FRANCO Y “FAMILIAS”

(Testimonios, recuerdos, comentarios y “otros”)

           

            Cuando se ha “vivido tanto”[1], cuando ya han pasado tantos años… el poso de esas vivencias y esos recuerdos imborrables de la mente, de quién muy niño, ya tuvo que enfrentarse a la realidad de la vida, tras una cruenta guerra in-civil, que aparte de haberlo dejado en la miseria, lo dejó sin progenitor… “puesto que una bala asesina, se lo llevó injustamente”… como a tantas otras víctimas… ¡¡Qué más da del bando que fuesen… si en ambos se cometieron atrocidades!!

            Y ahora cuando escribo (cuatro de mayo del dos mil seis) un irresponsable e insensato (se pueden calificar mucho peor) y también nefasto Gobierno, presidido por un “hombre-desgracia”, de los muchos que “han asolado” mi patria (“no cito al tal pues como  víctima, mi desprecio lo impide”) lleva tiempo realizando “cosas raras” y entre ellas; se ha empecinado en reabrir la descomunal “herida que nos quedó”, de aquella desoladora contienda, pero… ¡Ojo… la herida de una de las partes o bandos!... no la de “los dos”, cosa  por otra parte que ya y sabiamente, habría que dejarla a los historiadores honestos y que ellos, mostraran la realidad a las nuevas generaciones, para que ese hecho no vuelva a repetirse… ¡Jamás!

            Todo ello; y un testimonio muy cercano a Franco, al que por casualidad tuve la oportunidad de ver y oír anoche, en entrevista real en TV1, realizada por el conocido, Jesús Quintero (“El loco de la colina”); el que entrevista a la nieta mayor (“y preferida de Franco, según allí se dice”[2]) y le hace hablar… “dentro de lo que ella quiere hacerlo”, puesto que esta señora, es “hembra de armas tomar[3]” y “tiene más ferias que el Litri”[4] (seguro que esa entrevista es “por dinero”[5]); y domina perfectamente la situación y…  pese, “a las conchas del entrevistador” (que tiene más que un galápago): sonriendo siempre y sin perder su gran personalidad, habla de todo lo que le preguntan y no elude ninguna de ellas; por lo que esa entrevista me es muy interesante; no sólo por el diálogo… sino por cuantos recuerdos me van viniendo a la mente y que tomando “notas muy concentradas”, me permiten hoy hacer este relato… para mi propia satisfacción… y por si alguna vez llega a manos de otros: que sepan cosas que yo viví o  supe, por circunstancias múltiples; y que encadenan los escritos de… “Los que nos atrevemos a escribir sin miedos ni rencores, nuestra verdad”.

            El entrevistador, incisivo, acomete la pregunta de la herencia que le ha quedado de Franco… herencia que insinúa muy importante en bienes o dinero. Sin perder la sonrisa y sin mover ni un párpado, Carmen le espeta sin alterar la voz… “¿Herencia de importancia… dónde… que me digan donde está?... pues no tenemos noticias de ella. Hombre, recibimos “los suficiente para comer caliente”, pero poco más… “mis lujos que he tenido muchos”… me los he pagado yo… mi vida me la he hecho yo”.

            El “loco de la colina” arremete para saber”; de los lujos interiores, en la vida de Franco; en el Palacio de El pardo y otros lugares. Con igual talante ya descrito, esta mujer le responde: “Mi abuelo era “un general” y como tal austero y todo a su alrededor era así, nada más lejos de los lujos en casa de mi abuelo”[6]

            Sobre “los dineros o bienes”, que pueda haber heredado esta señora, hay que saber que igualmente era hija de un “noble” (Marqués de Villaverde) español; “famoso” médico-cirujano (quizá lo de famoso sea por lo de ser yerno de Franco más que por otra cosa (“decidido galán” y al parecer, también conocido juerguista en la “alta sociedad[7]”); y que quisiera imitar al famoso doctor Barnard[8]. Y al que igualmente, se le atribuyeron “negocios” rentables y es claro que, al amparo de su suegro[9]. También hay que recordar a su abuelo paterno, el “Conde de Argillo”, que se dice, fundador y principal propietario del Banco de Madrid; y cuya vida, de adepto inquebrantable al “Franquismo”… (y miserable muerte[10], que a mi entender fue mucho peor que la de Franco… “aunque éste muriera derramando interiormente su propia sangre en hemorragias incontrolables”[11]) le proporcionó grandes beneficios, puesto que en su pueblo natal o villa, donde está “su casa solariega”, la voz del pueblo lo conocía como, “el conde o noble arruinado” (el que diera “un” brillante discurso al volver a su pueblo tras “ganar la guerra”[12])… puesto que la finca que poseía, aparte de dicha “casona”, era pequeña o no muy grande; si bien luego se haría bastante más grande, por compras de tierras adyacentes; y famosa igualmente, por las cacerías que, de perdices, cada año allí se organizaban; y en las que participaban cientos de ojeadores que levantaban, a cientos o miles de perdices cada año, para el dictador (gran aficionado a la caza mayor y menor) y sus invitados: caza que era cuidada como es de suponer, por todas las autoridades del entorno; el que cubría una gran extensión de terrenos, no sólo los del conde de Argillo, sino igualmente, los de muchos otros grandes y menos grandes, propietarios o terratenientes, que es lógico… “Lo que mande… o agrade a S.E[13].”. Aquellas cacerías y luego en navidades, se convertían en una “peregrinación” o reuniones de selectos invitados y se cultivaba el ambiente familiar, como me confirmó un testimonio vivo (del que luego hablaré) y también “una sirvienta elegida” y la que era la única encargada y que podía entrar en las habitaciones de Franco y su esposa[14] (doña Carmen) para hacer la limpieza y ordenar todo lo concerniente al confort del matrimonio, que podemos decir, era austero y no pedían… “nada del otro mundo”.

            A Franco se le podrán criticar muchas cosas, pero no de ladrón, mujeriego o dilapidador en lujos, de dinero estatal o propio. Casi siempre vistió de militar; y cuando salía de “paisano”, su vestimenta era parecida, o peor aún, de la que cualquier hombre de la “clase media”, empleaba en aquella época; “en que la vestimenta, por sí sola era una tarjeta de identidad social”.

            He conocido a un hombre, exquisitamente educado, bueno por naturaleza; y sé lo que digo y afirmo, por cuanto sé de su vida pasada y presente, puesto que aún vive, si bien ya roza los noventa años; que cumplirá el próximo enero; y se mantiene, con gran lucidez, hoy mermada indudablemente. Yo le conozco hace ya doce o quince años y hemos hablado largo y tendido… “del antes, durante y después” de Franco; “del  que indudablemente este hombre, se muestra adepto y venera su memoria”… siendo muy respetuoso con todo lo que él justifica de “esta” (indudablemente) “figura histórica  de España”: y al que por circunstancias de su larga y muy rica vida… vivida (se podría hacer una muy buena novela con sus andanzas, siempre en paz y concordia con las gentes y su entorno: incluso en la etapa de la División Azul[15], en la que si fue o no;  llevado[16], no intervino nunca (salvo en una ocasión) en enfrentamientos de primera  línea[17].

Este hombre; conoció en persona, al propio Franco y habló con él en diferentes ocasiones y ello debido a cuanto relataré.

            Éste hombre, que tiene nombre y apellidos y se llama, Pablo  Prieto Santiago… nació en Madrid; pero tuvo el infortunio de quedar huérfano de padre y madre, siendo muy pequeño; y él y sus hermanos (fueron cuatro); fueron “repartidos o dispersados”. Él, fue acogido en un orfanato y colegios, al cuidado de una orden religiosa; primero femenina y luego masculina; y allí fue formado. Estos frailes del colegio, incluso le ayudaron y prestaron algún dinero, en su momento, para “escapar de la tragedia que vivió Madrid en aquella guerra civil” (dinero que escrupulosamente y cuando pudo lo devolvió)… y así y tras largas y humanas aventuras (“que tantos otros vivieron o vivimos”) recaló en el Ejército y llegó incluso a, suboficial en las fuerzas nómadas en el, entonces, “Sáhara Español” y de allí; y tras lograr su “jubilación militar”, se entrevista con un amigo y que es; uno de los hijos, del, podemos entender, por lo que me cuenta, como… “lugarteniente, o uno de los principales hombres”… del entonces poderosísimo Juan March y Ordinas (1880-1962)[18] y cuyo apellido fue el de “Jorro” (José Jorro Andreo), del que llegó a ser “hombre de confianza” y del que oyó o le contarían sus hijos, que… “Franco recibió un talonario en blanco[19] del riquísimo Juan March… el que dijo al Caudillo, que escribiera la cifra que quisiera[20]… lo que Franco hizo y rellenó aquel cheque o talón, por el valor de trescientos millones de pesetas (cantidad enorme si nos remontamos a 1936).

            Pues bien  regresado y visitado al hijo de Jorro (con el que hizo amistad, en sus avatares del período de guerra) éste lo presenta al padre; y éste, le confía la administración de tres grandes fincas que ha comprado en la provincia de Jaén; y que están situadas en los términos municipales de Jaén y Mancha Real; cuyos nombres son: “Casarejo, Torremocha y Martin Agraz”. Y es por esa circunstancia, cómo éste hombre, fiel cuidador de los intereses que le han sido confiados… viene a Jaén y entrará en contacto con Franco y “familias”; por lo que contaré con todo el detalle que sepa y pueda,  puesto que aún cuento con la colaboración de este hombre bueno y eminentemente sencillo, pese a cuantas “heridas” ha soportado y aún soporta de la vida,  que no le ha tratado bien… “ni mucho menos”.

            Jorro y como una importante “figura” en el imperio de Juan March, ha hecho una gran fortuna; y entre sus propiedades, figura la concesión del monopolio del tabaco en la parte de Marruecos que controla España, como “protectorado”. Pues bien, es ese negocio, el que permite al bueno de Pablo, llegar “a la mesa” (comió tres veces[21]) y al saludo y conversación personal (breve) con Franco”, puesto que el Caudillo y cada Navidad (que la pasaron muchos años en la finca de su consuegro el ya mentado Conde de Argillo)… era obsequiado, con un señorial mueblecito, que con varios cajones, era contenedor de algunos cientos de buenos cigarros puros. Podemos preguntarnos que, para qué quería Franco aquel esplendoroso regalo para un fumador, si él no fumó nunca: ello huelga, puesto que con tanto invitado, los regalaba… y ya se sabe… “que el que regala bien vende… si el que lo sabe lo entiende”… Y Jorro sabía que ello agradaría, sino al propio Franco, sí que y mucho, “a muchos miembros de sus familias”.

             Pablo, era el que recibía ese “gran regalo” y era el encargado, personalmente, de llevarlo cada año, a la finca Arroyovil[22], para entregarlo en persona y “en mano” (a ser posible) al propio Franco… el que lo recibió el primer año y todos los siguientes y de ahí, ese conocimiento, pues reitero, Pablo Prieto es un hombre bueno, que destila bondad y cualquiera que lo trate, lo acogerá siempre sin reserva alguna.

            De aquellas visitas y otros libros y datos que me ha facilitado, he recogido información que considero veraz y parte de la cual, aquí queda reflejada.

            Pero aparte y de lo que éste hombre me diga; y lo mucho que la propaganda y “El NO-DO franquista difundieran[23]”; yo tengo mis propios recuerdos de Franco y los que relato, por cuanto de curiosidad puedan contener: son vivencias… de las que aún guardo; “mi propia cartilla de racionamiento”[24] y la que para mí… es una “joya impagable hoy”… fueron necesarias para controlar aquellas épocas de hambres, que el pueblo padeció… “yo, la verdad, no las sufrí… los cuatro mayores que me ampararon las sufrirían, pero ellos procuraron siempre, que mi estómago estuviera lleno y mi cuerpo abrigado”; gracias sean dadas y testimonio de reconocimiento[25].

            La primera de ellas y siendo yo niño, se refiera a “una pancarta para elogiar al Caudillo”.

          Quién me conoce sabe que “me pusieron” a trabajar a los siete años y lo tuve que hacer por “el gran salario de, la comida y la cama”… no me quejo en absoluto, puesto que lo que yo aprendí en aquel lugar (una droguería-perfumería) me sirvió enormemente para mi desarrollo posterior; puesto que y es curioso… “las dos mejores escuelas en las que he cursado estudios, fueron mis primeros siete años de vida, vividos bajo los fuertes brazos de mi abuela (mi madre, tenía que ir a trabajar para comer y que comiéramos: ayudada por mis dos tíos maternos) la que me enseñó las bases principales, de la dignidad, la honradez y todo lo bueno que forma a un ser humano: aparte de ofrecerme el inmenso cariño y calor de una verdadera madre (mi madre también)… y lo que es la austeridad necesaria en principio, pero como forma de vivir toda la vida; la buena administración de los bienes que se posean (sean pocos o muchos) y el que en la vida, hay que sacarle provecho honradamente a todo “lo que caiga en tus manos” (“nada que sirva o valga para aprovechar, debe ser tirado… y al decir nada, reitero, nada)… y que se puede situar desde lo más mínimo a lo máximo (“dejo al lector que imagine y sitúe los límites con arreglo a su inteligencia”). En la segunda escuela, en mi trabajo… contarlo, sería escribir un libro y no tengo ganas… pero tuve “la suerte” de caer bajo el mando de un hombre inteligente pero demasiado “agarrao” (agarrado) o avaro; y yo, supe recoger de aquel, indudable maestro, todo lo bueno que poseía… “pues Dios libre a un hombre inteligente de un jefe  más inteligente que él”[26]. Por ello  guardaré mientras viva, un sincero agradecimiento a aquel maestro (D. Luís Vargas Bedmar) cómo a su generosa y gran esposa (doña Pilar Contreras) y a la que debo, entre otras cosas; el haber aprendido a escribir a  máquina (mecanografía) puesto que fue ella, y “a espaldas de su avaro marido”… la que daba a mi madre, el importe de una hora de “escuela mecanográfica” y a la que asistía, fuera de las horas de trabajo… “como así tuve que ir a escuelas nocturnas, gratuitas (en alguna intervino el Sr. Vargas) o de pago”; éstas gracias a mi gran madre (gracias madre) que siguiendo la última voluntad de mi buen padre (“víctima, fusilada, tras aquella terrible Guerra In-civil”)… “María… que el niño no sea del campo”… ella cumplió con largueza y  “simplemente”[27]; trabajando dignamente en lo que había o se encontraba.[28]

            Pero vuelvo “a la pancarta y a los calzoncillos”.

           Por cuanto viene a mi memoria, debía yo tener no más de nueve años (1947; las hemerotecas dirán la fecha exacta) Franco vino en visita oficial a Jaén y “mi jefe”, a la sazón presidente del Sindicato Oficial de Industrias Químicas[29] (provincial) y quizá “nadando y guardando la ropa” (“Yo no lo vi nunca, como muy franquista; era más de iglesia que de la política; y luego diré el  por qué”) me ordenó, ir a la manifestación de, “bienvenida que el pueblo de Jaén le preparaba” (es claro y como siempre, que estas bienvenidas las preparan y organizan “los estómagos agradecidos”) y a mí y como chiquillo, me hizo ilusión, “lo de lucir una pancarta”; por lo que llegado el momento, la porté y me fui al lugar  donde se me dijo (Plaza de San Francisco[30]) y allí vino la primera experiencia sobre “el fervor del pueblo a Franco”… por mucho que lo intenté, ninguno de aquellos hombres a los que requerí para que sostuviera el otro palo o extremo de la pancarta, quiso cogerla; y de buenos o malos modos, “me mandaron a hacer gárgaras”  (hoy lo comprendo y me río de  buena gana) o “cosa peor”. Así pues, aquella pancarta  no se pudo desplegar y volvió como había ido… “virgen” en su tela blanca y “sus letras negras” (como yo fui y vine sin ver a Franco, ya que  como chiquillo pequeño mi talla no me lo permitió)… y aquella pancarta, sirvió luego a mi madre, para hacerme varios pares de “pantaloncillos o calzoncillos blancos”… eran épocas de aprovechar cualquier “sayo”. ¿Mi jefe?, ni sé lo que  me dijo o me preguntó… “el había cumplido con su circunstancia y había mandado un propio para cumplimentar al jefe nacional”… y si me preguntó, seguro que lo  engañé y le dije que sí, que la pancarta había sido levantada “y bien alto”… cómo aprendí a  engañarlo en otras cosas (¿no me engañaba él a mí y a mi madre con los miserables emolumentos que le daba?) como por ejemplo en “lo de la Iglesia”… “era bastante beato”.

            Los domingos me entregaba una peseta, para que le comprara y llevase, el diario ABC (a la sazón costaba “tres reales” o lo que es igual, setenta y cinco céntimos) y luego al entregarlo, “me regalaba” el real sobrante (25 céntimos); con lo que ni tenía para ir al cine “al gallinero”, puesto que la entrada más económica, costaba entre sesenta y setenta y cinco céntimos… pero yo y como “chiquillo de los recados”, algunas monedas recogía en la semana, lo que me permitía ir al cine y alguna “cosilla más”… aprendí de mi abuela, “el que nunca debe uno gastar la  última peseta o duro”, hay que dejarlos para cuando es necesario o imprescindible (gracias abuela). Pero “mi jefe” me exigía ir a misa cada domingo “y fiesta de guardar”; y luego me preguntaba si había ido o no (“como vivíamos en su casa y comíamos de su comida, no era eludible este control”), de forma “inteligente” y para cerciorarse, me exigía que le dijese o explicase la vestimenta del cura; y cómo él si que cumplía con “el mandamiento de la Santa Madre Iglesia”, me controlaba perfectamente, puesto que el que vivimos aquellas fechas, sabemos que eran totalmente diferentes a las de hoy… “que ni los curas parecen ya curas”. Pero aprendí el truco y antes de ir a comer, me pasaba por la cercana iglesia y visto, “la gualdrapa, tapiz o manto”, con que se  adornaban los púlpitos (había dos y sigue habiéndolos en San Ildefonso) y que estos guardaban igual característica, que la vestimenta del sacerdote; a su pregunta yo le decía… oro y verde, morado, azul, o el color que fuese y “mi  jefe”, quedaba complacido de saber que aquella… “alma o almita”, de aquel zagal, estaba siendo encaminada por el buen camino de los mandamientos curiales o sacerdotales”[31]… Pero a mi no me gustaba aquella imposición y menos, unas misas de las que nada entendía (“entonces eran en latín y el cura de espaldas al público”) y cuando fui obligado a asistir a las predicaciones “misioneras”… de “aquellos negros y tétricos curas”… me negué a oír aquello que nada decía a “mi alma de niño”: ya lo explico todo con detalle en mi relato: “Carta a Cristo en el tercer milenio”, el que quiera leerla que la busque en Internet, en mi  página web[32]. Pero ya que estamos en “lo de iglesia”, debo decir otra imposición (esta vez “única” de mi jefe, para que fuese vestido de nazareno en “su procesión” (de la que a la sazón era un destacado miembro): eran épocas de  “decadencia procesional”[33] y había que incluso buscar y pagar a los costaleros que “a sangre” portaban los pesados “tronos”[34], por ello a mí y por hacer aquel “trabajo”, me dieron un modesto emolumento que me vino estupendamente. Pese  a ello, no volví a asistir ningún otro año más… “es pesadísimo aguantar  la cantidad de horas en que hay que hacerlo, a paso lento, gran cirio en la mano”; y procurando no mancharte, o manchar a ningún otro penitente o que se incendie la túnica, puesto que con “el capirote y el antifaz”, se ve poco.

            La Semana Santa en Jaén, llegó a un punto de crisis y se temió que en gran parte de sus procesiones llegaran a desaparecer y ello lo puso de manifiesto y con gran alarma; la propia “Agrupación de Cofradías de Jaén”. Habían transcurrido muchos años desde mi “vestida de nazareno”; puesto que esta crisis se manifiesta en 1978-1979. Tan fue así, que a la sazón y siendo yo Presidente del CIT de Jaén (Centro de Iniciativas Turísticas) hablé a favor de la misma en mi programa de radio y escribí un artículo en pro de ayuda y el que se encuentra publicado el  uno de marzo de 1979 en Diario Ideal y el 21 de  igual mes, en Diario Jaén: ambos con igual título: ¿Va a desaparecer la Semana Santa? Fui invitado a alguna de las reuniones de la citada Agrupación de Cofradías y en la que se “lanzó el S.O.S. económico”; les ayudé en cuanto pude, puesto que, “una cosa es mi indiferencia hacia estos actos” y otra muy diferente y a tener en cuenta;  lo que representan de emotivo y como ingreso económico para España y en especial para Andalucía… y particularmente para Jaén capital y otras ciudades, o pueblos de la provincia.[35] En alguna localidad se celebra “en vivo”, por los habitantes de la misma.

            Pasaron los años y yo cambié de vida y de oficio… me casé (se dice siempre, pero en realidad “nos casan”) prosperé mucho y llegué a grados de prosperidad económica que ni soñaba (“yo y muchísimos otros”). Compré mi primer automóvil y lo pude hacer “al contado” (un Renault “Ondine”); luciendo como joven que era (no había cumplido  aún los 25 años) aquel “lujoso” coche… cuando en España, había un muy escaso “parque móvil”, se podía aparcar en cualquier lugar, las carreteras (aunque muy malas en inmensa mayoría: en algún momento tuve que usar faja, para proteger, cintura y riñones) estaban casi desiertas… pero en la ciudad… “sacar el coche”… es de imaginar y yo era… “tan idiota como todos  los jóvenes lo son, han sido y lo serán”… “hasta que esa enfermedad, la va curando el tiempo y la experiencia”; y cuando llega uno a viejo, como me pasa a mi ya… sonríe y se ríe uno de “todo aquello que pasó, pasa y pasará”… “leí y leo mucho y me entusiasma leer las historias de todas las civilizaciones; y por esas lecturas, sé que el hombre sigue siendo el mismo; lo que cambia son “los juguetes” de que dispone en cada época”. Pero dejemos la filosofía y volvamos a Franco, en la fecha a que me refiero y que debió ser por los años 1964 o 1965, hace por tanto más de cuarenta años… ¡Cómo pasa el tiempo!.

            Me encontraba en Torreperogil… pueblo de la comarca de “La Loma” y de paso obligado para ir a la Sierra de Cazorla, viniendo desde Jaén. Estaba trabajando como representante comercial[36], en casa de un buen cliente; era ya al final de la tarde y cuando las luces del día se mezclan con las de la noche. ¡¡Que viene Franco!!... fue el grito general de un pueblo, que aún conocedor del hecho, por otras ocasiones; se corrió como el fuego sobre pólvora y llegó a los oídos de todos cuantos  nos encontrábamos en aquel establecimiento de droguería-perfumería (Diego Domínguez Gaitán, al que recordaré siempre con afecto)… inmediatamente, “todos a la calle” y sin que nadie nos obligara a ello; era simplemente la curiosidad por ver pasar al convoy, que en diferentes épocas del año, pasaba por el pueblo, camino de la citada sierra y más concretamente, con destino a la denominada “Torre del Vinagre”[37]; casa forestal perteneciente al entonces “Patrimonio Forestal del Estado[38]”; lugar de residencia de Franco, en los días que allí pasaba; supongo que por su afición a la caza (mayor y menor) y quizá también por los maravillosos parajes que hay en “ese inmenso bosque” y donde el estar unos días; o una temporada, es algo muy provechoso tanto para el cuerpo como para el alma, de cualquier ser humano; y es claro que Franco perteneció al mismo género, que los demás, “pese a lo que digan los de uno u otro bando”.

            Fuera del establecimiento y debido al “grito de que viene Franco”, ya la calle (que era la propia carretera) estaba enormemente concurrida; y si bien había algunos “números”[39], de la Guardia Civil, pero estaban quietos y vigilantes. La calle y carretera tenían el alumbrado de entonces… “escaso y mortecino”, por lo que en la espera, llegamos a estar en una semi obscuridad y donde “ni nos veíamos las caras”. Nadie vino a preguntar de quién era aquel coche (el mío que estaba en la puerta) ni nadie vino a molestarme y registrar el mismo, por prevenir “algún atentado”, que desde luego, aquel día hubiese sido fácil (creo) realizar, por todo cuanto relato.

            Llega la comitiva y pasa un gran automóvil (enorme) y algunos otros… pero va pasando… “uno diferente a los demás[40]” y de color negro (al menos en aquella obscuridad yo lo vi negro) y venía muy despacio, tan despacio que me sorprendió… por ello y por cuanto venía con la luz interior encendida; y se podía ver quien allí viajaba… ¡Era el propio Franco!... y un par de ocupantes en la delantera… y al pasar… nos fue saludando, con una sonrisa “patriarcal” de ya anciano, que lo era… y lo vi a dos metros de mi… y vi a un hombre “normal”, vestido normalmente; incluso creo recordar que llevaba corbata y reitero… “yo vi un hombre normal, en actitud normal de un saludo, como el que cualquier otro anciano pudiera hacer a gente o gentes a las que aprecia”… ¿nos quería de verdad… Franco?... Sobre esto, sólo sobre esto… habría tema para realizar una obra y estudios, realizado por personas mucho más capacitadas que yo… yo simplemente digo lo que vi. ¿Lo que sentí? (“por haber ganado la guerra aquel hombre, mi padre fue fusilado en Mancha Real, el 29 de junio de 1939”)… pues no sentí nada adverso, quedé tranquilo, perplejo… “o yo que sé”; pero en aquel momento no sentí nada que “me mordiera el alma”… cosa ésta, que sí que sentí y muchas veces, antes y después de aquella fecha… ¡¡Pero aquel día y en aquellos momentos no… lo juro!! Puedo decir igualmente, que nunca sentí odio[41] contra nadie en concreto; sí una incomprensión por todo lo que ocurrió y nos ocurrió a mi familia y que “moriré con ella”… espero (soy creyente); que Dios… “o alguien” en el “más allá”… me lo explicará y bien explicado. Aquello quedó grabado en mi ser y al escribirlo hoy, parece como si lo estuviera viviendo de nuevo. ¿La gente que presenció el paso, que hizo?... algunos aplaudieron, la mayoría y como yo mismo; simplemente… “miramos y callamos”; luego volvimos a nuestras faenas y yo cuando terminé, de allí volví a mi casa y en aquellos 66 kilómetros… que entonces, necesitaban hora y media “de volante”… tuve tiempo de pensar y meditar; y quizá, grabarme aún más y mejor lo vivido en aquellos momentos.

            El tercer y último recuerdo referente a Franco, lo viví en la carretera.

           Existía (ya no) cerca de Jaén y a unos tres kilómetros, una buena recta (así era considerada entonces) que en cuesta, era de los pocos tramos en que se podía acelerar, tanto fueras subiendo o bajando. Aquella noche, regresaba yo  a casa y al iniciar la subida aceleré como normalmente hacía. Pero de pronto, aparecieron al final de la misma y frente a mí, unas potentísimas luces; creo recordar que eran cuatro grandes faros, que “con la larga”[42] aumentada al doble de potencia o vete a saber… me deslumbró. Entonces y  como era normal, yo; que había reducido la larga a corta, volví a conectar la larga, queriendo llamar la atención a “aquel bestia”, que con aquellos reflectores casi cegaba al de enfrente… ¿qué ocurrió de inmediato?... de inmediato la luz no se apagó, al contrario; en algún lugar de aquel potente automóvil, se encendieron unas luces rojas y en plena noche una muy fuerte “sirena” llegó a mis oídos y pese a que era tiempo de invierno y los cristales iban cerrados y la distancia era considerable. Inmediatamente me fui a la cuneta y esperé a ver que es lo que pasaba…”y pasó” a gran velocidad; primero aquel automóvil, enorme (en la noche) puesto que “era como una locomotora”; y después pasaron otros varios, que lo seguían a conveniente distancia… es claro, era la comitiva de Franco, que iban a sus destinos habituales; o sea, hacia las sierras ya citadas, o hacia la finca del consuegro (Arroyovil); que también he referido en este relato. Días después la prensa provincial se haría eco de que, “el Generalísimo se encontraba en la provincia, descansando”.

            Relacionado con Franco y “su conquista de España”[43] tengo otros muchos recuerdos y experiencias, de las que reflejo algunas, por cuanto significaron para mi.

            Una de ellas, fue cuando “mi protector” me empujó, a que me “apuntase”, en las filas de la Falange Española (Frente de Juventudes) y en el mínimo escalón, cual era el de  “flechas”… no me explico el por qué de aquello, pero deduzco… era otra forma de “mostrarse adepto al régimen”. Y aquello sí que me gustó en principio; puesto que yo veía a aquellos “chiquillos y menos chiquillos”, cómo lucían su camisa azul, su pantalón corto y de tipo “explorador”, su correa o correaje, boina roja, el macuto (“que era lo que más me seducía”) cuando iban “de marcha” y “su paso firme hacia la paz” (eslogan falangista). Mi madre, no sé si pudo “decir algo”; pero la verdad… yo fui y en principio me sentí a gusto en “aquella tropa”, en la que lo primero y casi lo único que enseñaban, era la instrucción militar, consignas y canciones de exaltación patriótica falangista, etc.

            Debió ser por el final del verano de 1947, puesto que creo recordar que yo tendría unos nueve años. Cumplidos las enseñanzas “militares”; ya nos llevaron alguna vez “de marcha” y de comida campestre al cercano río y aquello era atractivo, pues se comía muy bien y se disfrutaba. Por mi buena conducta (supongo) en el  siguiente invierno, fui seleccionado para estar un par de semanas en un campamento situado en la Sierra Sur[44]; y allí marché, llevando ya mi uniforme completo, nunca el ansiado macuto que era para “los privilegiados” y allí empecé a comprender, que “lo militar no iba con migo”.  Llegados al campamento, se nos obligaba incluso a hacer turnos de guardia, a la bandera e incluso en las primeras horas de la noche y “allí se pasaba muy mal”, firmes, en pantalón corto y con bastante frío y “no poco miedo”[45]. Pero lo peor y definitivo vino después. Ocurrió en una marcha en domingo, que se nos obligaba a asistir a misa, en el no cercano pueblo de Los Villares. La ida como era muy pendiente y campo a través o siguiendo el curso del río, era un paseo. Pero el regreso era todo lo contrario, puesto que la pendiente es grande y aquella mañana, de sol que “calentaba”, nos resultó bastante pesada o penosa. Íbamos, como siempre, en formación “militar”, si bien en estos casos, la formación eran hileras sinuosas y que se adaptaban al abrupto terreno. En un momento y sintiendo gran sed… yo me separé y salí de la hilera y me agaché, para beber agua en un cristalino arroyo por el que cruzamos.

            No habría hecho nada más que beber los primeros tragos, cuando “el jefe de centuria”, vino como “una bestia” y dándome una fuerte patada, me increpó, diciéndome que para salir de “la fila”, había que pedir permiso al jefe. Yo no dije nada, pues la patada, me fue dada en “lugar carnoso” y si bien me dolió, pero no dejó consecuencias graves… pero en aquel momento, decidí, que… “la Falange para los falangistas”… aquello no era para mi. Mi rebeldía nació en mi bastante joven y ella, me empujó a pelearme hasta con el mismo Dios… “o aquel dios” que los curas me presentaron” y lo relato en un lugar que se indica aquí en una de las notas a pie de página.  Por ello regresados felizmente a Jaén; no volví más por “el cuartel”. De la Falange saqué aquellas enseñanzas, un uniforme y un par de botas que me duraron mucho y que nunca (mi madre) me hubiese podido comprar.

                        Otra experiencia o recuerdo (este angustioso) fue cuando en una visita a Madrid y motivada por negocios comerciales. Tuve la oportunidad de ir una mañana al “famoso Valle de los Caídos”. Tenía interés en visitarlo, pero no tenía prisa en hacerlo y si lo hice aquel día, fue por cuanto nos llevaron invitados[46] a aquella excursión turística. Llegados al mismo y ya en la explanada que hay ante la entrada principal, a la “Gran Basílica”[47]… recuerdo que mi sorpresa fue enorme, nunca pensé que aquel “monstruo”, al que tantas veces había visto en “el NO-DO”… fuese lo monstruoso que era en la realidad. Me detuve y miré las colosales piedras, estatuas y sobre todo la colosal cruz… y al mirar ésta última… simplemente, mis ojos se llenaron de lágrimas y tuve que recurrir al pañuelo… “para disimular”, ante mis acompañantes… Lo que sentí ante “la pirámide de Franco”[48]… no podía expresarlo[49], simplemente y como tantas otras cosas… “me lo tragué”. Luego volví otra vez con mi esposa y posteriormente, vi la cruz desde la autovía que pasa hacia el norte y de esto último, digo lo que me inspiró y lo hago en mi relato, viaje a Cantabria.

            Y finalmente… “aquellas fotografías que tanto escándalo produjeron”.

            Se llegó a decir o incluso a afirmar, que fue el autor de las fotografías, el propio Yerno de Franco[50]; y que por su condición de tal, era el único con acceso libre a aquellas estancias donde murió el dictador; atendido por los mejores médicos y servicios de medicina que en el momento hubo disponibles… pero cuando “la muerte llega”… no hay nada, absolutamente nada que la pueda detener… “lo dijeron los sabios y afirmaron que… a ellos… se lo habían dicho los dioses”.

           Un poco antes de la muerte de Franco (verano de 1975), empecé escribiendo una carta al periódico provincial, sobre unos destrozos gamberriles[51] realizados en los servicios de, una piscina pública a la que fui con mis tres hijos. Se me publicó íntegra y aquel fue “el primer peldaño”, para realizar los miles y miles de folios escritos después y de los que más de la mitad, aún están por “ver la luz de la imprenta”. Como se indica en la nota a pie de página, yo estaba con programa propio de radio. Un tiempo después [52] y tras la muerte de Franco; dediqué un artículo, debido a unas “descarnadas” fotografías que salieron a la luz y que fueron publicadas[53]… posiblemente para emplearlas como “última propaganda a favor de un franquismo que murió con Franco y pese a los muchísimos intentos que hicieron sus seguidores para una continuidad imposible”.

 

Antonio García Fuentes

 

 

En la ciudad de Jaén: entre los días cuatro y siete de mayo del 2006: Luego y posteriormente he añadido más y, según mis recuerdos vienen a mi mente… puesto que este relato, en realidad podría llegar a ser un libro… si yo quisiera… pero no quiero; de momento.

                             LUEGO y años después, SÍ FUE INCLUIDO EN MI LIBRO que abajo se  refleja y con muchísimas cosas más sobre aquella durísima época vivida por la mayoría de españoles.

 

            LIBRO QUE MÁS ARRIBA SE INDICA:

 

Franco: El pueblo español durante su época

 

            Es difícil y arriesgado (más en la actual España) atreverse a escribir del dictador. Han transcurrido 36 años de su muerte; cantidad de años más que suficientes para que Franco, hubiese pasado no a un olvido, puesto que cuarenta años de  la historia de una nación relevante como lo fuera España, no pueden ser olvidados; pero sí que tiempo más que suficiente para que aquellos hechos; hubiesen logrado una aceptación y  análisis,  frío y sosegado. Y no ha sido así.

Pero como las generaciones que bien por ser muy niños, vivir en “la época blanca” (o de abundancias) o haber nacido después; sólo saben  del dictador, lo que  les han  querido contar “unos y otros” (las dos malditas Españas cantadas por el poeta andaluz); y es claro que tanto esos unos; como los otros (“hunos y otros que escribiera Unamuno: refiriéndose a los hunos de Atila”), han contado todo con una parcialidad digna de mejor causa y ocultando gran parte de la verdadera historia; no de Franco…  sino lo que es mucho más importante; o sea; la del pueblo español... que soportó a un dictador que por mor de causas (fue y no se olvide nunca… efecto no causa) ajenas  al mismo; se vio lanzado hacia una aventura (en la que se jugó el pellejo) y que terminó  con la conquista de  España; la que mantuvo hasta  la muerte. Ya escribí que “Franco fue hijo legítimo de la fracasada II República Española”. Y ello es evidente y está tratado en diferentes artículos publicados por mi.

            ¿Pero qué  fue en realidad Franco?... difícil pregunta para una acertada respuesta, puesto que si difícil es describir a un ser humano corriente y moliente… ¿cómo definir a esta figura histórica y por cuanto arrastra su paso sobre este desgraciado país en el que nací y vivo?

            Yo: y tras mucho meditarlo, le di una clasificación; amplia y compleja, pero bastante entendible para aquel que quiera analizarla a fondo. Es la siguiente: “Franco se puede calificar del  negro al blanco (o viceversa); y como el color gris que se obtiene de estos dos colores puros, tiene una infinidad de tonalidades grises pero también puras”.

También sinteticé a Franco, España y su época, en muy pocas palabras…

Cuando Franco conquista a España, se  encuentra a un país arrasado por unos y por otros (los de la República arrasaron más “su parte”); a un pueblo en mayoría “muerto de hambre”; masas enormes de analfabetos, viviendo masificados en  casas o casones del siglo XIX o anteriores; etc. Cuando muere cuarenta años después… y habiéndose duplicado la población, deja a la mayoría de españoles, que depositan en los cubos de basura, casi otro tanto de lo que consumen. La mayoría con coche y vivienda propias; infinidad de universitarios y alfabetizados suficientemente… “y muchas cosas más que aparecen en mi libro”. O sea y sintetizando nuevamente… “de las dos terribles Españas cantadas por el poeta… surge una tercera y muy pujante, que son  las clases medias inexistentes en grado óptimo en la  época en que Franco recoge los despojos de  aquella España”. Y esa situación de riqueza y bonanza, es la que hace posible la pacífica transición política, tan cantada incluso internacionalmente; y que los imbéciles políticos actuales, quieren olvidar en mayoría. Perversamente algunos quieren reverdecerla hacia atrás y sin otro motivo que favorecer a su panza y su bolsillo, únicos ideales de la política de hoy y que tan devastadoramente ha actuado, dejando en la ruina una vez a esta indefensa España..

            Y así veo en mi vejez (ya en mi madurez intuí una aproximación) a este destacado Español del siglo XX; que quiérase o no; es la primera figura histórica de todo ese siglo… “y muchos otros anteriores”: y la Historia, se encargará de demostrarlo cuando sea escrita sin apasionamientos de ninguna clase; que es como yo escribo estos relatos, que no tienen como figura principal  a Franco, sino al pueblo llano; a “ese personaje anónimo” del que nadie escribe, puesto que la historia, siempre la dedican los historiadores; a las grandes figuras; y apenas si se ocupan de lo que en realidad conformó un país  o una nación, o sea; el pueblo.

            Y lo hago sin pasión ninguna… o mejor dicho; con  una sola intención… que se sepa la máxima verdad, con sus infinitos “grises” e incluso  “negros y blancos”; puesto  que como testigo directo y observador minucioso en una  larga y fructífera vida, vivida siempre “sobre la cresta de la ola y nadando contra corriente”; me permite hacerlo.

            Nunca milité en campo político alguno; ni grupo de presión, o religioso… “yo busqué siempre a la “diosa Verdad” y a ella dediqué todos mis esfuerzos”. Soy una víctima más de aquella guerra y de los inútiles gobernantes precedentes a la misma (mi padre fue fusilado vilmente)… puesto que si ellos hubiesen sabido gobernar… “Franco hubiera muerto de viejo, pero como general de Ejército y no como Jefe del Estado Español”… y hoy seríamos republicanos como lo son otros países europeos; de ahí que antes aseverara que “fue efecto y no causa”. O sea más claro, que a Franco, lo considero como… “Hijo legítimo de la nefasta II república Española” y como antes he dicho.

            “Franco: el pueblo español durantes su época”; es el título de mi último libro, el que pueden solicitar en librerías; o al editor en: www.insulalibros.com/scripts/index_bc.asp y director@insulalibros.com ; esperando que el mismo, sea entendido con la lealtad en que está escrito; y para información de desinformados; o “envenenados” por diferentes venenos; y de los que tanto abundaron y siguen abundando en esta pobre España... “hoy arruinada por los que recogiendo la magnífica tesorería que nos dejó Franco (gracias al esfuerzo, sacrificio y ahorro de muchos millones de españoles que trabajamos como bestias)... la han hecho desaparecer, dejando a más de media España en la miseria actual”. Sepamos (pues) algunas de las muchas verdades que se deben saber y para enseñar al que no las sabe.

Antonio García Fuentes (año 2010)

(Escritor y filósofo)

 

 
Resumen de una crítica literaria:

             Una reflexión audaz sobre el fenómeno franquista y su época escrita desde la perspectiva del hombre de la calle, protagonista de una etapa histórica apasionante y decisiva y narrada con una voz personalísima.

 

PEDIDOS A: director@insulalibros.com

www.insulalibros.com/scripts/index_bc.asp (aquí se puede ver el libro)

  

312 Páginas     20 euros libre de gastos envío en territorio español: Envíos al extranjero: consultar.

 

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[1]  Era yo muy  niño cuando empecé a pensar y deducir por mi mismo… haciendo llorar a mi propia abuela, por aquellas preguntas o afirmaciones; de un niño, que apenas si sabía hablar.

[2] María del Carmen Martínez-Bordiú Franco. Nieta predilecta del Caudillo. Casada a los 21 años (“se dice que tuvo que dejar otro novio al que ella quería”: pariente cercano al “mártir” José Antonio Primo de Rivera)  y casar con Alfonso de Borbón: “de la rama española y francesa”. El hijo que hoy vive es; oficialmente el “heredero de la Corona de Francia”. Su  otro hijo muere en un accidente, regresando a Madrid en automóvil y conduciendo el padre; no respeta un stop y se produce el terrible accidente: heridos los dos, el hijo muere. Luego el padre muere de forma “extraña”, puesto que esquiando en el extranjero, creo que en EE.UU.; en una bajada… “tropieza con un cable y es guillotinado por éste”. No sabemos el interés de Franco por este matrimonio… ¿Pretendería derivar la Corona de España, del actual Juan Carlos, a éste otro Borbón, que era primo hermano del actual rey… y que la estirpe de Franco entrase en la realeza?... nunca lo sabremos, puesto que “el general”, no fue  nunca muy comunicativo.

 

[3]  Sabido es que, “se separa o abandona”, al primer marido pese a su principesca estirpe borbónica (Príncipe Alfonso de Borbón Dampierre: primo hermano, del actual Rey de España) y se va a París a vivir con un rico  anticuario o joyero parisiense (mucho mayor que ella),  el que la mantiene, como “a una princesa”; y del que tiene otra hija. Luego y en paz y concordia, “se separa” y vuelve a España a seguir “viviendo como ella quiere” (“ha tenido varios hombres, todos con dinero”)… y de lo que no tiene que dar cuenta ni a sus hijos, según afirma en esta entrevista; pues “su vida es suya y de nadie más… y eso lo tuvo claro siempre”. Por ello en este año se va a casar (“da pelos y señales de todo, hasta de las “bodas”, oficial o privada, para celebrarlo entre amigos”)… y lo hace muy enamorada, afirma. Esta mujer debe tener en la actualidad, “cincuenta y tantos años”.  ¿…?

[4]  El “Litri”: famoso torero que debido a sus múltiples actuaciones en “corridas de toros”, en las ferias de toda España. Acuñó esa frase popular y quedó en esos dichos del pueblo, para señalar ciertas “famas”.

[5] Se dice y  comenta que muchas (“de las muchas”) entrevistas o reportajes que esta mujer ha protagonizado en la “prensa del corazón” (para mí, “de la entrepierna o el entreculo”) han sido por dinero y en cantidades notables, lo que en cierto modo puede ser el significado, de lo que dice en esta entrevista…”mis lujos (que he tenido muchos) me los he pagado y ganado yo”.

[6] Curiosamente y “por circunstancias”, poseo una “copia” de la última nómina que Franco cobra del Estado (certificado de la misma) y que figura al final de este relato. La misma dice, que su paga y con todo detalle, asciende a 168.477 Ptas., de las que se le descuentan 13.279 para el I.R.P.F. (lo que demuestra que tenía que presentar la temida “liquidación sobre la renta” y  como un español más) y 488 por huérfanos (del Ejército, se supone) y que por tanto el mes de su muerte, Noviembre del 1975 cobra la cantidad neta de 154.710 pesetas. En esta cantidad (se puede ver) entran 10 conceptos y que van desde las  48.750 del sueldo, pasando por las 375 de “ayuda familiar”, antigüedad, medallas y condecoraciones, etc.

[7] Se cuenta (así lo he oído y así lo refiero, con las reservas que se quieran tomar) que éste “galán”, se comprometió, ante sus amigos; el que él, “iría a por la hija de Franco”, puesto que a la única hija del dictador, nadie se atrevía a proponerle noviazgo y matrimonio… y por lo que sea, fue por ella, ennovió y se casó. Y la verdad, yo no he oído y menos leído, que “Carmencita”, hubiese tenido más novio y pretendiente que D. Cristóbal; el que por otra parte, tuvo “fama de juerguista, en toda la extensión de la palabra”, pero es claro… “en aquella época, cualquiera sacaba trapos sucios de tal… intocable”, al que Franco y según “notaba el observador”, no le haría “mucha gracia”, pues poco apego le tenía; al menos en público: por lo que deduzco que, el experimentado dictador, “sabía de sus andanzas”; como sabía las de su propio padre, al que tuvo “aislado” mientras vivió. Posiblemente fueran, “las dos peores cruces”, del muy católico creyente, Francisco Franco Bahamonde; y como tales cruces… “se las llevó a la tumba”.

[8] Barnard (Chistian) Cardiólogo sudafricano, que fue el que realizó, el primer trasplante de corazón humano.

[9] Se dijo que fue “el concesionario o principal beneficiario”, de la fábrica de motocicletas “Vespa”. Igualmente gozó de un  alto empleo en la Sanidad Pública y puede que “más cosa que yo ignoro”.

[10] Me han contado, que inválido total; necesitaba un hombre siempre a su lado para cuidarle “en sus miserias”; y así murió “tan orgulloso individuo”; apartado en su finca de Arroyovil.  Como el cuido debió “ser duro, por lo que tenía que soportar el cuidador” (hombre)… terminado el “período” que fuese, se le premiaba y se le “colocaba”, como empleado del Banco de Madrid…¿…?

[11] Así se decía en los partes médicos últimos, incluso una de ellas la soportó (“con entereza enorme, se dijo”) en uno, o último de los Consejos de Ministros, que presidiera en su residencia y donde muriera, tras recibir “todo lo que la medicina”, pudo; para tratar de que continuara vivo. Recuerdo mientras escribo, aquellas palabras de Cristo… “Quien a hierro mata a hierro muere”… él, que permitió que mucha sangre derramada… ya innecesaria, tras haber ganado la guerra; fuese derramada… “derramó en sus entrañas su propia sangre y de ello murió sufriendo, dicen que mucho”. También me acuerdo de la Ley del “Karma”… o de “Causa Efecto”, que desde muy antiguo preconizan la filosofía y religiones orientales… ¿…?

[12] Me lo contaron tal como lo reflejo literalmente: Subido en el balcón del ayuntamiento en la principal plaza de Mancha Real (Jaén) dijo: “¡Hay que acabar con la araña y la tela de araña!”, en clara referencia, por cuanto dijo en aquel discurso-arenga, a los de su bando, reunidos bajo aquel balcón… a que había que acabar con todos, los adultos o no adultos, para que la semilla se extinguiese y no quedara nada”… Pobre imbécil; luego acabó (se dice) de forma tal, que ni su propia familia quería acercarse a él; para ello pagaban y bien pagado a quién lo atendiera, mientras viviera el último y miserable período de su vida. Otra vez me acuerdo de Cristo y de la “Ley del Karma”…  amén.

[13] El trato oficial que recibía el Caudillo Franco, era: “Su  Excelencia el Generalísimo y Jefe del Estado Español”, de ahí las siglas de S.E. También era el Jefe Nacional del único partido, o “Movimiento Nacional”, cuyo saludo era brazo en alto y similar o parecido, a los que implantaran en Italia (Mussolini) o en Alemania nazista, Adolfo Hitler. También se dice, que era el saludo del Imperio Romano, a los césares y autoridades y que hemos visto reflejado en películas temáticas… Pues en realidad, los tres dictadores, soñaron… “con sus tres imperios particulares”.

[14] Esta, era una mujer de plena confianza, buscada en la cercana villa de Mancha Real y la que encargada de la limpieza y cuido de aquellos aposentos, contaría más tarde, que, siempre, siempre y tras de ella, entraban, “varios de las boinas y borlas rojas” (Guardia de Franco) con aparatos detectores y mirándolo todo escrupulosamente, “por si las moscas”; prevenir cualquier atentado oculto. También aquella mujer, diría que no había gran lujo allí, confort indudablemente que sí, pero “como en cualquier casa de ricos lo había”.

[15] La denominada “División Azul”, fueron las tropas que Franco envió a Hitler, para que lucharan “para destruir al comunismo en su propia casa” (Franco vio siempre al comunismo como algo nefasto y visto como actuó en España) y a ella fueron “voluntarios y no voluntarios”, hasta que se consideró  oportuno su regreso a España.

[16] Después de escrito este párrafo; me confirmó que fue voluntario. Estuvo un año en aquel frente (Rusia) y bastante joven, puesto que fue con 24 años y volvió con 25. Estuvo en una “unidad” del Estado Mayor y en la que se cumplían misiones específicas y no de guerra, salvo precisión máxima de ello.

[17] Curiosamente y como suboficial que era, tuvo bajo sus órdenes, a personalidades de relevancia, como Fernando María Castiella (que luego fuera ministro de Asuntos Exteriores con Franco) y a Francisco Rojas (Conde de Montarco) destacado falangista. Los que en “la famosa División Azul”, eran simples soldados.

[18] Este hombre fue “algo así como el Onassis griego”; pero en España. Se dice que puesto en prisión en la época republicana, soborna al jefe de la misma y huyen juntos “con algunos más”, a los que ha asegurado “empleo vitalicio”. Muere trágicamente en un accidente de carretera cerca de Madrid y “curiosamente”, se dice, que  por que nadie quiso detenerse a auxiliar a aquellos accidentados; y pese a los denodados intentos de su chofer para pedir auxilio, muere abandonado en la carretera. De nuevo me acuerdo de la Ley del Karma o  de Causa Efecto… puesto que siendo inmensamente rico; “toda su riqueza lo le sirvió para nada y cuando más la necesitaba”… puesto que se dice, que de haber sido atendido a tiempo, hubiese salvado la vida. Era tan rico, que financió la Guerra Civil apoyando a Franco y también dejó un legado a España, con la Fundación March y la que fundada en 1955; dotó con  nada menos que dos mil millones de pesetas… “pienso, mientras escribo, que en esa época; se compraba una buena casa familiar, por unas treinta o treinta y cinco mil pesetas”; lo que nos da una idea del inmenso capital que lega… “y que en nada merma para que la estirpe que deja, sigan siendo ricos riquísimos”.

[19] Sabido es que “un talón o cheque en blanco”… es la forma de poner el documento a disposición de quién lo recibe, para que él y libremente fije la cantidad que quiere y lo que nos demuestra, las enormes posibilidades económicas de este potentado.

[20] Me aseguró éste hombre que la cantidad fueron trescientos millones de pesetas, cantidad inmensa en esas fechas. Lo que no está claro es “en qué moneda” las recibieron “los sublevados de la República”, puesto que ésta controlaba el Banco de España, único que a mi entender podría pagar tal cantidad; por lo que deduzco… que ese talón o cheque, debió ser en moneda extranjera… ¿Libras, dólares, francos…? Quién sabe, Juan March era ya… “un potentado internacional”. Pero de lo que no hay duda es de que el dinero y fuese como fuese, fue vital para dotar de recursos a los sublevados, ya que y como dijo Napoleón: “Las guerras se ganan con tres cosas… dinero, dinero y… dinero”.

[21]  Estas tres comidas a las que acuden  “un ciento de comensales escogidos”; son ofrecidas por el mentado Jorro, a Franco y “sus familias”, en la  ya mentada finca de “Casarejo”; y Pablo como “hombre de confianza de la casa”, es invitado a sentarse en  la mesa. Mesa en la que entre otros invitados, asiste el rey Simeón de  Bulgaria; y por descontado la propia esposa de Franco, amén de resto de principales miembros de las familias Franco y de la del consuegro Argillo.

[22] Arroyovil, pertenece al término municipal de Mancha Real y dista desde Jaén unos 35 kilómetros y unos 25 de la finca donde Pablo tenía su oficina de control “del latifundio” (Casarejo). Pablo se movía por aquellas épocas en una motocicleta… luego tuvo un modesto automóvil.

[23] El “NO-DO” era el que denominaré  como “antecesor de la  TV”, puesto que era un informativo “nacional e internacional”, que en forma de “corto cinematográfico”, era obligatorio pasar antes de cualquier película, en aquellos cinematógrafos de la época y el que servía, aparte de para “cultivar la propaganda y culto a Franco”… para “mantener informada a la población”; que es claro, éramos informados de todo aquello que interesaba y era favorable al “régimen dictatorial”, el que controlaba todo lo relativo a prensa y radio (después haría igual con la televisión, que se inicia en España en 1956) con un ministerio dedicado a ello; y el que vigilaba “escrupulosamente”, cualquier texto que fuese a ser “lanzado al público” y para lo que había un rigurosísimo control y… ¡Ay de quién se saliese “de las normas”! Claro que hoy y por los medios que cada uno de “los caudillillos actuales tiene”, hacen casi lo mismo y eso abarca desde al Gobierno central, pasando por  el autonómico y llegando al municipal, puesto que incluso en la ciudad que vivo; el alcalde dispone de “su propia emisora de radio y de televisión” y es claro, que en la misma,  “sólo sale lo que beneficia al caudillillo de turno”, puesto que en esto, como “en tantas cosas”, “el color del partido es lo mismo”, lo que se trata es de ensalzar cuanto más mejor, lo propio… y obstaculizar de forma opuesta, todo lo de los contrarios… en lo único que no discuten, es en lo de asignarse sueldos y prebendas, todos aceptan y cuanto más mejor. Sí… tenemos libertad para escribir cosas como éstas que escribo, pero… “la política y los políticos se han acostumbrado como los pájaros de la vega… oyen voces de los agricultores, pero siguen comiendo… saben que las voces no matan”.

[24] Leyendo el contenido de los cupones, que conformaban esta cartilla (realizada en burdo papel); se ven claramente, las penurias que pasamos los españoles, hasta que en 1952, fueron anuladas, puesto que entonces… “ya había suficiente suministro de víveres, para ser comprados libremente”. Pero el tristemente famoso “estraperlo” (“o mercado negro”), no desapareció hasta mucho después, ya que el “estraperlo”, fue extensísimo y comprendió; desde víveres de primera necesidad, hasta medicinas y desde telas a materias primas… todo estaba controlado y por tanto… “todo estuvo a disposición de aquellos buitres”, los que conocimos como los estraperlistas los que sin escrúpulos; hicieron grandes fortunas y los hubo de todas “las calañas y categorías sociales”, desde los más “altos a los más bajos”… algunos de los primeros, “ponían su influencia y otros hacían el negocio cara al consumidor; es claro que los pingües beneficios los repartirían en porcentajes a convenir. “El alto enchufado en los gobiernos de Franco, permanecía en la sombra y libre de las vistas y los fuegos del enemigo”. En fin, lo de siempre y que después, conocerían otros países de la “rica Europa”, tras el gran desastre de la II Guerra Mundial.

[25] Es claro que fueron y por éste orden, mi madre, mi abuela y mis dos tíos maternos; Juan José (trágicamente muerto en “la mili”) y Diego… los que trabajaron “como negros” (los cuatro).

[26]  La explicación  “es sencilla”: si  el inteligente a que me refiero, cae en la esfera de influencia de otra inteligencia mayor, ésta segunda, procurará no dejarlo libre nunca… por medio de pequeñas concesiones y procurando dar más “que la competencia”, lo mantendrá de por vida atado a sus intereses… cuenta ya con  el miedo del individuo a emprender caminos por sí sólo. Pero si cae en un lugar como el que yo caí (y del que salieron otros hombres por necesidad y emprendieron negocios que prosperaron) llega un momento en que, “la argolla del avaro”… te hace “saltar hacia la aventura”… “así saltó primero mi  padrastro y luego y siguiendo “la estela o el destino”, lo hice yo” y por otros  motivos que aquí no quiero reflejar. ¡Y ese es mi agradecimiento! Y supongo queda bastante claro para que quién lea lo entienda y deduzca. Mi “carrera” pues, empieza con lo que digo y culmina… “siendo propietario de un moderno hotel a los 34 años (“con tres hipotecas sobre mis espaldas que duran quince años, en lo que mi esposa me ayudó todo cuanto pudo”) y habiendo emprendido otros negocios; todos ellos rentables y que hoy, me permiten vivir (a mí y mis hijos) de aquellos, que indudablemente fueron realizados dentro de la ley… con enorme trabajo y buena planificación”… en la que “enseñé” a un buen grupo de seres humanos, que por “mi escuela pasaron”; lo que me satisface enormemente, pues algunos supieron crear por sí mismos, como yo. En la época de Franco y pasada la que yo denomino como “negra”, había una enorme amplitud para emprender negocios legales, y todo el que quiso lo pudo hacer y hacerse rico dentro de las leyes franquistas. Se pagaban muy pocos impuestos y había una libertad de empresa bastante amplia y quiero testimoniarlo, puesto que lo viví personalmente. Franco lo que no quería es que nadie “entrara en política salvo la suya”; en lo demás dejó amplia “manga ancha” y ello fue enormemente positivo, para que se acumularan los enormes bienes nacionales que dejara Franco (“gracias a nosotros, quede ello claro”) al morir y que permitieron la tan cacareada transición, que fue pacífica, precisamente por este insustituible factor de la abundancia… “y las barrigas llenas”.

[27] No puedo callar lo que otras pobres desgraciadas tuvieron que hacer en situaciones similares… “pasar a ser queridas, del rico o riquillo oportunista; o simplemente, ir a  un burdel y ejercer de putas”… ¡Sean estas frases para honrar vuestra memoria y comprender vuestro sacrificio en pro de vuestros hijos o familia! Si  la vida os trato mal, no dudo que Dios (en el que sigo creyendo) os habrá compensado. Amén.

[28] EL CAMPO “EL TERRIBLE CAMPO ANDALUZ”: De ello sólo pueden hablar los que lo vivieron y sufrieron; eran cuasi “siervos de la gleba”… también los que lo vimos “muy de cerca”, a todos ellos honré en mi novela “Aullidos en Andalucía (Los Lobos de Sierra Mágina: 1979) así que el que quiera saber… que la busque… desgraciadamente agotada la tirada de 5000 ejemplares… “nadie la quiere reeditar”…¡Con tanto papel que se malgasta en imprimir “chuminadas o propaganda demagógica”! ¡Va!

[29] Sabido es (es historia de España) que los Sindicatos Verticales de Franco, eran un organismo más y controlado por el aparato franquista. La palabra vertical indica con claridad, lo “piramidal” de la organización y cuyos jefes, siempre eran designados por y para,”los afiliados o adeptos” a… “Los principios del Movimiento de Franco” (único partido político). Por ello todos los empleos fijos, eran remunerados y los “de dirigentes” inferiores, simplemente cobraban o cobrábamos (yo fui vocal de “hostelería”, en los dos o tres últimos años del “reinado” de Franco) y cuando ya lo político, apenas si existía  en gran parte de la vida; antes controlada férreamente: hablo de ello y en lo que a mi concierne, en mi segunda novela: “1939-1963 – 25 años de lucha en España”). Aquellos sindicatos se nutrían, de cuotas obligatorias y que a través de las nóminas, controlaba y recaudaba el Estado, gravando las mismas en un dos, o dos cuarenta  por ciento (creo recordar) y de cuyo monto, el obrero pagaba un 0,20 o un 0,30 por ciento y el empresario, tenía que pagar el resto, que era casi el total. O sea, que el tan criticado Franco, “apretaba las tuercas” al empresario mucho más que al trabajador, al que otorgó vacaciones, descansos, pagas extras (“de verano e invierno y en muchos casos una tercer por beneficios”; reducción de jornada, paro obrero y “muchas gabelas más”, que  hoy se silencian (pero se continúan) como queriendo tapar muchas realidades positivas, que lo fueron). Hoy las denominadas “centrales sindicales”… se sostienen (con su ejército de “liberados”) igualmente de… “la teta del papá Estado”. E igualmente se sostienen las denominadas centrales empresariales, que hoy como entonces… “se representan a  sí mismas más que a los que dicen representar”, sólo que antes era el “ordeno y mando” y  hoy “se hace con mucha más discreción”; pero ni entonces pintábamos nada los “afiliados por cojones”… ni hoy tampoco, por cuanto afiliados o no,  “son la tapadera para que tan inútiles organismos vivan, chupen y se mantengan”.  De risa, o  mejor dicho… de pena… “hoy  como ayer todo está politizado”… con el agravante que para cada uno de los “enchufados” de, o por Franco, hoy tendremos tres, cuatro, o cinco, con tanto organismo oficial como se ha montado, para “enchufar” a las múltiples clientelas de los… “cudillillos”.

[30]  Y tengo que decir, que  había mucha afluencia de gente de todo tipo y condición… ¿miedo, curiosidad, verdaderos adeptos, guardar las apariencias… eran tiempos difíciles?... todos estos factores y “los viajes pagados desde pueblos de la provincia”, lograban esas multitudes que acudían “a las obligadas citas de Franco”, en sus visitas oficiales e inauguraciones de  múltiples pantanos (“gracias a los que gran parte de España tiene hoy agua”: a Dios lo que es de Dios y al César…) e infinitas obras públicas, a las  que cada “dos por tres” acudía el Jefe del Estado.

[31] Posteriormente, mi “protector”, trataría de “meterme a cura”… o mejor dicho, que entrase en el seminario como seminarista y futuro sacerdote. Expuesto ello a mi madre, me lo sometió a mi; y yo… “llorando o rabiando”, convencí a mi madre que… ¡Yo no quiero ser cura!... “me horrorizaba tal idea” y mi buena madre no insistió… “y entonces, llegar a tener un cura en la familia; era algo muy importante, tanto social, como económicamente”. Se decía que tener una protección de la Iglesia, era más valioso que tenerla del propio ejército o de la política. Sin despreciar las otras, que igualmente eran “salvoconductos” para prosperar en la vida. “O sea lo de siempre; ahora también los altos enchufados, enchufan al que quieren”… ¡Y no pasa nada!

[32] www.jaen.ciudad.org  Allí hay mucho inédito y editado y está a la libre disposición del visitante.

[33]  Luego volvió “el auge” y aumentaron de número, las procesiones; así como de “fervorosos cofrades”, que lucen a todo bombo y platillo,  “sus imágenes y tronos”; y ha aumentado “la fanfarria”, a grados casi “sevillanos” (donde ya se sabe “la que lían”). Yo nunca comprendí este tipo “de ferias”; en las que si Cristo “pudiera opinar”… yo creo que, “los  corría a escobazos”… particularmente; la semana santa (con minúsculas); yo la definí, hace ya cincuenta  años… como, “la feria de la cerveza, los calamares y las gambas”; por la profusión de consumo de estos tres productos, que se hacía en aquellas épocas, en que “se empezaba a comer bien en España y más que menos, la gente disponía de dinerillo abundante para esta y otras ferias”. Dicho ello, respeto totalmente lo que cada cual haga, crea, o alabe, mi comentario es absolutamente particular y como tal debe aceptarse, puesto que esa es la libertad del ser humano: que otorga Dios y… consagra Cristo por cuanto dejara dicho.

[34] Tan fue así, que “acabadas las penurias de los  años del hambre”, tras la posguerra: faltaban “cargadores”; puesto que muchos de ellos, lo hacían, simplemente, por que “el hambre les empujaba a aceptar aquel penoso jornal, como tantos otros”… y se tuvieron que acoplar ruedas a algunos tronos. Hoy y al parecer, todos volvieron “a la tradición” y en algunas procesiones; hay hasta listas de espera, para cargar y procesionar la más o  menos venerada “imagen”.

[35] Por otra parte y emotivamente; aparte de la veneración  que indudablemente tienen muchas personas a estas imágenes y lo que hay que respetar totalmente… la Semana Santa, era también la atracción de los emigrantes, que en masa (conviene resaltar que Jaén es la provincia Andaluza y de las de; toda España: más castigada por la emigración en masa de sus gentes: “se fueron la mitad de sus habitantes”)… “huyeron de Jaén”, que volvían a sus lugares de origen para pasar unos días con las familias y “ en su solar nativo”… aún hoy siguen volviendo los que quedan vivos y pueden… y algunos de sus descendientes… y todo ello había que defenderlo; y lo hice profusamente con mi voz y mis escritos, de lo que hay bastantes testimonios, pues incluso mis programas de radio, en gran cantidad, los guardo grabados en cintas de casette.

[36] Como tal representante-viajante, he “pateado” principalmente tres provincias y por éste orden; las de Jaén, Córdoba y Granada y aparte de que “el viaje es una gran universidad… para mi la mejor del mundo”… en esos casi veinte años viajando (“también por España, en convenciones o reuniones”), pude entablar muchas conversaciones con gentes de todo tipo y condición y de “ambos bandos”; por lo que fui atesorando unos conocimientos, muchos de los cuales, no quisiera haberlos “conocido”; puesto que se me contaron horrores, de “ambos bandos”; y se me contaban, posiblemente por cuanto yo “y como ave de paso”, bastante serio y formal (“se me dijo”)… “era la persona apropiada (quizá) para contarme cosas, que a otros no contarían jamás… aquellas personas que en un momento, de conversación profunda o de intercambio de confidencias, o al calor de “unos chatos de vino”… se “desahogaban… yo y llegado el punto… también, con ellos”.

[37]  Hoy es un centro de interpretación de la Naturaleza y punto importante (hay muchos otros) del enorme Parque Natural de las sierras de Cazorla, Segura y  Las Villas; visitado por mucho turismo, que allí recala para “oxigenarse”.

[38] La historia de este gran patrimonio forestal, se remonta varios siglos, puesto que incluso en una época, “fue provincia marítima”, ya que aquellos reyes; consideraron estas sierras e inmensos bosques, vitales para el poderío real, puesto que de aquí bajaban, “ríos abajo”; grandes almadías (o armadías) conducidas por numerosos “almadieros”, que bajaban hasta Sevilla  y con cuyas recias y fuertes maderas;  se construyeron muchos barcos;  y por todo ello estuvo bajo control de La Marina Española. Comprendía dicha provincia, zonas de las hoy provincias de Jaén (la mayor parte) Albacete y Granada. Aún hoy y para darnos cuenta de la extensión del hoy parque natural, ya citado; en su actual delimitación, cabrían una de las provincias vascongadas y con “holgura”.

[39] A los pertenecientes a la “Benemérita”, no les agrada “lo de números” y prefieren que se les denomine “miembros”, pero les aseguro que a lo largo de casi toda mi vida, se les denominaba así, e incluso oficialmente y en los escritos del propio cuerpo, pues y por circunstancias; siendo chaval, leía muchos ejemplares de la revista  que publicaba “La Guardia Civil”. No, no es que me llegara a mí, es que, en el papel viejo que se empleaba en la droguería donde trabajaba; llegaban (“comprados al peso”) periódicos y revistas, que se empleaban para “liar” infinitos productos que se vendían a granel; y  yo reparé en aquella revista y creo que leí cientos (“pues en ellos se relataban los servicios prestados, contra la delincuencia: y para mí eran aventuras como películas de cine”)… “pues tampoco yo tenía dinero para libros; desconocía (entonces) que hubiera biblioteca pública; y mis ansias de leer eran infinitas y afortunadamente siguen siéndolo… leía todo lo que podía, ¡Hasta esquelas mortuorias en el ABC!... que por cierto me causaban risa, las de “alta alcurnia”, por lo de títulos; apellidos “larguísimos”, misas, indulgencias, etc. El curioso que busque en una hemeroteca y vea en los años 1940 a 1960 y quizá muchos posteriores. Aquellas esquelas eran “obras de ostentación enorme”. Al escribir recuerdo que, el Premio Nóbel: Camilo José Cela, coleccionaba esquelas mortuorias “raras u originales”, alguna de las cuales le envié yo, y me lo agradeció… puesto que “alguna correspondencia” (corta y lacónica, por su parte) tuvimos y guardo testimonios de ello.

[40] Se dice que este enorme coche blindado, fue fabricado por la casa Mercedes  y de igual tipo, sólo se hicieron tres unidades: una para Hitler, otra para Mussolini y otra para Franco. Los dos últimos lo recibieron como regalo, del primero. Hoy ese automóvil “está desaparecido”, pero como el yate que empleara Franco, “el Azor”, son patrimonio nacional y ambos “tienen su historia”.

[41] Se me llegó a decir, por personas del pueblo que decían saberlo… “quién o quienes intervinieron en la muerte o fusilamiento de mi padre”… y  los que ya están muertos… alguno padeció mucho… Que Dios tenga piedad de todos… “recuerdo en estos momentos lo que dicen dijo… Cristo antes de espirar”. Yo logré superar todo y hace bastantes años, en que; cierta paz me permite dormir tranquilo, sin que el “subconsciente”, me turbe con sueños, miedos, o pesadillas… que sí sufrí muchas y desde muy niño, puesto que lo que yo he vivido… “hay que vivirlo para saberlo”. A otros muchos les habrá ocurrido “algo parecido”, puesto que aquella inenarrable calamidad nacional; pasará a la historia (cuando se escriba) verdadera; como eso mismo, “como un cataclismo humano, donde los  “cuatro jinetes del Apocalipsis… FUERON DIECISÉIS…?

[42] Entonces entendíamos con estos nombres las luces de carretera; “larga”, la más potente; y “corta o de cruce”, la que era obligatorio poner de inmediato, para no deslumbrar al que viene frente a ti.

[43] Sí… hay que reconocerlo con la crudeza de la realidad… Franco gana una guerra “a sangre y fuego” y debido a su victoria, se le entrega una nación, que como caudillo ha conquistado. El derecho de conquista, entonces era algo “consagrado” y había abundantes muestras de ello en gran parte del mundo. Como tal conquistador, Franco pudo nombrar… “a su propia mujer como Ministro de Marina”. Es un ejemplo estrambótico, con el que quiero significar la libertad que tenía de haber hecho lo que hubiese querido, puesto que para sus “acérrimos”… era como “un dios salvador”. Sin embargo en su vida privada y familiar, fue algo difícil de entender hoy… pues ya he dicho en otra nota que no fue ladrón, jugador, mujeriego… tampoco borracho u “ostentoso en nada o casi nada” (salvo en su “pirámide” de la que hablo después). Tampoco “elevó” mucho a sus propios hermanos, sobrinos o resto de familia, a los que pudo enriquecer tanto como le hubiera dado la gana; más bien los mantuvo un poco “tapados” u oscurecidos y económicamente, y que se sepa… no quedaron en posición destacada. Es cierto que a uno de los hermanos (creo recordar que de nombre Nicolás), que se dice, estuvo implicado en un turbio asunto de aceites (“Aceites de Redondela”), donde se dijo hubo hasta algún muerto… “lo tapó y como tantos otros que no eran parientes, desaparecieron de la escena y nunca más se supo de ellos”… el régimen como todos los regímenes… tapan a sus “ovejas negras”. En el nuevo régimen nacido tras la muerte del dictador, han ocurrido tantas cosas y ha sido “tapados” tantos… que para qué enumerar “algunos”; el que quiera saber e investigar, no tiene nada más que ir a las hemerotecas… “están llenas de casos con nombres y apellidos”.

[44] Este campamento estuvo situado cerca del nacimiento de “Río Frío”, en la ladera norte de la sierra y  en el término municipal de Los Villares.

[45] Eran épocas de “los nuevos bandoleros” (se nos decía); en realidad;  maquis o huidos de la persecución franquista, que se refugiaron en las fragosidades de muchas de las sierras de España, resistieron muchos años… “y por allí andaba un famoso, al que se denominó con un nombre que causaba respeto o miedo (“según a quién”) y el que luego y por delación de un traidor, la Guardia Civil pudo acorralar como un conejo y murió  matando, pues “El Cencerro” no era cobarde y lo demostró mientras estuvo vivo.

[46] Fue una de tantas convenciones, que como vendedor, he asistido y en las que algunas veces; y para distraernos del “duro estudio de nuevas formas y maneras de vender más”; se nos “refrescaba”, con una mañana de excursión para que nos despejáramos y a la siguiente, rindiéramos más.

[47] Tan grande “y profunda” que rebasadas las medidas de las de la propia sede papal (San Pedro en Roma) y como la Iglesia no tolera ello en “sus basílicas menores”, hubo de ser modificado aquel descomunal túnel y reducir medidas, para contento y satisfacción del Papa “y su papado”. Así se nos dijo y así lo cuento. Supongo que el guía sabía de lo que hablaba. Luego visité Roma y  en ese relato hablo, de lo que hay escrito en el suelo, en letras de bronce y en el suelo, tras entrar a la Basílica de San Pedro.

[48] Ningún faraón, se hizo nunca “una pirámide o tumba tan ostentosa (por el enorme costo de la misma) para perpetuar su nombre”… ¿Quién y por qué, se mando (o aceptó) hacer ésta; un hombre que en su vida fue austero en “lo material”… alguno de sus adoradores, le propuso “la  faraónica obra” y él lo aceptó sin valorar las consecuencias y el enorme ridículo que haría en la posteridad, por consentir tan absurda obra?... no lo sé, pero “algo hubo” y que intuyo, no partió del propio Franco. Creo recordar que el primer abad del monasterio anexo a “la pirámide”; fray Pérez de Urbel, fue el confesor de Franco… ¿sería él?

[49]  A mi mente vinieron en tropel, los miles de desgraciados, presos… que allí trabajaron… “para redimir penas con aquel absurdo e inmenso trabajo impuesto, para gloria de un dictador”, que nunca debió acometer, ello habiendo tanta necesidad de obra pública y vivienda, en aquel entonces (“había familias viviendo en cabañas o cuevas, como los animales: ¡Yo los he visto!)… recordé la cantidad de muertos que allí sucumbieron… luego la procesión, con los restos mortales de José Antonio Primo de Rivera  (¿muerto por qué y por quién en realidad… no se pudo liberar o cambiar por otros, o no interesó ello?)… “la afluencia de otros huesos anónimos extraídos de sepulturas anónimas o fosas comunes”,  y de ambos bandos… y que se dijo, eran para “hermanar y cerrar las heridas de la Guerra Civil”… y que luego serían sellados por los restos del propio Franco… Descansen en paz… todos… los unos y los otros… amén.

[50] Cristóbal Martínez Bordiu (Marqués de Villaverde)… de quién se llegó a decir, que incluso vendió las mismas por dinero, que indudablemente y “cualquier buitre asqueroso”, lo hubiera hecho, ya que la prensa y sobre todo la sensacionalista, las hubieran pagado y muy bien. No creo que éste individuo lo hiciese… pero… ¿…?

[51] Aquellos gamberros, habían roto los lavabos a golpes, y viendo aquello y lleno de indignación (“no hay cosa que me subleve más, que ver un daño inútil, realizado por capricho de quién sea”) de inmediato a llegar a casa, hice aquella carta y la envié al diario Jaén. Curiosamente ese fue “el primer peldaño” para que yo saliera a la vida pública, primero como escritor de cartas, luego de artículos y menos de un año después, ya estaba en la emisora de Radio Jaén, cadena SER (“Sociedad Española de Radiodifusión”) llamado por el director, el que me confió un programa, que mantuve diecinueve años y del que discretamente, “me echaron”, por cuanto mi lengua “era bastante afilada”… nunca cobré nada por mis trabajos en prensa y radio… “quizá tampoco me los hubiesen pagado… yo no escribo por encargo y menos al dictado”. Y ni a “los de Franco les gustaban las críticas ni a los posteriores tampoco”.

[52] No puedo precisar la fecha exacta, pero  sí decir por “el revuelo que armé”; que, en el periódico me aceptaron el seudónimo de: “Un hombre de Jaén” y aquello y mi profusión de escritos, crearon “su misterio” y gran afluencia de lectores y ello fue, el otro peldaño para llegar y esta vez llamado, a Radio Jaén, donde logré una gran audiencia, pues “tras tantos años de silencio, alguien hablaba claro y llamaba al pan, pan… y a l vino, vino”.

[53] Aquellas fotos “a todo color”, reflejaban el lecho de muerte y todo el aparato clínico que lo rodeó y las mismas, formaron un gran “revuelo nacional”. Yo hice un comentario contundente y fijándome en la realidad de un ser que en la ancianidad muere de tal forma y al que tras su muerte, hay que dejarlo en paz… ¿pues qué se puede ya hacer contra un ser que ya no existe? Aquel discurso hablado en una emisora oída por bastantes miles de asiduos… “levantó de nuevo las dos Españas de ese ámbito y unos me felicitaron y otros se cagarían en…”. También creo que lo envié a la prensa, pero no recuerdo si lo publicaron o no. Yo cumplí con lo que mi conciencia me dictó en aquel momento, después he escrito en diferentes ocasiones (y en mi web hay textos completos, que el interesado puede ver, leer y copiar) sobre el “antes, durante y después de Franco”… pues Franco y lo reitero, es una figura histórica de una nación que se denomina España… y este dictador en sus cuarenta años de dictadura, se puede señalar como… “del blanco al negro o del negro al blanco”, o sea que su actuación tiene tantos matices… “como grises se pueden obtener mezclando los dos colores básicos citados” y la verdad es la verdad y ella es la que nos puede servir, a las generaciones que la vivimos y soportamos y más aún; a las que hoy viven y que las quieren engañar (unos y otros) MISERABLEMENTE.