¿Qué es la poesía?

 

     Cuando “un día” algo diferente se formó en mi interior y una fuerza “extraña” me obligó a escribir “algo inesperado”; yo no pude hacer otra cosa que, realizar aquel impulso y así nació algo que “quizá pudiera ser poesía”; luego, pasado el tiempo, vino la pregunta arriba indicada y entonces fui a diferentes libros para ver “que era aquello” y si tenía alguna definición convincente... Encontré varias definiciones, todas bellas y las que indudablemente, debieron ser realizadas por poetas “ya consagrados”, pero la pregunta seguía martilleándome en ese “extraño yo interior”, el que no se contentaba con lo léido o escrito.

        Pues... ¿Qué es esa especie de nebulosa y angustia que fuerza a soltar palabras que tratan de concentrar pensamientos que no se pueden desarrollar de otra forma? ¿Qué motivaciones telúricas o espaciales fuerzan al individuo a esa especie de vómito del intelecto y de las que no puede evadirse hasta haber realizado “el parto”?... No lo sé.

     Indudablemente, yo confieso que la poesía, que a continuación va escrita (si es que esos pensamientos pueden denominarse así), no la he escrito por gusto, ni con premeditación, menos aún planificando con tiempo lo que quiero –o quise- decir en el momento, no: “surgió como algo súbito e inesperado”; la tuve que plasmar por pura necesidad; y si bien algunas veces, después sentí alivio, otras me quedó “mal sabor de boca”, pero allí quedó como algo muchas veces considerado “extraño” por mí mismo... Pues algunas veces, sentí como si alguien o “algo”, me fuese dictando “fuerte y rápido” –esto es lo curioso-... “todos –o casi todos- esos poemas, brotaron con rapidez, con celeridad, con “cierta prisa” y si bien luego hubo que retocarlos algo, pero “el cuerpo” fue arrojado “a este plano” a velocidades ciertamente peculiares.

     Yo no puedo escribir “así”, cuando lo deseo, no; ello ocurre cuando se dan “esas circunstancias que ni conozco, ni pretendo, ni me puedo evadir de ellas”... ¿Por qué será?.

     Dicen, que después de la muerte física “se explican muchas cosas”; dejo, pues, mi curiosidad, hasta después de llegado ese momento; espero que entonces... “alguien me diga y me convenza explicándome lo que es poesía, y si lo que yo escribí puede considerarse así”.

 

   Antonio García Fuentes

28 Mayo 1986

        en

   J A É N

 

(Texto “A modo de presentación” de mi libro: “Pensando en... Andalucía”; editado en 1.986 y en el que consta)

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PRELUDIOS DE APOCALIPSIS

          Y fueron cerradas las escuelas,

          de pensamiento verdaderamente,

          libre y por tanto positivo:

          huyeron o fueron muertos los pocos,

          Maestros verdaderos...

          Sólo quedaron los mediocres,

          "los silenciosos" o los...

          "cobardes y mezquinos".

          Y se "agradeció o culpó a Dios",

          de todo lo ocurrido.

          Y sólo fue mantenido "un culto"

          y ante él... "quedó sólo el Diablo".

          Debajo y "profundamente dormido"...

          quedó aquel pueblo, que una vez más...

          "fue vendido"

Jaén, 11 de Noviembre de 1.994

 

    Ante "el espejo"

*

Hoy, como tantas veces,

me he mirado en el espejo.

Y como tantas otras,

me he preguntado.

*

¿Quien soy?...

¿Qué soy?...

¿Soy el mismo?.

¿Soy otro... que,

aquel que fuí?.

*

Indudablemente yo no soy,

aquel que hace ya diez, veinte,

treinta, cuarenta años... o más,

fue... creo que ni aún soy el

que anoche, "intentó soñar".

*

Entonces... "si no fuí ni soy"...

¿Qué soy... o que fuí?.

Apenas nada... si acaso algo que,

constantemente cambia y "que no puede

ni reconocerse ante su propio mirar".

*

¡Misterio!... ¡¡ mi enorme misterio!!.

Pues me siento...

pero ni me veo... ni,

me reconozco... "apenas soy ná".

*

Pues lo que veo... "no soy yo",

"si es que soy"... lo que veo,

es algo perecedero y que...

transformádose en polvo...

desaparecerá.

*

Es más... "no se ni mi nombre",

si es que tengo un nombre en...

la eternidad; pues también, ese

nombre que tengo... "desaparecerá".

*

Triste y enorme misterio...

puede que incluso grandioso,

el de creerte "ser", sentir y pensar,

negándote... "a desaparecer".

*

Aunque bien "visto o pensado"...

si siempre fuese... "éste mismo...

caminar"... ¿para qué andar más?...

¿No sería más piadoso desaparecer...

y de cualquier forma... ya descansar?.

*

Cada vez "me atraen menos mis...

cinco sentidos"... "los que son muy

pocos para poder calibrar".

*

¿Pero y si hubiese... otros muchos más?.

¿Podría con ellos poder "ver y mirar"?.

¿Oír, gustar, tocar y paladear... "otros...

sabores, otras sensaciones, otros planos...

y en otros mundos mejores?.

*

Quizá, quizá, quizá...

Sólo, pues, me queda la espera...

esperar, esperar, esperar...

¿dormiré para siempre... ó,

como "me han dicho los libros"...

"despertaré una vez más y...

en otro mejor lugar"?.

*

Mi inquietud no cesa...

pero mi paciencia se pudiera agotar...

no tengo miedos algunos al futuro...

creo que sabré esperar...

afortunadamente hoy siento paz...

mucha paz... espero me sea concedido,

el suficiente aguante hasta que llegue...

"la definitiva y necesaria paz".

*

Por ello y como tantas veces...

miles y miles de veces...

yo ya sólo pido... "A La Gran Fuerza",

que "me creara"... ¡¡ Piedad!!.

¡Piedad, piedad, piedad, piedad!...?.

   Antonio García Fuentes

En la ciudad e Jaén:

(Entre las 19,30 y las 20 horas) del 26 de Abril de 1.999

 

****************

         EL ÁGUILA Y LA HORMIGA

*

Como dos seres,

enormemente diferentes,

son... unos más, de

los habitantes de,

esta Tierra estelar.

*

Uno “vuela alto”,

pero en solitario;

otro “anda abajo” y

en apiñados hormigueros;

tiene –siempre- que estar.

*

Grandes epacios y

aires puros...

necesita el águila para,

poder vivir “su libertad”.

*

La hormiga...

se conforma con,

poco terreno y...

“barriendo el suelo encuentra,

su vivir y prosperar”.

*

El rapaz aguanta el viento,

la tempestad, el calor...

el frío, el hambre...

la dura adversidad; y en

todo tiempo ha de trabajar.

*

El insecto... (que vive en

una enorme comunidad)...

sólo es activo...

en el buen tiempo y...

sólo entonces...

“realizará su actividad”.

*

Pero si un águila,

desaparece y muere,

su ausencia...

su gran ausencia...

se notará.

*

Si por contra quien...

“se marcha”, es la hormiga...

ni su propia comunidad...

lo notará.

*

Igual ocurre en el...

“hormiguero humano” y

donde los “hombres-águila”,

vuelan... en soledad.

*

Y donde, “el hombre hormiga”,

Apretado en “su hormiguero”,

Lleno siempre de miedos...

Teme salir del “termitero”,

Posiblemente pro cuanto...

Fuera de éste...

Apenas si... se notará.

*

Pero algún día... en el,

tiempo y el espacio...

esa hormiga comenzará a...

andar; luego “le saldrán alas”

y... “empezará a volar”

*

Pues el águila... hubo un

tiempo en que fue “hormiga”;

un tiempo largo, muy largo...

Que pasó en pequeñas...

“cuevas o cavernas”.

*

Hasta que primero intuyó...

“el gran espacio”, luego se...

atrevió y salió a la puerta...

viò al Sol... y...

sin dudarlo más...

“inició su andar”...?

Mucho después...

“ya aprendería a volar”...?

*

Antonio García Fuentes

 

En Jaén: En la mañana del 29 de Diciembre de 1998

 

L  I  B  R  O  S

*

Me preguntan a quién leo,

me preguntan, donde leo,

me preguntan a quién en leído.

*

Yo callo y pienso,

yo medito y sonrío,

recordando mis lecturas,

y digo algo...

o mejor no digo.

*

Pues yo leo...

en el viento fuerte,

en la tormenta marina,

que me estremecen.

*

En el más suave viento

de la perfumada brisa,

que nos acaricia,

cuando ya se fue el invierno.

*

Leo en la sangre derramada...

en el clamor de quienes,

creo inocentes y que

sufren el castigo,

de “lo humano y lo divino”.

*

En el hedor

de lo que se pudre, o está

podrido... yo leo.

*

 

Leo en las hojas de los árboles

y en los secos troncos,

muertos, vivos, o inertes.

*

Leo también en otras hojas,

que otros ha llenado

con sus inquietudes...

llantos y lamentos.

*

Leo en el “otro yo”,

que dentro de mi,

vive, se agita, late,

y clama a los cuatro vientos.

*

Y así... yo escribo

“mis libros”... los que

dentro de mí guardo

y también leo,

ya que “éstos”

no puedo anularlos,

no puedo borrarlos,

no puedo olvidarlos,

siempre se encuentran prestos.

*

Por ello, yo sonrío

cuando alguien me pregunta,

a quién leo, dónde leo,

o... a quién he leído.

*

Igual que yo –pienso-

harán otros que no saben,

por qué han leído...

por qué han escrito...

por qué han existido...

por qué existen... o

si en realidad...

han vivido, viven o...

“siempre estuvieron muertos”.

*

Antonio García Fuentes

 

Jaén: Enero 1978

 

SOMOS BURBUJAS DE VIDA

Somos como burbujas,

como cuerpos impenetrables,

como "unos y sólos",

como islas en el espacio.

*

¿Si ni penetramos

en nosotros!

¡Si ni nos conocemos

a sí mismos!

*

¿Cómo penetrar en el otro?

¿Cómo saber lo que piensa?

¿Cómo saber lo que sabe?

¿Cómo amar y ser amado?

¿Cómo sentir su dolor?

¿Cómo hacerle sentir... el nuestro?

*

¿Acaso sé yo el azul,

del cielo que tú ves?

¿O el rojo color de la

rosa que miramos?

¿Ves tú el azul que yo veo?

¿Veo yo el rojo que tú vés?

*

¿Siento yo lo que tú sientes?

¿Óigo lo que tu oyes?

¿Huelo el mismo perfume

que tú aspiras de esta

misma flor?

*

Creo o intuyo que no,

que somos diferentes todos,

que somos como burbujas;

frágiles, pero burbujas.

*

Quién sabe si somos,

cápsulas impenetrables

y las que sólo,

penetra... Dios.

*

Misterio, misterio, misterio;

maravilloso y terrible misterio.

¿Quién lo desvelará?

¿Será ello posible?

Quizá, alguna vez,

ocurra ello en,

la ETERNIDAD.

*

Jaén: 17 Abril 1989       ANTONIO GARCÍA FUENTES

 

EL GRITO MÁXIMO

 

¡Dejadme!

Dejadme, dejadme;

aunque seáis poderosos,

aún cuando seáis dioses.

                   Dejadme.

                   Yo buscaré mi choza;

                   yo buscaré mi agua;

                   yo Buscaré... mi pan.

                   Dejadme mi libertad...

                   dejadme mi hambre.

                   ¡Mi hambre es mía...

                    y en ella mando yo!

                             

 Antonio García Fuentes

A.G.F. (Pasado a la web el 22-09-2001)

 

PUEBLO: ¿QUÉ ES UN PUEBLO?

 

Pueblo, para mí, es:

aquel “que siembra su grano”,

aquel que lo recolecta,

aquel que lo muele y obtiene…

“su harina”, amasa la misma y

así, obtiene “su pan”.

 

Por igual o parecido sistema,

ese pueblo, obtiene cuanto necesita:

por cuanto  lo produce,

por cuanto lo intercambia u obtiene,

con el dinero que consigue,

a través de la venta, de cuanto

produce y… le sobra.

 

Pueblo que “es capaz”…

hasta de, “poner y quitar a su rey…

o gobierno”; y todo ello,

con sólo el trabajo de la inteligencia…

“y en la más absoluta justicia y paz”.

 

Y así, pasando por todas “las escalas”,

llega hasta curar a sus enfermos,

enterrar o cremar a sus muertos,

introduciendo éstos en la Madre Tierra,

ó en el Padre Mar… “o quemando éstos,

en piras funerarias, para que sus pavesas:

“viajen por el espacio estelar”.

 

Pueblo es… el que ha buscado o encontrado;

a su Dios ó dioses y con ellos ha logrado,

vivir y obtener la paz (“cosa difícil”)…

en éste insignificante mundo mortal;

dónde lo que impera es… “la impiedad”.

 

¿Cuántos de esos pueblos…

aún quedan en el mundo?

mundo de esclavos y parásitos;

mundo donde muchos  hemos olvidado,

obtener con nuestro propio trabajo…

hasta… “nuestro propio pan”.

 

Mundo donde “hasta las hormigas tienen esclavos”…

y “hasta las ratas tienen parásitos” y…

donde “lo normal es parasitar”; y tristemente…

hasta “está mal visto”, el trabajar…

para simplemente… “obtener nuestro propio pan”.

 

Antonio García Fuentes

 

Jaén: 20 de Agosto del 1999

 

 

LA SONRISA DEL HAMBRE

¿La felicidad de éste mundo?

 

Me intriga,

me estremece…

me llena de meditación,

esa enigmática sonrisa.

 

Esas sonrisas de quienes,

dicen que pasan hambres,

de esos seres de…

otros países.

 

De esos “otros mundos”,

que dentro de éste (la Tierra)

dicen que pertenecen a…

“los terceros”…?

 

Pero esos tercermundistas,

poseedores de las máximas hambres,

cuando aparecen en la TV, muchos de ellos;

generalmente mujeres y niños,

“lucen” unas bellas… bellísimas sonrisas.

 

Tienen o poseen unos,

dulces –dulcísimos- ojos,

unos rostros limpios – limpísimos-

rostros que enternecen, que estremecen;

que asombran a quienes…

“les vemos o miramos”.

 

Son las más limpias sonrisas,

son los más bellos rostros,

son los más desgraciados seres (dicen).

¿Estarán… estaremos equivocados…

al no comprender esas sonrisas?

 

¿Cuál será la peor hambre?...

La verdadera “hambre del ser”…

¿El comer y el beber?

¿El pensar en el ser o no ser?

 

Fueron dichas… aquellas bienaventuranzas,

Que dijera… “Aquel”…

a quién crucificaran después…

quizá Él… “se olvidó de alguna…

o algunas…?

 

¡Bienaventurados los que sentís,

el hambre en vuestra “barriga”!…

pues mientras pensáis en llenarla…

no pensaréis en… “el después”.

 

Ese después de “lo físico”,

ese querer después llenar,

las inmensas hambres del…

Ser… sentir y  pensar…?

 

Bienaventurados (pues) los que,

sintiendo “las otras hambres”…

aún sabéis sonreír y mirar…

tan limpiamente… y ello, nos

obliga a pensar… a meditar,

a considerar que quizá sea,

otra… “la verdadera realidad”,

de esa pequeñísima partícula que,

late en El Cosmos…

o sea… “el individual Ser”…

en su humano… “gravitar”…?

 

Antonio García Fuentes

 

En la ciudad de Jaén: 22 de  Septiembre del 1996

 A.G.F. (Pasado a la web el 18-10-2005)

 

 

 

 

 

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