CAPÍTULO II

 

PRIMER RELATO:  (AÚN ESTOY EN MURCIA)

 

            Hace una década...

            Aunque la memoria me juega malos momentos. Sí que recuerdo que aquella tarde, se había ido al traste con la lluvia. Por este motivo y excepcionalmente, me ubiqué a las puertas de ‘Galerías Preciados’[1] e iba pidiendo a las personas que entraban o salían.

            Cuando el que pide (limosna) está parado, apenas tiene tiempo para hablar al transeúnte, por tanto usamos una gorra y el simple ademán de extender el brazo, ello lo dice todo sin palabras. Llevaba allí cerca de una hora y pocas monedas faltaban para completar dos mil pesetas. De improviso ante mí, una señora muy delgadita, pequeña de estatura y que era, prácticamente arrastrada por dos pequeños canes. Introdujo como pudo una mano en su bolso, y entre el tira y afloja de sus animales, depositó en mi gorra tres mil pesetas y me dedicó una sonrisa.

            Sinceramente agradecido le di las gracias y sin ninguna premeditación; le espeté. ¡¡Que Dios se lo pague señora!!.

            Yo no se por que motivo, esta mujer, ‘fue tocada”, pero deteniéndose a mi lado, comenzó por preguntarme mi nombre y por mi situación. Sin premeditarlo (insisto), le contesté lo habitual... en busca de trabajo, no tenía medios ni dinero, etc.; al cabo de unos minutos de charla, la señora me dijo que la esperara quince minutos y me traería alguna cosa...?.

            En ocasiones otras personas compraban fruta, cuchillas de afeitar; en fin ‘éstas cosas”... y nos las entregaban metidas en una bolsa. Pensé que la señora haría lo mismo. Y seguí pidiendo mientras esperaba. Estaba contento pues el dinero que me había entregado la señora, había hecho subir mi ‘bolsa’.

            Fueron pasando los minutos, incluso más de los quince previstos; llegué a pensar el que ya no volvería. Sin embargo en la distancia, apareció su figura encorvada, arrastrada por sus perritos, se fue haciendo cada vez más y más grande.

            Pidiéndome disculpas, por la tardanza, de nuevo se detuvo a mi lado. Volvimos a conversar, me preguntaba por mi familia, le dije que estaba casado y que buscaba fuera de Asturias, el trabajo que allí faltaba (repito que era el “rollo”[2], habitual nuestro). Se la notaba una mujer muy religiosa; observé cómo le brillaban los ojos, solamente por mencionar a Dios o a Cristo. Sea como fuere, le gusté y le di pena; metió de nuevo la mano en su bolsillo y sacando esta vez un sobre, me lo puso en las manos y me dijo, que pasara bien la inmediata Semana Santa.

            Cuando mi mano tocó el sobre, sentí un gran escalofrío; aquello abultaba demasiado y ya nervioso y emocionado, me deshice en agradecimientos y más agradecimientos. Al final la despedida; la señora se fue feliz y ello se le notaba claramente... y yo, me quedé más feliz aún por aquella gran sorpresa.

            Dejé ‘mi puesto’ y me acerqué a un rincón, abrí el sobre y quedé anonadado, puesto que aquel sobre contenía... ¡¡Sesenta mil pesetas!!.

            Fue increíble, busqué a mi compañero[3] y disfrutamos durante unos días de tan pequeña fortuna. Pocos días, pues como siempre, la heroína se llevaba la mayor parte de nuestros ingresos. Cuando se acabó el dinero, fue entonces, sí... fue cuando mi cabeza empezó a pensar y a pensar en la señora. Ahora si que premeditaba buscar un encuentro con ella.

            La busqué un día y otro, y otros más por la ciudad; me parecía verla desde lejos y me equivocaba. Tardé quince días en dar con ella  y al final, la divisé paseando no a dos, sino a un solo perrito.

            No me acerqué a ella, sino que la seguí, averiguando sus recorridos y su domicilio. Así me retiré aquel día a mi cubil. Llamo cubil, a una dependencia que usamos para pernoctar. Éstas suele pertenecer a casas antiguas, cerradas y generalmente en peligro de hundimientos inesperados.

            En nuestro argot, al cubil particular se le llama o denomina... “chupano”.

            La señora, cuyo nombre, hoy, me es imposible recordar; resultó ser una ex funcionaria, retirada por no se que ‘temas médicos’. Soltera y cercana su edad a los sesenta años; cuidaba de su anciana madre y sus animales.

            Conocida de los pedigüeños del lugar, era constantemente acechada.

            Su obsesión (enfermedad) era la de socorrer con limosnas a quienes a su paso encontraba. Supe con el tiempo, que esto empezaba a causarle problemas y mermas en su patrimonio. Creo recordar un comentario de ella en el sentido de haber repartido ya, varios millones de pesetas, del patrimonio de su anciana madre.

            Religiosa en extremo, era amonestada por su confesor de continúo, por esa costumbre suya de dar limosnas de tal manera. Entendía este sacerdote, que la Iglesia, debería ser el instrumento, que recogiera los “donativos” y los distribuyera.

            Al día siguiente, de haberla, por fin encontrado, me coloqué en su comino a pedir. Cuando la señora me distinguió, se apresuró a llegar hasta mi; en mi hipocresía yo hacía como que no me daba cuenta de su llegada.

            Al llegar me dijo: ¿Usted es Javier?.

            ¡Eh!, sí, señora, si. Y otra vez ‘el pez mordió el anzuelo’.

            Eso es lo que sentía yo, en aquellos momentos... me dio cinco mil pesetas y puesto que tenía que hacer, me citó para esa misma tarde, en el Paseo Principal.

            No voy a aburrirle con situaciones repetidas durante meses; yo siempre encontraba la manera para que ella se apiadara de mi. Que si estaba enfermo, que si mi mujer necesitaba en Asturias, que si quería tramitar o coger una pensión, etc. Empleaba toda mi inteligencia y mis artes de embaucador. Le hablaba (yo, a ella) de Dios y sus ojos parecían estallar de gozo.

            Contabilicé el dinero que me dio en múltiples entregas... y ya pasaba de las seiscientas mil pesetas.

            A pesar de carecer de vergüenza (dignidad), llegó el momento en que comprendí, que aquello debía terminar. Las últimas noventa mil pesetas, me las dio para yo poder viajar a Canarias.

            Nunca me pidió nada, disfrutaba como ya dije y me aproveché; creo que antes lo hicieron otros y después de mi, supongo que también otros muchos se aprovecharían.

            Hoy a finales de 2000, no se que habrá sido de aquella señora, pero sí, sé... que siempre estará en mi corazón. Nunca podré olvidarla.

            Si en verdad hay ‘Justicia Divina’; aquella señora, será premiada, por su ‘loca bondad’... Y para mi, como es natural, el castigo para quién abusó de esa bondad.

            Espero, D. Antonio, no haber sido ‘un plasta’.[4] A mi me sienta bien escribir, y así descargar (con ello) mi conciencia. 

 

(firma)

 

PD.: Estoy dispuesto aclarar cualquier cosa. Corríjame, si es necesario; se lo agradeceré.

 

SEGUNDO RELATO: Viene con una pequeña nota y que dice:

 

         “Son dos escritos, en diferentes momentos, espero entienda me muevo por impulsos, que tienen que ver con la apetencia”   Muchas Gracias.

 

LA ASOCIACIÓN RETO:

            Nació hace una quincena de años, de la mano de un pastor americano (cristiano evangélico). Este ‘caballero’, captó la necesidad y el desconcierto que crean las drogas. Y se propuso extender su particular obra evangélica entre los drogadictos, de ambos sexos, a la par que ayudarles en su recuperación, de tal manera que después calificaría de milagro.

            Abrió una casa en Santander (Reto-1) donde comenzó a acoger a los drogadictos. Poco a poco el número de ellos fue creciendo; las primeras remesas procedentes de Madrid y sus aledaños llegaron muy pronto.

            De estas primeras ‘camadas’, cuidadas por la propia mano del “jefe”, como se dio en llamar al ‘pastor’, salieron forjados los que serían más tarde líderes, confesos y conversos, que abrirían casas por toda España (Toda España – repito).

           Cuando yo entré en contacto con ellos, la obra así llamada, crecía y crecía; casas en todas las provincias, entre chicos y chicas, 1.500 personas; se calculaban ingresos por valor de mil millones de pesetas anuales; ganados con el trabajo realizado por los chicos y chicas; su parque móvil se valoraba en cinco millones de DÓLARES. Imposible calcular, el valor de sus centros, casas, fincas.

            Una organización, increíblemente grande, bendecida al parecer por Dios mismo; de ahí su poderío...  Yo más bien creo que el milagro era aquella hermosa capacidad de trabajo de tantos y tantos jóvenes.

            Paso a describir el funcionamiento interno de tal organización.

            La llamada pública, consistía además del panfleto que profusamente se repartía, en personales demostraciones de fe hechas públicamente. Los escogidos para manifestar esta fe, lo hacían en plena calle con megafonía; así manifestaban su testimonio de lo drogadicto que había sido, ladrón y malo. De cómo unos chicos, le ayudaron dándole amor sin exigirle nada a cambio y lo convencido que estaba hoy de que ‘Dios salva; y sobre todo ama a los más pecadores’.[5]

            Más o menos se daban los testimonios y al final, se ofrecía a quién tuviese problemas con las drogas, ayuda gratuita e inmediata.

            Es un hecho, para el adicto y su familia, la premura que siente en atajar el problema, por cuantas angustias y padecimientos tienen sobre sí. Cuando la realidad es que no importan unos meses más, después de años de adicción, y si importa que la decisión de abandonar las drogas, sea firme y  nó... una momentánea reacción, que quedará sin efecto al próximo despertar.[6]

Para un joven, que ha tomado su dosis y se encuentra “agusto”, le es fácil, caer en el deseo, de dejar esa tormentosa vida; el problema está en que el deseo pasa a medida que el efecto de su dosis, desaparece, quedando todo, al final, en intenciones frustradas.

“Reto”: sabía aprovechar, esos momentos del chico o chica, e inmediatamente, se le proponía la entrada en una de las casas de la organización.

            Una ven dentro de ellas, la ‘regla primera’, consistía en desubicar al joven cambiándolo de provincia. Las normas estrictas que se seguían ya dentro ‘del sistema’ eran las siguientes: PROHIBIDO: fumar, drogas (todas las demás), leer libros excepto la Biblia[7], ver TV., oír emisoras de radio, sexo, blasfemar, emplear un lenguaje vulgar, exhibir ropas, mentir, la envidia, el egoísmo, reloj, joyas, dinero, d.n.i. (documento nacional de identidad española).

            Considera[8] que el joven ‘en medio del mono’, es muy susceptible. También llevan a rajatabla, el no permitir el contacto a solas, de dos ‘nuevos en la secta’; pues la experiencia demostraba, el que unos arrastraban a otros a la calle y se marchaban.

            En este primer período, el nuevo no trabaja, tampoco sale de casa, excepto en las grandes caminatas y en grupo. El sustento en esa etapa es proporcionado por otras ‘casas’. Particularmente puede decir que fue el momento más sano de toda mi estancia, pues todo estaba basado en que te ayuden; después, tú, también ayudarás.

            Superado ese período; se envía a los jóvenes a diferentes ‘casas ó centros’ de la organización. Allí y al incorporarse a las actividades laborales, se le coloca una “sombra” a cada nuevo miembro de ‘la orden’... y durante tres o cuatro meses, esta “sombra”, como su propio nombre indica, estará siempre a su lado, incluso te acompañará el ... “W.C.”, los que por cierto, carecen de puertas, por lo que no te dejan la más mínima intimidad.[9] Lo privado ya no existe, para ti. Casas con cuarenta chicos... si se te ocurriera, sentarte sólo... a pensar o meditar, inmediatamente se te venían, encima, varios... ¿Qué piensas?... ¿Te ocurre algo?... ¿Estás mal?. Poco a poco se te anula la personalidad... “Ya Dios habla al hombre por medio de las escrituras”; te decían. Se empieza a dar a entender, que estamos deshabituados, y que deberemos tomar las más importante decisión de nuestras vidas, aceptar a Jesús como nuestro Salvador”.[10]

            La vida activa del cristiano evangélico, se hace tan diferente de la  Iglesia Católica, que empieza a agradar a unos... ‘otros, es que se apuntan a un bombardeo’[11].

            En aquellas ‘reclusiones’ manifiestas; excepto mientras duermes, el resto es un tiempo de misticismo total.

            Trabajos diarios, pero durante ellos, siempre ‘ el tema de Jesús y las escrituras’.

            Cuando ya te decidías a tomar la decisión ‘del bautismo por inmersión’ y si antes no te echaban de ‘la orden’; entrábamos así, en una especie de tercera fase; a saber, aquellos que abrazaban las nuevas enseñanzas, tenían que aceptar nuevas ‘cosas’.

            Ahora las posturas son radicalizadas, el propio jefe se preocupa de algunos seminarios, estudios bíblicos, etc. y en todo lo cual, algunos se hacen mucho más duchos que otros, en ‘manejar la palabra’. Surgen por tanto (al estar fanatizados) entre ellos, rivalidades, para pelear dialécticamente. Utilizan lo que en el argot interno se denomina ‘sablazos’; consisten estos en ‘apostrofarse’ unos a otros con versículos de la Biblia.

            Ejemplos: alguien se te acerca y te cita (M.2-15) tal vez en esa cita se diría. M-2-15 “La más pequeña y más maligna de tus partes, te hará pecar” y haciendo referencia a que usas mucho la lengua.

            Si tienes dominio de las escrituras, podrías contestar con otra cita: J.5-10: “Se ve primero la paja en ojo ajeno, que la viga en el propio”. Quede claro que las citas reflejadas no son reales (yo, ya no recuerdo) es un montaje, para que usted se haga la idea. Pero a éstos personajes, se les denomina ‘responsables’ y son un pilar importante en la estructura; de ellos se nutren el siguiente grupo, denominado: ‘Líderes’; generalmente dos por cada una de las casas ya citadas.

            Un líder, sería la figura materna de ‘la familia’ (ocupándose de la casa, propiamente dicha); el otro la figura paterna (encargado de los trabajos y de reprender si ello fuese necesario).

            ‘RETO’: realiza trabajos de todo tipo, además recoge y recicla todo cuanto puede, posee ‘mercadillos’ de segunda mano.

            Se alimentan (nos alimentaban) con stocks (cantidad almacenada) caducados, o de alimentos que se desechan por diferentes motivos.

            Ningún joven recibe dinero, en absoluto. Cuando se van después de años de estancia, salen sin nada.

            Se detectaron ‘privilegios’ entre líderes, así como ‘el jefe’ y su familia.

            Cuando un hijo ‘del jefe’ enfermó, se le llevó a Estados Unidos (EE.UU.); mientras entre nosotros (el resto), moríamos algunos (SIDA); ‘el jefe’ nos recomendaba orar. Un dolor de muelas, ‘orar’, etc.

            Estimado Antonio:

            Siempre pensé que cualquier medio utilizado para rescatar a una persona del mundo de la adicción a las drogas, sería factible. Pero ya no estoy seguro de nada, no sé si es lícito rescatar del ‘infierno’, y después, anularte como ser. No sé, si  es lícito, empujarte en dos direcciones, el submundo descrito, ó, ‘un mundo con nosotros y como nosotros te enseñemos’[12].

Pero nó sólo es (existe) ‘RETO’; está ‘REMAR’, ‘AUNAR’, ‘PATRIARCA’, etc. “Hay un número sin fin y con el mismo sistema”.

            Hoy y a finales del dos mil, no sé como les irá a estas organizaciones; presiento que su tiempo ya pasó. Pero en realidad no estoy seguro.

            Pues nada caballero. Se le saluda con afecto:

 

(Firma)

 

¿Qué opina?[13]

 

 

TERCER RELATO:



[1]  Grandes almacenes hoy desaparecidos como tales pero absorbidos por otro ‘monstruo’ comercial.

[2]  ‘Rollo’ ó ‘cantinela’ que como un disco rallado, repiten todos los pedigüeños cada cual con la suya propia.

[3]  Se desprende que pedían limosna dos ‘compañeros de fatigas’ y de forma habitual.

[4]  Plasta: pesado, aburrido, inaguantable, etc.

[5]  Cuesta creer la ingenuidad que aún existe en el género humano, que en grandes masas, son ‘carne de embaucadores’ y perversos seres que llegan a esclavizarlos. Y lo hacen, con los insustituibles y primeros  o más destacados miembros de la secta , los que fanatizados en el grado preciso, o partícipes en el gran negocio... son los lacayos y pastores, que van a reunir el rebaño y esquilarlo hasta el último “vellón de lana”; muchos de los grandes negocios montados en éste mundo y  lo largo de todos los siglos, lo han sido, lo son y aún me temo lo seguirán siendo... ¡EN EL NOMBRE DE DIOS!... ¡Dios sonreirá! Supongo. (Nota de A.G.F.)

[6]  Las declaraciones de Javier y en forma de confesiones, me confirman lo que ya hace bastantes años me dijo un dirigente de asociación en pro de la desintoxicación del drogadicto, aquel hombre afirmó categóricamente... ¡¡Si un drogadicto no decide por si mismo y en solitario el salir o quitarse de las drogas, no lo hará bajo ninguna otra condición!!,  si lo decide con firmeza, ‘ni mono’ (síndrome de abstinencia) ni nada lo detendrá y al final sale, sólo por la fuerza de su propia voluntad. (A.G.F.)

[7]  Se supone que la Biblia ‘de la confesión evangélica que sea’ (hay muchos cientos de ellas, sumando al resto de creencias cristianas), pues cada secta tiene ‘sus libros’ según las interpretaciones que en su momento, dieron ‘los santones oportunos y que pusieron en marcha el nuevo credo’ (A.G.F.)

[8]  Se dirige a mi y trato de reflejar en todo, literalmente lo que me escribe (A.G.F.).

[9]  Es lo habitual en todas o casi todas las religiones o sectas de las mismas y ello viene desde antes de Cristo; nunca se deja a los neófitos (tampoco a los ya ‘consagrados’) y muchos otros, ir o campar en solitario, la desconfianza más atroz, para exigir la obediencia más ciega... y todo ello, muchas veces, en pro y favor de intereses inconfesables y que los ‘altos mandatarios’ puedan llevar una vida principesca, a costa de las masas que en base a falsos credos, son miserablemente engañadas y explotadas al máximo, arrebatándoles aparte de la libertad individual (bien maravilloso sabiéndolo emplear) dinero y bienes de todo tipo, pues llegan incluso, a forzar en testamentos y legados, para que ‘la organización’ se quede con todo... ‘los bienes que necesita el alma, están en el otro mundo’, afirman, pero ellos (‘los jefes’) sí que suelen disfrutar en éste todo cuanto pueden... y más. Lo que relata éste hombre es sólo un pequeño ejemplo de lo que pasó, pasa y me temo seguirá pasando. (A.G.F.).

[10]  Que duda cabe que Jesús de Nazaret puede considerarse como una de las principales figuras religiosas a través de toda la Historia del Hombre, sobre la Tierra, pero... ¿Alguien que lea y medite sobre el denominado Sermón del Monte, analizándolo a fondo, puede encontrar parecido en la gran mayoría de falsas doctrinas que en nombre de Jesús, se imponen (enseñar es otra cosa) a las masas?. Recordemos que ese sermón, está considerado como el posiblemente... mejor discurso de todos los tiempos y en él, se explica estrictamente las enseñanzas de Cristo, el que por otra parte no dijo nada más importante que lo siguiente... ‘Amarás al prójimo como a ti mismo y no harás a éste lo que no quieras que a ti te sea hecho’; lo que por otra parte viene desde muy atrás en el tiempo y ‘nace’ en la filosofía china y sus grandes sabios. Los que también dejaran escrito, lo de... ‘no des un pescado a un hombre que te lo pide para comer... enséñale a pescar su propio pescado’.

[11] Frase vulgarizada y que se adjudica a cualquier ser humano que sin criterio propio ó ‘vacío de cualquier contenido pensante’, acude a cualquier lugar donde suene una voz ó ... ‘una campanilla’.

[12]    Mal menor pero gravísimo... podemos aventurar... pero que duda cabe, que lo que tratan esas organizaciones, es de apoderarse de un ‘ejército’ de ‘robots humanos’ y esclavizarlos en un solo sentido, o sea, el de crear inmensas riquezas para ‘el cerebro motor de la orden’, a la que Dios y los hombres, les importa un bledo, puesto que como seres perversos y ya amorales totalmente, simplemente obran como la peor de las sanguijuelas o parásito conocido y que ya sabemos como actúan.

[13]  ¿Qué opino? (me pregunta). ¿Qué puedo yo opinar sobre tanta miseria y debilidad?. Pues todo se reduce a ello mismo. El “ser” débil, huye de una realidad que vive y no desea, se droga de mil formas diferentes y luego, cuando vuelve de ‘ese viaje’ (que debe ser atroz a su regreso) se vuelve a drogar y así avanza en ese infierno continuado, que supongo queda bien descrito en  el relato que de su puño y letra nos ofrece Javier. Sólo puedo opinar y decir... ¡¡Pobres criaturas!!... ¡¡En qué falta de formación integral, están la gran mayoría de la humanidad!! Y es claro que de ello se aprovechan, éstos ‘sin escrúpulos”, pero los que lo pagarán caro, en esa Ley de La Reciprocidad, sintetizada por el propio Cristo, con su enigmática frase de... ‘Quien a hierro mata a hierro muere! Y lo que no  hay que tomar en el sentido literal de la frase, mejor, mucho mejor, lo explica la teoría de la reencarnación y de ahí, todos esos seres que nacen deformes y cargados ya desde su nacimiento, de penas y limitaciones difíciles de entender, si uno no ha profundizado en la filosofía ‘profunda’, cuyo mejor exponente en la civilización occidental, es el ya citado: “Libro de los Espíritus”, de Allán Kardec, en el que se puede creer o no, pero el que da una explicación a todo lo que le (nos) ocurre a los seres humanos. Todo ello no debe producirnos, sino un sentimiento profundo de PIEDAD INFINITA y como se suele decir en la oración... “Sea lo que Dios quiera y hágase tu voluntad”... no aceptar ello, sería ‘volverse locos’, como algunos indudablemente se vuelven, al no creer en nada. Por otra parte y con toda la humildad del mundo, al individuo sólo nos queda decir... YO SOY EFECTO Y NO CAUSA, ESA CAUSA UNIVERSAL SABRÁ EL QUÉ Y EL POR QUÉ NOS HA CREADO Y NOS MANTIENE Y PUESTO QUE ESA CAUSA, CUIDA POR SI MISMA HASTA DE LOS VEGETALES Y LOS ANIMALES INFERIORES, QUE EN SU MEDIO ‘SUELEN ESTAR SEGUROS’... ¿NOSOTROS VAMOS A SER MENOS?... SINCERAMENTE CREO QUE NO Y POR TANTO, ME AFIANZO EN ESA ESPERANZA. (A.G.F.)

ATRAS / PAGINA PRINCIPAL