mismo, todos encausados por los mismos delitos en drogas y robos a causa de las mismas... ‘Por los motivos que fueren Su Señoría, creyó oportuno, el que todos quedaran libres excepto yo... ¿por qué sería aquello?... nunca lo sabré... simplemente me había tocado’. Pero lo normal hubiese sido... libertad y otra causa acumulada...?

 

(Fin del relato, que viene sin firmar)

 

 



[1]  Las mayúsculas han sido empleadas por el relator y así las respeto.

[2]  Entendamos en líneas generales, que todo exceso, antes o después es muy peligroso, puesto que el organismo, forzado a unas prácticas “anormales”, siempre es sometido a un esfuerzo grande y del que necesariamente tiene luego que recuperarse, por tanto forzar el aumento de potencia sexual, lo debemos entender como un exceso peligroso... “puesto que un avance excesivo, tiene forzosamente que llevar consigo un retroceso a tenor con lo primero” y ello vale para las drogas y para la vida normal y sin ellas. Una vida sana y unas prácticas sanas y normales, cuando el cuerpo lo pida... debe ser suficiente, para cualquier persona medianamente inteligente y no dejarse influir por MILAGROS QUE NO EXISTEN. Y menos aún, caer en obsesiones absurdas y peligrosas por demás.

[3]  Sugiero leer la obra: “MÁS GRANDE QUE EL AMOR”, de Dominique Lapierre (autor de otra obra grandemente difundida: LA CIUDAD DE LA ALEGRÍA)... en la primera citada, da un relato pormenorizado de cómo se extiende el SIDA (con gran rapidez) por el mundo occidental y de que forma y manera; y en lo que los homosexuales tienen un gran protagonismo como se resalta en la citada obra.

[4] Efectivamente “el mundo homosexual”, que se dice muy numeroso e igualmente muy influyente en todos los estamentos mundiales (recordemos a grandes figuras públicas que murieron a consecuencia del SIDA y ello fue hecho público), fue el que promovió toda la fuerza necesaria, para investigar, controlar y aislar en lo posible esa plaga, la que pese a todo ello, se extendió por todo el mundo y aún lo sigue haciendo, si bien en “el denominado mundo desarrollado” ya existen medios de control y medicina eficaz, para al menos evitar aquellas terribles muertes surgidas en un principio, incluso entre multimillonarios. Hoy esa medicina es un fabuloso negocio el que patentado, no permite “a los pobres” (africanos por ejemplo) beneficiarse de ello, por lo que en la actualidad existen polémicas a nivel internacional, discutiendo a todos los niveles, si es primero la salud general o el dinero particular. “sin comentarios”, por lo terrible de ésta nueva versión DEL MÁS FEROZ DE LOS EGOÍSMOS DEL SER HUMANO.

[5]  Disiento en parte de la exposición que nos hace el relator, puesto que según mis informes, forzosamente los contagios debieron ser por actos “contra natura”; al menos en Occidente y en un principio, salvo excepciones, que pudo haberlas, pero siempre minoritarias; por tanto, sigamos pensando en contactos homosexuales o de contagio por el empleo compartido de jeringuillas entre drogadictos “desesperados” ó simplemente ignorantes, puesto que hoy esas jeringuillas les son entregadas gratuitamente, al igual que se reparten profusamente preservativos o condones, amén de todo tipo de información preventiva. Bien es cierto que ya tan extendido el mal, y previa consulta, efectuada por mi mismo,  a un médico; efectivamente, confirma que el contagio se puede realizar a TRAVÉS DEL SEMEN E INCLUSO DE LA SALIVA, EN “ACTOS BUCALES”.

[6]  Sí... rotundamente sí... es el alma la que posee al cuerpo y no al contrario, por ello mismo la archí difundida frase de: ‘mente sana en cuerpo sano’... considero debe ser al revés dicha y pronunciada, o sea decir o escribir siempre... ‘cuerpo sano en mente sana’, que es cómo debieron decirlo aquellos sabios griegos a los que recordamos con la primera frase. Lo tengo escrito en otros textos. A.G.F.

[7]  No olvidemos que las primeras universidades europeas instaladas en América, las instalan los españoles y hasta siglos después, no lo hacen las potencias  inglesa o francesa. Por otra parte Grecia termina de civilizar a Roma y ésta perfecciona la política y las leyes y de aquel código de hace milenios, se nutre hoy todo el mundo denominado “civilizado”; los ayuntamientos, foros y parlamentos y muchas cosas más, ya las instituyó el Imperio Romano. Sugiero leer todo lo que se pueda, sobre cuanto digo; con ello se comprenden muchas cosas y se pueden rebatir mentiras manifiestas y que tanto daño hacen a los ignorantes... Contra ellos (los ignorantes) son siempre empleadas por los despreciables y perversos políticos que emplean tan horrible arma demagógica.

[8]  Por mi parte, me remito a lo escrito claramente en el prólogo de este libro y lo que vengo difundiendo desde hace veinte años y según mis posibilidades... que son pocas, o sea que... Las drogas ya que no se pueden eliminar hay que controlarlas mediante su VENTA LIBRE Y CONTROLADA INTELIGENTEMENTE.

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