¿PODEMOS DEMOSTRAR QUE POSEEMOS ALMA?

 

            Más de una vez y más aún en esos momentos de dudas, incertidumbres, incluso angustias y analizando la, generalmente triste, dramática, trágica, incluso en tiempos... horrorosa, vida, del denominado ser humano (escribo en días de horror y que estamos viendo desde nuestra propia mesa de comer, sobre la guerra en Irak, en escenas horribles que nos sirven sin piedad, las televisiones de todo el mundo) el que corporalmente, sufrimos enorme cantidad de dolores físicos, naturales o provocados y que no comprendemos... pero lo que nos fija la atención, son precisamente eso... los dolores humanos y físicos... pero... ¿son sólo estos los que nos atenazan y preocupan?. Nó... creo firmemente que no, hay otros dolores que conocemos, los que los sentimos a lo largo de nuestra vida y algunos desde niños... hay dolores que no tienen nada que ver con lo físico... y sin embargo, los sentimos dentro de nuestro propio ser, pero en una indeterminada parte, o mejor dicho, en ese todo u otro “yo”, que decimos interior, pero que más bien entiendo es un “contenedor”, puesto que se intuye es algo envolvente y penetrante que cubre todo lo que en realidad seamos el ser humano como individuo.

            Quizá por ello yo hace tiempo que discuto (siempre conmigo mismo, que es mi mejor y peor oponente, pues raras veces cede) lo que dicen acuñaran los griegos... aquello de... cuerpo sano en mente sana... y que creo debiera decir... mente santa para un cuerpo sano (por tanto las mejores olimpiadas no serían las físicas)... puesto que incluso en filosofía antigua se dice, que no es el cuerpo el que enferma... lo que enferma es el alma... de ahí lo que los mismos médicos actuales dicen, de que no hay enfermedad sino enfermo, por cuanto no hay dos enfermos iguales ni que respondan igual en una considerada misma enfermedad... en definitiva una apreciación más de ese maravilloso misterio que es el ser humano y simplemente como individuo.

            Pero volviendo al tema central... ¿si sentimos sensaciones que no dimanan de lo físico... si incluso sentimos (a veces) percepciones que no se pueden identificar con los cinco sentidos físicos de que fuimos dotados?... ¡Es por que hay algo más... o mucho más!.

            La ciencia oficial no acepta ello hasta este momento y si bien las religiones indican o insinúan cosas extracorporales y extraterrenas, pero se basan en dogmas de fe y nada queda aclarado, por lo que cada cual se hace sus conclusiones y cree o no cree... pero la inquietud sigue, puesto que yo dudo el que cualquier ser humano un poco inteligente, no se sienta inquieto por el eterno enigma... ¿qué soy, quién soy... de dónde vengo... a dónde voy?

            Por otra parte se afirma que existe la ley universal denominada de causa efecto... o sea que no puede existir efecto si no hay causa del mismo... por tanto si yo siento dolores y percepciones que no las puedo aplicar a mi cuerpo físico... es que tengo otro cuerpo u otros cuerpos que desconocemos... y que según la filósofa / teósofa Helena P. Blavatsky[i] pasan de veinte, entre componentes materiales e inmateriales... recordemos que a través de la denominada Cámara Kirlian se fotografía el aura del ser humano y creo recordar que de cualquier cuerpo que contenga vida.

            Podemos leer igualmente el famoso libro titulado Discurso del método, de René Descartes y su conclusión de... “pienso luego existo”( Discurso del Método); e igualmente a otro francés muy conocido en la actualidad (pese a todas cuantas barreras le han puesto) Allan Kardec, y el que en su denominado “Libro de los Espíritus”, nos da todas las claves que indican y afirman la teoría de la reencarnación, sus orígenes, consecuencias y destinos.

            Pero y simplificando... yo no digo lo de “pienso luego existo” (pues sencillamente si soy... existo y ello lo supe antes de leer a Descartes)... pero sí digo... si siento sentires[ii] que no son aplicables a mis percepciones físicas, es por que cuento con algo más y que genéricamente denominamos... alma. Por tanto y para mí, estoy convencido de que existiendo el alma, que no es materia... si la materia vuelve a la Tierra madre... el alma ha de regresar a otro indeterminado lugar... indeterminado... pero el que indudablemente también se encuentra en el Universo.

          Y ultimando... si como se reconoce en la ciencia oficial, el que la materia no se destruye, sino que se transforma en infinitas formas... el alma, tampoco se destruye... y se dice y afirma, que tampoco pierde su individualidad. Todo ello, al menos, nos aporta esperanzas... y lo hermoso (pienso) es que cualquiera de nosotros puede llegar a esas conclusiones y por lo menos, vivir más conforme con la vida actual y que desde luego, no comprendemos en absoluto... quizá sea ello, por cuanto nuestros cinco sentidos ya referidos... debieran ser aumentados en grado que ni conocemos... pero... ¿por qué no pensar que en el futuro los tengamos... y todos y cada uno de los necesarios para ir aclarando enigmas?... Sí... reitero, esperanza la hay... o yo al menos... la tengo y cada día más abundante... aunque a veces me inquiete y duela lo que no comprendo, pero que inexorablemente ocurre... pues lo veo.

Jaén: 30 de Marzo de 2003


[i] Vivió entre los siglos XIX y XX y dejó una importante obra escrita, tras viajar por muchos lugares del mundo investigando las civilizaciones que consideramos, como cuna del saber humano.

[ii] Sentires, es una de las ya varias palabras que he tenido que adoptar por cuanto no encontré ninguna para expresar ciertas ideas que bulleron en mi mente. (hembristas, reevolución, analfabestias, son otras que recuerde en este preciso momento).

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